Capítulo 3: 'Luna'
Más abajo estaba el remolque de 'Luna'. Mientras él se acercaba, se dio cuenta de que ella fumaba un cigarrillo y enviaba mensajes de texto.
"Ese maldito idiota, yo no haré una voz en ese documental por menos de doscientas mil libras, más le vale a ese tipo que mejore..." 'Luna' notó a 'Lincoln' salir de las sombras. "Oh, ¡hola, little bro!"
Ella sonrió, terminando de aspirar el humo antes de terminar su llamada y meter su teléfono en el bolsillo de sus jeans. "Bonita noche para dar un paseo, ¿no?"
"Sí, bonita noche", contestó 'Lincoln'.
"Espera, ¿por qué sales a estas horas de la noche? ¿No sabes que ya estamos en las 'trouble hours'?", preguntó.
Lincoln se rascó la cabeza. "Mmm, ¿qué?"
Los britanismos de 'Luna', a veces dejaban al elenco y al equipo confundidos. "Ya sabes, pasada la medianoche, no pasa nada bueno. ¿Dónde está tu mamá?"
'Lincoln' suspira. "No lo sé."
Luna negó con la cabeza. "Eso no es bueno, muchacho. Pasa dentro y tomaremos un té hasta que ella llegue, ¿sí?"
Se encogió de hombros. ¿Qué más podía hacer? Siguió a 'Luna' hasta su remolque, idéntico al suyo, excepto por algunos detalles menores.
'Luna' llenó dos tazas con agua y las puso en el microondas. "Mil disculpas, cariño. Sé que ésta no es la mejor manera de preparar té, pero es todo lo que tengo ahora mismo".
'Lincoln' sonrió. Su acento siempre lo hacía sonreír por alguna razón. "No importa."
'Luna' caminó un poco, mientras el microondas hacía su "magia" en las tazas. Ella miró a 'Lincoln', estudiándolo desde la cocina.
Lincoln podía sentir los ojos de 'Luna' sobre él durante un largo tiempo, que se hizo incómodo. Él estaba a punto de decir algo, cuando ella se le adelantó.
"Es ella otra vez, ¿no?"
'Lincoln' suspiró, y puso la cabeza en sus manos.
O era un gran actor por transmitir sus sentimientos tan fácilmente, o era uno terrible. No estaba seguro de cuál era.
"Yo... quiero decir, es cierto que es divertido trabajar con ella y todo eso, pero..."
"No digas más... Reconozco al enamorado cuando lo veo."
Lincoln se sonrojó bastante. "¡No estoy enamorado! Es solo que..." Suspiró pesadamente. "Mi mamá me sacó de la escuela hace un tiempo, y desde entonces, no he tenido... bueno... amigos."
'Luna' dejó escapar un pequeño grito ahogado. "Y nosotros, ¿no somos amigos?"
'Lincoln' agitó sus manos. "¡Sí somos amigos! Solo me refería a amigos de mi edad" él corrigió rápidamente.
'Luna' sonrió mientras el microondas emitía unos sonidos agudos. "Relájate, cariño, sé a lo que te refieres." Ella quitó las tazas con un guante de cocina, y mojó dos bolsas de té en ellas antes de ponerlas en la mesa.
'Lincoln' miraba a 'Luna'. "¿Cómo fue ir a la escuela?"
'Luna' levantó una ceja mientras sorbía su té caliente. "Bueno, estuvo bien. Realmente no me hice famosa hasta que fui a la universidad". Luna suspiró con nostalgia, dejando su taza en el suelo. "En ése entonces, yo era solo una más de las chicas. En realidad no tengo nada especial. Claro que tenía a algunos chicos persiguiéndome, pero eso no es nada."
"Pero, todavía tienes amigos de allí, ¿verdad?"
"¿Compañeros? Sí, yo aún sigo yendo a Londres de vez en cuando, y solemos divertimos". Luego de terminar la frase, ella se dio cuenta de que recordando sus "buenos viejos tiempos" no ayudaba mucho a su invitado a sentirse mejor. "Mira muchacho, la escuela no es el único lugar para hacer amigos. ¡Has hecho muchos aquí en Hollywood!" "Es la primera chica por la que te sientes así, ¿no?"
Aunque le daba vergüenza admitirlo, él asintió, tomando un sorbo de té para intentar mitigar su vergüenza.
"Lo que sientes por ella, es algo especial."
Lincoln la miró.
"En esta ciudad, cosas así no aparecen muy a menudo." Asintió, terminando el resto de su té y levantándose. "Atesóralo."
"Gracias por el té", dijo Lincoln.
Luna se levantó y lo abrazó.
"No dejes que ésta ciudad te consuma."
Ella lo soltó, pero no sin darle un beso en la mejilla. "Creo que es hora de que me vaya a dormir." 'Luna' se quitó la camisa delante de él, mientras él se sonrojaba, mirando hacia otro lado.
Ella rebuscó en su dormitorio una gran camisa de dormir, y luego se la ponía. Probablemente habría decenas, sino cientos de hombres que estaban dispuestos a pagar por ver lo que acababa de ver.
Ella reapareció de su dormitorio en una camisa grande. "Eres más que bienvenido a quedarte aquí hasta que vuelva tu mamá, cariño."
'Lincoln' sonrió, pero negó con la cabeza.
"No, creo que voy a volver."
"Bueno... G'night, 'Linc'."
"Buenas noches, 'Luna'."
Abrió la puerta y salió, respirando el aire fresco de la noche.
