-¡Amita! ¡Amita Malfoy! Despierte ya- Dobby, el elfo domestico agitaba el hombro de la niña de once años que yacia dormida, tras varios intentos, la niña abrio sus ojos.

-Oh Dobby, volví a tener el mismo sueño- dijo con una sonrisa.

-¿Qué sueño?- pregunto una voz, la niña volteo a ver a donde se dirigia la voz, era su hermano menor, Draco Malfoy.

-Ya sabes Draco, yo en Hogwarts con todo lo que me explicaste de las casas y los unifromes y…-

-Lo sé, Lo sé hermanita, pero ya sabes lo que dicen nuestros padres- La niña bajo la mirada.

-Beauxbatons

-Vamos Cass ¡no puede ser tan mala! Además conoceras Francia e irás con Michelle

Cuando los Malfoy tenían sus fiestas familiares a Cassiopeia-como le habían llamado sus padres- no le gustaba salir, sobre todo porque estaba rodeada de personas mayores y aburridos bailes, en cambio a Draco le encantaban, ella reÍa cada vez que su hermano se codeaba con los amigos de su padre, haciendolo sentir como alguien mayor, pero a Cass simplemente no le llamaba la atención juntarse con aquellas personas.

-Veo que a ti tampoco te gusta estar en estas cosas- dijo una voz femenina, sacando de sus pensamientos a la pelirroja.

-Me asustaste, ¿Qué haces aquí?- dijo ella, quien se encontraba en el despacho de su padre.

-Bueno estaba buscando el baño…

-Oh, bueno esta hasta el fondo del pasillo, te puedo acompañar, iba a ir a mi cuarto y esta cerca de el.

Un silencio incomodo se hizo cuando caminaban hacia el baño.

-A ti tampoco te gusta estar por aqui ¿verdad?

-En realidad no, si fuera por mi ya estaría dormida.

-¿Como te llamas?- la pelirroja señalo una de las puertas donde decía "Lyra Cassiopeia Malfoy"

-¿Tu eres la hermana de Draco? Vaya, no te pareces en nada.

-Si bueno, yo saque la buena genetica- la chica hecho una carcajada al igual que Cass.-¿Que nombre verdad? Mi madre lo eligió, según es una tradición en su familia elegir nombres de constelaciones para sus hijos. Me puedes llamar Cass, Lyra no me gusta mucho.

-Bueno Cass, mucho gusto, yo me llamo Michelle Zabini.

-He escuchado ese nombre, me parece que Draco tiene a un amigo que se llama Blaise.

-Es mi medio hermano, no me llevo muy bien con el, ya sabes, digamos que ser la hija del primer matrimonio de tu padre no es lo mejor.

Ella no respondio a eso, dejo a Michelle en el baño y la esperó, le daba un poco de lastima saber que Michelle la pasaba mal en su casa.

Cuando la morena salió, ella le invito a entrar a su habitación y desde ahí han sido inseparables.

-¿Cass? ¿Caaass?- Draco pasaba una mano por los ojos de ella y de nuevo la sacó de sus pensamientos.

-Lo siento- sonrió ella

-Parece que no te haz dado cuenta de que día es hoy- Draco hecho una carcajada.

¡Hoy era su cumpleaños! ¿Como se le pudo haber olvidado? Saco casi a patadas a su hermano de su habitación para poder arreglarse, al instante su cabello desordenado y su pijama desaparecieron para dar paso a un lindo vestido rosa palido y su cabello suelto.

Se acerco al comedor, donde Lucius y Narcissa ya estaban desayunando, Lucius con El profeta en manos como en todas las mañanas, Draco ya estaba ahí.

-¡Feliz cumpleaños!- Narcissa se acerco a su hija dandole un abrazo y un beso en la frente.

-Buendos días y gracias- la pelirroja tenía las mejillas totalmente coloradas.

-¿Y bien? No piensas abrir tus regalos?- anunció Lucius mientras le extendía una pequeña caja con un moño plateado. Lucius era el tipo de padre que tenía a su hija como una reina, aunque era serio siempre demostraba cariño, claro, a su manera. La niña abrió la caja dejando mostrar un bello collar con la constelación Cassiopeia en ella.

-Muchas gracias papá- la niña se abalanzo contra Lucius, dejandole un abraso y este sonrió de lado sin dejar el periodico a un lado o su whiskey de fuego mañanero.

Una lechuza blanca entro por una de las ventanillas y era tan blanca que de cerca parecía que sus plumas eran plateadas, dejo un sobre azul con dorado, a lado de ella también había una lechuza, era café y tambien traía una carta en su pico.

