Hola amigos, les traigo el cuarto episodio del fic pero les diré antes de que lo empiecen a leer, debo advertirles que el capítulo no se va a tratar directamente del reino Lumiouse en esta ocasión vamos a explorar los otros reinos y un poco el pasado de Ash al igual que iremos a un nuevo reino. Una cosa más, le agradezco a Albe20 por haber defendido el fic de forma tan heroica en serio Soy Tu Fan Albe20, de igual modo le doy un agradecimiento a un usuario que no aparece como se llama solo dice Invitado, pero gracias a tu recomendación ya pude encontrar que me hacía falta en el desarrollo de la línea de estructuración de la historia de mismo modo pude finalizar la base de este y así solo dedicarme en las noches a escribir y no hacerme una paja. Otro anunció es que si ustedes siguen "Emprendiendo una Nueva Aventura" como Andrick, debo advertirles que no voy a poder actualizarlo pronto por falta de tiempo, seguro poder subir nuevos capítulos en semana santa.

Ahora sí, sin más preámbulos, compren mi libro Luna de Plutón que ahora es un éxito en todos los países de habla hispana, sé que te va encantar.

NOTA: Los personajes y criaturas no son propiedad mía, son pertenecientes de Satoshi Tajiri.

Raíces

7 pm. Una noche fría y despajada de nubes estaba en el reino Laverre, nos situamos justo en el palacio del reino que lleva por nombre Mache. Aquí en el reino Laverre, no había un hombre a cargo como rey, sino una mujer de nombre Valerie, una hermosa mujer de tez blanca, ojos negros y cabello largo del mismo color.

Esta siempre portaba un nuevo vestido único todos los días, pero este no es el caso. Nos encontramos en la entrada del palacio Mache, justo adentro en plena alfombra roja, Valerie se encontraba esperan a Olimpia, una mujer que si bien nació en el reino Fluxus, se fue de ese lugar porque poseía unos dotes únicos, como el poder ver el futuro justo por las estrellas y los astros. Ya hace muchos años cuando Valerie apenas empezaba la guerra por poseer todos los reinos, Olimpia fue a parar a su palacio para advertirle acerca de algo.

-Valerie, tu reino dentro de 15 años será uno de los más poderosos que nadie jamás haya visto-dijo la mujer quien estaba acompañada de dos Meowstic.

-Muchas gracias por el dato, eso significa que mi plan funcionara y Lysson ya no será mas quien tenga el reino más poderoso-comentó Valerie sonriéndole a su pequeña Sylveon.

-Así será, solo hasta que suceda algo que nadie se imaginara nunca-dijo Olimpia asustando a Valerie.

-¿A qué te refieres?-preguntó Valerie borrando aquella tierna sonrisa.

-Me refiero a que, el primer hombre que despose a la hija más joven del rey será quien lleve a la victoria al reino Lumiouse.

-No, no puede ser, pero faltan quince años no es así, puedo ganar antes de que se cumpla el tiempo lapso-dijo perdiendo la cordura Valerie.

-No, no es así, si tú quieres que no lleven a Lumiouse a la victoria entonces será mejor que evites a cualquier costo que esta no se case.

-Si entiendo, pero quien es el muchacho.

-Eso no te lo diré, tu misma debes ser capaz de saber de quién se trata-finalizó Olimpia haciendo que sus Meowstic usaran psíquico y se la llevaran volando.

De vuelta a la actualidad, ya han pasado esos 15 años y Valerie cree ya haber logrado su cometido y así decirle a Olimpia que si su futuro ya está limpio, así mismo se notan como unos sonidos de zapatos se aproximan, era la predicadora quien era de una tez morena, ojos morados y cabello del mismo color.

-Que es lo que necesitas Valerie-dijo Olimpia.

-Quiero que me digas cual es el futuro de mi reino, ya me encargue del hombre que estaba a punto de desposar a la hija más joven de Lysson, el príncipe Alan ya está lejos de ahí y sin ninguna respuesta positiva, ademas mande a matar con Diantha a Serena-respondió Valerie provocando en Olimpia una pequeña risa, ademas esta cerro sus ojos tantito y empezó a buscar por medio de las estrellas que sucede actualmente.

