~3.1 ¿Celos? :/
Era mi cumpleaños, un día muy especial pues cumplo 12 años. Ash se hizo un poco distante desde que me vio besándome con Kalem, pero no fuera que dejara de cuidarme como antes, solo, no me habla.
Estaba en mi habitación tallándome mis parpados pues el día apenas comenzaba, el sol chocaba con mis ojos y la falta de cortinas más obscuras hacía que mis parpados estuvieran hinchados. Estirándome, tomo asiento sobre el colchón y veo mis pijamas rosas. Veo mi reloj y son las 9:15 a.m., de no ser que es domingo, seguro ahora mismo estaría siendo regañada por mi madre por no despertar a la hora que es para ir a la secundaria.
Me pongo de pie y escucho como tocan mi puerta, detrás de ella, mi madre me dice que baje, que hay alguien que quiere verme.
En estos instantes pienso en Ash, pero viendo su actitud tan negativa que tomó desde hace 2 meses, pienso que pueda ser Kalem. Algo que debo agregar es que ese chico es muy gentil, desde que me besó no ha parado de ser una persona que; respeta mis decisiones y me ayuda en lo que es necesario. Kalem dejó de ser aquel chico insolente, no, ahora era un caballero.
Entonces entro a la ducha para estar limpia en mi día. Salgo un rato después y me pongo un vestido color azul y para agregar, un diadema de color negro. Bajo las escaleras y me topo con esos ojos hermosos y su bella voz. Si era Ash después de todo, pero sigue sin hablarme, solo me mira y sonríe en un poco.
—Feliz cumpleaños Serena, espero y tengas un excelente día—distante, da media vuelta y sale de la casa, extrañada mi madre me mira con una naturaleza diferente a la que estoy acostumbrada, me habla.
— ¿Que fue eso?—mi madre siempre llegaba tarde y mi padre ahora estaba Snowbell grabando escenas finales para su largometraje, eso hacía que ni mi madre ni padre, supieran que Ash me dejo de hablar y yo nunca tome el valor de decirlo.
—Bueno, creo que nunca lo dije pero, no me ha hablado desde hace 2 meses, pero no me enojo.
—Tal vez tu no, pero yo sí, hija se supone que te gusta y nunca me habías dicho nada de esto, como sé que no estás pasando por un buen momento y necesitas mi ayuda más que...—entonces le dije que parara, no podía seguir escuchando más de mi madre, no sabía lo que sucedía pero debe saberlo.
— ¿Recuerdas a ese chico Kalem?—si pudiera tomarle una foto a mi madre, procuraría que esa mirada es nueva, es de misterio, sé que a veces se confunde, pero la mirada de mi madre, la posición de su cabeza, es algo que nunca había visto.
—Por supuesto, pero no entiendo que tiene que ver el con todo esto.
—Digamos que Ash me encontró besándome con Kalem, pero no es que yo haya querido besar a Kalem, solo que no tuve la fuerza para evitarlo, pero me duele que Ash deje de hablarme—con la mirada hacia el suelo, repaso todas mis memorias con Ash; el tropiezo es mi favorito, fue lo que nos hizo conocernos, fue lo que nos hizo besarnos, un tropiezo.
— ¿Entonces dices que Ash está celoso?—las palabras expresadas no entraban en mi diccionario, conocía bien su significado, pero no podía compararlo con Ash, ese chico tan honorable que no puede haber quien lo juzgue, no tenía compatibilidad con ese término.
—Ash jamás ha demostrado ser celoso, ¿Por qué debería estarlo ahora?
—Simple, Ash te ve como la hermana que nunca tuvo, entonces el verte besar a alguien significa que está celoso de aquel chico que se quedará con el cariño que tú le brindabas—el argumento de mi madre era justificable, mi madre parecía una abogada experta que solo quería defender a su cliente, pero que podía esperar de una guionista aclamada por la crítica (o al menos eso dice ella :'v).
—Pero mamá, si Ash estuviese celoso de Kalem, no sería por eso, sería porque él me beso primero que nadie...—ahora mismo, las miles de Serena que trabajan en mis palabras, se están peleando a muerte para buscar al ignorante que creyó decir eso era buena idea.