-Vamos abrelas- Lucius concentro su mirada en la lechuza café.

-Es Beauxbatos… y Hogwarts- la niña bajo su mirada como lo había hecho en su habitación hace unos minutos.

Narcissa, la animó a abrir la de Beauxbatons.

Queridos Sr. Y Sra. Malfoy:

Permítanos darle la cordial bienvenida a la Academia de magia Beauxbatons, su hija ha sido aceptada, aprobando así el examen que se le aplico, con 34 reactivos de 40, las clases empiezan el primero de Septiembre.

Atentamente

Olympe Maxime

Directora de la Academia Beauxbatons

Cass se sorprendió al ver el puntaje obtenido, le había ido mejor de lo que podía esperarar, aunque al ver a Lucius quien seguia con su sonrisa de lado y a Narcissa quien estaba más emocionada que ella, no podía esperar más, había aprendido de los mejores.

-Sabía que lo lograrías Cass- dijo Draco abrasando a su hermana.

Aunque tenía muchas ganas de abrir la carta de Hogwarts, también le hacia mucha ilusión entrar en Beauxbatons y conocer Francia e ir con su mejor amiga, por su puesto, además, sus padres ya le habían conseguido un tutor para aprender frances.

Su tutor era la persona más amable que ella había conocido, su nombre era Louis, formaba parte de una de las familias de sangre pura en Francia, los Laforet, aunque esto fuera así Louis no era nada parecido a su familia, era amable y un excelente tutor.

-Vamos cariño, supongo que Louis ya te esta esperando- Narcissa le pidió a Dobby un desayuno especial a Cass.

-Muchas gracias, Dobby- susurro Cass para que sus padres no le regañaran. Dobby asintio con una mueca que parecia una sonrisa.

-Severus vendrá a casa Narcissa- continuó Lucius.

-¿Quién es Severus?- la chica preguntó

-Es un profesor de Hogwarts ¿verdad papá?- respondió Draco con orgullo de saber la respuesta- Crabbe, Goyle y yo lo hemos visto en la última fiesta familiar, lo hemos saludado.

-Exacto Draco, aunque si tu hubieras salido, lo sabrías- Lucius bajo el periodico para observar a Cass y esta desvió la mirada.

-Sabes que no me gustan, aparte, no se me da muy bien eso de los bailes, igualmente no será mi profesor, a Draco le combiene más conocerlo o a tus amigos que a mi.

-Bueno… bueno, estoy segura de que en la proxima Cassiopeia se animara a participar en ella ¿verdad?- Narcissa se apresuró a calmar las cosas.

-Claro

-Bueno no hay que hacer esperar a Louis, seguramente se emocionara al ver que fuiste aceptada en Beauxbatons.

Narcissa le extendio el brazo a su hija y pronto se aparecieron en un departamento que estaba arriba de las tiendas del Callejon Diagon, ahí estaba Louis con una sonrisa, tenía un libro en mano, alcanzo a ver que decía "Los cuentos de Beedle el Bardo"

-No sabia que te gustaban los cuentos infantiles- ella se burló.

-No son infantiles Cass, solo son leyendas- el se paró de su asiento para saludar a Narcissa quien se despidio.

-Bien ahora que estamos solos, tengo buenas noticias que darte- dijo Cass emocionada.-¡Pase Beauxbatons!

-No podía esperar menos de ti pequeña, eres una de las mejores brujas que he conocido- sonrio él abrasando y cargandola un poco.

-Bien ¿y ahora que me enseñara el mejor tutor del mundo?

-¿Que tal si vamos a pasear un poco por el Callejon Diagon? Podremos comer un helado o algo.

-Es una excelente idea

El callejon Diagon estaba vacío, ella no sabia si era por la hora pues el reloj aún no marcaba las 10 o porque aún faltaba mucho para la temporada escolar.

-Esperame aquí- Louis dejo a la pelirroja en una de las mesitas de la heladería.

Cuando Louis regreso este venía con el mejor regalo del mundo, la pelirroja pego un grito al ver a un gato de color blanco con ojos azul celeste que parecían el mismo cielo, ella corrió hacía la gatita y la abrazo.

-¡Lou, no debiste, es preciosa, Merlín no se como agradecerte esto!-dejo a la gatita en el piso para abrasar a su tutor, la pequeña gatita empezo a dar vueltas en los pies de ella mostrando su cariño.

-¿Creiste que tu papá no me avisaría? ¡Feliz cumpleaños pequeña!

Definitivamente la otra cara de la familia Malfoy era lo que menos se imaginaría el mundo mágico, aquella familia que solo dejaba ver su lado frío y manipulador pero que la Princesa Malfoy aún no conocía.