La cortina frontal había sido cerrada. Su madre había llegado a casa y se había ido directamente a dormir. Decidió volver a su habitación.

Se quitó la camisa y se miró al espejo. Se había quemado un poco, incluso con el protector solar. Pasar de piel blanca de fantasma al bronceado no fue un proceso fácil. Solo para divertirse un poco, quiso flexionar un brazo en el espejo. No tenía mucho músculo, sólo el suficiente para un chico de su edad.

'Lincoln' se consideraba afortunado. Tenía contornos en los abdominales que no tenía que trabajar para mantener, además de un metabolismo activo que quemaba rápidamente todo lo que comía. Un pensamiento arrogante cruzó su mente.

"No es de extrañar que le guste a 'Lynn'", dijo, posando en el espejo. La confianza que vino con ese pensamiento se evaporó cuando recordó la revelación durante el viaje en coche desde la playa. Claro, el padre de 'Lynn' no dijo nada tan contundente como "aléjate de mi hija". Pero la intención que dejó a entender era clara.

Su pecho se desinfló, y sus hombros cayeron.

'Lincoln' quería ducharse, pero el peso de su corazón lo acostó en su cama. Miró fijamente al techo durante un minuto antes de alcanzar su teléfono. Puso algo de música en orden aleatorio y esperaba que sonara algo que lo tranquilice.

La canción empezó.

"No está mal", pensó. Los dioses del botón de aleatorio parecían reconocer por lo que estaba pasando. Fue bastante afortunado. Cuanto más pensaba en lo que había pasado cuando él y 'Lynn' salieron de la playa, más se enfadaba. Un fuego se elevó en su corazón.

¿Quién demonios era su padre para decirle con quién debería estar?

Sintió su puño apretando inconscientemente. La ira se acumuló hasta cierto punto antes de que dejara escapar un fuerte aliento, desanimándose un poco. ¿Qué iba a hacer? ¿Pelear con su padre?

Eso podría terminar mal. Decidió tratar de quitarse ese pensamiento de la cabeza. Además, conocía a 'Lynn'. Si su padre le prohibiera hacer algo o ver a alguien, ella lo querría más. Pensó en la noche anterior. Esa sensación que tuvo cuando ambos estaban tan cerca.

Simple felicidad.

Solo había sentido eso por primera vez no hace ni 24 horas, y ya estaba sufriendo las molestias de la falta del sentimiento. Fue entonces cuando comenzó a sentir fatiga. Sus párpados se volvieron más pesados a medida que la música se desvanecía.

'Lincoln' se despertó unas horas más tarde. El sol dejaba escapar sus pocos rayos, faltando poco para que anochezca. 'Lincoln' se sintió muy incómodo al darse cuenta de que seguía con bloqueador solar en el cuerpo. Después de una ducha rápida y un cambio, fue a la sala de estar.

Recordó la cita con su novia. Él no tenía que hacer mucho ruido para salir, su madre seguía durmiendo. 'No me sorprende', pensó, poniéndose su chaqueta favorita, enrollando el guión del siguiente episodio y poniéndolo en el bolsillo. Un rayo de miedo golpeó su corazón al salir de su remolque. ¿Y si el padre de 'Lynn' lo estaba esperando?

Sacudió los pensamientos de su mente. Aunque él esté esperándolo, seguía teniendo un trabajo que hacer con 'Lynn'. Y estudiar las líneas del guión formaban parte de su trabajo. Agarró su teléfono y le envió un mensaje de texto. "Oye, iré a tu remolque a practicar unas líneas".

Salió del remolque, en pleno resplandor naranja del crepúsculo de Los Ángeles hacia el remolque de 'Lynn'. Una vez que llegó, miró nerviosamente al remolque de los padres de 'Lynn', como si estuvieran a punto de salir antorchas y horcas en cualquier momento. Respiró hondo y subió los escalones hasta su remolque.

'Lincoln' tocó.

Él esperó junto a la puerta, esperando oír los pasos de 'Lynn' que se dirigían hacia él, desde el otro lado.

Nada.

Miró a las ventanas. Todas las persianas estaban cerradas en los remolques de ella y de sus padres. Revisó su teléfono. Sin respuesta. Él la llamó. Tal vez había salido a comer algo con su familia.

Directo al buzón de voz. Ahora estaba preocupado. Abandonó la caravana y se dirigió hacia la suya, y así el sentimiento de derrota volvió.

'Lincoln' se dirigió de nuevo a su remolque, en plena oscuridad. El lote estaba tranquilo, nada inusual para un sábado, pero todavía un poco desconcertante.

'Lincoln' no pudo evitar preocuparse mientras caminaba de regreso. Sabía que sus temores eran infundados. Ella había salido con sus padres muchas veces antes, incluso después de que acordaran reunirse para trabajar en sus líneas o tal vez para practicar una o dos escenas. Pero esta vez se sintió diferente. Esta vez él la veía como algo más que su compañera de trabajo.