— ¡Que Ash te beso!—las cosas no podían empeorar, era mi padre entrando por la puerta sorprendido y a la vez, enojado y con soberbia.
—Hija, sabes bien que te intentamos ayudar a que Ash te vea como una persona importante en su vida para que un día que hayas crecido, se puedan convertir en más que amigos—los regaños no paran, mi madre me sentó en el sillón, esto es algo que me hace sentir mal conmigo misma, pues mi madre tenía razón en cada una de sus palabras, ella parecía predicadora, siempre acertando a todo.
—Serena, cuando tu madre me contó que te gustaba Ash yo... El punto es que me sentí mal, pues mi pequeñita está creciendo, aquella niña a la que vi crecer ya no está, se esfumó y no me quedó de otra más que aceptarlo, pero todo a su tiempo. Serena lo único que puedo decirte es que me siento decepcionado—después de todos los sentimientos que recorren por mí, el sentirme como una estúpida es lo que más puedo sentir.
—Padre, lo lamento de verdad yo solo... Anhelaba tanto ese beso que cuando él lo hizo, no pude negarme a seguir besándolo.
—Hija entiendo que lo quieras, pero no creo que el haberlo besado haya sido tu mejor opción. El hombre es muy indeciso, realmente no sabemos que esté pasando con Ash en estos momentos, sería mejor si intentas ser amiga de él como antes y esperar un poco más—las manos de mi padre sostenían de mis hombros, mientras que su mirada solo se fijaba a mis ojos y no paró hasta que le da una respuesta; "si" fue lo que dije.
~3.1 El Regalo :D
Mi padre y madre me perdonaron, luego me abrazaron y continuamos con los preparativos pues mi madre quería hacerme una fiesta. No invitamos a gran gente, solo conocidos; unos amigos de papá y mamá, Aria, Ash y Kalem. Aunque viendo el comportamiento de Ash, no quisiera que Ash conviva con Kalem pues no quiero que haya un pleito.
Haciendo mis pensamientos atrás, prefiero salir un rato al patio de mi casa. El día era muy soleado, pocas nubes se asomaban y la brisa era cautivadora. Entonces tomo asiento de una silla que hay afuera y me siento un rato, cierro los ojos y me dejo guiar por la paz y tranquilidad que hay en la calle.
—Te ves muy bonita Serena—una voz masculina se escuchaba, abrí mis parpados y lo miré: pelo negro, ojos grises y una vestimenta muy formal, era Kalem.
—Gracias Kalem, no esperaba que llegaras temprano—le dije mientras le daba un abrazo de bienvenida.
—Quería venir a ver si no necesitaban ayuda, pero antes; feliz cumpleaños Serena—de su bolsillo sacó una cajita blanca, no sabía que era, pero me sentí feliz de que me regalara algo Kalem.
—Gracias Kalem no debiste.
—Antes de que sigas, ábrelo, sé que te va a encantar—le hice caso, destape la cajita y pude observar una linda cadena de plata, solo que me costaba asimilar que Kalem me regalara algo que puede ser muy caro.
—Gracias Kalem, pero no creo que me debiste haber regalado algo tan caro, aunque hubiera sido un chocolate, mientras sea la intención la que cuente, yo amaría tu regalo.
—Serena, ¿No te han enseñado a que no debes repelar con tus regalos? No importa si fue caro o no, te lo regalo con mucho cariño—mientras hablaba, sacaba la cadena de la caja y me la puso.
—Entonces te agradezco mucho por tu regalo—lo miré a los ojos, Kalem tenía el impulso de querer besarme, pero había dos cosas que lo impedían, mis padres y Ash, no quiero decepcionarlos—Creo que hay que ayudar a mis padres, será mejor entrar—use ese pretexto para poder librarme de Kalem, él lo entendió todo.
~3.2 Misty :v
POV Narrador
El chico de cabellos azabache miró toda la escena de Serena y su "amigo" desde la ventana de su habitación, no sabía por qué se sentía así, pero cada vez que veía a ese chico lo quería estrangular.
