Lo lamento amigos, no deje mensaje final en el episodio pasado pues ya tenía planeado que hacer en este episodio y no quise abandonar mi inspiración.

Como sea, les dejo el episodio 4 que nos hará declarar el inicio del final de su loli favorita. Si lo sé, a mi también me duele pues jugar con esta Serena loli es bastante divertido TnT.

Espero y el episodio sea de su agrado y para los que sigan mi fic "Mi Verdadero Amor", tenía planeado subir su episodio en vez de este, pero hay unos pequeños cambios que le haré, nada estratégicos, pero serán interesantes =3.

Bueno, como saben sus Reviews son bien recibidas, por ello las responderé sus exquisitas opiniones 7w7:

Gigabarto.24: Muchas gracias amigo, la verdad es que si se puso un poco celoso (creo que ya lo viste), pero espero y sigas por aquí que el final sé que les va a encantar.

: Bueno, me maté para hacer este episodio y ahora me doy cuenta que si les gustó, gracias por tu review y espero hayas disfrutado el capítulo.

Capítulo 3:

Gigabarto.24: Así es, ha regresado la loli y con todo, aunque debo decir que ya mero termina.

: Muchas gracias y como verás, he actualizado demasiado rápido pero es porque ya mero acaba.

Invitado: Yo no diría prostituta, simplemente está confundida. Lo estoy continuando, pero lastimosamente ya mero termina.


~4.0 El Muérdago 7w7

La navidad ya había llegado, Ash y yo nos habíamos reconciliado y aunque sigo sin entender por qué mi madre me ve como si nunca le hubiese contado de aquel beso de antaño entre Ash y yo, cuyo beso ya tiene más de 5 meses que sucedió. Pero para Ash y a mí, eso ya es pasado y el futuro era lo que importaba.

Como era noche buena, mis padres siempre invitaban a amigos o familia para una cena. En ésta ocasión algo pasó, pues solo invitamos a Aria y Ash; claro que las dudas me invadían y no pude soportar preguntar a mi padre el "por qué" de la decisión.

—Verás hija, este año tuve varios conflictos con amigos y muchachos que trabajan conmigo en post-producción acostumbran cenar con su familia y pues, tus tíos no pudieron venir. Pero tenemos a Ash y a tu amiga Aria, que por cierto también viene su familia—me guiñó el ojo y después me dio la espalda.

Eran las 7 en punto, aún no llegaba nadie y yo me encontraba en la bañera. El agua tibia me hacía pensar mejor. Cada vez que me siento en problemas o que tengo algún conflicto interno, solo tomo una ducha en la bañera, ahí pienso mejor.

Me encontraba en la tina por dos cosas: uno; estaba muy sucia, había estado ayudando a mi madre a preparar la comida desde muy temprano. Dos; me invadía la curiosidad de que le haya pasado a Kalem, después de nuestro encuentro, él no fue a la escuela. Ni al día siguiente, ni al siguiente y no se sabe una pisca de su paradero, pero conforme a lo que comentó; seguro está en Unova junto a su primo.

Mi padre me llamó y supe que era hora de salir de la ducha; tomando la toalla, me seco y luego comienzo a cambiarme. Si bien, mi armario estaba lleno de vestidos pues mi madre siempre me compro vestidos y me acostumbró a usarlos ya que ella siempre fue fanática de las vestimentas antiguas de las mujeres, por ello siempre uso vestido. No niego que no haya uno que otro Jeans en mi armario, pero a veces los siento incomodos.

De mi repertorio de vestidos, solo elegí uno rojo que tenía. Ligero, no robusto y muy lindo, procedo a los detalles finales.

Bajé las escaleras una vez lista, miré al comedor y todo estaba listo y mi padre estaba... Bueno, ya saben, besando a mi madre. Yo aparte mí mirada de ellos y solo me siento en el sofá cuando siento una mano tocar mi hombro.

—Hija, ¿A caso ese vestido es nuevo?—preguntó mi padre, yo reí ante tal pregunta, pues era más que obvio que sí.

