NOTA: Los personajes y criaturas no son propiedad mía, son pertenecientes de Satoshi Tajiri.

El Baile y la Guerra.

4 de la tarde, la catedral del reino Lumiouse empezó a estrechar sus campanas mientras todos veían que ya eran las cuatro en punto, mientras que Ash y Gary, se dirigían con la costurera May para que le hiciera un traje de gala al azabache, una vez estando en su establecimiento dan paso a entrar por la puerta y anunciar su llegada.

-Buen día señorita May-grito Gary mientras bajaba de las escaleras una hermosa jovencita de cabello castaño, con unos grandes pechos que dan tentación y un hermoso carisma para atender.

-En que os puedo... Pero si sois Ash y Gary, los dos hombres más sexys del reino de Lumiouse, que los trae a tan solo unas horas del fabuloso baile que darán el rey la reina-dijo May mientras daba la bienvenida a sus invitados.

-Como podéis apreciar, vengo acompañado del herrero y no tiene traje para el baile-respondió el peli-rojo.

-Ahora veo, no puedo entender como un hombre tan guapo como vos, no tiene traje de gala y quiero suponer que tampoco tenéis alguna pareja para el baile-comento la costurera mientras se acercaba al azabache sus grandes senos y ponerlos en su pecho.

-Bueno, si usted lo comprende yo ya tengo pareja para el baile-agrego el herrero mientras alejaba a la costurera.

-Muchacho feroz, decidme quien sois su pareja de baile.

-La verdad es que mi pareja es la princesa Aria-dijo muy apenado el azabache.

-La princesa Aria, bueno no se es raro hablando de alguien tan atractivo como vos, y si yo pudiera le daría más que una compañía a dicho baile-decía mientras tomaba su brazo del muchacho y ponía detrás de su cintura y lentamente hacia sus posaderas.

-Señorita, quisiese decidme si realmente me hará mi traje de gala, sino voy con alguien más-dijo Ash mientras hacia un lado su mano de dicha parte de la costurera.

-Ya veo que vos no seis nada divertido, ademas de decir esas locuras, mejor calidad en un traje no encontrara en ningún otro establecimiento-exclamo May.

-Por ello mismo he venido con vos.

-Está bien muchacho, seguidme para iniciar no tardaremos más de una hora-dijo May mientras caminaba hacia una puerta delante de ellos.

-Decidme que tan suaves sois el culo de la costurera-dijo Gary a su amigo.

-Estáis loco, no os diré nada-respondió Ash.

Una vez dentro May obligo al azabache a quedarse en ropa interior para tomar medidas de su cuerpo entero, dándole libertades esta aprovecho cada momento para tocar el busto del herrero. Mientras que todos en el castillo ya se estaban preparando para el baile, la entrada estaba reluciente y con caballeros en la entrada justo a un lado de la alfombra roja que conducía hasta el salón principal donde sería el esperadísimo baile. Aria quien estaba junto a sus hermanas ya preparándose para la fiesta nota que Serena y con ropa interior, se dirige con su hermana.

-¿Hermanita te encuentras bien? Tu siempre sonríes y haces que todo el palacio brille-dijo Aria para animar a su hermana.

-No Aria, el saber que me están obligando a casarme con un hombre que no amo me hace sentir triste-respondió Serena haciendo que sus ojos azules empezaran a aparecer un poco de agua.

-Hermana sé que no lo quieres pero tampoco tienes a quien amar-dijo la peli-rosa.

-Es cierto no amo a nadie y eso me hace sentir mal y cualquier hombre me quiere por ser la princesa no porque me ame-dejando salir unas pocas de lágrimas, Serena responde a su hermana.

-Hagamos un trato quieres.

-Un trato, decidme de que trata.

-Si tú esta noche encuentras a quien amara, yo me encargare de desposar al príncipe Alan.

-Pero porque harías eso, tú no lo quieres.

-Lo sé, tu sabes que lo detesto pero haría lo que fuera por mi hermanita-dijo mientras abrazaba a Serena.

-Está bien entonces esto es un trato-comento mientras estiraba su mano a su hermana.

-¿Y qué hay de mí? Yo también quiero amar a alguien-dijo Korrina quien escucho su conversación.

-Pues busca a alguien-respondió Aria haciendo que las tres saquen una carcajada.

