Hola chicos, he vuelto de mi muerte. Lo sé, me fui bastante tiempo y tampoco haré promesas ya que, suelo no tener mucho tiempo y no puedo estar con mis historias todo el tiempo. En serio lo siento, no quise hacerlos esperar tanto. Pero, gracias a todos sus comentarios, me he inspirado a poder culminar este episodio. Espero de verdad que les agrade el capítulo, aunque de verdad lo necesitaba. Descubrí cosas nuevas que no conocía de mi Ash adulto. De verdad que quedé sorprendido de lo mucho que le hace profundizar a su historia, pero es un mini fic, no es muy largo.

Ya estamos a tan solo 1 episodio de que la loli Serena acabe, pero antes de ello y de comenzar el episodio, responderé a sus comentarios del episodio anterior y las dudas que me dejaron en el aviso que puse:


: Muchas gracias amigo y pues, que bueno que te guste. Solo que te diré un secreto (no le hecho muchas ganas a ésta historia). Espero verte por mis demás historias pronto. Pues, no contestaré ninguna pregunta ya en el siguiente episodio, solo dejaré el episodio final.

Gigabarto.24: Gracias compañero y por supuesto que les regalaré un buen final. También, si te interesa, lee lo que dejaré hasta el final del fic. Sé que te hará llorar.

Joymax: No, ella se quedó en Kalos y nunca regresó a Kanto. Pero si tiene un novio que en verdad la quiere. No diré nombres, solo que en verdad ama a Misty.

Nixo: Amigo, henos aquí con el penúltimo capítulo.


Exclusivo


ReverseAsh: Amigo. Desde mi fanfic "Perdóname", vienes hablando mal de mis historias. No te gustó, pues simple, no te gustó. Si ves los reviews, a todos les gusta y el que a ti no, no te da el derecho de decirme que va mal en mi historia. Además, no entendiste ni un porcentaje de la narrativa de la historia. No te la diré, sino que debes darte cuenta de eso tú mismo, claro, si tus ojos te permiten leerlo o más bien, tu orgullo. Ahora, no sé de donde sacas que mis historias son buenas, yo solo escribo y público, no hago más. Pues, esto lo hago como pasatiempo, no por otra cosa pues tengo una vida fuera de esto. De verdad, tengo esa duda.


" Comentarios del aviso "


KRT215: Amigo, te voy a dar un spoiler: le hace el Kamazutra ;)

Gigabarto.24: Amigo, déjame deciros que, en efectivo, he encontrado un nuevo empleo mejor que el otro. Muchas gracias por tu preocupación y bueno, si gustas pasar al final del fic, hay unas cosas que deben saber y sé que les dolerá.


Eso es todo chicos, y bueno, les pido de favor que a los que les interese, vayan al final del fic, dejaré un nuevo aviso que también publicaré en los demás fics que tengo.


5.1 ~ Kanto, un lugar no tan hermoso.

Desde su regreso de Kalos, Ash no sabía que pensar. Su amiga menor, por muchos años, estaba enamorada de él; pero más intrigante era el saber que él mismo, también lo estaba.

Era un enigma, pero cuando recalcaba bien las ideas en su espacio, podía entender las cosas de mejor manera. Cada vez que se encontraba con ella, se sentía feliz, contento, de mil y un maneras, todo lo contrario, al estar con Misty. Le fatigaba estar con ella, bastante irritante, celosa al máximo, de un genio que nadie aguanta. Sin embargo, su dinero hacía que su madre le diera preferencia a ella antes que otra mujer.

Pero después de unos días para adelante, se ha dado cuenta de algo muy importante: ya no le importaba eso. Planteándolo del modo romántico; Ash está enamorado de Serena, él solo tiene que administrar las cosas de su madre hasta encontrar un sucesor, podría demorar años, para entonces, Serena será una mujer y nada ni nadie podrá decirle nada. Un método bastante efectivo, que sin duda no puede fallar.

—No has dicho nada desde que llegaste, ¿en qué tanto piensas?

Su madre hablaba, de algún modo se quedó perdido en sus pensamientos.

—En nada, solo es que, el viaje te deja exhausto.

