El sujeto
Hace tan solo unos días, las personas anhelaban ver la sangre correr del herrero y con satisfacción, patear la cabeza amputada de su cuerpo para así, celebrar la muerte del traidor. Sin embargo, nada salió como se esperaba. Aquellos ríos de sangre que llenaban los descalzos pies de las personas más pobres, no era de Ash; se trataba de la sangre de los caballeros del reino.
Repasemos lo que sucedió: el rey Lysson no toleró ni un segundo más y llevó al herrero a la cornucopia para asesinar degollar al traidor, solo que, no contaba que hubiera infiltrados leales al rey de Kanto, Giovanni, padre del herrero. Al ver que dichos 2 guerreros eran dignos y también de haber desatado la furia del herrero, decidió entrar en acción puesto que el príncipe Alan había sido derrotado por Ash. Como única alternativa, cortó por la mitad la cabeza del guerrero más fuerte "Red".
Ahora solo podía pensar en cómo un gran y fiel amigo de su padre, a quien solo tiene días de haber conocido, fue asesinado a sangre fría y eso lo hacía enfurecer más. Miró a un costado y notó que James se había largado tal como dijo Lysson, luego miró al otro lado y soldados del reino comenzaban a acercarse con cadenas para atarlo nuevamente y sin reaccionar, logró sentir el tacto de otra persona. Observó y se trataba de la princesa Serena, ella estaba abrazándolo para intentar evitar que lo encadenaran nuevamente y una idea surgió:
—"¿Porqué ha cambiado todo? ¿Porqué ahora debo pelear por mi vida? Yo solo quería vivir en paz, y eso hacía hace tan solo un tiempo, pero todo cambio desde ese baile. Perdí a mis amigos, mi trabajo, mi pasión por pelear con Pokémon, ¿en que momento cambió mi vida?" —abrió los ojos por un instante y lo entendió todo, la razón por la que había perdido todo por lo que había trabajado estaba enfrente de él y con las últimas fuerzas que tenía, de un empujón, Serena cayó al piso y escuchó las palabras provenientes de Ash—, ¡Tú tienes la culpa! Yo tenía una vida tranquila, pero estar a tu lado me arrebató todo lo que había logrado, todo por lo que luché, ahora solo veo calles de sangre cada cierto tiempo cuando Lumiousse era un reino tranquilo y ¿sabe? He perdido todo el amor que tenía hacía ti.
Perdida en un trance, Serena quedó atónita a tales palabras y solo observó cómo los caballeros cubrían la boca y manos del sujeto y lo llevaban hasta…
—Esto tan solo es un efecto secundario, tiene miedo.
Dijo con firmeza una voz muy fuerte, pero no estaba ella en el mismo lugar. Ahora estaba en el bosque de los tres Froakie, junto a un sujeto de cabello dorado.
—Disculpa, ¿Quién eres tú?
Preguntó muy confundida y con el estómago revuelto y sin verlo venir, vomitó.
—Al parecer es la primera vez que haces esto —sacó de su chaleco de color negro, un pañuelo para que pudiera limpiarse la boca de los restos de comida en su boca—, mi nombre es Meliodas y vengo desde muy lejos.
