Flashback
Últimamente su vida estaba tornándose de un hermoso color rosa. Su pueblo en las faldas del Monte Targon empezaba a crecer y Nahan empezaba a destacar como el mejor comerciante de allí, poco después conoció a Liss la chica que robaba sus pensamientos y cuando por fin se armó de valor para declarar sus sentimientos fue sorprendido con que la bella dama compartía su afecto hacia él.
Un poco más tarde Liss le dio el sí a su insistente propuesta de matrimonio y su alegría fue aún mayor al saber que Liss portaba el fruto de su amor en su vientre, pero toda esta felicidad se fue a la basura cuando por tradición decidió consultar al oráculo por el futuro de su familia.
"Una tragedia se avecina a tu familia, La vida de todos ustedes corre peligro, y la muerte cobrará la vida del pequeño que porta tu esposa o la de sus padres", el mundo se le había venido encima con esta predicción.
"Hay alguna manera de evitarlo?" pregunto Nahan, con la esperanza que la predicción no fuera infalible y existiera almenos una manera de salvar a su familia.
"Puedes evitar la tragedia, sí, pero debes llevar toda tu familia y presentarla a la cima del monte Targon".
Nahan se sorprendió y pregunto lo primero que se le vino a la mente en ese momento "¿La cima de Targon?, ¿quiere decir con los Solaris?".
Nahan nunca había subido el monte, pero conocía de los pueblos que vivían más allá de las laderas que separaban su pequeño pueblo de la inexpugnable montaña, mas allá se encontraban un par de pueblos más, hasta aproximadamente la mitad del monte, donde el terreno pedregoso empezaba a tornarse en un sinfín de caminos envueltos de escarcha.
Durante gran tramo solo existía este inhóspito ambiente que hacia recordar las heladas laderas del mismísimo Freljord, sin embargo si seguías avanzando encontrarías el pueblo de los Rakkor, un pueblo conocido por sus aguerridos y feroces guerreros, se decía que estos entrenaban desde niños para cumplir la misión de proteger el mundo, pero a él nunca le intereso de que o porque, y luego incluso más arriba de esto se encontraban los territorios pertenecientes a los Solaris una comunidad compuesta por temibles guerreros, magos y sabios quienes adoraban al Sol y proclamaban al sol como el dueño de todas las cosas.
Aunque cada poblado y tribu en Targon y sus alrededores eran independientes hasta cierto punto, era innegable que los Solaris tenían la autoridad suficiente como para ser llamados "Los dueños de Targon" sin embargo...
"No me refiero a los aposentos de los Solaris, muchacho" Habló de nuevo la anciana. "Hablo de la verdadera cima del monte Targon, mas allá de los aposentos de los Solaris, el punto en el que la tierra y el cosmos se encuentran, donde puedes levantar tu mano y tocar tú mismo los astros que adornan el cielo".
Nahan estaba confundido, ¿había un lugar incluso más arriba de los dominios Solari?, no, no era momento para pensar en eso, no le importaba si tenía que ir hasta las profundidades de Ichathia, el haría lo que fuese por su familia, sin embargo... existía un solo problema, su esposa Liss debía ir también y sin duda sería un largo viaje para una dama en sus 8 meses y medio de embarazo. Aun así... Si esa era la única manera ..."Lo haré" Dijo el saliendo de la tienda del oráculo y dirigiéndose a casa a dar las noticias a su esposa.
Luego de salir del oráculo, sentía que no quería llegar nunca a casa, sin embargo antes de lo que pensaba ya se encontraba frente a las puertas de su hogar. Luego de dar las nuevas, la expresión de Liss pareció quebrarse, sin embargo inmediatamente se sacudió la tristeza y desesperación que la embargaban y dijo en un tono decidido.
"Entonces, no hay más que debamos esperar, arregla los equipajes, y yo te ayudare con los preparativos, partiremos cuanto antes", la decidida respuesta de su amada esposa sorprendió a Nahan, pero él sabía que era la respuesta correcta,
"De acuerdo amor, partiremos mañana a primera hora".
Fin del Flashback
-Maldición...- Dijo Nahan, ya llevaban casi una semana, 6 días para ser exactos de interminable subida, recién ayer habían llegado a Rakkor aunque los habitantes de Rakkor no eran conocidos precisamente por su hospitalidad, almenos dejaron que la pareja pasara la noche allí sin pagar nada, e incluso les regalaron algunos suministros luego de que Nahan relatara su razón para subir, ademas, habían caminado todo el día de hoy prácticamente sin descanso.
Nahan admiraba cada vez más a su amada al ver la increíble travesía que estaba soportando sin quejarse ni una sola vez. Si lo que los Rakkorianos les dijeron era cierto, aún faltaban unos 2 días más de viaje para divisar el principio de los terrenos Solari, y luego probablemente uno o dos días más para finalmente llegar a la cima.
Luego de todos estos pensamientos, el cansancio de Nahan finalmente paso factura y recostado en la pared de la cueva se quedó dormido.
Nahan despertó de golpe, se había quedado dormido sin darse cuenta, antes, antes de dormirse habría orado al sol para que les ayudara y acompañara en su viaje, aunque Nahan no era un creyente ferviente del sol, sin duda oraba y recitaba sus plegarias a él, después de todo al igual que todos en Targon se había criado de esa manera, sin embargo, no lo había hecho.
-Después de todo... ¿qué sentido tiene?, El sol nos abandonó hace mucho- dijo mientras se levantaba y se asomaba por la entrada de la caverna, para Nahan esto era verdad, desde hace días atrás que oscuras negras y grisáceas cubrían el cielo e incluso le hacía pensar que había olvidado como se sienten los rayos del sol en su piel-
Siguió avanzando hacia la entrada lentamente, aunque el frío no había cambiado en nada, y de hecho se sentía incluso más frío, ya no se escuchaba la tormenta silbar y en su lugar cuando salió noto una tranquila noche despejada, donde las estrellas brillaban intermitentemente en el cielo, y una enorme y blanca luna llena reinaba el cielo, iluminando cada rincón que alcanzaba la vista de Nahan.
-Hermoso...- fue lo único que logró decir, luego de contemplar un poco más, decidió volver a dormir, por lo que parecía aún faltaba mucho para que amaneciera y debía descansar lo suficiente para otro día de larga caminata.
#ImHakku
