Tom se acariciaba el pelo hacia atrás y caminaba exasperado de un lado a otro por la habitación. ¿Por qué no había matado a esa sangre sucia? No dejaba de pensar en eso. Había sido un momento de debilidad...no podía permitirse otro así. Podía ir ahora mismo y acabar con ella con un simple hechizo pero...no quería.

- Mi ssseñor...

Ni siquiera era capaz de escuchar a Nagini. Era débil, tremendamente débil. No sabía por qué, pero no era capaz de matarla.

- ¿Por qué no puedo Nagini? - susurra apretando la mandíbula - Debería disfrutar de su dolor al estilo muggle aunque luego haya que limpiar la alfombra...

- Le recuerda a ssu hermana, mi sseñor...

En un ataque de ira, lanza la copa hacia la chimenea encendida y se permite respirar con dificultad durante unos segundos antes de pegar un fuerte puñetazo contra la mesa.

- Sseleria es mi debilidad... Debo acabar con ella - se deja caer sobre el sillón - Esa chica le...- hace una mueca - importa. Vendrá a por ella. Solo tengo que conseguir que colabore conmigo. - suspira - Esto es tan patético amiga mía.

La serpiente solo podía preguntarse por qué había dejado el tema de la chica de pelos rizados y, de repente, había comenzado a hablar de Seleria

- ¿Puedo conocer a la chica? - pregunta la serpiente elevándose un poco en el sillón donde descansaba.

- No la mates - le permite haciendo un gesto - Ya que soy un inútil que la ha dejado con vida, la utilizaré.

- ¿Qué le hizo cambiar de opinión, mi ssseñor?

Pero Tom no responde, sino que se queda mirando el fuego mordiéndose la uña del pulgar de manera pensativa. Nagini decide dejar a su señor y observar a esa chica que tanto le intrigaba. Se pasea por el pasillo asustando al joven Malfoy. Abre la puerta con facilidad y entra con sigilo por una pequeña rendija . Ve a la chica tirada en la cama leyendo y va subiendo por una de las patas lentamente hasta que se yergue frente a ella. Hermione quita la mirada del libro durante unos segundos para encontrarse con la enorme serpiente observándola. Pega un gran chillido y se deja caer al suelo, alejándose marcha atrás hasta que se topa con la pared.

- Disculpa a Nagini... - la voz de Tom llega desde la puerta, donde se encuentra apoyado - Tiene curiosidad...

Hermione asiente levemente colocándose bien la camiseta, que se le había subido un poco en su patético intento de huir.

- No te hará nada - agrega sentándose.

- ¿Qué...qué quieres de mi?

El hombre se acerca y deja varios tomos de libros sobre la cama.

- Tómalo como una ofrenda de paz...

- Qué quieres - pregunta ya más firmemente

- Verás - se sienta sobre la cama - Quiero proponerte un trato. Al parecer...y sin entenderlo, créeme, le importas a Seleria. Cuando venga a por ti, que vendrá...quiero que la desarmes y me la entregues - Hermione va a protestar cuando Tom le coloca un dedo en los labios, callándola instantáneamente - Si lo haces permitiré que te pasees a tu gusto por la mansión, aprenderás magia y seré...medianamente condescendiente contigo. - se levanta

- ¿Y...y si no acepto? - pregunta Hermione temerosa

- Igual que Seleria - bufa - siempre intentando encontrar más opciones donde no las hay. Aún así te dejaré tiempo para reflexionar si quieres...morir u obedecerme - le sonríe. - Sin duda es la decisión de tu vida - ¿Él? ¿Bromeando? se pone serio inmediatamente - Nagini. Vamos

Antes de salir, agarra el mango y mira a la chica.

- Espero que seas tan inteligente como todos te halaban... hasta dentro de unas horas sangre sucia.

Aún es capaz de escuchar un bufido de exasperación por parte de la chica. Sonríe complacido. Le gustaba su comportamiento. Nada más salir se encuentra frente a frente con Lucius Malfoy.

- Le buscaba...mi señor.

- Eso ya lo noto Lucius...Qué quieres - dándose cuenta del aburrimiento que producía en su señor, Lucius se da prisa por hablar.

- Llevo varios días sin...ver a Snape por aquí - eso llama la atención de Tom, que le mira con ojos brillantes

- ¿Para qué le buscas? - Por el tono, Lucius decide ser precavido.

- Unas pociones para Narcissa, mi señor...

- Espero que no haya nada más - le susurra peligrosamente - Snape es un traidor

Dicho esto y dejando a Lucius con la palabra en la boca, decide ir a su despacho a esperar una decisión por parte de la chica. Esperaba que fuese inteligente...más de lo que resultaría incómodo.

- ¡Y yo te digo que no podemos dejar a una niña inocente ahí dentro! - exclama Seleria exasperada

- Mira chica - interviene Alastor para tranquilizarla - Si lo que cuentas es cierto, posiblemente esté muerta

Y es que los remordimientos de Seleria comenzaban a ser demasiado grandes. ¡Había dejado a una pobre adolescente con su hermano! Merlín sabe qué le haría...ella debería estar allí. Tom era su responsabilidad y desde luego que no podía evadirla de esa manera...eso era impensable para ella pero allí estaba. En uno de los mayores cuarteles rebeldes con Harry Potter frente a ella y Alastor "intentando" tranquilizarla.