El rey por fuera escucho a sus tres hijas reír, haciéndolo sentir muy contento y camino hasta llegar a la pista de baile y observo a todos sus súbditos trabajar y si necesitaba ayuda alguien, este les brindaba su apoyo.

-Veo que realmente quieres hacer este baile-se escuchó una voz a lo lejos mientras este volteaba a ver de quien se trataba.

-Cierto, yo anhelaba volver a llamar a todos mis súbditos para convivir con todos ellos-respondió a la voz quien era su esposa Grace y una vez con ella le dio un cálido beso que duro muy poco.

-Espero funcione tu plan-dijo la reina mientras ponía sus manos en su rostro.

-Tiene que, esos malditos de Laverre no se saldrán con las suyas aquí en el castillo, todos estarán a salvo-respondió el rey acercando a su esposa tomándola desde su cintura.

-Yo confió en tus decisiones amor-comento Grace mientras sostenía su cara en el pecho de su esposo.

-Solo la alianza con el reino Fluxus nos ayudara, pero Serena se resigna a aceptar al príncipe.

-Realmente lo hará, yo lo sé con firmeza.

-Si pero nuestras situación fue distinta.

-¿Porque os dices?

-Acaso crees que no me di cuenta que no me amabas al principio.

-Yo pensé que no.

-Pensaste mal, me sentía mal el haber desposado a alguien que no me amaba, todas esas veces en la cama, todos esos momentos hermosos eran tan solo una farsa tuya, solo me aceptaste porque era el nuevo rey.

-Pero con el tiempo aprendí a amarte, a respetarte, tu eres el mejor rey que ha tenido este reino y nadie será capaz de suplantarte.

-Gracias cariño.

-Y si no te amara, no tendríamos a estas tres hermosas hijas.

-Lo sé, ya son 27 años desde que cruzamos este portón e hicimos nuestro baile.

-Aun lo recuerdo, como si fuera sido ayer, todos en sus hogares, nuestros padres mejor, solo tú y yo para después entregarnos en cuerpo y alma.

-Pero como dije, no fue tan especial si no era amor de verdad.

Entonces para compensar ese sufrimiento, lo beso como nunca antes lo había hecho.

Ya eran las seis con treinta y todos ya estaban preparados, Ash dejo encargado a sus pokémon con Bonnie, la hermanita de Clemont, para así junto a Pikachu fueron hacia el palacio y en el camino se encontraron con Brock y Gary.

-Vaya sí que te ha hecho un fabuloso traje-alago Brock a su amigo.

-Cierto y déjame deciros que no fue lo único que le hizo de buena calidad-agrego Gary haciendo que los tres vieran al azabache con una mirada picara.

-Bueno dejaos todo eso atrás, tenemos que subir al carruaje para llegar al palacio-dijo Ash liberándose de brutales miradas.

Los cuatro amigos subieron al carruaje y se encaminaron hacia el palacio real donde se llevaría a cabo el baile más esperado por muchas personas, mientras nuestros amigos del carruaje platicaban, las princesas del reino se mantenían preparadas para la fiesta.

Estas recién habían terminado de prepararse para la fiesta y fueron al salón principal y pudieron ver que los súbditos ya estaban llegando siendo solo las seis con cuarenta y cinco minutos, impresionadas por volver a ver a todas esas personas que las querían de nuevo en la pista de baile. La música sonaba y los bufones se hacían notar, ponche, comida y de cualquier tipo de golosina se podían encontrar en la mesa de comida, todas las personas se sentían felices de convivir con nuevas caras y volver a ver el palacio real.

Dieron las siete y nuestros cuatro amigos llegaron, bajaron del carruaje y se dirigieron al palacio, adentrándose temerosos al cruzar la puerta principal todos los caballeros dieron la bienvenida extendiendo sus sables, impactados caminaron con la frente en alto sobre la alfombra roja. Siguieron caminando hasta llegar a las escaleras de gusano donde llegarían directamente al salón principal, subieron las escaleras y llegaron hasta la puerta de dicho salón.

-Llegamos amigos-dijo Ash temeroso.

-Cierto herrero es hora de pasar-agrego los cuatro ojos.

-A la de tres-dijo Gary mientras todos asentían.

-1-dijo Ash.

-2-dijeron al unísono Brock y Clemont.

-3-termino Gary para así entrar al salón.

Una enorme habitación decorada y llena de vida pudo ver los cuatro amigos mientras la luz del salón los cegaba, sorprendidos fueron asustados por una persona.

