Sentimientos Encontrados
Capítulo 8: La peor mentira.
Había sido una buena noche. Aquel festival de estrellas fugaces había cerrado el ambiente con broche de oro y ahora no quedaba más que irse a dormir. El cielo brillaba como si llorara de felicidad, aún después de haberse terminado todo, la serenidad de los alrededores refrescaba la mente de los afortunados espectadores. La llamada era inevitable, era momento de la despedida.
Usopp-¿Estás segura de que no quieres que te acompañe hasta la mansión?
Kaya-Sí, ya es demasiado tarde. Tienes que descansar, no puedes perder el tiempo en algo como esto.
Usopp-Pero, ¿y si algo pasa?
Kaya-No va a pasar nada, Usopp-san. Bueno, hasta mañana.
Usopp-H-Hasta mañana...
Usopp se sentía inservible. Era su deber como hombre, escoltarla hasta su destino, pero después de todas las negativas dadas por ella, no había remedio más que aceptarlo. Dio media vuelta y emprendió el camino de regreso a la playa, fue ahí, en medio de su caminata, que escuchó un extraño sonido, provenía de los matorrales.
Usopp-¿¡Quién anda ahí!?
Sanji-Oye, oye, no te pongas así-le dijo relajado.
Nami-¿Andas buscando pelea a esta hora de la noche, Usopp?-reclamó sencillamente.
Usopp-¡Vaya, pero si son ustedes!-pensó un momento-¿Qué hacían escondidos los dos detrás de un arbusto?
Sanji y Nami se sobresaltaron.
Nami-Y-Yo solo iba de regreso al barco y e-en eso me encontré con Sanji-kun.
Sanji-Y-Yo venía a por las flores para Nami-san...
Usopp-Ah cierto-lanzó el ramo de flores al aire. Sanji se precipitó a cogerlo, aunque al final terminó directamente en las manos de Nami-Son tuyas.
Nami-G-Gracias-no se esperaba tal regalo.
Usopp-No es a mí a quien le debes agradecer-señaló a Sanji y tras dicho esto, reanudó la marcha, seguido por sus amigos.
Sanji apresuró un poco el paso; se le aproximó para hablarle.
Sanji-¿Por qué no puedes ser así de sincero con la señorita, eh?
Usopp-¿¡AHHH!?-volteó su atención hacia él en vez del camino-¿¡Pero qué cosas dices Sanji!?
Sanji-No te hagas el tonto-exhaló el humo del cigarrillo-¿No crees que ya es tiempo de que le digas la verdad?
Tragó en seco. Esa era una pregunta temida por sí mismo, que, al contestarla afirmativamente, posiblemente rompería con todo lo que los unía a ellos dos. Por ello, se quedó callado, parado en medio del camino, evitando darle respuesta a la cuestión.
Al ver que no contestaba, Sanji apagó el cigarrillo y tomó otro. Le prendió fuego, inhaló y exhaló ese humo gris lleno de nicotina para luego terminar diciendo:
Sanji-Bueno, sé que no es asunto mío. Pero si quieres mi opinión, te diré esto: el silencio es la peor de las mentiras.
Dolido por las palabras de su compañero, Usopp pasó el resto de la ronda sin articular palabra alguna. Simplemente abrumado por la dificultad que se le avecinaba, de la cual parecía no poder seguir escapando por mucho más tiempo. Cuando por fin llegó el trío a su destino y predisponían de todas las acciones para irse a dormir, los pensamientos comenzaron a girar en la dirección opuesta a la que siempre se dirigían. Él tomó por fin la decisión, había pasado demasiado tiempo ocultando la verdad tras una mentira de cristal, que con cada día se iba rompiendo más y le causaba una gran inquietud. Antes o después, la mentira acabaría quebrándose por sí misma, así que era mejor ser él mismo quien la destrozara. Es cierto: hay secretos que es mejor llevárselos a la tumba, pero este preciso secreto, no era uno de esos. Ya estaba decidido: le contaría de una vez por todas, todo lo que pensaba, todo lo que en realidad deseaba, lo que esperaba no fuera mal aceptado, hasta el punto de que desgarrara los lazos entre ellos. Eso era lo que más temía, y le hacía dudar sobre su elección, pero ya no huiría. Todo se daría en el momento indicado. Puede que no hoy, no mañana ni pasado mañana, sin embargo, se juró a sí mismo que no volvería a dejar la isla sin habérselo aclarado.
(A la mañana siguiente)
La noche no había sido precisamente placentera, no obstante, le brindó un mejor sueño que el de la anterior. Dispuesto a seguir su convicción, Usopp pensó en invitar a Kaya a hacer algo diferente. Siempre conversaban en aquel lugar especial para ellos, pero no precisamente tenían que estar fijos a reunirse en el mismo. Por eso, quería llevarla lejos de aquellos alrededores de la mansión, a disfrutar sin preocupación alguna. A la entrada, se encontró con el mayordomo Merry, quien estaba limpiando.
Merry-Buenos días, Usopp-kun.
Usopp-Buenos días...Esto... ¿Kaya está?-vaya pregunta tonta.
Merry-Claro. Pasa, pero no hagas ruido. La señorita está atendiendo un paciente.
Usopp-Vale. ¡Gracias!-se dirigió hacia el interior de la casa.
Merry-¡Ah! Por cierto, vino uno de tus compañeros.
Usopp-(Eh, ¿Y qué hace Nami aquí tan temprano?)
Después de salir el paciente, Usopp se aproximó a la puerta y en el justo momento que se disponía a entrar, escuchó una voz conocida haciéndole una consulta inesperada a la querida Kaya. Con esa voz, confirmó un error: no era Nami quien estaba junto a Kaya hoy.
Chopper-Kaya, ¿a ti te gusta alguien?
Kaya-¿¡Eh!?-tras su sorpresa inicial, se sonrojó un poco-P-Pero Chopper-san, ¿¡P-P-Por qué me preguntas eso!?
Chopper-Simple curiosidad. Han venido algunos hombres a molestar en la puerta, aunque Merry los echó a todos. Así que pensé que, si no habías aceptado todavía a ninguno de todos esos pretendientes, era porque ya tenías alguien.
Kaya-B-Bueno...-no sabía que hacer. Nunca había hablado de este tema antes con nadie más que Nami, pero se sentía a gusto con la presencia de aquel lindo doctorcito reno, así que decidió desahogarse-...Sí...la verdad es que...estoy enamorada.
Chopper-¿¡EN SERIO!?-dijo emocionado. Kaya le caía súper bien, ya fuera por el hecho de que era una buena persona o solo por tener la misma profesión, por eso, ansiaba la felicidad de esta como si fuera la suya propia-¿Y quién es?
Kaya-Lo siento, Chopper-san, pero eso no te lo puedo decir.
Chopper-¿¡EHHHH!?¿Y POR QUÉ NO?-dijo haciendo una mueca.
Kaya-Porque es una persona que tú conoces muy bien.
Y tras dicho esto, le brindó unos caramelos, con el fin de que no insistiera más en el asunto.
Usopp, quien había escuchado todo escondiéndose detrás de la puerta, ahora mismo se encontraba en un estado de SHOCK. ¨Kaya tiene alguien que le gusta¨-esa verdad recién descubierta, se volvió una bomba nuclear que explotó, desbastando a su paso, todas las ganas de lucha. Si el corazón de Kaya pertenecía ya a otro, era imposible para él ocupar ese lugar.