—Papá, mi madre me lleva a la boutique cada fin de semana y luego su amiga diseñadora de vestuarios de telenovelas me regala uno cada fin de mes... Oye, no lo sé—mi madre comenzó a reír a carcajadas por mi chiste, claro que yo igual pues fue una de las preguntas más obvias que me haya hecho mi padre.

Mi padre de manera vengativa, me tomó con sus brazos y comenzó a hacerme cosquillas; me hacía pipí por tantos ataques que me daba mi papá. Mi madre intento defenderme, pero fue atacada de la misma forma por mi padre.

Después de un rato y habernos caído al suelo, el timbre sonó. Yo fui a abrir mientras mis padres se relajaban.

Abriendo la puerta me la topé. Esas gafas, ese color rosa y su sonrisa; Aria al fin había llegado. Pero no había llegado sola, independientemente de su familia, tenía de la mano a Alan, su novio. Ambos me saludaron y yo a ellos y después fue la familia de Aria.

—Serena, Ash ya llegó ¿Cierto?

— ¿Que te hace pensar eso?

—Pues tu cabello delata demasiado—respondió Alan apuntando a mi cabello, tenía razón, estaba hecha un desastre.

Aunque mi cabello sea corto, hay en ocasiones en las que se desacomoda y me deja hecha un desastre, pero para evitar eso ahorita y no me vea Ash así, acomodo un poco mi cabello aunque mis amigos se ríen de mi un poco.

Entonces una vez arreglada, los hago pasar a la casa. Primero entra Aria y le doy un pequeño abrazo, seguido su novia; Alan. El chico nunca lo describí: es alto, demasiado alto para ser sinceros, me rebasaba por al menos 3 dedos. Luego sigue su cabello azabache y sus ojos azules, entiendo entonces porque Aria lo acepto de inmediato, ahora mismo trae puesta una bufanda y si me pongo a analizar, siempre trae usando una, como si quisiera ocultar su cuello de algo espeluznante.

Sus padres eran personas muy gentiles: su madre es una señora algo baja con cabello rosa (es por eso su cabello de ella), igual sus ojos, aunque su piel era un tanto morena. Como del color de la tierra (exacto, una señora color tierra :v), era delgada la señora. Su padre es de un tono blanco, ojos café oscuro y cabellera negra. Su padre parece haberse descuidado un poco, pues está un tanto llenito.

Sin importar sus características faciales, eran gente maravillosa y gentil.

Cuando cerré la puerta, me dirigí hacia la chimenea y la prendí. Había abierto bastante la puerta como para que la casa se enfriara bastante en tan solo unos minutos. Observo como mis padres dialogan muy bien con los padres de Aria: después están ellos dos, Alan y Aria, dos chicos que no se apartan y se sientan juntos mientras se toman de las manos.

Me siento alegre con toda mi 'familia' reunida. Tal vez no esté el tío Joe o la tía Rutila, pero con ellos me conformo. Solo que me siento sola, todos en compañía de alguien pero necesitaba ese alguien; «tocan la puerta» escuché como lo decía Alan, pero no le da importancia. Solo miraba hacia el frente, sin tener nada en que pensar o en que perder el tiempo; miro hacia la puerta para ver de quien se trataba y su sonrisa y como abraza a Alan, sonrío bastante y me pongo de pie.

Al verlo entrar, solo camino hacia él mientras me mira profundamente; nuestros brazos se enredaron entre la espalda del otro y nos apretamos un poco.

Mi cabeza estaba sobre su pecho, entonces puedo sentir como palpita su corazón y me dejo guiar por ese sonido y cierro los ojos.

—Ya querías que llegara ¿Verdad Serenita?—asintiendo, comienza a acariciar mi espalada y escucho claramente como comienza saludar a todos desde lejos.

Me aparto de él para no sofocarlo y tomamos asiento, «cada oveja con su pareja» dijo entre dientes Alan cuando cruzaba a lado nuestro, intente evitar lograr un sonrojo pero Ash toma de mi mano y eso me pone muy roja.

—Serenita, lamento si llegué tarde y sé que me pediste llegar temprano, solo que Misty no me dejaba en paz. Tú sabes bien como es ella.

—No hay cuidado Ash, solo espero y la hayas acompañado a su casa o mínimo llevarla a un...