—Pero que pasa conmigo, Serena tiene todo su derecho de elegir a quien ella quiera...—mirando una nota que había en su mesa, Ash se aleja de la ventana y toma de la nota mientras dice—así como yo.
Ash marcó el número que hay en esa nota, sabía perfectamente que no quería ni acercarse a esa chica, pero de todos modos la invitó.
Después de colgar su teléfono, toma asiento y prende su computadora. Abre un programa y comienza a diseñar, era un programa de diseño 3D, se encontraba personalizando los detalles del jugador de su videojuego.
Aún no tenía algo que le gustase, ya tenía varios diseños y varias propuestas; ninguno le gustaba. Este diseño no fue la excepción, pues su mente no dejaba de pensar que estará haciendo Serena con ese chico, aunque intenta evadirlo, no podía y la verdad y siendo sincero consigo mismo; él tampoco quería.
No le gusta pelear, pero de alguna forma tenía que reclamar a Serena pero no quería darle ilusiones de que él este enamorado de ella, siendo una total falacia, pero desafortunadamente está celoso de aquel chico pues podría alejar de él a la niña que más quiere.
Tocaron la puerta y sabía de quien se trataba. Abrió y miro en la entrada a una chica de su misma edad, un poco menos alta que él y con un cabello de color anaranjado y vestido de manera formal; un vestido corto que le llega hasta las rodillas de color celeste, mismo color al vestido de la niña.
—Ash es fascinante que me hayas invitado a salir, no sabes lo feliz que me siento. Ya sé lo que debemos hacer; primero hay que ir por un helado, luego debemos de ir a algún parque y luego...—Ash no toleraba que su "cita" hablara tanto sin siquiera hablar primero él.
—Misty, te he invitado a salir pues quiero que me acompañes a una fiesta, nada más, fin de la historia. No quiero que vuelva a suceder lo de aquella vez, pues siempre que te invito a salir debes convertir la cita en un matrimonio—la chica se mantuvo seria, pero de esa forma dejó de hablar tanto.
—Lo lamento Ash, intentaré comportarme.
—Está bien, ahora pasa y toma asiento, bajo en unos minutos—la chica obedeció a Ash y entro a su casa, se sentó en el sofá y espero a que su amigo bajara.
Mirando a los alrededores, Misty admiraba lo bien cuidada que tiene esa casa, más sorprendida de que sea muy limpio. Luego le dio un poco de vergüenza pues ella ni lavar platos sabe hacer, pero pensaba que Ash era completamente el elegido para ser su marido, sea un avance lento, debe de serlo sí o sí.
Luego mira a su derecha y se topa con una fotografía, eran Ash y una niña que ella no conocía. Parecía ser que ellos dos están en la playa, disfrutando de una bebida y siendo acompañados por unos adultos.
De alguna manera, Misty se sentía celosa de esa chiquilla, pues había logrado todo lo que ella ha intentado hacer por mucho tiempo, desde que Ash vivía en Kanto.
Pasados unos minutos, Ash bajó y con una bolsa con un regalo dentro, salieron de la casa y fueron a la fiesta de cumpleaños de Serena.
Fin del POV.
~3.3 La fiesta :3
Kalem nunca se apartó de mí y me ayudó hasta en lo más estúpido que se pueda ayudar, pero seguía sintiéndome insegura y más cuando mi padre me dijo; 'es de tu edad'. Mil y un emociones me llegaron y ninguna era de felicidad, me agrada Kalem, yo no lo niego, pero no lo veo como eso.
Terminando los arreglos llegó Aria, me dio un regalo y más que eso, un tierno abrazo. Aunque yo no soy de esas personas que le gusta que les regalen cosas, soy más de las personas a las que les agrada que aun siendo lo más insignificante, lo disfruta.
Luego veo entrar a los amigos de mis padres; hicieron lo mismo, pero ellos me daban regalos aún más costosos, pero eran cineastas, que podía decir yo.
Entonces lo veo entrar; con una camisa de vestir color morado, un pantalón de gala negro, zapatos bien lustrados, peinado relamido, un regalo y una sonrisa hermosa, veo a Ash extenderme los brazos.