Comentarios vagos harían que su madre deje de molestar. Después centró su mirada la ventana de su izquierda. El cristal polarizado del auto, no dejaba ver bien el día, aunque para ser sinceros, no era del todo bonito.

—En el tiempo que estés aquí, vas a aprender a administrar el restaurant y la tienda. Como sabes, ya tenemos más de 12 sucursales, cada una de ellas tiene trabajadores, pero no solo laboras como jefe, también estás en el papel de recursos humanos, así que tienes muchas cosas por aprender.

—No me lo recuerdes.

—No sería tan complicado si de mínimo hubieses estudiado un poco de recursos humanos, o administración de empresas.

—Pues sabes perfectamente que nada de eso me gusta.

—Nada de lo que te quiero heredar te agrada.

Cerrando sus ojos, frunce el ceño y recuenta sus palabras. Cinco palabras, solo eso necesita. Su madre se siente furiosa, pero triste a la vez, si se queda callado, hará que esto terminé en una plática emocional acerca de la historia del negocio familiar. Ash es astuto, puede pensar en algo rápido, solo que no sabe que decir.

—Encontré a una chica allá.

No era el resultado que esperaba, pero es algo efectivo.

—Mientras no sea acerca de Misty, no hablemos de ese tema.

—Se llama Serena, es un poco más joven que yo, pero creo que te agradará.

—No Ash, sabes mejor que nadie por qué escogí a Misty para ti. Hasta el día que me presentes a alguien con la misma posición que ella, te podré dejar en paz.

Ash no sabía si enojarse, o dejar la plática muerta. Pero viendo cómo van las cosas, decide irse por el camino sencillo.

Los hermosos paisajes de Pueblo Paleta sin duda le traen bellos recuerdos, infantiles en su gran mayoría. Solo que el rostro de Serena, no le permitía seguir en sus recuerdos.

Su simpatía, su forma de ser, su agradable compañía son el motivo por el cual regresará a Kalos. No puede terminar de entender cómo es que una niña pudo robarle su corazón, pero él cree en el destino y si el destino le puso a Serena en su camino; haría caso omiso de él.

— ¿Qué se supone que debes hacer? Es sencillo hijo, tu papel se rota como líder de nuestras sucursales "24/7".

— ¿24/7?

—Nosotros laboramos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Por eso debes comprender un poco de nuestro funcionamiento.

— ¿Qué clase de funcionamiento?

—Nuestro sistema hijo, debes a aprender todo acerca del funcionamiento interno de nuestras sucursales. Antes de tomar mi puesto, tu estarás a cargo de traer nuevos reclutas. Verás, al ser una empresa de gran funcionamiento laboral, es muy difícil que nuestros empleados decidan quedarse, pues sienten un ambiente muy pesado. Sin embargo, en tu trabajo debes persuadir y convencer al recluta.

—Pues es un trabajo de 24 horas, los siete días de la semana, es obvio que van a querer huir de este empleo.

—No estás poniendo demasiada atención hijo.

Dentro de la oficina de su madre, Ash lograba ver todos los reconocimientos que le han dado. Todos y cada uno con el nombre de Delia, escritos en un papel grueso y guardados en marcos de cristal.

¿Sería capaz de ser como su madre? Mirándolo desde otra perspectiva: su madre era buena en lo que hacía, pero no estaba seguro si él llegaría a hacer lo mismo que ella o arruinaría todo lo que ella se ha esforzado en tener.

El trabajo de su madre no le fastidiaba, lo que le fastidiaba era el hecho de que su madre quiera controlar su vida de mil maneras. Quiere elegir con quien se case, que trabajo debe tomar, hasta que ropa debe usar. Tal vez, con un poco de planteamiento materno; se pudiese entender realmente que su madre no quiere que se aleje. Es una teoría muy convincente, pero hasta que no la compruebe, debe estar al tanto con el trabajo que le ha encargado su madre.

2 meses después.

Eran las cuatro de la tarde, justo después de la hora de comida. Unos jóvenes, de no menos de 20 años, estaban sentados en el sillón de la sala de espera. Estaban a punto de entrar a una entrevista de trabajo, no sabían cómo reaccionar: para unos era su primer empleo, para otros un reintegra miento al mundo laboral, pero todos emanaban la misma estética; nervios.

