Atrapado en medio
El comandante Erwin le había encargado a Armin una peligrosa tarea, el de lograr que Hange firmara unos documentos "has lo que tengas que hacer, pero ella debe firmarlos" le había dicho, pero el problema no era ese, era que llevaba cinco minutos afuera del cuarto de la mayor y no se animaba a tocar, escuchaba que ella y el capitán Levi discutían de nuevo y no quería meterse en la pelea de ese par, pero el comandante también le gritaría si no lograba que Hange firmara, así que trago saliva, reunió valor y toco a la puerta.
-¡Estas loca! -grito Levi al momento de abrir la puerta- ¡¿Qué?! -le grito a Armin.
-Capitán, líder, traigo unos documentos que tiene que firmar -dijo Armin temblando de miedo y extendió el sobre, Levi lo jalo de la chamarra e hizo que ingresara al cuarto a la fuerza.
-En un momento te atiendo Armin, primero tengo que discutir algo sumamente importante con este enano -ella le lanzo mirada asesina al aludido.
-Ya no tenemos nada que discutir -le dijo furioso Levi.
-Mayor Hange si usted me pudiera firmar -dijo temeroso Armin.
-¡Tu cállate Armin! -le grito.
-¡No te desquites con Armin! -le regaño Levi.
-Tu no me hagas enfadar, lo que pasa es que quieres que muera de un coraje para irte con esas mujerzuelas que se te lanzaron en la calle.
-En primer lugar, esas mujeres están locas y en segundo aquí la que se la pasa haciéndole ojitos a cuanto tipejo eres tú -rebatió.
-¿Ves cómo me trata Armin? ¿te parece justo?
-Armin no te va a dar la razón.
-¿Armin te parece justo? -insistió jalándolo del brazo.
-Pues yo…
-No te atrevas a darle la razón -amenazo Levi.
-Yo solo necesito que me firme el documento para irme -volvió a extenderle los documentos a Hange.
-Ahora no Armin -dijo apartando los documentos.
-¿Ves lo que tengo que soportar Armin? -se quejó Levi.
-¡La que soporta todo soy yo Levi! -le grito-. Armin es testigo del poco hombre que tengo como esposo.
-¿Poco hombre? -dijo ofendido-. Poco hombre los idiotas a los que les haces ojitos.
-Capitán, líder, por favor me tengo que ir -suplicaba Armin- ¿No podrían arreglarlo con una conversación tranquila?
-Ves, Armin me apoya -dijo Hange abrazándolo-. Siéntate Armin -le dijo en tono dulce.
-Líder por favor solo firme …
-¡Cállate y siéntate Arlert! si mi mujer te dice que te sientes te sientas -regaño y Armin automáticamente tomo asiento asustado.
-¿Viste? con tus gritos ya asustaste a Armin -le dijo dándole un golpe en el hombro a Levi.
-Sabes que Armin te daré un consejo jamás te cases, es más, te envidio. Hazte pastor o júntate con otro hombre, pero nunca te cases, todas se vuelven locas.
-Deja de decirme loca.
-Loca -dijo- l-o-c-a -deletreo- ¡loca! -le volvió a gritar.
-¡Bastardo! yo te di los mejores años de mi vida -ella camino al escritorio y agarro un abrecartas demasiado puntiagudo-. Vamos te reto, vuelve a llamarme loca una vez más -amenazo.
Armin rezo porque Levi no la volviera a llamar loca, pero eso no paso.
-¿Me estas amenazando? Yo no te tengo miedo -dijo firme- ¡estas loca!
Hange soltó un grito furiosa. Armin inmediatamente se levantó para sostener la muñeca de Hange y le arrebato el abrecartas.
-¡Armin fuiste demasiado agresivo! -se quejó Hange y Levi la abrazo.
Erwin había decidido ir a ver porque Armin se tardaba tanto con los documentos así que camino hasta el cuarto de Hange y cuando abrió la puerta vio a Levi que abrazaba a Hange y Armin sosteniendo un abrecartas.
-¡Te atreviste a lastimar a mi esposa! -grito Levi.
-¡Armin! -grito Erwin quitándole el abrecartas.
-¡No me quería firmar comandante! -se quejó Armin.
-Cuando te dije que hicieras lo que fuera para que firmara no me refería a amenazarla -dijo Erwin.
Armin miraba incrédulo.
-Necesitas aprender a controlarte -dijo Hange.
-No, ¡yo no la estaba amenazando! -grito Armin asustado.
Mike entro debido al escándalo.
-Mike llévate a Armin, ya hablare con él y pensare en un castigo severo -ordeno Erwin.
-Sera lo mejor Erwin si no quieres que lo mate -dijo furioso Levi.
Armin soltó un grito lleno de furia e intento abalanzarse sobre la pareja, pero Mike lo agarro de la chamarra y lo cargo como si fuera un costal.
-¡No! ¡Yo soy inocente! -gritaba Armin por el pasillo y pataleaba.
-Voy a comenzar a hacer pruebas en los nuevos reclutas para ver su nivel de agresividad, ya suficiente tenemos con Jean y Eren como para que ahora Armin también explotara de esa manera -dijo Erwin.
-Toma Erwin, los documentos firmados -le entrego Hange a Erwin el sobre y él salió contento.
Armin tuvo que lavar platos durante todo un mes y asistir a terapias para controlar la ira.