-Buenas noches jóvenes, podéis deciros los nombres de cada uno-dijo el señor trajeado y sacando un pergamino en forma de lista.

-Está bien, yo soy Gary Oak-dijo primero el peli-rojo.

-Yo soy Brock-dijo segundo el moreno.

-Yo soy Clemont-dijo tercero el rubio.

-Yo soy Ash Ketchum-dijo por último el azabache.

-Oh Monsieur Ketchum usted está en la lista de invitados de honor, por favor seguidme-dijo el señor caminando hacia el barandal de las escaleras que conducían a la pista de baile.

-Está bien, chicos los veo después-dijo Ash advirtiendo su partida a lo que ellos asienten y van con mucho entusiasmo a la pista de baile para así conocer chicas.

-¡Por favor prestadme atención!-dijo el señor mientras llamaba la atención de todo el público-con ustedes, la persona que le brindado apoyo gracias a sus únicas habilidades con nuestras tropas, y no solo eso también tiene bayas de la mejor calidad que son vendidas a nuestros entrenadores más destacados, con ustedes el herrero preferido del rey, ¡El joven Ash Ketchum!-gritando el anuncio de la llegada del azabache al baile mientras todos lo recibían con fuerte aplauso.

-Muchas gracias-dijo Ash un poco avergonzado.

-No hay de que mi señor, ahora si me permite lo escoltare con la señorita Aria, quien tengo entendido será vuestra compañera-respondió el señor.

-Muchas gracias otra vez.

Siguiéndolo, fue a subir más escaleras para así encontrarse con la hermosa peli-rosa quien junto a sus hermanas estaba esperando al herrero.

-Buenas noches princesa Aria, aquí está el herrero-dijo dando una reverencia.

-Gracias Alfred, buenas noches "herrero del rey"-dijo Aria tomando con sus manos los extremos de su vestido y hacer una reverencia de saludo también que no podía evitar dar un pequeña carcajada.

-Buenas noches princesa, espero no meter la pata en esta noche-dijo el azabache un poco apenado y haciendo un reverencia ante ella y luego ante sus hermanas.

-Muy buena noche señor Ketchum-dijo Korrina haciendo el mismo movimiento que Aria.

-Buenas noches señor herrero...-al ver a dicho joven quien era de su misma edad, muy guapo y alto, lo suficiente para alcanzar a Aria aun con tacones, su corazón empezó a latir con rapidez y se empezó a sentir sonrojada.

-Princesa, ¿Se encuentra bien?-pregunto Ash a la princesa quien no pudo hablar.

-Si solo que usted, bueno es que yo-no paraba de balbucear Serena y decidió marcharse dejando una gotita estilo anime al azabache.

-No os preocupéis, así es vuestra hermana-recalco Aria.

-Pero sí que es hermosa-dijo Ash mientras ofrecía su brazo a la princesa y solo Aria correspondió el gesto.

La pareja bajo las escaleras para que Alfred una vez estando abaje anunciara la presencia de Aria.

-¡Prestadme atención por favor! Gracias, ahora nos acompaña una jovencita cuyo carisma a enamorado a más de un hombre, con ustedes la hija mayor de vuestro rey, ¡La princesa Aria!-grito Alfred mientras que todos la recibían con caluroso aplauso.

Bajaron las escaleras y empezaron a platicar cosas rondón antes de iniciar el baile, cabe decir que el baile inicia hasta que el rey y la reina se encuentren presentes, antes no.

Por lo tanto Korrina siguió a Serena para preguntarle qué le había sucedido.

-Serenita, que os sucedió haya abajo.

-No lo sé, solo mi corazón no paraba de latir y me puse nerviosa, tanto que no sabía que decir ante... Ante dicho caballero, él es tan atractivo tengo celos de vuestras hermana al bailar con el-dijo Serena como si estuviera en las nubes.

-Hermana, no sé si lo quieras admitir, pero vos estáis enamorada del herrero-dijo Korrina a Serena a lo que ella se sorprende, lo que no sabían era que su padre el rey Lysson estaba escuchando su conversación detrás de una puerta.

-Mi hija enamorada de Ash y no de Alan, porque a mí, dios decidme porque me os castigas de esta forma-dijo en voz baja el rey muy triste-pero si no hay de otra, solo tendré que vigilarlos, si el siente algo por ella no interferiré en su relación.

