Kaoru se despertó con todas las ganas de vivir, ella había tenido una pesadilla algo extraña, la había secuestrado un hombre muy guapo, pero con una personalidad algo ruda, brusca y fría, en eso ella cae en la cuenta, que esa no era su cama, que ese cuarto, no era suyo, y que el sueño era la realidad, no pudo evitar que unas lágrimas salieran de sus ojos.

Battousai entró al cuarto y dijo.

-Ven a desayunar te dije que a partir de hoy, puedes andar en toda la casa.

Kaoru algo desconcertada salió del cuarto para entrar al comedor y sentarse.

-Así que, Battousai, ¿Cuánto tiempo voy a estar encerrada?

-Alrededor de dos meses, después te irás, relajate.

-Es bastante tiempo, ¿No crees que lo mejor sería aprender a llevarnos bien?

-Kamiya, soy un asesino y además secuestrador, ¿Realmente crees qué te podrás llevar bien con alguien como yo?, sólo son dos meses, hay que evitarnos lo más que podamos.

-No, estás son unas vacaciones de mi tenue vida, no quiero estar sola de nuevo, y por supuesto que nos llevaremos bien, mírame, todo mundo quisiera ser mi amigo y no eres la excepción.

-Seguro que querrán estar contigo, eres muy rica, pero que sus intenciones sean puras, lo dudo mucho, la verdad estoy feliz con mi soledad, así que no interfieras niñata.

-¿Has visto mi peluche?, es un zorro y lo traía en mi mochila, pero no la encuentro, ni mi celular tampoco.

-El peluche lo tengo yo, ya te lo doy, el celular y la mochila también, pero no te lo daré.

después de decir eso, Battousai salió del comedor y entro a otro cuarto, sacó el peluche y cerro ese lugar con llave después.

-Toma, ahora tendrás compañía, no será necesario que me molestes más.

-Qué grosero.

Kaoru se dedicó a comer el desayuno y para su sorpresa estaba más delicioso que las otras veces qué él le había dado comida.

-Wow, está riquísimo, nunca había probado algo tan rico en mi vida, ¿Qué es?

-Recalentado de lo de ayer.

-¿Comí las sobras?

-Básicamente sí.

-Wow, dame más por favor.

Battousai desconcertado, le dio más, y vio sonreír de manera mágica a Kaoru.

-Kaoru, te dejé la comida hecha y también la cena, voy a salir, posiblemente llegue hasta mañana en la madrugada.

-¿Vas a matar a alguien?

-Sí, recuerda que soy sicario y de eso vivo.

-¿Nunca has pensado en la posibilidad de trabajar de otra cosa?

-Una vez que condenas tu vida, siempre estará condenada, alguna vez lo hice pero hay que ser realista.

-Sabes, nunca se es grande para aprender, ni para buscar nuevas posibilidades.

-No lo entiendes Kaoru, no lo entiendes, tengo enemigos, tengo familias que buscan mi cabeza, narcos, mafias buscando la posibilidad de joderme, soy enemigos de todos y amigos de todos, según sus necesidades. -Dijo acercándose cada vez más a Kaoru demostrando su poca tolerancia y su estrés, estaba a centímetros de ella y ella cada vez se alejaba más-

-Battousai, estás muy cerca...

-Esa es otra cosa, soy tu secuestrador, no tu amigo, no tu confidente, no tu compañero.

-No eres mala persona, yo sí creo que podemos ser grandes amigos.

-¡Kaoru!, ¿Qué pasaría si en este preciso momento quisiera violarte?, ¿Podrías detenerme?, ¿Dirías qué soy tu amigo?, No, me odiarías y dejarías de ser tan valiente al acercarte a mí, me tendrías miedo.

-No serías capaz de hacerlo.

-Pruébame. -Dijo acercándose cada vez más, demostrando su dominación en la situación, acariciando suavemente la mejilla izquierda de la menor-

-No te tengo miedo, y jamás lo haré.

-Pues deberías, soy tu secuestrador, no olvides eso.

