LeviHan
Levi y Hange habían salido en una cita a un restaurante, tenía tiempo que eran una pareja, pero ellos no querían decírselo a nadie.
-¿Les tomo su orden? -hablo el mesero.
-Si, yo prefiero la pasta -dijo Levi.
-¿Y su novia? -pregunto mirando a Hange, quien seguía indecisa.
-¿Novia? No, como cree que es mi novia.
-Si, solo somos amigos.
-Exacto nunca saldría con una cuatro ojos como ella y ¡ya apúrate a ordenar! -se quejó.
-¡Y yo no estaría con un sujeto tan enano! -dijo enojada Hange.
-Veo que necesitan más tiempo así que yo regresare en un momento -dijo el mesero asustado y se retiró.
-¿Oye que le estás viendo al mesero? -se quejó Levi- ¿Y que hacías sonriéndole?
-Levi no empieces -se quejó Hange-. Además ¿Qué clase de patán pide antes que una dama?
-Tú estabas indecisa y yo ya tengo hambre.
-Te avergüenzo Levi, esa es la verdad, por eso niegas nuestro noviazgo -comenzó a reclamar.
-Tú también lo niegas -recrimino.
-Basta ¿sabes que? ¡terminamos! -dijo y se levantó de la mesa.
-Hange vuelve a poner tu trasero en esa silla y baja el volumen que estás haciendo una escena.
-¡Idota celoso! -grito y estaba por irse cuando Levi la tomo de la mano.
-No Hange, no te vayas -dijo y Hange sonrió sentándose nuevamente.
-Ya no paliemos mi loco de la limpieza -dijo alegre- te amo.
-Y yo también -contesto-. Ahora llamemos al mesero.
-¡Imbécil! te digo que te amo y tu solo contestas yo también -dijo nuevamente furiosa-. Sabes que ¡terminamos!
Ella se levantó y salió del lugar, Levi salió detrás de ella, la sujeto y beso en contra de su voluntad. Hange al inicio quería apartarlo, pero después se rindió ante el beso de Levi y le correspondió. Cuando se separaron se vieron directamente a los ojos, se seguían amando y sabían que a pesar de las peleas siempre estarían juntos.