Luego, un sonido de zapatos comenzaba a escucharse, no sabían de qué se trataba, pero por dentro, sus ideas de ser el encargado de recursos humanos, los ponía aún más nerviosos. Intentaron no tener miedo, guardar sus emociones hasta ver al hombre.

—Buenas tardes.

Impresionado con lo que vieron, no pudieron evitar sorprenderse y quedarse boquiabiertos. Un chico, tal vez de su edad, un poco mayor, un poco menor, pero sin dudas era muy joven para ser de recursos humanos.

—Mi nombre Ash Ketchum, los atenderé en estos momentos. Quiero suponer que ustedes son los nuevos reclutas que han dejado solicitud de empleo, ¿no es así?

Todos asintieron.

—Bueno, comencemos las entrevistas.

Un joven alza la mano, Ash le cede la palabra.

— ¿Será aquí las entrevistas y todos juntos?

— ¿Tiene algún inconveniente con eso?

—No, era solo una duda. No se enfade.

—Es más fácil que Leonardo DiCaprio acepte que compró el oscar, a que yo me enfade amigo.

Todos sonrieron y soltaron una risa, después sacaron unos documentos.

—No es necesario que saquen esos documentos, serán preguntas rápidas.

De ese modo, Ash comenzó a hablar con todos. Preguntaba cosas principales, como; ¿Dónde viven? ¿Cuál es su tiempo de transporte hasta allá? En fin, una infinidad de preguntas para ver qué tan capacitados están.

—…de ser 7, salen 2. Felicidades amigos, están contratados.

Dos jóvenes, uno de 18 y otro de 20, están más que contentos por la noticia; después de haber respondido esas preguntas, haber resuelto ese examen, todo valió la pena.

Saliendo de la oficina en donde estaban, Ash por detrás, miraba que ya era de noche. Luego posó su mano al frente y miró la hora. Su reloj marcaba las 7 de la noche. Era obvio que se había tardado toda su tarde con esos chicos, pero nada le llenaba más de satisfacción el haber contratado a nuevos reclutas.

Luego su teléfono comenzó a vibrar; su madre le estaba llamando.

— ¿Qué tal ha estado la entrevista?

—Pues, lo mismo de siempre. Aunque esta vez, tuve que regresar a la gran mayoría, no servían como operadores.

—Buscaban un trabajo exclusivo, ¿no es así?

—Como todos, creían que solo era estar detrás de la caja y listo.

—Te entiendo, también lidié con personas como esas, pero desde un principio se les dice que su trabajo es de operador.

—Así es, oye madre, saldré a caminar un rato, quien sabe, tal vez me valla a cenar a algún lado.

—Está bien hijo, te veo en la casa.

Metió su celular al pentalón, luego se detuvo de su pequeña caminata. Se encontraba en un parque; mientras hablaba con su madre, caminaba un poco y ahí fue a parar.

A lo lejos, encontró una banca y tomó asiento. Luego, cerró los ojos e imaginó que estaba de vuelta en Kalos. Por un momento, se encontraba de nuevo en la casa de Serena, con sus padres y sus amigos de ella. Era como una familia, ya se sentía parte de ella. Por eso lucharía hasta el final para regresar a su lado.

Pero antes de eso, debía continuar con el trabajo de su madre. Debía aprender todo lo que le encomendó. Todo eso lo hace, porque quiere ser un buen hijo.

Varios años después.

Silencio. Paz. Tranquilidad, todo eso y más, era lo que disfrutaba. Ash no encontraba algo más reconfortante que eso, el estar acostado en su cama, disfrutando de la mañana él solo sin ni un ruido; solo que olvidaba una simple cosa.

En su escritorio, el sonido ensordecedor de su teléfono, lo hizo levantarse de la cama. Frotándose sus parpados hinchados, toma de su celular y responde a la llamada.

—Hijo, buenos días, espero y hayas iniciado un bonito día, espero y no lo hayas olvidado.

— ¿Olvidar qué?

—Lo olvidaste.

—Claro que no… solo que, por las dudas, ¿qué no olvidé?

—Por supuesto que sí lo olvidaste, feliz cumpleaños hijo. Espero y no hayas olvidado que hoy cumples 22 años hijo.