-Creo que tienes razón, pero es muy pronto para llegar a esa conclusión-comento Serena.

-Tienes razón, vamos hay que ir a al baile que seguro vuestro padre no tarda en bajar-recomendó Korrina mientras le daba su mano para levantarse y esta solo correspondió su ayuda. Caminaron hacia las escaleras cuando de repente.

-¡Prestadme atención por favor! Gracias, ahora nos encontramos con un joven que ha roto más de un corazón, un joven que domina la espada y conoce el campo de batalla mejor que nadie, no es solo un soldado sino uno de los mejores entrenadores pokémon de la región tan bueno que logro vencerá la condesa Pakira, integrante de la elite Kalos, es el hijo del rey Sycamore, démosle la bienvenida a ¡El príncipe Alan!-anuncio la llegada del príncipe mientras todos lo recibían, todos menos Serena quien solo hizo una mueca.

Así mismo anuncio la llegada de las dos princesas faltantes y estas bajaron las escaleras mientras topaban con sus súbditos quienes las alagaban con hermosas palabras hasta que.

-Buena noche señorita Serena, puedo deciros que hoy se ve radiante con ese vestido-dijo el príncipe Alan regalándole una sonrisa, cuya sonrisa evadió Serena hasta que recordó las palabras de su madre.

-Si, muchas... Gracias, igualmente príncipe, usted se ve muy apuesto-dijo fingiendo estar normal, solo Korrina junto a Lucario e Eevee quedaron impactados por las palabras que venían de su hermana.

-Pues gracias, quiere venir conmigo para beber un poco de ponche-dijo el azabache mientras le ofrecía su brazo.

-Está bien-respondió sin ganas y correspondiendo su gesto así mismo llamando a su Eevee.

Abriéndose paso por los invitados llegaron a la mesa de bocadillos donde se encontraba el ponche, tomando dos vasos el príncipe Alan decide servir un poco de la bebida de ambos, dándole con sutileza y carisma su vaso a Serena ella solo podía pensar en aquel muchacho herrero que vio. Alan comenzó a hablar pero ella ni una palabra escucho, solo pensaba en un momento romántico con su herrero y ella, pensaba en su alcoba que tenía una pequeña terraza para poder apreciar la luna, desde lejos se escuchó una voz decir.

-Serena he venido a verte esta noche-decía la voz que la princesa conocía.

-Ash, oh Ash, donde estáis que no te veo-respondió la princesa llamando a su amado.

-Aquí mi princesa, he venido a cortejarla-escucho para así después escucharla con intensidad.

La palabra cortejarla no la podía abandonar solo hasta que noto que era el príncipe Alan interrumpiendo su fantasía.

-Princesa, se encuentra bien-dijo Alan sacudiéndola un poco.

-Sí, no hay que preocupéis, solo me perdí un poco, podría decidme de nuevo lo que decía-respondió Serena astutamente.

-Está bien, yo solo os decía que me encantaría cortejarla esta noche-dijo con voz provocativa el príncipe.

-Príncipe Alan, yo sé bien que estoy aprendiendo a quererlo pero esto no me es buena idea-comento respondiendo a la propuesta.

-Vamos princesa, solo piénselo esta noche es precios y seguro con esto termina de convencerse-dijo Alan mientras la tomaba de la cintura y la acercaba a él y sin que nadie se diera cuenta, con su lengua saboreo parte de su mejilla mientras que Serena no podía hacer nada frente a todo el público.

-Príncipe Alan, solo dejadme hasta las diez para pensarlo-agrego la princesa para así no siguiera con su acto.

-Está bien, mientras tanto este sabor no lo podre olvidar, usted huele y sabe muy bien-dijo en voz baja y provocativa mientras que Serena agachaba la mirada.

Mientras que la princesa Aria y el herrero se encontraban platicando en alguna parte de la pista de baile.

-Me podría responder algo señor Herrero-dijo Aria volteando a verlo.

-Por supuesto usted puede hacer cualquier pregunta-respondió el azabache haciendo lo mismo que Aria.

-¿Cuál es su secreto para ser tan buen herrero? Es que siempre ha sido esa mi duda, mi padre siempre manda a hacer cosas exclusivas con usted así como mando a hacer su espada favorita-dijo su pregunta Aria.