—Hola Serenita, feliz cumpleaños—no esperé ni un minuto y fui a abrazar a Ash con todas mis fuerzas, ya habían pasado meses desde la última vez que lo abracé así—Toma, tal vez no sea el mejor regalo del mundo, pero quiero darte algo.
—Ash no debiste, de verdad, me cuidas todos los días, me brindas tu amistad y me haces pasar ratos geniales; no tenías por qué regalarme algo cuando ya me has regalado muchas cosas—lo vi sonreír y verme de una manera fabulosa, que esa mirada quería capturarla y guardarla por siempre.
—Lo lamento, yo no te traje nada—como si estuviera harto, Ash agacha la cabeza y yo miro a una chica que viene detrás de él, no la vi con anterioridad por qué la diferencia de estaturas entre Ash y yo, no me permitían verla.
—Lo lamento, ¿Tú eres?
—Yo soy Misty, soy la...
—Mi amiga de Kanto, verás ella y yo nos re encontramos en Kalos después de muchos años de no vernos en Kanto. Éramos muy buenos amigos de chicos, bueno hasta la fecha seguimos siéndolo—había algo que no cuadraba nada bien, antes en el hotel, Ash se quejaba y me pedía que lo alejara de una tal 'Misty', pero ahora las cosas están cambiando demasiado.
Intento parecer normal, pero no es así muy en fondo lo sé, pero para evitar malos entendidos, saludo a Misty y los hago pasar.
Kalem al verme así no dudó en preguntarme que era lo que pasaba. Yo no hice ninguna mención pero de verdad que quiero llegar al fondo de toda esta historia.
Intentado parecer normal, convivo con Ash como nunca, Aria estaba con nosotros pues jugábamos Jenga, pero por mala suerte; iba perdiendo.
—Serena eres muy mala en este juego—dijo elocuente Aria, mientras que yo suelto una carcajada y no pude evitar ver a la chica Misty sentada en el sofá de la sala; cansada se notaba leguas, pues no se acercaba a jugar con nosotros.
—Ash cuéntanos un poco de ti; ¿A qué te dedicas? ¿Trabajas? ¿Estudias? ¿Qué haces?—preguntó muy arrogante Kalem quien nos acompaña en la mesa pero no juega.
—Bueno yo estoy estudiando arte, estudio junto con Misty pero ella tiene otra carrera—es extraño, Ash hablaba muy serio y su tono de voz no dejó de ser muy grave, para colmos; ambos se miraron a los ojos y comenzaron a retarse, yo debía hacer algo para evitar que las cosas se pusieran peor.
—Chicos hay que continuar...—con su dedo tapo mi boca Ash, luego miré como Kalem se enfureció.
—No vuelvas a hacer eso, ella tiene todo su derecho de hablar—no pude evitar ver como Kalem golpeaba la mesa, mis padres estaba en el sótano jugando cartas con sus amigos así que no habría problemas por ellos... Por ahora.
—También ella tiene el derecho de elegir.
— ¿A qué te refieres?
—A nada, solo déjame seguir jugando.
—No te dejare jugar hasta que me mires a los ojos y me expliques tu comentario—mis dos chicos se querían asesinar, yo no podía hacer nada y miraba a Aria para intentar hacer algo; nuestros resultados fueron nulos, no teníamos nada para poder calmarlos.
—Chiquillo insolente, será mejor que cierres el pico y te vayas con tu mami, pues es la única que te hará caso—fueron palabras expresadas por Misty pero Ash la tomó de la mano y le dio una mirada asesina; después de eso, Misty indignada salió de la casa.
—Será mejor que me vaya—dijo Kalem tomando su chaqueta y caminando hacia la puerta, Aria me miró a los ojos y con su mirada sabía perfectamente que hacer.
—No Kalem, no quiero que te vayas—lo dije mientras lo tomaba del hombro y lo regresaba a mí.
—Bueno si así son las cosas, será mejor que yo sea el que me vaya—dijo Ash parándose de la silla y caminar hacia la salida, pero lo detuve parándome justo frente a él.