Dijo alejándose de ella y caminando con su típica expresión ruda y seria, rumbo la puerta del departamento, al abrir la perrilla, salió azotando la puerta y cerrando con llave la puerta, para que la menor no se fuera.

Kaoru desconcertada y triste por la forma que actuó Battousai, diciendo que no quería ser su amigo y que no quería convivir con ella, se encaminó a la sala agarró una libreta en blanco, un lapicero y empezó a escribir y desahogarse.

Una vez qué terminó de desahogarse, arrancó la hoja de la libreta, con todas sus palabras y sentimientos de ella, agarró el encendedor y quemó la hoja y con ella el enojo volaba y la tristeza también.

Una vez más tranquila, suspiró fuerte y se dirigió a dejar su peluche en su cama, buscó ropa para cambiarse después de bañarse, pero no encontró nada, más que su ropa puesta, al no tener opción, se dirigió al cuarto de Battousai o eso creía ella, pero para su poca fortuna encontró un cuarto totalmente vacío, con lo cual Kaoru pensó que él dormía en el sofá, y el cuarto donde estaba no era de huéspedes, si no más bien de él. Kaoru se sintió mal al saber que dormía en el cuarto de otra persona, Más tranquila se dirigió al cuarto donde dormía y buscó ropa en el armario del mayor y encontró una playera suya y un pantalón negro pegado, Kaoru rió porque todo su ropa era negra, al elegir la ropa, la dejó en la cama y se llevó una toalla consigo al baño.

Callejón en las afueras de la ciudad de Kioto.

Battousai iba corriendo y persiguiendo a un americano, su nueva presa, Le debía una gran cantidad de dinero a un jefe de la Yakuza, y lo habían contratado para matarlo, porque según decían era muy difícil de encontrar y muy escurridizo, como una cucaracha, al encontrarlo con la katana le raja la pierna y se cae y ahí Battousai citó.

-Morirás basura extranjera.

-No, por favor...

Y en menos de un parpadeo, Battousai le había rajado la garganta, y el corazón, había dado una muerte rápida al extranjero, sin embargo todas sus ropas se habían llenado de sangre, Battousai, cansado y exhausto, se encaminó a su motocicleta, suspiró y manejó de regreso a su casa, al llegar a su departamento, abrió la puerta, dejó su mochila en la mesa y mandó un mensaje con la foto de la muerte del extranjero al jefe de la Yakuza, y recibió el número de una cuenta para recibir su paga por su buen trabajo, y un mensaje diciendo que ya había depositado lo acordado, Battousai hizo una mueca alegre y se encaminó al baño, se desnudó y al querer entrar a la regadera, se vio la gran sorpresa de ver a Kaoru toda enjabonada, con los ojos cerrados y tarareando una canción en inglés, Battousai descubrió todo su cuerpo desnudo y paralizado por la belleza de la menor, agarró su ropa y se dirigió al cuarto vacío de él, a suspirar y tratar de controlar todos sus instintos sexuales, jamás se había sentido así de intimidado en su vida y lo causó una chica 11 años menor, ¿Qué iba a hacer este hombre con una erección palpable, un corazón latiendo a mil por hora y una imaginación de mil formas por la cuál podría hacerle el amor a la menor?, Battousai no entendía como él, siendo tan indiferente y frío, logró tener tantos sentimientos y deseos por una niña, porque eso era para él, por supuesto que él no era virgen y por supuesto que era muy activo sexualmente, demasiado para admitir, pero jamás se había sentido así de intimidado o fascinado por una mujer, jamás había deseado poseer una mujer así como quería con Kaoru y él, había estado con infinidad de mujeres.

¿Cómo podría mirar a Kaoru ahora en la cara? se preguntaba Battousai mientras se brindaba placer el solo, con la viva imagen de la menor, en el baño, enjabonada y tarareando una canción feliz, ajena de las perversidades de Battousai, con una mirada tierna e inocente mientras se bañaba y cuando menos se lo esperó Battousai, había culminado y un chorro extenso blanco salía de la erección.

¿Podrá Battousai ocultar lo que vio y vivió esa noche?, ¿Kaoru estará segura con él al lado?, ¿Llegarán a ser más que amigos?