-Yo no sé si soy bueno, pero solo aplico en cada trabajo todo lo que me enseño mi madre-respondió Ash provocando una nueva duda en Aria.

-¿Que sucedió con vuestra madre?

-Vera ya hace 4 años, mi madre cayo en cama muy enferma, ella solo vomitaba y no comía para nada hasta que un día ella me miro a los ojos sin fuerza alguna para hablar pero no hacía falta, yo sabía que esa mirada significaba una despedida, junto a Pikachu vimos como su corazón dejo de latir y dio su ultimo respiro-respondió Ash provocando tristeza en la princesa.

-Pero como. Lo siento, me habría encantado ayudarle para que no sucediera dicha tragedia.

-No hay de qué preocuparse, ella vivió lo suficiente para criarme como se debe y así convertirme en lo que hoy soy.

-Pero me siento culpable de haberle ayudado usted era muy joven como para ver morir a su madre-dijo Aria mientras recargaba su cabeza en el pecho del herrero.

-Ya os dije que no es vuestras culpa, sucedió lo que tenía que pasar, mejor debería aprender para que pueda querer más a su familia.

-Cierto, pero espero pueda pasar más seguido por este palacio, tiene mi permiso-dijo Aria quien sorprendió a Ash su oferta.

-Le agradezco mucho pero yo tengo mucho trabajo y no me daría tiempo-respondió Ash declinando la oferta de la princesa.

-Pero cuando quiera y tenga tiempo el palacio lo recibirá como es debido-dijo Aria.

Mientras tanto el salón se oscureció ya que los reyes estaban bajando por fin las escaleras hasta llegar al balcón de anuncio.

-Todos, por fin han llegado, los reyes están aquí para dar inicio al baile, con ustedes damas y caballeros ¡El rey Lysson y su esposa la reina Grace!-dijo anunciando a la pareja real Alfred.

La música retumbo y los reyes al haber llegado hasta la pista de baile, se pusieron en posición de baile, la mano derecha de la mujer tocando la palma izquierda del hombre mientras que su mano izquierda tocaba su hombro y la mano derecha del hombre sostenía su cintura de la mujer. Los redobles terminaron y comenzó un vals, la pareja empezó a bailar entre el espacio que dejo el público para la inauguración del baile, bailaron y bailaron sin quitar sus miradas del otro hasta que.

-Damas y caballeros ahora pueden escoger su pareja de baile-dijo Alfred.

Todos los hombres que tenían ya pareja se reverenciaron ante la mujer ofreciendo su mano a su compañera diciendo-Me permite esta pieza-mientras que las mujeres correspondían su gesto y empezaban a bailar.

-Princesa Serena, me permita esta pieza por favor-dijo Alan mientras hacia el gesto.

-De acuerdo, solo no abuse de mi confianza-correspondió Serena advirtiéndole que no la toqueteara de más.

-No hay problema-respondió el príncipe y comenzaron a bailar mientras que Eevee no tenía ningún compañero ya que no llevaba ningún pokémon el príncipe Alan.

-Señorita Aria, permítame esta pieza-dijo Ash haciendo el gesto de petición mientras Aria correspondía.

-Está bien, entonces que no sabes bailar-dijo Aria poniendo nervioso al azabache.

-No princesa, lo lamento-respondió Ash.

-No os preocupéis que yo te enseñare, ven-dijo Aria mientras empezaba a enseñarle lo básico del baile clásico a Ash.

Por lo tanto Fennekin y Pikachu también empezaron a bailar rodeándose uno al otro y les encantaba hacer eso, les gusto tanto que se alejaron de sus dueños.

El baile mostraba que todos los habitantes estuvieran seguros pero en el exterior no era así, pocas personas que no fueron al baile comenzaron ser asesinadas puesto que estaban en un ataque del reino Laverre, caballeros bien armados comenzaron esta matazón hasta que el ejército del reino contrataco, Charizard, Flygón, Pidgeott, pokémon del tipo volador y tipo dragón empezaron a atacar también mientras que la pequeña Bonnie estaba asustada por lo que estaba viendo y aunque estaba protegida por los pokémon del azabache no podía evitar derramar lágrimas de desesperación. El ataque del reino opuesto se empezó a alejar de los habitantes hasta el punto de su derrota, aun así nadie podía esconder lo cadáveres del plebeyos y familiares de los que estaban en el baile. Sangre derramada entre las casas, niños gritando del miedo y no solo era por personas muertas. Pequeños Bidoof, inocentes Teriursa, habían sido asesinados a sangre fría mientras protegían a sus entrenadores. El rio de sangre era interminable sobre las calles y los caballeros optaron por avisar al rey de la situación.