—Taxi, si Serena lo hice. Jeje, a veces siento como si fueras mi mamá en vez de mi amiga—me apeno un poco por su comentario mientras me cubro la cara con mis manos «"¿Porque será?"» logré escuchar la voz de mi papá y luego mi madre me guiña el ojo.

—No importa eso, pero será mejor que nos sentemos ya en la mesa que seguro mi madre no tarda en servir la cena.

—Serena tiene razón, además estoy segura que vas a querer probar lo que ha preparado de comer—no sé exactamente que intentan, pero de algo no cabe duda, me avergüenzo más cada minuto.

— ¿Sabes cocinar, Serena?

— ¿Sabes cocinar?—me preguntaron Ash, Alan y Aria; debo confesarles que desde los 9 años me he sentido atraída por la cocina, entonces mi madre me enseñó un poco. Con el tiempo me decían mis papás que comenzaba a tener una sazón única, pero mientras no lo comenten estaré.

—Y con un sazón espectacular, antes de cumplir los 20 años seguro y es mejor cocinera que su madre—no sé qué trae el mundo o mis padres contra mí, pues mi cabeza parece que quiere salir volando por culpa de tantos sonrojos.

Mis padres comenzaron a reír y mis amigos también, yo solo me acerqué a la mesa y Ash me siguió.

Después de habernos sentado: Aria su madre y yo, fuimos con mi madre a la cocina a traer la comida y servirla.

Mientras la comida era servida, como de costumbre mi padre intento comer antes que todos pero mi madre junto a su espátula, le dio un fuerte golpe en la mano para que dejase de intentar comer por adelantado.

—Tú no me harías algo así, ¿Cierto Aria?—preguntó Alan a su novia con un poco de miedo, pero ella respondió con una sonrisa temible.

Una vez servida la comida, damos gracias y comenzamos a comer. El jamón, el espagueti y todo lo servido, no solo olían, sabía exquisito. A todos les gustó la comida y Alan era quien más preguntaba que había hecho yo, claramente nunca respondí, lo deje a la imaginación de ellos.

Seguro ustedes también se lo preguntan, bueno yo hice el espagueti y unas albóndigas que dejé para acompañar algunos platillos.

Miro a Ash y tal parece que le gustó mi platillo sin saber que era mío, entonces desde mi interior algo, una pequeña cosita salió; era felicidad. Me siento victoriosa, pues hay que verlo de esta manera: para un hombre lo más importante en una mujer es que sepa cocinar, yo ya se eso y a Ash le gusta, por eso creo que estoy un paso adelante para cumplir mi meta.

Eran las 11:30 de la noche y todos ya habíamos comido hasta el límite. Entonces nos dividimos: nuestros padres bajaron al sótano pues ahí tienen cosas de adultos para que se diviertan; nosotros nos sentamos en la sala a platicar cosas 'X'. Ash y yo nos habíamos sentado junto a la chimenea en el piso y Alan y Aria están sentados en el sofá.

Fue un rato agradable, el calor de la chimenea nos hacía pasar mejor el momento.

Alan nos contó el cómo le pidió a Aria el ser su novia. Lo describió como algo sentimental y divertido. Puedo imaginar que así es, pues hubo un tiempo en el que Aria no me hablaba y solo parecía estar triste.

Ash nos contaba anécdotas que le sucedían mientras vivía en Kanto. Su redacción me hizo enamorarme más de él.

De tantos hombres en el mundo 'de mi edad', Ash tenía que ser quien me robara el corazón y ahora más que nunca, desearía volver a besarlo. No como en aquella vez que casi se sale todo de control: más bien un beso tierno, en donde ambos mandáramos. Un ejemplo sería el beso que tuve con Kalem, un beso así quiero.

—Serena, ¿Cuál es tu película favorita?—me preguntó Ash, yo solo gire los ojos un poco en señal de que lo pienso.

—Realmente no tengo película favorita, pero si amo la saga de Harry Potter; desde la primera película, hasta la última—respondí sin rodeos y Ash comenzó a reír sin entender el porqué.

—Gracioso, la saga de Harry Potter también es mi favorita.

