—Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete- ¡Angelica! Sé que estás ahí, deja de hacer trampa —el conteo del pequeño Philip se vio interrumpido al sentir la presencia de su hermana menor detrás de él.

—¿Eh? ¡No estoy haciendo trampa! —se defendió ella mientras salía de detrás de su hermano.

—Claro que sí, no te estabas escondiendo —protestó él.

—¡Eso no es verdad! Estaba escondida justo detrás de ti —contestó Angie mientras hacía un puchero.

—Esconderse detrás del que cuenta no vale como esconderse —le replicó Philip —quedas fuera.

Angelica solo soltó un grito exasperado mientras aceptaba las reglas de su hermano menor —Bien. ¿Dónde están mamá y papá?

—No lo sé –contestó el mayor—ayúdame a encontrarlos.

—Nada de eso –le respondió ella —es tu responsabilidad como buscador ¿recuerdas?

—Los tramposos deben ayudar para compensar sus pecados —le contestó

—¡Eso no tiene sentido! —gritó Angelica.

—Claro que lo tiene —dijo Philip sabiamente –puedes preguntarle a papá, él estuvo en la guerra.

—Esto no es la guerra —contestó ella con obviedad

Mientras tanto, dos adultos escondidos detrás de un arbusto observaban con ternura como sus dos hijos discutían.

—Esto me trae recuerdos —dijo Eliza –cuando mis hermanas y yo éramos pequeñas, Angelica solía actuar como toda una sabionda —ella rió.

—Puedo imaginarlo—Ambos se vieron felices de ver el hogar que estaban formando —estás haciendo de ellos grandes personas, Eliza.

—Estamos —le respondió Eliza —también eres su padre, no te excluyas de esto.

—¿Aunque en realidad no pase suficientemente tiempo con ellos? —preguntó Alexander triste.

—Ellos te aman, eres un ejemplo a seguir para ellos —lo tranquilizó su esposa —especialmente para el pequeño Philip.

—Él es mi rayo de sol —dijo Alex orgulloso de su familia —todos lo son.

—¿Qué te parece si les damos un pequeño susto a los niños? —una sonrisa traviesa se cruzó por el rostro de ambos padres.

—¡No los veo! —Angie empezaba a desesperarse, Philip intentaba pensar de manera analítica donde estaban sus padres.

—¿Dónde me escondería si fuera un adulto? —decía en voz baja el hermano mayor.

—¡Justo aquí! —Alex fue directo hacia Philip mientras Eliza atacó a Angie, ambos adultos abrazaron a sus hijos y los levantaron mientras los pequeños reían.

Eran una familia feliz.

No se si en el siglo XVIII se jugaba a las escondidas (?)

En fin, me encantó escribir este UwU