'Lincoln' estuvo preocupándose así todo el camino de vuelta a su remolque. Además, iba pensando, la productora aún tenía el show en mitad de temporada. No había forma de que su padre la saque del elenco en medio de la producción.

'Lincoln' no sabía mucho sobre Hollywood, pero sabía lo que era el rating, y el cómo estar en la cima garantizaba al elenco contratos muy buenos pero bastante rígidos. Su programa era la sensación en el horario de las 5 pm. Llegó a su remolque y encontró a su madre tomando café en la mesa de la cocina.

"¿Te divertiste en la playa?", preguntó ella, con interés.

'Lincoln' asintió con la cabeza. "Sí, fue un día genial", contestó él, ya caminando hacia su cuarto.

"Oye, antes de que te vayas a dormir, conocí a un director de casting anoche", dijo su mamá.

Él se detuvo, dándose la vuelta.

"Le di tus fotos", dijo entre sorbos de café. "Dijo que le gustó lo que vio", dijo feliz su madre.

La verdad es que cuando ella estaba más feliz, era cuando ella se esforzaba para la carrera de su hijo, y éste esfuerzo rendía frutos. Algunos días él no sabía si tenía madre o una manager. Pensó que 'Lynn' podría estar sintiendo lo mismo ahora. Dondequiera que estuviera.

"Genial", contestó simplemente. No era que no apreciara su duro trabajo. Fue que poco después de que se mudaron a Los Ángeles, él perdió a su madre. La mamá que él tenía antes, la mamá que usaba ropa que compraba en los grandes almacenes del centro comercial, la mamá que le preparaba almuerzos para la escuela y lo llevaba a las casas de sus amigos para pasar la noche. Pero ahora, casi no la reconoce.

Se dirigió a su habitación y cerró la puerta. No fue culpa de su madre. Esta ciudad la había consumido, igual que pasó con innumerables padres bien intencionados antes que ella. No estaba enfadado con ella, aunque quizás él pudo haber sonado un poco más duro de lo que habría querido. Se quitó la ropa y se metió en la cama. 'Lincoln' conectó su teléfono al cargador y le echó un vistazo. Todavía no hay respuesta. Antes de anoche, no le habría importado. Los teléfonos mueren, o se quedan en algún lugar todo el tiempo. Pero esta vez fue diferente.

'Lynn' significaba algo para él.

Y él significaba algo para ella.

¿Era así como se sentía amar a alguien? ¿Ser incapaz de pensar en nada más que en esa persona, cuando están separados? ¿Tener todos estos pensamientos espantosos corriendo por tu mente, mostrándote escenarios con el peor de los casos, una y otra vez?

Una llamada a su puerta lo sacó de sus pensamientos.

Su madre abrió lentamente la puerta.

"¿Estás bien, cariño?"

Su habitación estaba oscura, excepto por el resplandor de su teléfono, conectado a la red eléctrica.

"Si", mintió.

Su madre se paró en la puerta por un momento. "Siento haber estado ocupada hasta tan tarde".

'Lincoln' no le contestó, mientras ella seguía hablando.

"¿Y qué si mañana vamos a la ciudad a ver esa nueva película de Star Trek?"

"Sí, suena divertido", bostezó.

Ella lo besó en la frente antes de dejarlo en la oscuridad. A decir verdad, sonaba divertido. Él había estado esperando para ver la película, pero le costaba encontrar tiempo.

Pero 'Lincoln' simplemente no podía mostrar entusiasmo. Emocionalmente estaba muy consumido. Había pasado de sentirse en la cima del mundo, a preocuparse absurdamente de una chica que había estado dominando sus pensamientos en todo el día. Decidió mirar de reojo al teléfono, una vez más.

Aún nadie respondió.

Él se masajeó la cabeza con los dedos, y cerró los ojos. Mañana era domingo, y debían volver al trabajo el día lunes. Él tenía que ver a 'Lynn' de nuevo ése día, estaba seguro de éso.


Luego de varias horas, la luz del sol naciente estaba ingresando por la ventana mientras 'Lincoln' se frotaba los ojos. No había soñado nada, y estaba más tranquilo.

Su primer instinto fue el revisar su teléfono. Su corazón empezó a latir fuertemente, mientras él rezaba por encontrar el ícono de "nuevo mensaje".

Nada.

Él dejó salir un suspiro largo. 'Lincoln' así se enteró de que se estaba estresando por nada. Claro, 'Lynn' fue la primera chica que se interesó en él. Ella, además ¡fue su primer beso!

Pero ella no estaba muerta, y su familia no había desaparecido de la nada, aunque su mente inquieta insistía en pensar lo contrario. Él se puso ropa, y dejó su cuarto para encontrar una sorpresa inusual. Su madre estaba cocinando el desayuno, algo que ella no solía hacer hacia bastante tiempo.

"Buenos días", ella le dijo a él, mientras freía algunos huevos.

