Tom la arrastraba sin piedad hasta la sala común de Slytherin mientras Andrómeda y Regulus se dedicaban a seguirles. Nada más llegar el temido estudiante se sienta en uno de los sofás, sentando a su hermana a su lado. La cabeza de Seleria solo podía pensar en una cosa "¡PELIGRO!"

- Bien - casi sisea, arrastrando sus palabras y clavando sus ojos en Seleria - Dime una razón para que no vaya ahora mismo a matar a Black por tocar mis cosas...

- ¡Yo no soy un objeto Tom! - exclama su hermana haciendo que sus dos amigos aguanten la respiración.

- Respuesta equivocada - susurra levantándose aunque es rápidamente agarrado por la chica.

- Escúchame Tom, no voy a salir con Black ni me voy a acercar a él...¿Qué más da lo que haga? Además, no eres mi niñera. Si me quiero alejar de ti, me alejo. Si quiero largarme con Black o con cualquier otro, me largo. ¡Y tú no puedes hacer nada por evitarlo! - el hombre no apartaba los ojos de los de su hermana - ¡Estoy harta de ser tu marioneta! Me considero una persona libre...

Con los ojos entornados de Tom clavados en ella, los segundos pasan como si fuesen años, notando la incomodidad pesando sobre los hombros de los presentes. Sin decir nada, el Slytherin se gira y sube hasta su habitación, dando un portazo. Regulus y Andrómeda aún no cabían en ellos mismos.

- ¿Acabas de...? - empieza a preguntar la chica con el miedo reflejado en sus ojos

- ¿A Tom Riddle? - termina Regulus clavando su mirada en Seleria - ¿Estás loca?

- No Reg, estoy harta de que siempre quiera tener el control de mi vida...¡No le soporto! - exclama enfadada - Vámonos al Gran Comedor, ya se le pasará.

Aunque claramente lo dudaba. Por lo que había visto, Tom estaba muy enfadado y para que perdiese los nervios y diese un portazo...Estaba, definitivamente, muerta. Sin darle más vueltas al asunto, entra al Gran Comedor con sus compañeros y se sienta frente a Severus, que no apartaba la mirada de Lily.

- ¿Qué tal con la pelirroja Snape? - pregunta Regulus tranquilamente sentándose junto a él. Únicamente le llega como respuesta un gruñido

Seleria se fija en los ojos de su amigo, rebuscando en ellos. Había algo nuevo...algo que no estaba antes. Recostándose en la silla y colocando sus manos sobre su estómago decide intervenir.

- ¿Por qué te sientes culpable Severus?

El cuerpo del recién nombrado se tensa. Que la chica le llamase Severus solo quería decir que estaba enfadada. Generalmente le llamaba por el apodo que Lily había creado para él-

- No me siento...

- Mira Sev, no estoy de humor, no me mientas - le interrumpe cortante.

- A veces me recuerda a Riddle - susurra Andrómeda a Regulus, aunque la chica es perfectamente capaz de escucharlo.

- Lily no está de acuerdo con mis amistades y...

- Y claramente tú no nos has defendido porque prefieres a esa pelirroja - se levanta - Entérate Snape ¡Está contigo por pura pena y necesidad! - Severus frunce el ceño con la rabia aflorando en sus ojos - ¡No te quiere y nunca te querrá! ¡Te dejará tirado a la primera de cambio! Hará una bolita con tu corazón y jugará a encestarlo en la basura. Y te aseguro que en ese momento - el fuego de sus ojos comenzaba a asustar a la mesa - que en ese momento no seré yo la que te ayude a levantarte porque ya estoy harta de que seámos el segundo plato de esa...¡esa sangre sucia!

Sin esperar respuesta, sale del Gran Comedor al más puro estilo Tom Riddle dejando a sus tres amigos con la boca abierta, al igual que al resto de la mesa. Una vez fuera se lleva las manos a la cabeza. ¿Qué acababa de hacer? En ese momento sentía que iba a explotar. Ella no era de las que tenían prejuicios contra la procedencia pero esa...esa sangre sucia la exasperaba, siempre aprovechándose de su mejor amigo...la verdad es que ni siquiera sabía por qué razón consideraba a Snape su mejor amigo si ni siquiera demostraba ser uno. La realidad cae sobre ella como un enorme cubo de agua fría.

Le quería. Le quería demasiado para dejarlo atrás y permitir que esa pelirroja le utilizase. ¿Se había enamorado de Severus Snape? ¿En qué momento? Deseosa de estampar su cara contra la pared sigue caminando. ¿En qué momento de su existencia se había enamorado de ese tipo? No era atracctivo ni mucho menos, estaba todo el día quejándose por no hablar de que no tenía personalidad propia e iba siempre tras esa sangre sucia...

La ira le recorre el cuerpo. ¿Qué tenía esa Gryffindor que no tuviese ella? Cavilando como estaba, se queda a punto de pisar a Nagini, aunque se aparta a tiempo.

- Dissscúlpame Nagini, no essstoy atenta - se disculpa alargando la mano para que la serpiente se suba a su hombro - No deberíasss ssserpentear sssola por le cassstillo, aún eresss muy pequeña.

- El amo esstá muy enfadado, no quería hablar conmigo y me ha echado - comenta tristemente achuchando más a su ama - Tenía loss ojoss llorosssosss, no quería que le viesse...

Un sentimiento de culpa inunda a la chica, que sale corriendo hacia las habitaciones de Slytherin con la serpiente botando en sus hombros. Aunque tiene que empujar a algunos alumnos de primer año que estaban en medio haciendo Merlín sabe qué, consigue llegar hasta la Sala Común. Sonríe al notar que estaba vacía.

- Nagini, quédate aquí. - la serpiente se baja de sus hombros y se acomoda en uno de los sofás - No quiero que sssepa que me lo hasss dicho tú.

Subiendo la escalera con una velocidad envidiable se para en seco frente a la puerta de su hermano. Golpeando suavemente con los nudillos, espera pacientemente a que la puerta se abra. Al parecer Tom había puesto un hechizo silenciador porque no se escuchaba nada. A los pocos segundos la puerta se abre, dejando ver a un Tom perfectamente vestido y con su típica cara de indiferencia. Al observar a la chica tras la puerta, levanta una ceja encarando sus ojos. Al ver la tristeza perfectamente escondida en los pozos negros de su hermano que solo ella podía llegar a vislumbrar.

- ¿Qué...?

Antes de que terminase de hablar su hermana salta contra él y le abraza fuertemente. Con miedo a que alguien les vea, Tom cierra la puerta, rodeándola con los brazos para que no se caiga.

- ¿Sele?

- Perdóname... perdóname Tom - le abraza más fuerte dejando que sus lágrimas caigan por el uniforme de su hermano - No sabes lo exasperante que es no poder acercarme a nadie sin que se lleven consigo una mirada asesina por tu parte...¡La mitad de Hogwarts creen que salimos en secreto! Es demasiada presión...

- Me la igual lo que diga Hogwarts entero - susurra acariciándole el pelo para tranquilizarla.

Y así se quedan, abrazados, con Seleria llorando por haber sido tan estúpida de haber dañado a su hermano. Le quería...le quería tantísimo.

Tom, por su parte, no podía sonreír maléficamente al sentir a su hermana entre sus brazos. Llorando para ÉL. Siendo consolada por ÉL. Ella era toda suya, su responsabilidad, su linaje. Jamás permitiría que nadie le pusiese la mano encima, él la protegería ante todo. Conseguiría que acudiese a él para lo que sea...conseguiría ser su única razón de existir.