La sala se queda en un completo silencio observando a la mujer que parecía considerablemente enfadada.

- ¡Ya estoy harta de que me digan que estoy enamorada de él! - exclama - Es mi hermano - se cruza de brazos - y que él esté mentalmente desequilibrado y esté enamorado de mi no quiere decir que sea mutuo.

- Sele... - intenta calmarla Remus - Entiendo que lo veas como a un hermano...

- ¡No lo veo como a un hermano! ¡Es mi hermano de sangre! ¡Somos mellizos! - respira hondo - No comprendo por qué es tan difícil de asimilar

- Seleria, Hogwarts jamás se equivoca. Si Tom Riddle fuese tu hermano, nadie te habría presentado como Seleria Blade en la selección - razona Dumbledore con su voz apaciguada.

- ¿Qué me estás contando Albus? Viniste a por nosotros al orfanato. Tom te pidió que mantuvieses en secreto el hecho de que somos familia - el anciano frunce el ceño - No me mires así. A nosotros también nos pareció raro que aceptases

- Jamás tuve esa conversación Seleria. Fui al orfanato, si, pero únicamente para hablar con Tom. La primera vez que te vi fue en allí, en Hogwarts...

Todo el mundo vuelve a sumirse en un silencio sepulcral hasta que Snape decide romperlo.

- Creo...que tenemos un problema

Hermione se concentra en respirar hondo. ¡Cómo odiaba a ese hombre! Estaba segura de que era bipolar...amable, amenaza, bueno, malo...totalmente inaguantable. Se masajea la sien pensativa y termina por levantarse para seguir leyendo. Sube a la cama con tranquilidad, agarra su libro de encantamientos básicos y continua a lo suyo mientras una enorme serpiente se mantenía frente a ella a la altura de sus pies. Al notar un cosquilleo en las plantas, Hermione se yergue un poco y pega un pequeño grito al ver la mascota de su "agradable" anfitrión.

- Ho-hola... - la serpiente agacha la cabeza a modo de saludo y Hermione no puede evitar sorprenderse - ¿Me entiendes? - otro asentimiento. Increíble - Estoy...esto...leyendo - eleva un poco el libro para corroborar sus palabras - Si quieres leer también...

Se sentía como una loca desquiciada, hablando con un enorme y peligroso reptil que comenzaba a arrastrarse hacia ella. Debía ser valiente y no moverse...no sería educado habiéndola invitado... ¿O si? Lo cierto es que añoraba el hablar con alguien y aunque fuese un asqueroso reptil ella se conformaba...siempre y cuando no se le acercase demasiado. Nagini se acomoda en el resto de la almohada sobre su cabeza y se pone a ¿leer? ¿Las serpientes leen? Bueno, ciertamente esa no era un reptil cualquiera pero aún así...era poco creíble.

- Shhhh - el siseo la saca de sus cavilaciones y ve cómo pasa la página del libro con la cola.

- No me lo puedo creer...

Mirando la parte positiva, ya no se sentiría tan sola

- Está mintiendo, claramente - afirma Sirius - En el caso de que hubiese dicho la verdad, es imposible cambiar los recuerdos y más a alguien como Dumbledore

- Cuida a quién llamas mentirosa Black - sisea la mujer

- Señor - Harry se dirije hacia Dumbledore - ¿Podría ser posible? ¿Podría haber alguna posibilidad de que...?

- De que de repente yo recuerde algo y Albus no - Seleria respira hondo - Solamente hay una manera de entender todo esto... y lo sabéis

- ¿En serio te crees que te vamos a dejar ir con ese monstruo? - Sirius se echa hacia atrás en la silla exasperado - Eso no va a pasar linda

- Cállate Black - le replica Severus malhumorado por la manera en que llama a Seleria - Aunque seas un...chucho, por una vez estoy de acuerdo

- ¡Incluso Quejicus está de mi parte! - le señala - Creo que está decidido

Albus por su parte se acaricia levemente la barba y termina por levantarse pensativo. Mira a los presentes y suspira.

- Voy a por unos caramelos de limón

- Albus... - advierte Severus

- Es, ciertamente, la única manera que se me ocurre. Hablar con Tom - suspira el anciano - Tú ganas Seleria, iremos a por esa adolescente aunque antes... - sus ojos brillan llenos de sabiduría- Visitemos el orfanato donde estuvisteis

- No quiero volver a pisar ese lugar Albus... - toda la valentía de la chica parece desaparecer en un segundo.

Severus se acerca a ella y la abraza por la espalda, dándole el apoyo que necesitaba. Seleria levanta la cabeza y se lo agradece con una sonrisa. Irían a ese orfanato.

Al terminar con Hermione, Nagini se arrastra hasta el despacho de su señor, donde le encuentra sumergido en sus pensamientos, observando a través de un gran ventanal los copos de nieve caeer sobre la tierra.

- Seleria amaba que jugásemos en la nieve... - susurra levemente imaginándose a dos niños, en el patio del orfanato, lanzándose bolas de nieve, riendo... Todo se desvanece en un simple parpadeo - Ella habría sido la indicada, si tan solo...

- ¿Ssse encuentra bien mi ssseñor? - pregunta la serpiente. Últimamente no le gustaba la actitud de su amo. Estaba errático y desamparado.

- Aunque no lo creas, mi buen amiga, hay ocasiones en las que un rastro de conciencia aparece en mi - agacha la cabeza desviándola de la nieve - Aunque desaparece tan rápido como ha llegado - sonríe ampliamente hacia la serpiente - Seleria volverá a por esa niña y yo la tendré de nuevo. Los recuerdos son poderosos Nagini...ella no se podrá alejar de su hermano, otra vez no. Al fin y al cabo, no hay mayor vínculo que la familia

La serpiente decide guardar silencio. Todo el plan empezaba a ser exagerado, impregnado en locura. Tantas y tantas vueltas había dado que se había formado con él un nudo aunque, como todo nudo, tiene sus cabos sueltos. A pesar de que su señor estaba completamente loco, Nagini no podía apartarse de su lado. ¿Cómo alejarse de su amo? Le nota sonreír de nuevo y nota cómo sus escamas se amedrantan... Verle sonreír no era una buena señal.

El señor Tenebroso se levanta de su silla y se dispone a ir hacia el cuarto de la sangre sucia...tenía interés en tener un charla con ella.