¡Giovanni contra Lysson! Parte 1 (La llegada del rey de Kanto)
-¡¿Pero... quien es usted?! ¡Suélteme!
-Pero princesa Serena, de verdad necesito su ayuda.
-Lo haría pero si de mínimo supiera su nombre.
-Oh cierto, que des-Cortez soy ~ mi nombre es Giovanni, soy el rey de Kanto ~.
Las cosas entre estos dos son muy complicadas, y más si no sabes que es lo que está pasando. Por ello mismo retrocederemos un día atrás, ubicándonos justo en la bahía de Kalos, que se encuentra en la entrada de la región Kalos.
En este lugar un embargamiento estaba a punto de llegar. En aquel gigantesco velero, se encontraba en la punta del mismo, un señor muy alto quien estaba cubierto de neblina espesa. Este señor de ceño imponente, era Giovanni, quien había arribado de Kanto solo en la búsqueda de su esposa, Delia.
Pero por tristeza y como nosotros sabemos, su búsqueda era en vano a menos que él se encontrara con su hijo, Ash Ketchum.
-Mi rey, hemos llegado-dijo su fiel amigo y aliado suyo, Red.
-Gracias Red, pero no estamos en Kanto como para decirme "mi rey", además, recuerda que somos amigos-dijo Giovanni bajando los escalones y llegar al piso del puerto de Kalos.
-Bueno es algo que se quedó conmigo... Al fin llegamos, 1 mes y medio, pero llegamos-suspiro Red junto a su amigo.
-Tienes razón, ahora solo nos queda llegar al reino Lumiouse e ir por Delia. Me preguntó si querrá regresar conmigo a Kanto.
-Por supuesto que va a querer, ella es tu esposa y pienso que ya ha pasado mucho tiempo desde su pelea, no puede estar enojada por siempre-fueron las palabras alentadoras del peli-negro.
Mostrando una pequeña sonrisa, los dos hombres caminaron junto a sus hombres para comenzar la búsqueda de Delia.
En el reino Lumiouse.
-Entonces dices que tu padre quiere atacar de frente a la barricada de Valerie que está en las costas de Kalos. No es un mal plan-dijo un azabache que compartía una plática con su novia en la celda.
-Bueno yo no opino lo mismo, no sabemos qué tipo de trampa tenga bajo la manga Valerie y de verdad, temo por mi padre-respondió Serena quien estaba sentada en una banca que había en la celda.
Para Ash la posición de Serena era perfecta, gracias a la poca luz del sol que salía a partir de la pequeña ventana que había, le daba un contraste único, gracias a esa luz y a ese ángulo, parecía más que una princesa y más que una reina, parecía un ángel.
-Siempre que te veo, me enamoro más y más de ti Serena-comentó Ash a su novia mientras que ella se sonrojaba un poco mientras se volvía a él.
-Bueno, gracias Ash-entonces lentamente se fue al lugar de su novio-¿Sabes? Sigo soñando con el mismo sueño de aquel entonces.
-Hablas del sueño de nuestra hija. Serena muy pronto saldré de aquí porque no pueden inculparme por siempre, pronto se darán cuenta de que nunca fui un traidor-comentó Ash a su novia mientras la abrazaba.
-Ruego porque sea cierto, de verdad quiero un día ser la madre de tus hijos mi querido Ash.
-No sabes lo feliz que me siento al saber que piensas lo mismo que yo-lentamente ambos enamorados comenzaron a acercar sus labios pero una extraña sensación cubrió a Ash haciendo que este se aparte de Serena.
-¿Que te sucede mi amor?-preguntó Serena a su novio un poco extrañado por su actitud.
-No lo sé, es como sí... Es como si alguien estuviera cerca de aquí-respondió el herrero mientras temblaba de las manos y se ponía de pie.
-¿Pero quién? Acaso será mi padre-dijo la princesa volviéndose hacia donde la entrada sin detectar a nadie.
-No, no es tu padre... Es una extraña sensación, es como si fuera mi madre pero se bien que no es ella.
-¿De quién se tratará?
Con Giovanni.
-¿Pero que le sucede mi rey?-preguntó Red al ver el estado de su amigo.
-No lo sé, es como si Delia estuviera cerca... Un momento... ¡Delia! No cabe duda, ella está aquí en Lumiouse-de repente aquella cara de miedo que tenía Giovanni, fue removida de inmediato por una gran sonrisa.
-Entonces no hay tiempo que perder, debemos cabalgar lo más pronto posible, Lumiouse está a dos pares de horas de aquí-comentó Red a toda la caballería del rey.