-No, tu futuro sigue en peligro, Serena sigue con vida y te has equivocado de hombre-contestó la morena dejando en shock a la otra.

-Pero... Pero, yo la mande a matar, como fue que...-fue interrumpida por Olimpia.

-Te dije que buscaras bien, ademas si mataras a Serena, provocarías que el hombre buscara cobrar venganza y tu futuro se haría pedazos-comentó la peli-morada haciendo que Valerie pensara mejor en sus actos-escucha, él está siendo inculpado, tú debes provocar que el rey siga creyendo que es verdad lo que dicen y así tu obtienes la victoria.

-Está bien, te os agradezco de lo mucho que me sirve vuestra información-dijo cabizbaja la reina.

-Hasta pronto-así fue que se marchó de ese lugar.

La reina solo se dejó caer de pompas al piso y reflexionando de mejor manera que es lo que iba a hacer con Serena hasta que se le vino algo en mente y mando a llamar a la condesa Diantha. Así mismo paso toda la noche y al día siguiente, todas las personas amanecieron campantes de la vida pero su reina ni siquiera había dormido. Los corceles se podían escuchar trotar ya que traían consigo un gran carruaje que en la venia la condesa Diantha. Una hermosa mujer de tez blanca como la nieve, con una gran silueta, cabello corto y negro y para finalizar unos ojos grises que hipnotizan. Tenía como compañera a un Gardevoir que siempre estaba a su lado. Un rato pasó hasta que llegaron al palacio "Mache" y así ver a la reina. Se enteraron al bajar del carruaje que la reina se encontraba en la parte trasera justo en su jardín que tanto amaba, de mismo modo atravesaron todo el castillo hasta llegar a su destino y una vez estando allí se percataron que la reina solo estaba cuidando de sus rosas.

-Reina para que solicito mi presencia-dijo Diantha al haber llegado con la reina.

-Vera, me he enterado que la misión que le otorgado no fue completada-respondió Valerie cortando una flor completa con sus tijeras.

-Si es cierto, no pudieron asesinar a la princesa Serena por culpa de un hombre que intervino en todo.

-Y cómo es que te enteraste tú acerca de ese hombre.

-Bueno, no todos los hombres fueron asesinados, el jefe de ellos logro escapar y también me dijo que ese dichoso hombre era un herrero y que fue tomado como uno de los nuestros. En pocas palabras fue inculpado-comento Diantha hasta que la reina se percató que ese herrero era el hombre del que hablaba Olimpia.

-Entonces este salvo la vida de la princesa ¿No es así?

-Por supuesto mi señora.

-Tengo una nueva misión para ti, quiero que infiltres a nuevos soldados pero esta vez como plebeyos cualquiera y de ese modo quiero que influyan información de que el herrero es un verdadero traidor.

-¿Pero para que querría usted hacer eso?

-Es nuestro boleto a la victoria amiga mía-respondió Valerie soltando una risa.

-Mientras tanto en el reino Fluxus-

-Hijo mío, creí que vos estáis en el reino Lumiouse-dijo el rey Sycamore a su hijo Alan.

-No padre, no voy a responder a la carta del rey, él quiso cometer ese grave error y yo no voy a ser quien lo borre-respondió el príncipe quien estaba en el patio de entrenamiento en donde estaba fortaleciendo sus técnicas de batalla en espada.

-Entiendo tu punto pero ayudarlo podría beneficiarte-comentó su padre haciendo que su hijo interrumpiera su entrenamiento.

-Mira padre, la princesa Serena ama al estúpido herrero y no importa que pase ella no va a querer estar conmigo.

-Pero qué tal si eso cambia.

-¡Nada va a cambiar! *tira su espada* ella ama al herrero y jamás me va a querer a mí.