- Tiene...razón - aprueba Snape cruzándose de brazos - Esa chica tenía potencial pero...

- No hable en pasado Severus, me niego a que hables en pasado.

Tampoco era capaz de procesar que uno de los más fieles mortífagos de su hermano fuese en realidad un doble espía...¿Quizá un triple espía y en realidad iba con Tom? No lo veía muy probable pero tampoco llegaba a creer que estuviese con Dumbledore.

- Estás un poco histérica linda... - añade Sirius, terminando por colmar el vaso.

- ¡¿Histérica?! No sé cómo lo ves Black pero mi mundo se ha dado la vuelta. Hace menos de un día estaba en una mansión llena de mortífagos siendo felizmente torturada y ahora estoy en...¡Por Merlín, en territorio rebelde con Harry Potter! Y Severus es un espía...y una niña posiblemente esté muerta por mi culpa...

- ¿Si? - Sirius comenzaba a perder la paciencia - Pues si tantas ganas tienes lárgate de nuevo a tu mansión con tu querido amante masoquista. No estamos para lamentos.

- ¿Amante masoquista? Disculpa pero ni es mi amante ni... - se lo piensa mejor- ¡Me da igual lo que digas Black! No es que quiera volver a la mansión es que si yo no estoy...¿Quién va a controlarle?

- Ah...¿Me estás diciendo que tú lo controlas? - se empieza a reír - ¿Te crees que se le puede controlar?

- Está obsesionado conmigo - bufa con pesadez - Dejará sus extraños deseos de conquistar el mundo si no me tiene a su lado.

- Entonces tendríamos que haberte traído antes - levanta los brazos dando la solución - Te usaremos para atraerle...no es tan difícil

- No. - responde Severus de manera rotunda - Te matará

- Él jamás me haría daño... - se escucha la estridente risa de Sirius

- Él no ama preciosa...que tú estés enamorada de él no quiere decir que...

- ¡Es mi hermano!

Harto de esperar, Tom vuelve a la habitación de la sangre sucia junto con Nagini en busca de una respuesta. Abre la puerta sin llamar...siente ciertos remordimientos al instante. Se considera un hombre con educación. Los aparta rápidamente recordándose que ella es solo una esclava sangre sucia. Se la encuentra tumbada en la cama, leyendo uno de los libros que anteriormente le había dejado como si se le fuese la vida en ello. La ira comienza a apoderarse de Tom cuando se da cuenta de que la chica había pasado olímpicamente de él.

- ¿Y bien? - pregunta cruzado de brazos

Y no obtiene respuesta. ¡La chica sigue leyendo sin hacerle ni el más mínimo caso! Totalmente iracundo, le quita el libro de las manos y, cuando va a sacar la varita para hechizarla, Hermione lanza un grito de sorpresa e indignación.

- ¡Eh! - exclama intentando reclamar lo que es suyo aunque cuando se da cuenta de quién lo sujeta se lo piensa mejor y se levanta.

- ¿Cómo que eh? - pregunta lanzando el libro contra la mesa - Te he hablado y has pasado de mi

- Dis-disculpa, no me he dado cuenta... - la chica se muerde el labio bajando la mirada. ¿Sería posible que lo que está diciendo fuese cierto? Tom, desde luego, no le creía. Cualquiera habría dejado de leer si alguien entrase...excepto Seleria... se obliga a sacudir un poco la cabeza.

Se acerca a Hermione, que se echa hacia atrás hasta que se choca contra la pared. Con la respiración agitada por el continuo acercamiento del mago más poderoso de todos los tiempos, Hermione le mira con miedo.

- Yo...yo no quería, te lo prometo, no me he dado cuenta...

Tom la agarra de la barbilla y le levanta la mirada hasta que se funde con la suya. Efectivamente la chica no se había dado cuenta, la legeremancia jamás miente. La suelta con desgana.

- Está bien - casi gruñe - ¿Qué has decidido sangre sucia? - ahora es Hermione la que casi...casi gruñe de indignación. Eso hace que el hombre levante los ojos hacia ella y la amedrante.

- Pues... - se lame el labio inferior pensativa - Si me dieses opción diría que no, no acepto, pero como no la tengo...

Se acerca a ella de medio lado y le aparta el pelo junto a la oreja, acariciándola con los labios mientras habla con voz pausada.

- Escúchame...No vuelvas a ser tan repelente conmigo o tendré que evadir mi promesa de comportarme...¿Entiendes? - nota como asiente levemente y traga saliva - Bien - se aleja - No te olvides de quién soy Granger...No me hagas lanzarte un crucio por semana para recordártelo - sonríe de medio lado con los ojos brillantes - Me alegra tu colaboración.

Nagini observa toda la escena con curiosidad. Sin duda su señor se comportaba de manera extraña. El hombre se gira y cierra la puerta mientras Hermione no podía evitar el impulso de deslizarse por la pared hasta caer en el suelo. Nada más verla en puro estado de shock, Nagini se arrastra hacia la pobre chica con la diversión inscrita en los ojos.