— ¿En serio? Vaya que tenemos mucho en común—dije mientras acomodaba mi cabello detrás de mi oreja, luego intentaba ocultar un pequeño rubor en mis mejillas.

—Entonces se van a seguir llevando muy bien, ella tiene toda la saga tanto de libros, como de películas, en su habitación—el comentario de Aria me hizo sentir apenada, pues que Ash supiera eso me hacía sentir boba.

—Serena, te molestaría si podemos ver alguna de las películas, es que ya llevo muchos años sin verlas—la petición de mi amigo tenía una respuesta obvia.

—Claro, subamos a mi habitación entonces.

Todos juntos comenzamos a subir las escaleras, para mi esta sería la primera vez que la persona que me gusta, entre a mi habitación. O sea, digamos que yo siempre entro a la suya pero él a la mía... Ni de chiste ha entrado :v.

Una vez dentro de mi habitación, Alan y Aria toman asiento en uno de mis sillones que tengo para ver la televisión. Yo al ser una hija de dos cineastas, debo contar con una biblioteca de películas.

Cuando yo aún me encontraba en el vientre de mami, mis padres en vez de pensar si sería niño o niña, pensaban en que tan grande debía ser mi armario de filmes.

Ahora mismo me encuentro ahí, es básicamente un cuarto muy lejos de ser estrecho, en donde guardaba todas mis películas. Buscaba mi saga de Harry Potter, pero no la hallaba. Parece que me tardo, pues Ash entra al armario y se sorprende al ver tal multitud de títulos tengo guardados.

— ¿Alguna vez te has puesto a contar tus películas?—preguntó perdiendo el aliento.

—Son 325 títulos diferentes, antes los tenia ordenados de la A la Z, pero desde aquella visita de mis primos—miro al frente y comienzo a recordar ese fastidioso día; bragas volando, sostenedores quemados, fotos intimas, películas dañadas... Mejor lo olvido :'(.

—Creo que no pasó nada bonito, pues tu mirada dice mil y un cosas.

—Fue el peor día de mi vida.

—Entonces dime que necesitas para tener el mejor día de tu vida y que olvides ese—me encantaría decírselo, pero no creo que sea la mejor idea de todas; puede y esta noche haiga un cuarteto si lo digo.

—Con que encuentre mi saga, todo está bien—entregándome una sonrisa, seguimos buscando.

Entre tantos títulos, al fin las encontramos, pero después de encontrarlas, nos encontramos cara a cara.

Pero les voy a contar algo; yo esto lo tenía planeado desde que salió el sol.

Que mis padres bajaran, hablar de HP y entrar a mi armario para toparnos con algo que me encontré en el parque.

—Las encontramos.

—Tienes razón Ash, ahora hay que regresar a la habitación.

Ash miró tantito hacia arriba y cayó en la trampa.

—No podemos irnos—me tomó del brazo y me regreso a él «justo como lo planee».

— ¿Que sucede Ash?

—Desde que tengo memoria, siempre he sabido acerca de la tradición del 'muérdago', pero jamás creí toparme con uno de esos.

Ash indicó con su dedo hacia el techo, señalando un 'muérdago' colgado justo sobre nosotros.

—Ash, ¿Te atreverías a besarme? Alan y Aria están afuera.

Sin piedad, me acercó a él y me puse de puntitas mientras él se agacha un poco.

—Ya lo habíamos hecho antes, pero esta ocasión no será tan alocada y sin sentido.

Cruzó sus brazos por mi espalda y después dominó mis labios con los suyos. Un nuevo beso comenzó, me deje guiar por Ash mientras abrazaba sus brazos.

El azabache subió su mano derecha y comenzó a acariciar mi cabellera corta. Enredando sus dedos entre mi cabello, mientras yo abrazaba sus músculos con mis manos. Fue el momento perfecto.

Luego de finalizar un minuto, se apartó de mí.

—Hay que procurar no volver a hacerlo, somos amigos, no novios.

Un poco decepcionada, asiento y salimos del armario de filmes uniéndonos con mis amigos nuevamente.