-La disminuiremos a un par-dijo el rey tomando las riendas de su caballo, siendo seguidos por su caballería y por detrás una gran cantidad de pokémon armados.
Continuaron su viaje y aunque eran alrededor de las 12 del día, Giovanni solo tenía en su cabeza llegar a Lumiouse y buscar a fondo a su querida esposa.
En el reino Lumiouse.
-¡Serena! Donde demonios estas-gritaba el rey Lysson mientras buscaba a su hija, Serena.
-Lo lamento padre, aquí estoy-respondió la princesa mientras se inclinaba y tomaba de su vestido para poder disculparse con su padre.
-Donde Dittos andabas... Sabes que, mejor olvídalo. Necesito que te arregles y te pongas tu mejor vestido, han adelantado una visita-comentó el rey a su hija mientras caminaban hacia las escaleras.
-Está bien padre, pero ¿Se podría saber quién llega al castillo?-preguntó la princesa.
-Por supuesto, hoy nos visita el rey de Kanto, Giovanni, creo ya haberos contado algún cuento de vos-fue la respuesta de Lysson.
-Oh por supuesto que lo sé, es más he leído de aquel bélico caballero que conquistó toda Kanto él solo, además sé que nadie sabe su apellido, solo hay un estandarte con una "R" en representación de su nombre y es por eso que se caracteriza de los demás-respondió impresionada e impactada Serena.
-Exacto hija, además esta sería una gran ventaja para nosotros ya que podríamos convencerlo de aliarse con nosotros para ganar este conflicto, por ello mismo necesito que estés bien presentada, de ese modo si el llegase a tener un hijo...-fue interrumpido por Serena momentáneamente.
-Seguiros con ese cuento, primero el príncipe Alan y ahora un príncipe que ni tu ni yo, sabemos siquiera si existe. Además yo no pienso dejar de amar a mi querido herrero-fue el comentario de Serena hacia su padre.
-Ya os he dicho que ese herrero se pudrirá en esa cárcel ya que nunca vino Alan. Tu destino es casarte con alguien que yo elija para ti y es así como debe de ser niña. Ahora ve a tu alcoba y poneros un vestido decente, y es una orden-exclamó Lysson a su hija pero ella de mala gana se alejó de ese lugar y se fue a su habitación.
Al llegar a su cuarto, Serena solo tomo parte de la falda de su vestido con sus manos, con gran fuerza las estrujo y solo mostraba gran enojo al comentario de su padre.
-Ya Serena cálmate, tu amas a Ash y él te ama a ti, no hay pierde contigo. Solo deberéis de convencer a vuestro padre de que lo saquen-esas palabras las dijo en voz baja.
-¡Serena!-grito nuevamente su padre.
-Ya voy. Carajo-con aquel vocabulario solo Pikachu e Eevee se quedaron perplejos-que, una princesa no siempre tiene buen vocabulario.
De mismo modo comenzó a quitarse los cortes junto al vestido para que así tome uno nuevo. Cuando quedó desnuda al 100, ella solo miró hacia donde estaba su vestido y lentamente empezó a vestirse. El ver su silueta delgada solo pensaba "¿le gustará mi cuerpo a Ash?", entonces sacudió la cabeza y dejo eso por la paz.
Ya una vez vestida, tomó a Eevee en sus brazos y Pikachu subió a su hombro, de ese modo bajaron con sus padres. Serena iba acariciando a su pequeña Eevee para distraerse un rato, ya una vez en pasillo principal, en donde estaba su familia, decidió dejar a su pokémon.
Uniéndose con sus hermanas, ella simplemente vio como su padre iba a dar un informe, y no solo a ellas también a todos sus caballeros.
-Como todos saben el día de hoy vendrá el rey Giovanni, el rey de todo Kanto, solo debo decir que tenemos que mostrar una buena atención al rey y a todos sus caballeros ya que podríamos llegar a un acuerdo. Por ello mismo he iniciado este orden para que todo esté listo hasta su llegada; Grant, necesito que dupliques la seguridad y quiero que recibas al rey desde que crucen los muros del castillo; Grace, quiero que ayudes a todas las mucamas a tener todo lo indispensable para vuestros invitados, todo esto junto a Korrina; Aria, quiero que vayas al pueblo y verifiques que todo esté en perfecto estado, no quiero ver mercados negros, no quiero inconformidades y mucho menos, alborotadores del herrero, esto junto a Serena-dijo con una gran voz autoritaria.
-Por supuesto mi rey, entonces iniciare de inmediato. Con su permiso majestad-dijo Grant inclinándose hacia la reina-princesas.