—No sigas Serena, me iré y no volveré. Y grábalo bien Serena, no volveré pues tal parece que has encontrado a un buen remplazo—sus palabras me hirieron, yo nunca busque un remplazo para Ash pues él es único y Kalem nunca podrá llenar su lugar.
—Pero Ash yo quiero que te quedes, no quiero que te vayas.
—Entonces si quieres que me quede, quítate de mi camino.
—No le hagas caso Serena. Si me tiene a mí, yo puedo ser alguien mejor que tú en su vida, es más, yo puedo ser algo más que su amigo o su hermano—no quería más pleitos, así que agache la cabeza y sentí como la mano de Ash me hacía a un lado.
—Antes de que me vaya, Serena dile a tu mamá que ya no podré cuidarte, tengo cosas más importantes que hacer—mi corazón se rompió en mil pedazos, Aria fue a ayudarme pues me deje caer de rodillas al suelo.
—No te preocupes Serena, no lo necesitas...
—Cállate y lárgate, ya has hecho sufrir a Serena más de lo que la has ayudado—mi amiga sacó a Kalem de mi casa mientras ella me abraza, mi madre y padre subieron muy rápido, seguro escucharon los gritos que habíamos generado.
Mi padre me miró, yo no tenía aliento ni siquiera me sentía cuerda. Para estos momentos me pude dar cuenta de que había entrado en shock y no podía reaccionar. Bruce me abrazó y me levantó, luego poco a poco me subió a mi habitación para dormir.
Mi vestido estaba hecho un desastre, tanto como mi corazón. Mi padre me tomó de la mano y me metió en su regazo, luego procedimos a dormir y perdernos entre los sueños. Al menos espero y en ellos puedo estar junto a Ash.
~3.4 Decisión :'(
— ¿Quién es ese Alan del que tanto hablas?—pregunté a mi amiga de antaño; Aria, mientras ambas nos encontramos almorzando juntas en la escuela.
Ya habían transcurrido 4 meses desde lo sucedido en mi cumpleaños, para ser sinceros, no he podido superar eso.
Cada vez que recuerdo a Ash o a Kalem, me siento muy triste pues los dos chicos que más me agradan se pelearon, pero hay un segundo sentimiento; rabia. Kalem es quien genera ese sentimiento, él fue quien generó este conflicto y cada vez que lo veo o recuerdo a ese chico, quisiera golpearlo pues por su culpa la persona que más amo en ésta vida dejó de hablarme. Mientras que Ash, no lo he vuelto a ver e intento buscarlo desde mi casa, pero no lo encuentro. Mi padre intentó hablar con él junto a mí, pero él solo quiso hablar con mi padre, yo fui excluida.
Todas las noches duermo junto al regalo que me dio, ese regalo era un pequeño osito de peluche blanco. Duermo con él con la idea de que un día el entrará por esa puerta y me pedirá perdón mientras me extiende sus brazos.
Yo lo único que pido es el escuchar su dulce voz una vez más decirme; 'Serenita'.
—Bueno Alan es un chico de mi salón y es muy lindo conmigo, ya han sido varias veces las que me ha invitado un helado pues nos vamos juntos a la casa a la hora de salida, él vive cerca de mi casa—respondió mi amiga de cabellos rosa mientras comía su pudín de chocolate.
—Al menos alguien es lindo contigo—me deje caer en la mesa y ella hizo a un lado su pudín y me miró indignada.
—Cuando podrás olvidar eso, ya han pasado 4 meses, no creo que estar deprimida por siempre te ayude.
—Lo sé pero no me siento con ánimos de querer olvidarlo, Ash es una persona muy especial para mí que el dejar de verlo, me deja un hueco enorme en mi ser—vi como mi amiga se disponía a resignarse a mis palabras y luego se levanta de la mesa y se va.
Genial, alguien más que se va de mi vida. Realmente debo de ser tan miserable. Yo solo quiero estar junto a Ash y poder hacer algo con él. O tal vez Aria tenía razón, estoy muy estancada con Ash que no me doy el tiempo de querer salir adelante. Amo a Ash, eso me queda muy claro, pero si realmente siento eso por él, debo de superarlo y esperar, si Ash me pertenece, el mundo lo traerá de vuelta conmigo.