Luego de ese día, el tiempo comenzó a correr como Flash. No paraba. Al fin había pasado un año desde que conocí a Ash y el tiempo volvió a correr.

Finalicé mi primer año en la secundaria y Kalem había regresado, ahora éramos amigos y nada más, luego el tiempo volvió a correr.

Al fin cumplí 13 años. Ash y Kalem no volvieron a pelear y seguíamos siendo amigos los tres, luego el tiempo volvió a volar y cumplimos dos años de conocernos Ash y yo.


~4.1 Delia :c

POV Narrador.

En una mañana fría y sin nada que hacer, Ash se levantó para ir a hacer ejercicio, pero algo no le permitía salir de la casa.

Recordó que hoy era cumpleaños de su madre y tenía que hablar con ella por teléfono y felicitarla. Ash quiere demasiado a su madre, pero él sabía perfectamente que una vez hablando con ella, los primeros temas a tratar serían; prometidos, herencia y nietos.

El joven sabía bien lo que quería, pero su madre no lo dejaba.

A la edad de 10 años, Ash entendió bien cuál era su pasión, pero su madre al tener varias cosas para heredar y él siendo hijo único; debería tomar responsabilidad de los negocios familiares. Esta fue una decisión que no quería tomar o considerar si quiera Ash, pues donde quedaban todos esos consejos que dejan en la escuela. Siempre deben decirte o apoyarte con «debes seguir tus sueños hasta el final y dejes que nadie se interponga en ellos», en su vida, en su historia, en su argumento, no existía esa opción.

Pero por otro lado estaba Serena, esa pequeña niña mucho menor que él, hace que ese sentimiento de superioridad crezca. Siente que esa niña lo admira demasiado, siendo así; no dejaría que su 'admiradora' se decepcione de él.

Alzó el teléfono y marcó al número de su madre.

Después de un rato, la madre del joven respondió al teléfono; había algo raro en ella, no hablaba ni respondía a la llamada, Ash se sintió nervioso pues cada vez que su madre responde así significa que habrá una discusión.

— ¿Me harás esperar tanto tiempo aquí como esperar a que te decidas a regresar?

El tono de su madre era inquietante, Ash inmediatamente tenía que pensar en algo, un argumento que no haga enojar a su madre.

—Yo solo, quería felicitarte por tu cumpleaños madre, espero poder verte pronto...—interrumpido por un grito estruendoso, aleja la bocina y sigue escuchando el parloteo.

— ¡Claro que nos veremos pronto! Tenemos que discutir detalles de tu boda, necesito que regreses para que veas a detalle la administración de cada uno de los negocios.

—Madre ya te he dicho una y otra vez que no me casaré con Misty y mucho menos administraré los negocios—con un tono firme, se levanta de aquella banca en la que se encontraba sentado Ash—. Ya te he dicho mil y un veces que quiero ser un diseñador de videojuegos.

—Cuando olvidarás ese estúpido sueño, jamás lo lograrás y es algo que no pueden heredar tus hijos.

—Lo sé mamá, pero yo quiero convertirme en eso—entonces paró de hablar un momento y espero a que su madre tampoco lo hiciera—. No es que quiera abandonar lo que tú haces, pero esto es algo que me apasiona hacer, se supone que trabajar sea algo divertido, no monótono.

Se volvió a sentar y comenzó a jugar con el cable del teléfono.

—Lo sé hijo, lo sé. Pero quiero que comprendas que yo lo único que quiero es mantenerte cerca de mí, no lejos. Por eso quiero que te cases con Misty, mientras más cerca te tenga; mejor, no quiero que me abandones como tu padre lo hizo, como mi padre lo hizo... Como mis hermanos lo hicieron.

Conteniéndose las lágrimas tanto Ash como Delia, la madre de Ash, posaron de manera conectada, su mano en su pecho, ambos sabían que de esta forma se conectaban y sentían más sentimientos encontrados que de lo normal.

— ¿Te he platicado de Serena?

Alegrando el momento o más bien, rompiendo el silencio, Ash comienza a hablar.

—Todo el tiempo hijo, pero yo no quiero que busques a alguien que te aleje de...