-Por supuesto, bueno yo iniciaré de inmediato igual-fue el comentario de Grace hacia su esposo mientras llamaba a Korrina para que fuera con ella, de mismo modo, Lucario fue detrás de ella.
-Muy bien padre. Vamos Serena, hay que darnos prisa-recomendó la peli-rosa.
-Creo tienes razón lo mejor será apresurarnos-respondió Serena mientras esta solo llevaba con ella a sus pokémon.
De manera instantánea, las dos hermanas se fueron corriendo a un carruaje y fueron al pueblo. No pasaron ni 10 minutos cuando el rey mando a llamar a alguien.
-Greninja, necesito de vuestra ayuda. Quiero que vayas al pueblo y vigiles a mis hijas, no me perdonaría si algo les llegase a pasar-fue ahí que Greninja asintió y salió del castillo para ir detrás de las princesas-no hay mejor guardián que un pokémon entrenado por el herrero.
Cuando aquel pokémon pasó la puerta, Lysson no tardó mucho para ir a hacer su trabajo como Rey en ese castillo.
Con Giovanni.
Las horas para el rey pasaban volando, no tenía otra cosa en su mente solo la imagen de su esposa. El ya ansiaba poder pedirle perdón acerca de lo que hizo y demostrarle lo mucho que estaba arrepentido de sus actos, de ese modo, las palpitaciones en su corazón eran más y más rápidas y no solo eso, perdía el aliento pues pensar que no lo perdonara era como clavarle una estaca al corazón.
-Mi rey, Lumiouse está a media hora de aquí debemos continuar este paso si queremos llegar con el rey...-instantáneamente fue interrumpido por Giovanni.
-No llegaremos al palacio del reino, de inmediato buscaremos a Delia, ese es mi objetivo principal y no descansaré hasta que la encontremos-el rey tiró de sus riendas más fuerte y todos sus caballeros lo siguieron.
Con Serena y Aria.
-¿Seguro que ya no necesita más?-preguntaba una Aria muy servidora.
-No princesa usted siga con vuestro camino, yo ya estoy satisfecho con su ayuda-respondió un señor encargado de una pequeña tienda de verduras.
-Muy bien pero cuídese mucho-el señor solo respondió de manera afirmativa y de mismo modo, esta se fue acercando a su hermana.
-¿Cómo te fue?-dijo una distraída Serena que solo jugaba con Pikachu e Eevee.
-Me fue muy bien, pero necesito un poco más de tu ayuda que de este modo no terminaremos nunca-regaño la hermana mayor a la peli-miel.
-Bueno si así me lo pides, solo dime en donde comienzo.
-Así se dice, tenía planeado que comenzaras en el mercado cerca del... UPS, no debí decir eso.
-No os preocupéis hermana, es tan solo una casa, dolería si él siguiera viviendo ahí-comentó de manera madura Serena.
Despidiéndose y quedándose de ver en un preciso lugar, dando paso para que Serena ayudara también con lo susodicho.
Con Lysson.
El rey advirtió rápidamente a su esposa que bajaría con el herrero de manera inmediata, esto a manera de advertirle que ya no tendrá oportunidad alguna con su hija ya que alguien muy importante estaba a punto de llegar. Para Lysson no le importaba si el mismísimo rey se interesaba en su hija, con tan solo la alejase de Ash Lysson estaría más contento que antes.
Mientras bajaba las escaleras oscuras imaginaba como ha de estar sufriendo el herrero, pues no sabe nada ya que desde que lo metió ahí dentro jamás lo ha ido a visitar, se lo imaginaba hambriento y solitario, esto a medida de que no tiene ninguna otra compañía ahí abajo.
Ya estando por el corredor, el rey tomó una antorcha y caminó hasta lo que es la celda del herrero. Ya estando a pocos metros de la misma, Lysson quedó perplejo al ver que el herrero seguía intacto desde la última vez que lo vio. Caminó rápido hasta la celda y grito con suma fuerza.
-¿Cómo es que no sufres?-fueron las palabras exclamadas por Lysson mientras sujetaba de los barrotes de la celda.
-Oh eres tú, bueno antes que nada, buenos días...-fue interrumpido muy rápido por Lysson además que este lo tomó del cuello de su camisa y lo atrajo a el azotándolo en los barrotes.
-No intentes jugar conmigo, responde ahora, que es lo que has hecho para seguir intacto.
-Bueno pues eso es algo privado y que pues ni solo yo lo hago-bromeo con el rey.