Decidida, me levanto y termino de comer. Creo que después de todo Aria es mi mejor amiga y siempre me hará reaccionar, debo de esforzarme para no perder su... A no, ya regresó. Vaya que olvidarlos si los trae de vuelta :'v.
—Serena, quiero que conozcas a mi amigo; Alan—de hecho ya estaba a punto de preguntar por él.
—Hola, tú debes ser Serena. Como Aria lo dijo, mi nombre es Alan, soy su...—por alguna estúpida razón, Aria le dio un codazo. Que divertido.
—Hola Alan, es un gusto conocerte. Aunque por lo mucho que me habla de ti Aria, no me sorprendería que ese codazo signifique que quiere ocultar que son novios—bingo, el ver ese sonrojo por parte de ambos me dio la respuesta que buscaba \ :v /.
—Bueno creo que lo adivinaste, si yo soy su novio desde hace unos 2 meses, pero ese no es el motivo de venir a verte. Me platicó Aria que no puedes superar una situación que te ocurrió hace varios meses. Bueno déjame ayudarte—sabía que Aria no se había ido por que sí, pero bueno creo que debo hablar.
—Ya lo superé.
—Me lo imaginaba—dijo Aria mientras sujetaba su rostro con su mano.
— ¿En serio?
—De hecho yo también lo imaginé pues seguro creíste que todas las personas a las que quieres, se van de tu vida. Como lo imaginaste, de cierto modo está bien que dejes ir a Ash para que puedas probar a si realmente te quiere, pero hay algo que has ignorado por completo—este chico Alan es un adivino, aunque no comprendo a que se refiere con eso de que he ignorado algo; ¿Qué será? ¿Qué misterio habrá?
—Continúe buen joven, quiero ver a que se refiere.
—Verás; te has puesto a analizar acerca de si dejas ir a Ash y si vuelve a ti, es por qué te pertenece, pero hay algo, una pequeña cosa que se te pasó. ¿Qué pasará si no te pertenece?—concha de la madre que no me pinches jodas—Serena yo te invito a que no te apartes de nosotros, te podemos ayudar, si Ash no te corresponde, bueno, yo me aseguraré de que no sufras, hay muchos chicos haya afuera que han de buscar tu corazón, solo que aún no te has dado cuenta.
La franqueza de Alan me ha perjudicado, me siento mal de preguntarme: ¿No me pertenece Ash? Pero eso de que hay muchos chicos queriendo mi corazón me hace pensar en Kalem. Ese chico que dejó de buscar mi mirada por la vergüenza de querer pedirme perdón, me hace pensar que él si me quiere de verdad, solo me queda una cosa por hacer; buscarlo.
—Tienes razón y creo que se quién podría llenar un poco ese vacío.
—Serena, Kalem nunca llenará ese hueco que Ash ha dejado en ti, pero tampoco deberías usarlo para eso. Si realmente vas a querer hacerle caso, no juegues con sus sentimientos, ni con los tuyos—de cierto modo, también tiene razón Aria, no debo jugar con los sentimientos, solo hay que intentarlo.
—Yo no me creo capaz de intentar algo contigo Serena, realmente me apeno de lo que hice—la mirada perdida de Kalem y sus labios mordisqueados, hacen notar que realmente se siente arrepentido.
—Yo no quiero intentar una relación, solo quiero que seamos amigos de nuevo—se volvió a mí, tomó de mis manos y pude ver como su llanto se esforzaba por no salir, pero de igual modo, no pude evitar tocar su mejilla.
—Serena, yo no quiero solo ser tu amigo, pero déjame intentar besarte una vez más, te lo ruego—había algo diferente en él, su carácter cambió demasiado, entonces comienza a acariciar mi mano que estaba en su mejilla, había gato encerrado.
— ¿Que te sucede? No eres el Kalem que conozco.
— ¿Por qué lo dices?
—El Kalem que conozco, no es muy sentimental. Hagamos un trato, te besaré si me dices todo lo que te sucede—creo que hay que mantenerse en un estatus, tal vez he sacrificado mis labios, pero no quiero mantenerme con esa tentación o puede generarse en culpabilidad si no hago algo.