—...ti. Lo sé, pero no es que me guste o la vea de esa manera, bueno tal vez sí. Es complicado, su padre me ayudaría a desarrollar mi primer videojuego, pero lo único que necesito es que tú me apoyes, el señor me ha hablado muchas veces acerca de iniciar mi producción, pero sin tu permiso yo no... Lo haría.

—No sigas—rompiendo en llanto, la madre de Ash jadea por la bocina—. Por favor, solo te pido que intentes la vida que yo te brindo, si no te gusta, te daré mi consentimiento pero por favor, regresa a casa.

El oír a su madre suplicar por la bocina, hace sentir a Ash como un monstruo. El ama a su madre, pero no aporta nada para ayudarla. Solo le crea más problemas.

—Feliz cumpleaños—dijo de una manera fría y descontenta mientras colgaba el teléfono.

Aunque ella no lo supiera, el joven ha decidido comenzar a intentar darle una oportunidad a la vida que le brinda su madre.

De mismo modo, toma su celular y manda un mensaje a Misty; «necesito verte» decía el mensaje.

Luego de un rato, respondió la chica he hizo que fuera a su casa inmediatamente.

Una brisa cubrió al barrio. Las nubes se hicieron grises y turbias. Una tormenta se aproximaba.

Cuando la lluvia se hizo más presente, Misty había llegado a la casa de Ash. Tocó la puerta, de ese modo el azabache procedería a abrir, pero nota una mirada que nunca había conocido en él la chica de cabello naranja.

« ¿Te encuentras bien?» Fue la primera pregunta que lanzó la chica, pues Ash tenía una mirada pesada, como si quisiera asaltar a alguien.

— ¿Que te hace pensar en eso? Solo quería hablar de algo contigo.

La invitó a tomar asiento en su sofá.

—Mientras sea acerca del matrimonio, estoy dispuesta, de otra cosa no tengo interés alguno.

—Bueno, yo solo quería pedirte que intentemos algo. Solo por un tiempo, tal vez un mes, o dos, no lo sé.

La chica miró bien a Ash y pensó en algo, una propuesta.

—A menos que tengamos cercanía, hay que intentarlo.

El azabache se quedó perplejo ante tal petición, pero si eso hacía que iniciaran una relación, se casara con ella, tuviera que tomar el control de los negocios de su madre y así verla contenta; lo haría.

La chica al ver que no había ninguna reacción inmediata de su compañero, se dio vuelta indignada.

Pero el joven decidió aceptar mientras tomaba de la cintura a la muchacha y esta solo reaccionaba a su acción pero antes de que ella gritara, Ash besó a Misty y se apropió de su cuerpo.

Subieron a la habitación de Ash sumamente excitados y cerraron la puerta.

El joven comenzaba a despertar después de una larga cuesta, luego sintió como su cuerpo estaba de lo mejor, pero no su conciencia.

Se sentía bien pues había tenido relaciones con una mujer, pero su conciencia le jugaba nuevos sentimientos: arrepentimiento ya que no amaba a Misty y solo lo hizo por prejuicio; culpabilidad pues que iba a decir Serena, que diría Clemont, su mejor amigo, pero no menos importante: ¿Qué piensa de sí mismo?

Sacude su cabeza y sale de la cama, desnudo y alejando a la muchacha dormida a su costado.

Entra a la ducha, con el agua tal vez pensaría mejor.

Al salir, se da cuenta de que todo sigue igual, no hay ningún cambio. Entonces sale del baño y observa que Misty está despertando. Seguro ella ya lo ha de haber visto completo, entonces se quita la toalla y comienza a ponerse ropa.

La muchacha comienza a ruborizarse al ver a Ash desnudo por completo, entonces se tapa con la colcha.

Ash vio la acción de la chica, pero no hace nada para intentar llamarla, es más; se sale de la habitación.

La chica se pone ropa de igual modo y baja pues fue ya hace buen rato que bajó Ash.

Una vez abajo puede oler como Ash estaba terminando de hacer un poco de comer, eran huevos revueltos para ser específicos. La chica se acerca y saluda al otro, pero no le hace caso.

Sin entender lo que pasaba, toma del hombro al joven azabache.