-Sabes ya me canse, solo vine rápido a deciros que vuestra ex-novia, mi hija, podría estar ya muy lejos de vos. El día de hoy nos visitara el más grande de los reyes y si es necesario, Serena se casará con él-terminando su oración y soltó al herrero pues su gesto ya era uno distinto.
-Eres un hijo de puta, como te atrevéis de hacer dicha barbaridad. Pero sabéis, no importa que tan forzada la cases o que tanto la castigues, se perfectamente que ella me ama y yo a...-de inmediato el herrero se desmayó abruptamente y perdió el conocimiento.
Lysson no supo que hacer, el realmente quería ayudarlo pero a la vez quería abandonarlo en ese momento. Sus pocos lazos que tenía guardados como amigos, los dejo salir y de manera inmediata pidió ayuda a los guardias para poder entrar.
Con Giovanni.
-Red siento que si está aquí-comentó Giovanni quien apenas había entrado junto con sus hombres a Lumiouse, también estaban acompañando a estos Grant y compañía.
-Entonces no hay tiempo que perder Giovanni, dígame donde queda el pueblo-preguntó Red a Grant.
-Bueno el pueblo queda a unos quince minutos de aquí en aquella dirección, y si se dirigen hacia allá las princesas Serena y Aria podrán ayudarlos ya que están haciendo labores en ese lugar-comentó el moreno.
-Gracias, venga mi rey hay que darnos prisa.
Sin perder ni un segundo, Red tomó la delantera junto a Giovanni y se dirigieron al pueblo más cercano.
"Delia, al fin después de tantos años lograré volver a verte. Espero de verdad que me puedas perdonar", eran las palabras elegidas por Giovanni en su mente mientras cabalgaba más y más rápido.
El pueblo se podía ver desde el horizonte y esto solo alegraba tanto a Giovanni, como su corazón. Al fin después de tantos años lograría ver a su esposa y lo único que pasaba por su mente era como la abrazaría, besaría y rogaría por su perdón.
Cuando toda la caballería logró llegar a su destino, Giovanni no perdió ni un solo segundo. Saltando de su caballo llamó a su fiel amigo Persian, quien de inmediato reaccionó y fue detrás de su entrenador.
-Tú cubre toda la zona norte de aquí, yo me ocupare de la zona sur-ordenó Giovanni a su amigo.
-Muy bien mi rey, solo recuerde, las princesas de este reino se encuentran aquí y le podrían ser de mucha ayuda-comentó Red como en dato curioso.
No perdieron ni un segundo y fue que Giovanni y Red saldrían en busca de Delia. Ambos corrieron, buscaron y preguntaron en todos los lugares posibles.
Giovanni comenzaba a perder el juicio ya que no tenía éxito alguno, de mismo modo tomó la iniciativa de tomar asiento tan solo un momento para poder pensar con claridad. Muchos pensamientos cruzaron por su cabeza en ese preciso momento. No sabía que hacer hasta que, su mente pienso esa chispa y recordó las palabras de su amigo Red.
"Las princesas de este reino se encuentran aquí y le podrían ser de mucha ayuda".
-Tiene razón, ellas podrían decirme donde esta Delia-sin nada que perder, el rey llamó a su Persian para ir en busca de las princesas.
Preguntó a personas del lugar, cada una con una respuesta negativa, así fue hasta que.
-Disculpe, perdonadme las molestias pero... No sabéis donde se encuentran las princesa de vuestro reino-preguntó a un moreno dueño de una taberna.
-Habla de las princesas Aria y Serena. Bueno a la princesa Aria no la he visto por aquí pero, la princesa Serena está justa a unas tres cabañas de aquí por esta dirección... Mire ahí está-respondió el joven muy amablemente.
-Muchas gracias, podría decirme cual es vuestro nombre para un día recompensarlo.
-Bueno mi nombre es Brock.
-Muy bien Brock, algún día no muy lejano tendrás una gran recompensa por esto.
El moreno quedó perplejo ya que no sabía a lo que se refería, pero por otro lado Giovanni no perdió ni un segundo más. Corrió lo más rápido que podía y llegó al fin con la princesa.
De ese modo es como llegamos al principio de nuestra historia.
-¡¿Pero... quien es usted?! ¡Suélteme!
-Pero princesa Serena, de verdad necesito su ayuda.
-Lo haría pero si de mínimo supiera su nombre.
-Oh cierto, que des-Cortez soy ~ mi nombre es Giovanni, soy el rey de Kanto ~.
-Su alteza-la princesa se inclinó rápidamente para saludar al gran rey del que tanto había leído.