Dentro del palacio todos los invitados disfrutaban del fabuloso baile sin darse cuenta de lo había sucedido a las afueras y cabe destacar que el palacio se encontraba lejos del pueblo. El rey por fin proclamo el término del primer vals y darles un tiempo para descansar y beber ponche, agua lo que ellos gustaran cuando vio un caballero correr a lo de su trono, cual se encontraba al final de la pista junto al de su reina. El caballero llego y susurro en su oído lo sucedido, el rey no soportaba oír esas palabras y derramo unas cuantas lágrimas, la concurrencia no paraba de especular mientras que sus hijas y el príncipe Alan sabían perfectamente cuál era el objetivo de la llegada del caballero. Poniéndose de pie decide salir a ver que había sucedido y junto a el príncipe Alan. Fue devastador el reino cubierto de sangre y muertos inocentes que estaban ordenados y juntos para ser entregados a sus familiares.

-Cuando el baile termine diré lo que sucedió-dijo Lysson al príncipe.

-Aunque no esté casado con su hija, le diré a mi padre que os brinde ayuda para cobrar venganza de esta masacre-comento Alan mientras el rey asintió.

La reina tomando el puesto de su esposo dio inicio al segundo vals del cual era encontrar una segunda pareja y con ella bailarían por un rato hasta que haiga un cambio de música tomaran la pareja que este a su derecha al menos de parte de las mujeres.

-Entonces que comience el baile-dio paso al vals.

Los violines empezaron a dar notas bajas junto a los chelos hasta llegar a un vals, los hombres bailaron junto a su pareja hasta que cambio la música, despidiéndose de su pareja con una reverencia tomaron la mano de su nueva compañera.

-Señorita May, no espere que vos-dijo Ash viendo a la costurera.

-Silencio, déjeme disfrutar de este momento y termine arruinándolo-comento May cerrando ojos y disfrutando del baile.

Todo iba bien hasta el cambio de canción.

-Princesa Serena, es un placer bailar con una mujer como sois vosotros-dijo Gary mientras alagaba a la peli-miel.

-El gusto es mío-respondió la princesa.

El baile siguió hasta un cambio de canción.

-Princesa Korrina es un placer-dijo Clemont muy nervioso al bailar con la rubia.

-Lo mismo digo bufón-dijo Korrina con una sonrisa, cabe destacar que Clemont es el bufón del rey.

Todo iba bien hasta el cambio de música, los hombres y mujeres disfrutaban de este baile al igual que los pokémon. Del lado de Pikachu, este también cambiaba de pareja hasta que vio una pequeña Eevee sola sin compañero y decidió ir a bailar con la pokémon, una vez llego con ella la música volvió a cambiar y por obra del destino paso lo siguiente.

-Señorita Serena-dijo el azabache sorprendido.

-Herrero Ash-dijo de igual forma Serena.

Justo cuando sus manos se posicionaron para bailar Eevee y Pikachu comenzaron a danzar, un baile eterno sucedía sobre Serena al ver como ese joven azabache la miraba muy bien y sin despedregar sus ojos de los suyos.

-"Es tan caballeroso, no aparta su mirada de la mía"-dijo en su mente la peli-miel.

Una pequeña vuelta salió del azabache y ella haciendo lo que él hacía, sus manos al volverse a tocar fue algo mágico para la princesa. El rey y el príncipe iban entrando y Alan busco a Serena con velocidad y noto como bailaba muy feliz con Ash, enfurecido empezó a estrujar su sable para que pudiera liberar furia.

-Maldito-dijo entre dientes el mismo.

El vals término y nuestra pareja feliz decidieron ir a tomar un poco de ponche.

-Voy a salir a la terraza-dijo Serena para avisar a donde se encontraría.

Ash sirvió los vasos de ponche y fue con Serena acompañado de los dos pokémon quienes habían entablado una amistad muy rápido.

-Ya llegue-aviso Ash mientras observaba el ambiente.

-Gracias, es hermoso no es así-dijo Serena mostrándole lo que había a sus alrededores.

-Vaya que si es hermoso-respondió Ash dándole su vaso de ponche a Serena.