— ¿Que te sucede mi amor?

Dijo besando la espada desnuda de Ash.

—No me llames así, lo lamento pero no va a funcionar.

Sorprendida, lo vuelve hacia ella.

— ¿Cómo sabes que no funcionara? Solo tuvimos sexo, eso no dice nada del futuro.

Apagando la Ash toma a Misty de la cintura y comienza a apartarla de él.

—No es eso, simplemente cometí el error de intentar algo contigo.

—Ash, no toleraré que juegues conmigo.

—No lo haré, solo come conmigo y luego sepultemos esto y que nadie jamás lo sepa.

Indignada, Misty aceptó y ambos comieron gustosamente.


~4.2 Mentira actual :^(

Creo que no les había contado que me encanta el clima frío. La lluvia de este día era perfecta. No tenía clases pues era domingo y mis padres dormían juntos.

Siempre aprovechaba para ver películas pero para estos momentos, ver 'Harry Potter y El Prisionero de Azkaban' era un deleite.

El momento perfecto. Lluvia torrencial, 4 de la tarde, habitación cómoda y tibia, una película especial y como la cereza del pastel; frituras :3.

Aquel día que navidad que Ash y yo nos besamos, el me declaró que al igual que yo, la tercera película de " Harry Potter" era su favorita.

Creo que somos la pareja perfecta *u*.

O al menos eso creía cuando bajé las escaleras y salí por un momento para tirar mi basura completa de la habitación.

Cuando encesté la basura en el bote miré a la casa de Ash, entonces la vi salir con el cabello desarreglado: Misty. Cualquiera pensaría una locura así pero después de ver a Ash con un pantalón de pijama puesto y sin playera y recién bañado, daba las expectativas.

Me escondí detrás del pilar de madera de mi casa, entonces ella se despedía de él y noté que aún estaba descalza y la lluvia había parado para su suerte.

Luego se me rompió el corazón al ver como ella besaba a Ash y él correspondía. No lo pude tolerar, corrí a mi habitación negándome a lo que había visto.

Me cubrí con la colcha por completo y repetí la misma palabra una y otra vez; "debo de estar soñando".

Después de un rato me hundí en llanto y dormí el resto del día y la noche.

Luego, cada día que lo veía, inventaba cualquier pretexto para evitar que me hablase. Notó mi lejanía hacia él y no me importó cuantas veces me buscara, no le volví a hablar.

Cada mañana en mi puerta, encontraba una caja de chocolates con su nombre, pero ni me los comía y los olvidaba.

Me hice en una persona completamente monótona para él, si hacia un chiste; me alejaba. Si hacia malabares: me dormía.

Y así fue por seis meses más. Fue tanto nuestro distanciamiento, que Ash lo único que hacía era buscar mi mirada o mi padre hablaba conmigo, claro que nunca hice caso de sus palabras, pues nada es más doloroso que ver como el amor de tu vida, de tu infancia, de todo tu ser; ya estaba acostándose con alguien.

De ese modo, llegamos a la actualidad.

—Serena dime, ¿Por qué ya no me hablas?

—Porque me seguiré enamorando de algo que no podré tener.

—No te entiendo, ¿Que intentas decir?

Abrí la puerta y liberé todo lo que llevo dentro.

—No lo entiendes idiota, estoy enamorada de ti, te amo Ash, te he amado desde el día en que te conocí.

—Pero que dices Serena, eres como mi hermana, no haría eso con mi hermana.

No tiene piedad, Ash sigue atacándome con esas palabras que jamás quise escuchar de su boca.

—No sigas Ash, entiéndelo, te amo... Te amo—me aferré a abrazarlo, no lo solté por ningún motivo.

— ¿Que está pasando aquí?

Era mi padre quien estaba siendo acompañado por mi madre, estaban asustados.

No sé cuál fue el motivo, pero creo que comprendieron la situación actual y se fueron.

—Oye enserio no te enojes—lentamente me apartó de él para verme de frente—. No es mi culpa que...

— ¡¿Que no es tu culpa?! Tú dices que no, pero yo sé que sí, es tu culpa el enamorarme y el haberte acostado con esa mujer.

