POV Harry

Me levante a la mañana siguiente nuevamente a hacer el desayuno para la familia de ballenas.

Pero mi mente no estaba en el desayuno sino en el sueño que tuve la noche anterior, era sobre dos hombres muy grandes e intimidantes que discutian sobre un rayo y dos niños, fue un sueño extraño.

Hice el desayuno y el tío Vernon bajó con Dudley no mucho despues. "Huelen el desayuno y bajan las escaleras mas rápido que flash" Pensé con diversión acordandome de los comics de Dudley. Luego de desayunar si se podría llamar a eso comer, fui a buscar las cartas nuevas ya que era lunes. Me sorprendí mucho al encontrar una carta dirigida a mi ya que no tengo amigos (Dudley se aseguró de eso) tampoco mas familia que los Dursley, (si a eso se le puede llamar familia).

Pero mi sorpresa fue mayor cuando me di cuenta el contenido de la misma, era una admision a una escuela, ¡Una escuela de magia y hechicería!, esto era imposible no existía tal cosa como la magia ¿verdad?. Así que fui y hable con los Dursley.

"¿Esto es una broma suya?" Yo les pregunté molesto pero sin mostrarlo, había aprendido a guardar mis sentimiento y ser un poco frío a veces.

"¿De que estas hablando, chico?" Pregunto o más bien gruño Vernon

Yo le mostré la carta y su cara se puso blanca como la nieve.

"Vete a tu habitación" Dijo despacio y nervioso.

"Pero..." Empecé pero Vernon me gruño que me fuera y me fui a mi habitacion cerrando la puerta detrás y me metí a la alacena. Los escuche susurrar y discutir algo en vos baja y luego cuando se acabó Petunia me llamó a hacer la cenar, luego de cenar me puse a pensar en la extraña carta, pensé en porque Vernon se puso tan nervioso y me empece a preguntar si podría haber una mínima oportunidad de que exista la magia, pero no, no podría ser. Luego me fui a dormir y soñe con gente disparandose rayos con unos palos de madera y de repente vi una luz verde y me desperté sobresaltado y sudando frio.

Luego de eso el día paso sin mucho problema solo Vernon parecía un poco nervioso luego de leer las cartas de hoy, ¿Le habrá llegado otra carta como la de ayer?.

Pasaron dos semana y me di cuenta de que siempre Vernon que leía el correo paso el resto del día más gruñon de lo normal, (si eso es posible). Luego llegó un domingo y ese día paso algo increíble y que cambiaria el rumbo de mi vida de una manera radical, ¡Empezaría a creer en la magia!.

Estabamos sentados en el salon frente a la televisión, bueno, más bien los Dursley estaban sentados en el salon, yo estaba dándole las galletas, cualquiera pensaría que tanta comida chatarra les haría mal pero no a los Dursley ya que se la pasaban comiendo comida chatarra, yo no como tantas cosas dulces después de todo me podría muy hiperactivo y no podría dejar de caminar por la casa por culpa mi THDA (Trastorno Hiperactivo del Déficit de Atención), también tengo dislexia cosa por la que no se me da bien la escuela pero eso también es culpa de los profesores, nunca tuve profesores buenos, bueno, tal vez uno, el profesor Brunner, era un hombre en silla de ruedas muy bueno pero también algo severo.

"Como me gustan los domingos" Suspiró Vernon con relajación mientras ponía sus manos en su nuca. "¿Saben por que?" Pregunto contento.

"¿Por que no hay cartas el domingo?" Pregunté con desdén.

"¡Exactamente!" Respondió contento Vernon sin captar el desdén en la pregunta."Por que no ahy cartas el domingo" Repitió satisfecho.

Pero de repente paso algo, cayó una carta a un lado de la puerta y de repente empezaron a salir cartas de a montones de la rejilla de correo, luego de la ventanas y luego de la chimenea. Todos estaban atónitos yo fui el primero en recuperarme, agarre una carta del suelo y me la guarde en el bolsillo. Luego todos volvieron en si y Vernon lo primero que hizo fue sacarlos a el y a Dudley del salon cuando salimos cerro la puerta fuertemente, yo me quedé al otro lado de la puerta escuchando y Dudley al no tener otra cosa que hacer también se quedo, aunque mirandome mal.

"¡Esto es todo nos vamos!" Gritó Vernon enfurecido.

"Vernon, no podemos" Dijo Petunia desesperada. "Si ellos vienen por el y no estamos aquí nos van a rastrear y encontrar" Susurró esa parte haciendo que pegara lo más que pueda la oreja.

"No será mucho tiempo, cariño, solo hasta que comiencen las clases" Dijo Vernon lo más despacio que pudo.

"Esta bien si es así lo haremos" Dijo Petunia con un toque de vacilación en la voz como si no estuviera convencida.

"Bien nos iremos este mismo miércoles" Dijo Vernon con seguridad.

"Quememos las cartas en la chimenea y luego ve a decirle al chico que se ponga a sacar la malezas del jardin por favor" Y con eso Dudley y Harry se fueron cada uno a su cuarto.

El resto del día paso conmigo limpiando el jardín trasero cosa de la que estaba bien para mi ya que con mi THDA me distraía muy fácil y necesitaba enfocarme en algo. Luego antes de que oscurecer me puse a ver la Carta y era la misma que la de la otra vez, entonces caí en cuenta de que tal vez si existe la magia, cuando vez montones de cartas volando pasa eso y además, ¿quien haría una broma sobre esto?.

Entonces en ese momento empecé a creer un poco en la magia. Y eso me ilusionaba.