—Espera un momento—se impresionó tanto, que hizo olvidara muy rápido el sueño y mostró una gran sonrisa—, no puede ser, no creo que hoy sea…

—Si Ash, hoy cumples 22, no lo puedes negar.

—No es eso, sino que es sorprendente lo rápido que pasa el tiempo.

—Si lo sé, aún recuerdo cuando tenía 15.

—Hijo, creo que será mejor no vayas a trabajar el día de hoy, yo te suplanto.

—Gracias mamá, en serio, gracias. Solo pasaré a la oficina rápido por unas cosas.

—Claro. Cuídate hijo.

Colgó el teléfono y de manera inmediata, tendió la cama y se vistió.

Vestido con un pantalón café, camisa azul marino y zapatos cafés oscuros. Se miró al espejo; su altura ya no era comparada, antes podía verse y veía a un chico de 1,74, ahora sobre el espejo puede visualizar a un adulto de 1,80.

Pero, mientras más se veía, no podía dejar de pensar que algo le hacía falta. ¿Pero que era? No lo sabía. Por más que rebuscaba en su mente, no lograba nada. Ahora solo le quedaba continuar con su día.

—Buenos días jefe, feliz cumpleaños.

De cabello azul, simpática sonrisa y una gran persona, así como trabajadora. Se trataba de Dawn, la secretaría de Ash. Ella fue contratada por el mismo, un día que comenzó a contratar personal de secretaria. La antigua era todo caso, que la llevó a su irrevocable despido.

—Gracias Dawn, e igualmente buenos días.

— ¿Viene a trabajar en su cumpleaños?

—No, lo que sucede es que vengo por unas cosas.

—Ah, entiendo, esas cosas.

—Exacto, solo es rápido.

—Muy bien, pase señor.

El carisma de Dawn, hizo sonreír al joven. Solo que, al escucharla, su buena manera de tratarlo, su sonrisa; era algo conocido. No sabía a qué estaba intentando recodar, pero era sin dudas algo muy importante como para estar dentro de su cabeza.

Ahora se encontraba en un restaurante, comiendo de manera agradable un delicioso desayuno. Mirando a parte su computadora, retocaba detalles acerca de su guion. Aunque la trama le gustaba; no veía que fuera algo que a las compañías les agradase querer tener en su catálogo de juegos.

No, ahora debía ponerse a pulir esos detalles que harán cambiar de opinión; tanto a él, como para un futuro no muy distante. Luego, de manera casual, observa a su buen amigo Brock entrar al mismo restaurant.

—Creí que la tradición era que un cumpleañero no debía trabajar en su día especial—comentó de manera elocuente Brock, mientras que Ash se levantaba de su silla y sonreía al ver a su amigo—. Feliz cumpleaños amigo.

Ambos muchachos se abrazaron amistosamente y luego se separaron.

—Gracias amigo, pero no solo estoy haciendo unos detalles de un proyecto.

—Que bien amigo. Dime, ¿Cuántos años cumples?

—22 amigo, ni un año más, ni un año menos… bueno, tal vez menos sí.

—Que conveniente quitarte años, pero déjame decirte que pareces de 23.

—Dije años menos, no más.

Ambos comenzaron a soltar carcajadas, luego se sentaron a platicar de cosas adultas. Más por el estilo de cosas del trabajo.

Sin embargo, a lo lejos; Ash notó la presencia de una cabellera color rubio-miel. ¿Por qué ese color le era muy conocido? No conocía el porqué, pero de lo que estaba seguro era que algo se le estaba saltando.

Más tarde, después de haber terminado de desayunar fue a su casa. Estuvo la mayor parte del día ahí encerrado.

En la semana, cuando trabaja; lo que más desea con todo su corazón, era poder estar a solas en su casa para poder escribir cosas.

—Veamos, revisemos nuevamente. Habrá batallas entre entrenadores, luego gimnasios para poder obtener medallas, pero lo que no sé aún es, ¿Qué harán con esas medallas? Aj, si tan solo estuviera Serena aquí…

Las pupilas se le dilataron, sus mejillas se enrojecieron y su lapicero se fue al piso. No sabía cómo expresar esa satisfacción de gloria pues; al fin recordó por qué sentía que algo hacía falta en su vida y porqué esa cabellera rubio-miel, se le hizo tan familiar. Recordó por primera vez después de tantos años a esa pequeña niña que se robó su corazón.