—Verás yo... No haré muy larga la historia. Mi madre y murieron hace 8 años, me quedé huérfano desde entonces. De no ser por mis tíos: Ben y Mary, yo seguro estaría en un orfanato, pero creo que no tardaré en irme a uno muy pronto—anteriormente intentaba sostener el llanto, ahora sus lágrimas caen como gotas de agua que fluyen por las paredes en toda su cara—el día de ayer, ellos iban a visitar a su hijo mayor que yo a Unova, él les había comprado sus boletos para que no gastaran, pero él nunca contó que el avión que abordarían iba ser cede de un ataque terrorista y ellos... Ellos...—no pude soportarlo, ver como sufría y se arrodillaba en mi para poder abrazar mis piernas, sus gotas de lágrimas mojaban mis medias blancas de la escuela, pero había algo que tenía que hacer más importante que pensar en mis medias.
Comienzo a agacharme para mirar de frente a mi amigo de cabello negro, sus ojos grises lograban reflejar mi rostro, no perdiendo tomé de su rostro e implante un pequeño beso, luego de eso, comienzo a abrasarlo.
—Serena, prométeme que seguirás estando para mí, no importa si es como amiga, yo quiero tenerte cerca—mi corazón latió algo fuerte, luego siento como Kalem acaricia mi corta cabellera miel.
—No te lo puedo prometer.
—No te preocupes, mientras sepa que seas feliz, yo lo estaré. Pero recuerda que si algún día me necesitas; aquí estaré para ti.
~3.5 El perdón o.o
Camino a casa, no sabía que pensar. Bese al chico que no me gusta y lo hice solo por lastima. ¿Acaso me estoy haciendo en un monstruo? Había dudas, preguntas que ni yo misma me podía responder.
Entonces comienzo a subir las escaleras para llegar a la puerta de mi casa, pero había algo que sin dudas yo misma me preguntaba desde que salí de mi casa. Luego una ventisca fría corre por mi cara y me lo confirma; he vuelto a olvidar las llaves en la casa.
Mi mamá me va a matar. Pero en lo que espero su retorno, me abrigo bien y me siento en la silla que hay enfrente de la ventana. Siempre me agradó que nuestra casa sea muy rustica, tener techo afuera y que la parte de arriba sirva como terraza, hace muchas ventajas. En estos momentos me salva de la terrible tormenta de nieve que se avecina. Estar a mediados de Diciembre trae muchas desventajas, pues es una época llena de mucho frío y aunque me encanta el frío, prefiero disfrutarlo desde adentro. Con un chocolate caliente disfrutar de la chimenea me hace sentir plena.
— ¿Volviste a olvidar las llaves?—esa voz tan sensual yo la conozco, era la de Ash.
—Ehm, hola Ash, ya cuanto tiempo. Creí que tú...
—Fui un tonto Serena, lamento haberte herido de esa forma. Solo espero y no te hayas deprimido—aunque está enfrente de mí y muy cerca, no signifique no quiera hablar con la verdad.
—Ash, me hiciste pasar la peor de mis épocas. Me dejaste de hablar, luego me ignoras y te escondes de mí y decirme todo eso el día de mi cumpleaños, ¿No crees que es difícil no hacerme sentir sentir mal?
—Te entiendo y lo lamento, sé que fui un idiota y comprenderé si no me perdonas—tomó asiento en la barra que está frente a mí.
—Te perdono, solo no me digas ese tipo de cosas otra vez—entonces extiende sus brazos para poder hacer lo que más me gusta, pero al levantarme me doy cuenta de algo que hasta él se percató.
—Vaya Serena, te dejo de ver por 4 meses y ahora me dices que has crecido bastante—para ser exactos, antes podía alcanzar con mi frente su ombligo, ahora puedo tocar su pecho.
Pero no dejé que eso me detuviera, extendí mis brazos y lo rodee por todo su pecho y espalda y nos dimos el abrazo más cálido que hemos tenido.
—Ven, vamos a mi casa. No quiero que te enfermes—camine junto a él sin apartar mi brazo izquierdo de su espalda y él su brazo derecho sin apartarlo de mi cuello.