Para profundizar, la terraza mostraba un hermoso patio lleno de árboles cortados en distintas figuras, una fuente grande que brillaba gracias a la luz de la luna, rosas de color rojo y blanco lirios y muchas otras flores que acompañaban a un pequeño laberinto de arbustos y un piso con el escudo del reino tallado a mano.

Los dos compañeros dieron paso a bajar por los escalones a fabuloso jardín, tal parecía que estaba planeado por Serena para enamorar a Ash.

-Ash, como sabes en este reino puedes desposar a una mujer a partir de vuestra edad-dijo Serena poniendo nervioso al Azabache.

-Lo sé pero porque el comentario-respondió Ash.

-Porque mi padre tiene mucho aprecio a vos y pienso que podrías casarte con cualquiera de nosotras-comento Serena mientras se acercaba al azabache poniéndose de puntitas.

-Pero no sería correcto-dijo Ash mientras involuntariamente se acercaba a Serena.

-A quién le importa lo correcto-dijo Serena cerrando sus ojos.

-No puede ser mi reina-dijo Lysson.

-Que sucede mí... Oh ya veo-respondió la reina viendo junto al rey la hermosa pareja que estaba a punto de besarse.

-Jamás creí que el herrero lograra enamorar a mi hija-dijo Lysson con mucho sentimiento.

-Que harás al respecto-pregunto la reina.

-Darles mi bendición-dijo lentamente y dando media vuelta para dejarlos a solas.

Mientras que Alan se moría de celos, no se pudo contener y fue a interrumpir la escena, camino hasta donde estaban ellos y con mucha fuerza empujo al herrero lejos de Serena.

-¿Pero qué te sucede?-dijo Serena al ver lo que hizo el príncipe.

-No hables, tu maldito plebeyo, deberías alejarte de Serena, ella es ¡Mia! Entendiste y nadie me la va a quitar mucho menos un herrero huérfano como tú-dijo con rabia Alan.

-Y así te dices llamar un príncipe, tú no sabes ni sabrás que es el amor y yo podre ser huérfano pero se con exactitud que soy mejor hombre que tu-dijo el azabache levantándose del piso y dando frente al príncipe.

-Jajá no me hagas reír, quien te crees ¡El cid campeador!, podrás ser el herrero del rey pero eso no cambia lo que eres.

-Podre no ser el cid, ni una persona con sangre real...-fue interrumpido.

-Pero que, tu jamás serás mejor que yo, ni aquí ni en otra vida lo serás, así que mejor lárgate si no quieres ser la vergüenza del público-dijo Alan haciendo para atrás al azabache.

-Me das pena, yo creí que eras mejor que esto-dijo lo que era el rey tomando del hombro a Alan.

-Papá, pero que estáis haciendo aquí, deberías estar con los demás en el baile-dijo Serena.

-No hija, sé que antes te pedí que te casaras con él, pero ahora veo porque nunca lo amaste-dijo Lysson viendo a su hija y dejando impresionados a Ash y Alan.

-Padre.

-Serena, si tu ama a mi herrero no te detendré en lo absoluto-dijo Lysson abrazando a su pequeña.

-Padre, gracias, gracias de verdad-exclamo Serena correspondiendo el afecto de su padre.

-Creo que esta alianza se fue por el drenaje-dijo Alan alejándose de los tres.

-Ya buscare a otro reino-contesto el rey.

-Solo no me busque cuando vea en el error que se ha metido-dijo Alan mientras llamaba a su fiel amigo, Charizard que salió de las estrellas bajo y monto a su amo en su lomo desapareciendo sobre el aire y las estrellas.

Así mismo el rey se volvió con el herrero y dijo con un tono triste.

-Te estoy entregando mi confianza máxima, no abuses ni destruyas de vuestra amistad, así que cuida de mi hija y jamás permitas que le suceda algo-dijo el rey entregándole la mano de su hija.

-Lo sé, prometo solemnemente que pase lo que pase no dejare que le pase algo, la protegeré igual que en aquel entonces, amigo mío-dijo Ash tomando de la mano de Serena.

-¿Amistad? Padre de que están hablando-pregunto Serena desconcertada posicionándose justo al lado de su amado.

-Es una larga historia-dijeron al unísono el rey y el herrero mientras recordar algo, un pequeño detalle que marco sus vidas.

