Sentimientos Encontrados
Epílogo:
Kaya-Usopp, no tienes por qué preocuparte tanto, te dije que estoy bien.
Usopp-Sí, lo sé, Kaya. Pero no puedo evitarlo, mañana es el día.
Kaya-Mira que tienes un padre preocupado, ¿verdad?-dijo mientras acariciaba suavemente al bebé que llevaba en su vientre.
El parto estaba diagnosticado para mañana y Usopp, hoy más que los anteriores días, no quería alejarse de Kaya para procurar que nada le pasara. Estaban en medio del mar, sin el más mínimo rastro posible de tierra cerca, por eso, debían cuidarse de cualquier complicación posible.
Usopp-¿Estás segura de que no sería mejor buscar una isla para desembarcar? Las cosas se pondrán difíciles si mañana viene alguna tormenta o algo parecido.
Kaya-Sí, lo sé, pero está bien-volvió a acariciarle-Si este niño nace en medio del mar, será un niño libre que se convertirá en un gran guerrero del mar, justo como su padre-tiernamente, ambos se tomaron de la mano y entre sus dedos, resplandecieron los anillos de oro.
Franky-Y como su abuelo-terminó la frase.
Usopp-¿Ah? ¿Qué pasa, Franky?
Franky-Ahora mismo acaba de llamar tu padre.
Usopp-¿¡MI PADRE!?
Franky-Dice que viene junto con los demás de la tripulación del pelirrojo y que trae consigo una montaña de regalos para su nieto.
Usopp-Pero si todavía no ha nacido...-agregó cómicamente.
Habían pasado seis meses, o sea, medio año, desde la última vez que vio a su padre, aquel día que los Sombreros de Paja se reunieron con la tripulación de Shanks, el pelirrojo. Luffy le devolvió su sombrero de paja a Shanks, pero él, enseguida se lo regresó, aclarándole que él ya no lo merecía: ese sombrero fue de Gol D. Roger, el rey de los piratas, y ahora, él, Monkey D. Luffy, ya habiéndose vuelto él también en el rey de los piratas, era ahora el único en todo este mundo que podía usarlo.
¡Vaya clase de sorpresa debió llevarse Yasopp! Cuando su hijo, a quien había dejado de niño, se presentó ante él como todo un hombre, con esposa y un bebé de tres meses en camino. Primero que nada, se disculpó con él, por no haber podido ser el buen padre que él hubiera querido tener y después, le prometió que no importa cuándo o dónde, estaría presente para él y su familia.
Usopp-...y ya le está malcriando. Qué clase de abuelo tienes, ¿verdad?-le expresó alegre al pequeño.
Se sentía el hombre más feliz del mundo, desde que él y Kaya se correspondieron, había experimentado un sinfín de diferentes variaciones de la felicidad. Mañana sería otro día especial, quizás el más especial, después del día de su boda, pues mañana nacería a este mundo tan grande, maravilloso e imperfecto, aquel que llevaba su sangre, el próximo: aventurero.
Notas de autora: Ay, después de escribir esta primera historia, siento como que se me salen las lágrimas, pero, por fin puedo decir: TERMINÉ UNAAAAAA. Ojalá y cuando la verdadera historia de One Piece se acabe, pueda ver un buen final para estos dos (de preferencia romántico). Ummm, creo que quizás me he pasado con alguna que otra cosa en este fanfic, por ejemplo: la idiotez de Usopp (no creo que sea tan estúpido como para no darse cuenta de nada LOL) y la irritabilidad de Sanji (se la ha pasado todo el fanfic pegando y pateando al pobre de Usopp). Bueno, creo que este no será mi último ni único fanfic de Usoka, pero lo que está claro, es que será uno muy querido (con el tiempo que me ha tomado terminarlo) Y como dice Germán Garmendia: ¨este no es el fin, esto recién está comenzando¨ ¡GRACIAS POR LEER!