Luego, sacó una calculadora y un calendario. Luego puso a disposición lo más importante de todo; su memoria.

Hizo cuentas de su edad; cuando se fue tenía al menos 13 años, mientras que él 18. Haciendo una suma rápida, contaba con 5 años más que Serena, pero, ¿Cuál era su cumpleaños?

Ahora que al fin la recordó, debía llegar en una fecha especial para poder sorprenderla. Ahora mismo está en el mes de marzo, pero no recordaba en qué fecha cumplía ella años.

No lo encontraba. Repasó y repasó en su cabeza y no lograba dar con esa fecha. Hasta que pensó en algo mucho mejor. Decidió regresar a Kalos de una vez por todas, solo que la puerta llamaba ahora mismo.

No tardó ni dos segundos en ir a la puerta y la abrió; era ella, su madre, con un rostro de orgullo y felicidad viendo a su hijo de ya 22 años. Solo que Ash ahora tenía que partir de inmediato.

—Hola hijo, que bueno verte.

—Igualmente madre, pero debo dejarte, debo partir de inmediato a Kalos.

— ¿Kalos? ¿Pero, por qué?

—Esa es una buena pregunta, excelente si me dejas agregar—Ash hizo entrar a su madre y luego corrió de inmediato a sentarla en el sofá—. Hace unos años, cuando regresé de Kalos, te platiqué acerca de una chica, bueno, solo te comenté.

—Hijo, deja de divagar, quiero que seas directo, me estás comenzando a asustar.

—No hay nada que temer mamá. Solo quiero decir que he recordado a una chica de la que estoy enamorado y voy a regresar a Kalos por ella.

—¡Estás demente hijo! Es una locura, han pasado 4 años desde ese día, no sabes si sigue soltera.

—Mamás, cuando yo la conocí era muy diferente conmigo, luego antes de regresar a Kanto, me enteré acerca de su amor hacia mí y del mío hacia ella. Madre, era un amor mutuo, no puedes evitar eso.

—Lo sé hijo, pero… cuando te di la oportunidad de casarte con Misty la desperdiciaste, ella era una gran candidata.

—No madre, no la era. Solo veías el dinero de por medio, nunca mi felicidad.

En ese momento, en ese preciso momento, Delia se percató de algo muy importante. Jamás se había puesto a pensar en eso. Probablemente, sea lo mejor para su hijo. Si el ir a buscar a una chica que él ama le hace feliz, lo dejará; pero ¿A qué costo?

—No regresaras después de esto, ¿verdad?

El chico no entendió las palabras de su madre, pero si notó que comenzaba a derramar lágrimas.

—Oye, no te pongas triste. Sé, que dejaré el trabajo a un lado, pero no a ti. Esto solo será un hasta pronto, no un adiós.

—No es eso, sino que, al fin veré a mi hijo dejar la casa como se debe. No a irse a vivir solo, sin nadie quien lo vea, sino que ahora va en busca de su pareja.

Ambos se sintieron muy felices por el momento; uno por el crecimiento y el otro, por la aceptación de su madre. Ahora solo lo que hacía falta era comenzar a hacer las maletas que una joven de 17 años la está esperando en Kalos desde hace 4 años y medio.


Bueno, como los cité chicos, tengo un anuncio muy importante que decir. Abandonaré los fanfic de Pokémon. Esto debido a que me vinieron ideas para otros y fic cortos, pero de igual forma, una vez finalizados, me despediré del portal de Fanfiction para irme a Wattpad a hacer cosas originales. Así es amigos, los voy a abandonar muy pronto. No quisiera hacerlo, pero mi mente me da ideas para más allá que un fanfic. Lo lamento de verdad. No puedo ni despedirme ya que les confieso que escribo esto llorando. Me he encariñado con este perfil, pero ahora debo dejar esto a un lado para ver mi futuro. Cuídense chicos.

P.D: No responderé a comentarios en el siguiente capítulo. No quiero hacer esto más duro de lo que ya es.