-Princesa, no debería hacer eso. Solo os quisiera pedirle un minúsculo favor-de ese modo la princesa se puso de pie.
-Dígame mi rey, yo veré si puedo serle de gran ayuda.
-Verá estoy de visita en vuestro reino solo por una cosa, estoy en la búsqueda de una persona en específico. Su nombre es Delia.
-Déjeme ver, Delia... Delia... No sabría responder a vuestra pregunta ya que conozco muchas Delia, entre una de ellas es la madre de mi novio pero dudo que sea ella.
-Para que pueda familias arla ella tiene el cabello rojo y unos ojos cafés.
-Para ser sinceros, creo que podría... No, es imposible. Sabe a lo mejor y mi padre el Rey Lysson pueda ayudarle.
-Pero necesito encontrarla lo antes posible.
-No se preocupe, mi padre la encontrará demasiado rápido-fue en ese instante que el rey decidió tomar la palabra de la princesa.
Antes de dirigirse al palacio, Giovanni mando a Persian en busca de Red y poder regresar al palacio juntos. Pasados 20 minutos llegó el peli-negro junto a toda la tripulación y sorpresivamente Aria venía con ellos.
-¿La encontró mi rey?-preguntó Red a Giovanni.
-Aun no, pero la princesa Serena me ha dicho que el rey de aquí podría sernos de mucha ayuda.
-Bueno será mejor apresurarnos-entonces vio una cabellera color miel y pensó instintivamente en la princesa y decidió ir a saludarla-Que tal princesa Serena...-al ver gran hermosura de la princesa, el conde quedó perplejo ya que nunca había visto algo así cayendo, de manera muy rápida, rendido a los pies de Serena.
-Hola que tal... Como dice que se llama.
-Mi nombre es Red Cornelius Hendrickson Wulfric Brian tercero, princesa-dijo todo su nombre completo en tono de un caballero recibiendo órdenes.
-Bueno Red Cornelius Hendrickson Wulfric Brian tercero, hay algún apodo que tenga para no decir todo su nombre-comentó dulcemente la princesa.
-Bueno el rey siempre me dice Red.
-Muy bien, Red, es hora de partir a mi hogar.
El peli-negro afirmo y después subió a su caballo, mientras que Aria y Serena dieron paso a subir a su carruaje.
En el camino Aria no dejaba de molestar a Serena con que el conde Red le ha puesto el ojo, es algo que en verdad le molestaba a Serena ya que ella amaba a Ash y si el conde le llegase a decir algo a su padre, ella sería inmediatamente alejada de su novio y siendo comprometida a la fuerza.
-Pero en serio Serena, le gustaste y no puedes negar que es muy atractivo-comentó Aria.
-Lo se hermana, de verdad que lo sé pero... Conocí a Ash y él me ha proclamado ya su amor y se perfectamente que será eterno.
-Espera... Te refieres a que...
-No seas inmadura hermana, él no ha pensado ni de manera remota en hacer eso y, la única vez que llegó a tocarme de más fue por un accidente. De ahí en fuera nunca lo ha vuelto a hacer, pero pienso que si mi padre me llegase a casar con el conde Red, como cualquier hombre lo primero que haría conmigo, o mejor dicho, con mi cuerpo sería tener sexo-las palabras de Serena hicieron sentir mal a Aria.
-Creo que en esta ocasión, te apoyo hermana.
Las muchachas solo se abrazaron en la espera de llegar pronto al palacio.
-Realmente es una princesa muy hermosa, no es nada que no encaje con vos, además que nunca te he visto con alguien así.
-Solo espero y llegue a corresponder mis sentimientos.
-Aunque la oí decir que tiene novio, creo que si llegas a decirle algo a su padre y ve todos tus atributos, lo más probable es que termine otorgándote la mano de su hija.
-Creo que tienes razón, solo me queda hablar con el rey Lysson.
Los dos hombres siguieron con su camino pero Red no dejaba de pensar en la princesa...
Esta historia continuará...
Que tal amigos, les traigo este capítulo lleno de emociones y la verdad es que está bastante largo y si bien, pude haberles traído las dos partes pero ya quería mostrarles el producto final de la primera parte.
Un anuncio que quiero dejar es que en el próximo capítulo les dejaré la ficha de presentación de mis futuros One-Shot, espero de verdad que me puedan apoyar con estas historias.
Solo me queda decir, dejen sus reviews y esperen el próximo capítulo.
P.D. Alguien sabe qué pasó con Andrick, es que desde hace tiempo que no lo veo por aquí.