Lysson procedió a dejarlos solos para así también dar fin al baile y anunciar las perdidas, Ash y Serena solo se vieron a los ojos profundamente, Lysson se paró justo en el balcón de anuncio y dijo.

-Muchas gracias a todos por haber venido-Serena tomo la mejilla derecha de Ash-y ahora le daremos fin a este festejo-se puso de puntitas y Ash se inclinó un poco-pero lamento decirles que esto era una distracción-la tomo de la cintura y se acercaron lentamente-el día de hoy las tropas del reino de Laverre vinieron a atacarnos aproximadamente hace una hora-no dejaron pasar tiempo y juntaron sus labios-el motivo del baile era para que todos vinieran y fueran protegidos por las paredes del palacio, desafortunadamente no todos vinieron al baile-el beso se hizo más intenso, sus labios no dejaban de pasar saliva del otro mientras Serena acariciaba el pecho de Ash-Niños, pokémon, sanatorios, hogares, la catedral, todos fueron asaltados y acabaron con todo a su paso-el beso los empezó a dejar sin aire y se apartaron para llenar sus pulmones mientras se acariciaban las narices con las mismas-desafortunadamente el ejercito de nuestro reino llego tarde para terminar con ellos, los cuerpos de sus familiares, amigos o conocidos están afuera del palacio esperándolos.

Todas la personas con lágrimas en sus ojos no tardaron nada en salir hacia donde su rey les dijo se encontraban los cuerpos, mientras que Ash y Serena decidieron dejar su amor para otro momento y fueron a casa de Ash para verificar que nadie estuviera herido. Al llegar a la puerta principal se percataron de que los habitantes del reino estaban devastados al ver a sus seres queridos muertos.

-¡Padre, porque padre!-grito Clemont derramando un llanto siniestro.

-Abuelo, no... Esto debe ser una broma... ¡Abuelo! ¡No!-grito de igual forma Gary al ver a su abuelo tirado en el embargo.

-¡Hermanitos, no porque ustedes! ¡Por que!-grito Brock al ver a todos sus hermanos muertos.

-Chicos-dijo muy lento Ash con mucho sentimiento.

-Ellos son tus amigos-pregunto Serena abrazando el brazo de su novio.

-Si, ellos son mis mejores amigos-respondió Ash derramando lágrimas mientras Serena se las quita.

Para no sufrir más, la pareja decide irse de ahí, corriendo y corriendo junto a sus pokémon llegaron a la casa de Ash, entro lo más rápido posible y para así gritar.

-Bonnie, Charizard, Sceptile, Greninja, chicos se encuentran bien-dijo el azabache con miedo a que murieran sus compañeros.

Sintió temor al no escuchar nada y fue cuando sucedió, salieron de su taller de herrería y no podía ocultar su felicidad.

-Chicos, me tenían preocupado, Bonnie será mejor que vayas con tu hermano, podrías espantarlo-dijo Ash a la pequeña niña.

-Lo sé pero, vi como lo hacían-dijo Bonnie con miedo.

-¿Hacían que amor?-dijo la princesa agachándose para ver y escuchar a la niñita.

-Vi como mi padre venía con nosotros y vi como... Como... Como-decía sacando lágrimas.

-¿Como que mi niña?-pregunto la princesa.

-Como acuchillaban a mi papi, golpeaban y degollaban-libero su tristeza la niñita mientras abrazaba a la princesa.

Serena en shock sostuvo a dicha niña mientras lloraba de igual forma por lo que dijo, así mismo Ash abrazo a las mujeres con mucha fuerza.

Flashback.

-Mami, por favor puedes irte en paz, yo estaré bien-dijo un Ash más joven.

Su madre con sus fuerzas finales pudo decirle.

-Lo...se...hijo tu serás un gran hombre...por favor...no porque yo muera...significa que te rendirás...por favor...no te...rindas...hasta el...final-dijo en su último aliento mientras Ash junto a Pikachu le cerraban sus pupilas.

Una vez cerradas se dejó caer encima de ella llorando junto a su compañero.

Fin del Flashback.

-Mi amor, quisiera dormir contigo esta noche-dijo Serena a su novio.

-Yo también Ash-dijo Bonnie.

-Entonces a dormir-respondió Ash abrazándolas con todas sus fuerzas.

Esa noche, a las 10:45 de la noche, fue la hora en que inicio la historia de estos dos.