— ¿Mujer? No sé a lo que te refieres.

—Me refiero a Misty, te acostaste con ella y lo sabes perfectamente.

—No sé cómo lo supiste, pero ya debes de comportarte así, creo que lo sabes y si no, yo te lo recordaré: no te pertenezco Serena, yo puedo elegir con quien acostarme y con quién no.

Con furia, lo golpeo en el pecho varias veces.

— ¿Dices que esos besos que me diste no son nada? Por favor Ash, ¿Acaso me quieres lejos de ti?

Lo deje de golpear y con lágrimas aún, lo miré a los ojos.

—Claro que no, eres alguien especial para mí.

Me puse se puntillas y me sujete a su cuello.

— ¿Por qué no me das la oportunidad de ser la mujer indicada Ash? Dímelo.

Entonces bajó la mirada y se apagó su ánimo.

Le llamé varias veces, pero no tuve éxito. Estaba perdido en sus sentimientos, luego se puso de rodillas y yo igual lo hice.

Tome de su rostro y lo hice mirarme, sus ojos cafés reflejaban tristeza, no me agrada nada verlo triste.

—Ash sabes que yo, no importa cómo, te puedo ayudar, solo habla.

Sin éxito alguno, acerque mis labios a los suyos y le implanté un beso en los labios e hice que mis manos se perdieran en su cabello. Él aceptó mis caricias y luego, continuó acariciándome de igual modo.

La forma en que me besaba, sus caricias, es como si me estuviera aceptando, no solo a mí: mis sentimientos.

Luego me aparté para ver sus ojos reprimidos y algo llorosos.

—Serena, debo confesar que igual me gustas, pero tu edad es la que...

—Nos impide, lo sé—terminé la frase y entonces muestro una mueca—. Mi madre un día me dijo que la edad no importa, lo que importa es el amor.

—Tu madre es única, al igual que toda tu familia.

—Puedes unirte, solo acepta.

—Lo haría Serenita, pero hay algo que debo decirte—me miró extenuante y luego tomo aire—. Aunque no esperaba esta pelea, solo quiero decirte que debo de irme.

No comprendí sus palabras, luego tomó de mis manos y comenzó a organizar sus palabras para hablar.

—Mi madre quiere que administre sus negocios por un tiempo y como sabrás, me he graduado de la preparatoria.

—Y no hay forma de que esto se logre.

—Te equivocas—alcé la vista pues me daba esperanzas—. Serena te prometo que volveré, no sé por cuanto tiempo me iré, pueden se años, incluso más, pero prométeme que el día en que regrese tú estarás soltera aún.

Llena de felicidad, siento como en mi estómago se mueven miles de mariposas, Ash me quiere como su novia.

—Te lo prometo Ash, mientras tú me prometas lo mismo.

—Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.

Al borde de volver a llorar, respiré para responder.

—Travesura realizada—entonces lo volví a besar—. ¿Cuándo te vas?

—En la noche—dijo satisfactoriamente mientras alzaba una pequeña sonrisa.

Aunque quisiéramos besarnos, mis padres nos hablaron y tuvimos que aclarar todo el bullicio.

Una vez explicada la situación, mi padre le dio una bofetada a Ash por hacerme sufrir, luego le dio otra por besarme y por último, lo abrazó.

Seguimos charlando hasta que llegó la hora de despedirnos.

Nos situamos afuera de su casa, subiendo sus pertenencias al taxi en el que se iba a ir. Toma de mi mano, y me promete una vez más que regresará por mí y que si fuese de su consentimiento; nos casaríamos.

Una vez aclarado todo, nos abrazamos una última vez, luego nos besamos aunque mi padre se molestó, pero era esa nuestra despedida.

Desde el horizonte lo vi perderse, el taxi de color amarillo ya no estaba y esa fue mi despedida, no sé cuánto tiempo pase, 2 años, tal vez 3 hasta pueden ser 4; pero mis labios, mis sentimientos... yo le pertenezco.

Exacto querido diario, te lo has de suponer. Estas últimas dos horas han sido eternas, parece como si hubiesen pasado dos meses ya, ahora sé que esto no será nada fácil.