-Hijo jamás debes decir nunca, no sabes realmente que esté sucediendo con el herrero ahora mismo.

-Por supuesto que lo sé, se le culpa de traición a su rey.

-Por eso digo que gracias a ello podrías tener una oportunidad.

-Puede, pero... Mierda no sé qué hacer yo... Yo... -deja de hablar y se tira al suelo y su padre solo lo mira.

-Hijo deberías de refrescar tu mente, ya no eres el mismo de antes, ya no eres aquel que siempre planeaba algo nuevo para proponerle matrimonio a la princesa-recomendó el rey a su hijo.

-Creo que ya sé que hare... Voy a irme del reino por unos días, no se tal vez iré a casar, a participar en batallas yo que sé, solo quiero ser yo de nuevo-respondió el príncipe a lo que el rey solo sonríe al saber su propuesta de su hijo.

-Creo tienes razón hijo mío, lo mejor seréis irte a preparar si gustas salir de viaje hoy-Alan solo asintió y se levantó y encamino a su alcoba para prepararse.

Cuando el joven ya tenía todo listo, llamo a su lacayo y su escudero al igual que su presentador por si las moscas, de ese modo partió del castillo despidiéndose de su padre y su madre «Nota: la madre de Alan es la ayudante del profesor Sycamore en el anime» y de ese modo con su fiel corcel y su amigo Charizard volando mientras lo seguía, se encaminaron a una aventura.

-"Me pregunto si el dichoso herrero tendrá padre, si tuvo una madre se supone que un padre también"-se dijo en la mente el rey Sycamore dejándose esa duda.

-Por lo tanto en otra región-

Ahora nos posicionamos en el reino Carmín, justo en la región de Kanto, había un rey, un rey tanto amado como despreciado por muchos. Su carácter del rey era muy fuerte tanto que era difícil para los bufones hacerlo reír de igual modo este posee una tez morena, cabello café pero ya corto por su edad haciéndolo ver un poco calvo, con una estatura de 1,80 y ojos color café. El nombre de aquel rey era Giovanni quien junto a su aliado más fuerte el Conde Red, poseían el reino más fuerte de toda la región y que también gobernaba a los otros 7 reinos de la región entera. Las personas que lo odiaban eran los habitantes de otros reinos que el poseía pero en su reino y del conde Red todos lo alababan de una gran forma, lo veían como alguien extraordinario y de mujeres ni se diga, toda mujer anhelaba estar en la cama con el pero Giovanni solo quería disculparse con su reina quien hace muchos años se fue del reino y se decía que ella estaba embarazada.

-Lamento que hoy se cumplan 16 años desde que se fue tu esposa amigo mío-dijo el conde Red mientras nos posicionamos en el palacio del Rey Giovanni y que desafortunadamente hoy se cumple el décimo sexto aniversario de la partida de su esposa.

-Te lo agradezco Red pero, un lamento no me traerá de vuelta a Delia... No sabes cómo me arrepiento de haberla engañado en aquel entonces, si yo no lo hubiese hecho y estuviese aquí conmigo y mí... Y mi hijo-respondió Giovanni bajando su cabeza y quedar sin más palabras.

-Él hubiese no existe pero te os tengo una noticia-comentó Red haciendo que el rey alce su cabeza con misterio.

-Dime que se trata de él.

-Por supuesto, dicen los rumores que Delia partió hacia la región de Kalos y que en el reino en el que se deberían encontrar es en el reino de Lumiouse-explicó el conde dejando una gran sonrisa en la cara del rey.

-No sabes que feliz me siento de que por fin la hayamos encontrado-dijo muy emocionado el rey-debemos partir de inmediato hacia allá-fue interrumpido por el conde.

-Lamento deciros que la región de Kalos está en guerra y nosotros ni debemos intervenir.

-Entonces debemos esperar un tiempo.

-Exacto pero también deberíamos investigar muy bien todo acerca de Lumiouse posiblemente valga la pena y debamos conquistarla-dijo dándole una motivación al rey.

-Creo que tienes razón.