Después del almuerzo, el rodaje se reanudó como estaba planeado. Tenía otra escena con 'Lucy', y la frialdad que ella emitía -lo que él sintió- era más de lo que pedía el guión. Una vez que la escena se terminó, 'Lincoln' se dio cuenta de que 'Luna', 'Lori' y 'Leni' estaban leyendo algo sobre una mesa. 'Lincoln' deambuló para ver por qué tanto alboroto. Echó un vistazo alrededor de las chicas y se dio cuenta de que estaban mirando la sección de arte y entretenimiento del "LA Times". En la portada había una foto de 'Lynn'.

"Chicas, ¡miren lo que dice! 'La coestrella de la película taquillera "The Rats in the School Walls" negocia un nuevo papel como protagonista'", recitó 'Leni', y mencionó el nombre de una franquicia de películas muy conocida.

"Así que es verdad lo de 'Lynn'", pensó 'Lincoln'.

"¿Puedes creerlo? ¡Esto es buenísimo para ella!", dijo 'Leni' al grupo.

"Ella definitivamente merece ése papel", añadió 'Lori'.

'Luna' se volvió hacia 'Lincoln', mientras él se alejaba del grupo, luciendo un poco abatido. Ella sabía por qué.

"Ey, muchacho, demos un paseo", dijo 'Luna', levantándose y poniendo un brazo alrededor de su hombro mientras salían del set a través de una puerta lateral raramente usada. Luego de salir del lote, encontraron una barricada de hormigón a la altura perfecta para sentarse. 'Luna' se sentó y expertamente sacó un cigarrillo antes de abrir un encendedor con la bandera británica grabada en él.

"Ahora bien, debe ser muy difícil ver que ella está a punto de dejar la casa Loud, ¿eh?", preguntó, encendiendo su cigarrillo y tomando una pausa. Se supone que los actores adultos no debían fumar en ninguna parte estando caracterizados, pero era una regla que 'Luna' frecuentemente ignoraba.

"Bueno... sí, es horrible, ¿pero qué puedo hacer? Pensándolo mejor, es su carrera...", 'Lincoln' suspiró. "Seguro conocerá a otra estrella de cine y se olvidará de mí..."

"No me gusta para nada ésa actitud. A propósito, quería preguntarte algo", ella dejó de hablar para fumar un poco. "¿A dónde fuiste esa noche, después de salir de mi remolque?"

'Lincoln' se sonrojó, rompiendo el contacto visual.

"¡Oh, diablillo!" 'Luna' sonrió, fumando otro poco de su cigarrillo. "¡Dame detalles, cariño! ¿La besaste? ¿Son novios?"

El enrojecimiento de sus mejillas le dijo a ella todo lo que necesitaba saber, pero 'Luna' pensó que era mejor si él mismo se lo decía.

"Fui a su remolque, vimos películas viejas de monstruos en el sofá, y..."

"Y...", 'Luna' continuó, levantando las cejas.

"Y sí, nos besamos, un poquito..."

'Luna' gritó alegremente, saltando de su asiento y jalándolo en un abrazo, con cuidado de no quemarlo con el cigarrillo. "¡Estoy tan orgullosa de ti, muchacho! Diablos, parece que fue ayer cuando tuviste miedo de salir de detrás de tu madre, ¡y ahora mírate! ¡Andando con una estrella de cine!"

'Luna' suspiró para sí misma, soltándole del abrazo y volviendo a sentarse. "Es muy loco ver cómo vuela el tiempo, ¿no?"

"Bueno, sí, pero cuando su padre se enteró, me dejó muy claro que no quería que yo viera a su hija", admitió él. "Ha estado tratando de evitar que nos viéramos fuera del trabajo. Él dice que 'su hija está destinada a ser una estrella y no quiere estorbos como yo'", dijo en la imitación de voz adulta que todos los niños sabían hacer.

"Pfft", resopló 'Luna'. "Suena como un imbécil".

Ella no estaba equivocada.

"Pero él es su padre, y ella sólo tiene trece años. Sus padres todavía hacen las reglas, y si no quieren que ella me vea, entonces..."

'Luna' apagó su cigarrillo en el suelo. "Escucha muchacho, una vez conocí a un chico en Inglaterra que vivía en un barrio muy exclusivo, y sus padres se horrorizaron cuando él les llevó a la chica pobre del lado más feo de la ciudad. Le prohibieron verme, aunque hice todo lo posible para que me aceptaran. El punto es, algunas personas nunca aceptarán lo que ustedes dos tienen, y no tiene sentido pensar en tratar de cambiar algo así. Se toma lo que se tiene y se agarra fuerte, y si los dos luchan por ello, funcionará". 'Luna' se levantó de su asiento y continuó. "Todas estas tonterías de 'si algo es para ti, ése algo llegará de todas formas' las dice gente que cree que las cosas buenas caen del cielo todo el tiempo. Para cosas que valen la pena, pues vale la pena luchar. Así que pelea por lo que sientes, muchacho. No dejes que otras personas traten de decirte cómo van a ser las cosas".


(...)

Mientras volvían a entrar al remolque, ella le había dado mucho en qué pensar. El sol ya se estaba poniendo sobre Los Ángeles, cuando él llegó a su remolque. Su madre lo estaba esperando, lo que no era muy raro durante la semana.

"¿Cómo estuvo el rodaje?", preguntó ella mientras entraban en el remolque. Obviamente, ella no se había enterado de la pequeña charla con el padre de 'Lynn'.

"Estuvo bien", contestó Lincoln, de la misma manera en que todos los niños responden a sus padres cuando les preguntan cómo les fue en la escuela ese día.

Pasaron unos segundos de silencio antes de que su madre continuara. "Oí que tu novia salió corriendo del set."

'Lincoln' suspiró, tomando asiento en el comedor. "Sí, cree que sus padres se van a divorciar, y para rematar, su hermanita me odia porque no salgo con ella en vez de con su hermana..."

"Oh, ¡ella se ha enamorado de ti!", su madre se burló. "Eso es tan lindo..."

"Gracias mamá", contestó él, con sarcasmo.

"Bien, dale algo de tiempo, sólo tiene ocho años. Ella encontrará en poco rato una boy band nueva o algún actor de Disney se pondrá de moda, te lo prometo". Su madre se volvió hacia él desde la cocina después de mirar en la despensa. "Así que, ¿comida china, tailandés, algo italiano o sushi?"


(...)

Ambos cenaron, mientras Lincoln relataba las escenas que filmó ese día. A medida que pasaba la noche, su madre decidió acostarse temprano. 'Lincoln' también se retiró a su dormitorio, pero él no pudo dormir. Tenía la mente atenta a una sola cosa: ¿cómo iba a decirle a 'Lynn' lo que él sentía?

Un montón de nervios se puso en su estómago mientras él yacía sobre su cama, mirando al techo. Pasó algún tiempo, antes de que la vibración de su teléfono casi le provocara un ataque al corazón.

'Lynn' envió un mensaje, y éste venía con una foto de ella. Para asegurarle a él que era ella en realidad.

"Listo cuando tú estés", decía ella. La foto era de ella en una camiseta, con el pelo sobre un hombro, estando todavía en la ducha.

'Lincoln' respiró hondo y encontró su chamarra de la suerte. No lo había defraudado hasta ahora. Se la puso.

Era hora de poner las cartas sobre la mesa.