"Buenos días, mamá", dijo él, mientras se sentaba en la mesa. El día había iniciado bien. Ellos terminaron de desayunar, fueron al muelle y tomaron helado. Pero él revisaba su teléfono al sentir vibraciones fantasma cada tanto. Él estaba acompañando a su madre, pero sólo físicamente.

Finalmente, al llegar a los asientos del cine, ella habló. "¿Cuál es el problema?", preguntó de repente.

"Nada..."

"¿Crees que una madre no sabe cuando algo molesta a su hijo?". Los signos de la antigua madre que él recordaba salían a la superficie de vez en cuando.

"Bueno, bueno...", él cedió. "Yo..." empezó a hablar cuando la luz en el cine empezó a apagarse. "Me gusta..."

Su madre asintió con la cabeza. "Es ella, ¿no?"

Ella dio en el clavo. "Sí... me gusta. Muchísimo."

Él estaba demasiado avergonzado para mirar a su madre. Apenas podía creer que había admitido tal cosa ¡delante de su mamá!

"Pensé que había algo diferente entre ustedes dos últimamente".

Él la miró, con la ceja levantada. "¿No estás enojada?"

"¿Enojada? ¿Por qué?", preguntó ella, sin entender el motivo. Claro, recordó él, el hecho de que el padre de 'Lynn' no aprobara la relación no significa que todos los adultos opinen lo mismo.

"Mi hijo está enamorado de una estrella de cine. No es tan inusual", dijo, tomando un sorbo del refresco de cola.

"Bueno..." 'Lincoln' continuó. "A ella también le gusto".

"Oh, ¡tu primera novia!"

Él se arrepintió de inmediato de haberle dicho eso a su mamá, mientras ella lo abrazaba fuertemente.

Afortunadamente, los avances comenzaron, tranquilizando un poco aún más a su madre. A 'Lincoln' le encantaban las "reboots" de Star Trek, pero algo le impidió estar atento de verdad.

Ella.

A pesar de las épicas batallas espaciales que se desataban en la pantalla, el solo podía prestar atención a medias. Sacó suavemente el teléfono de sus jeans.

Aún no respondió.

Él tomó un sorbo de su refresco, y trató de disfrutar el resto de la película. Esperaba poder conocer algún día a algunos de sus actores favoritos si se convertía en una estrella de cine como 'Lynn'.

Luego de que la película terminara, el viaje de vuelta al lote fue tranquilo, hasta que...

"Así que, tú y Lynn, ¿eh?", preguntó su madre con una sonrisa.

"¡Mamá!" 'Lincoln' se enojó, mientras sus mejillas tomaban color.

"¿Qué? ¿No puedo estar feliz por mi hijo?"

"Solo... por favor no hables de ello con nadie más, ¿si?"

"No te preocupes 'Romeo', tu secreto está a salvo conmigo", ella bromeó.

"¿Por qué se lo dije?" él bufó. Debería haber sabido que esta sería la reacción de cualquier madre. Finalmente llegaron al lote y se dirigieron de regreso a su remolque. La luz de la caravana de 'Leni' estaba encendida, al igual que la de 'Luna', 'Lori' y...

"Ella está en casa", pensó, el peso de su preocupación finalmente se le quitó de los hombros. Las luces de ambos remolques de la familia estaban encendidas. 'Lincoln' revisó su teléfono una vez más, mientras los dos pasaban junto a sus remolques.

Aún nada.

"¿A qué hora vas a trabajar mañana?", le envió un mensaje. Puso el teléfono en su bolsillo y al poco tiempo llegaron a casa.

"Deberías ir a dormir ya, el rodaje empezará temprano", dijo su madre.

Lincoln asintió con la cabeza.

Mientras se metía en la cama, conectó su teléfono al cargador. Acababa de acomodarse en la cama, cuando lo oyó vibrar. Sus ojos se abrieron de golpe mientras se giraba para agarrar su teléfono.

Nuevo mensaje de 'Lynn'.

'¡Por fin!', pensó el, mientras lo abría.

'¿Podrías venir a mi remolque?'

Su corazón saltó a su garganta.

'Estaré ahí', él contestó.

Todavía podía oír la televisión encendida en la sala de estar. Si su madre aún estuviera despierta, no habría forma de que lo dejara salir tan tarde. No cuando él tenía trabajo por la mañana. Pensó por un momento mientras se sentaba en la cama, en la única ruta alternativa de escape que le permitiría salir sin ser detectado. 'Lincoln' silenciosamente se levantó de la cama y encontró una camisa y pantalones. Se puso los calcetines antes de treparse a su cama para examinar la ventana de arriba. Justo antes de abrir las persianas, oyó un suave golpe en la ventana.

Algo así como una pequeña piedra golpeando el vidrio.

'Lincoln' abrió las persianas y se asomó a la oscuridad del lote. 'Lynn' estaba parada afuera con una sudadera con capucha y pantalones cortos, sonriendo y saludando con la mano.