Como cada mañana, Jade Harley sale de su edificio, va hasta su panadería favorita que hace esquina, compra su desayuno y sube por la calle donde vive su amigo John. Siempre sale bien pronto para poder tomarse su tiempo y acabarse la palmera de azúcar antes de llegar al portal del chico... ¡así no le pide un bocado!
Normalmente el moreno tarda lo suyo y llegan a la universidad por los pelos, pero esta mañana se está pasando. La Harley ya está perdiendo la paciencia y no deja de mostrarlo a través de ese gesto tan suyo de toquetearse una y otra vez mechones de su frondosa cabellera, hoy recogida en una coleta alta.
—Bueno, ya está bien. —farfulla la chica, decidida a irse de allí al ver que quedan apenas cinco minutos para que empiece su primera clase. Da un paso, luego otro, el tercero ya más dubitativo...— Aaaaaagh, voy a matarle.
Jade deshace el par de pasos que ha dado mientras rebusca con furia en su bolso la copia de las llaves que John le dio de su casa "por si acaso pasaba algo". ¡Desde luego iba a pasarle algo si se perdía la clase de biología por su culpa!
Abre el portal con mala cara, sube las escaleras de tres en tres porque el ascensor vuelve a estar estropeado y, cuando ya está en el piso de su amigo y frente a su puerta, se queda helada.
—No, no, nO, NO. —se escucha desde dentro del piso del moreno.
La chica frunce el ceño y arquea una ceja a la vez, esperando un poco más antes de meter la llave en la cerradura. Escucha una especie de runrún ahí dentro, pero no tiene claro qué es así que, como acto casi reflejo, acerca la cabeza a la puerta y pega la oreja con un mohín de curiosidad y extrañeza. Distingue nuevos sonidos: unos pasos apresurados y exageradamente sonoros, algo cayéndose, una maldición, otro set de negaciones en voz bien alta...
—CIERRA LA PUTA BOCAZA DE BUENA MAÑANA, EGBERT.
El grito es tan repentino e inesperado que Jade da un salto hacia atrás y suelta una fuerte exclamación, asustada. Con la gruesa carpeta de la universidad pegada al pecho como si fuese un escudo, gira la cabeza inmediatamente hacia la fuente del vozarrón y ve una cabeza llena de revuelto cabello oscuro asomando por la puerta contigua a la de John. El jovencito fulmina con su grisácea mirada a la asombrada Harley como si ella tuviese la culpa del vecino gritón y luego cierra de un portazo sin decir nada más.
Jade se queda con los ojos fijos en la puerta que acaba de cerrarse hasta que vuelve a escuchar pasos apresurados dentro del piso de John y sale del trance.
—¡John! John, voy a entrar. —El aviso no recibe respuesta alguna, así que mete las llaves en la cerradura, la gira... y la pobre Jade se lleva el segundo susto de la mañana porque John de repente abre de par en par.— ¡JODER! ¿¡Podéis dejar de hacer esto!?
—¡Dave Strider me ha bloqueado! —le responde John en el mismo volumen de voz, haciendo que la expresión contrariada de Jade se acentúe aún más.
—¿Esa es tu excusa para no ir a clase hoy?
—¡No! Lo digo EN SERIO. —Mientras el chico le responde, ella le mira de arriba a abajo negando con la cabeza. Está sin pantalones, despeinado y tiene una manta medio enredada al pie derecho.— Jade, no te miento. Es lo que ha pasado.
—Mira, lo primero... tranquilízate y entra en tu casa que vas en calzoncillos. —La morena le pone una mano en el pecho al chico mientras camina hacia él para obligarle a retroceder.— De todas formas ya no vamos a llegar a clase a tiempo.
·
Después de una innecesariamente larga explicación y seis relecturas de la conversación con turntechGodhead, Jade sigue sin dar su brazo a torcer. Simplemente está siendo realista, y John lo sabe, pero aun así se ha enfurruñado y enrollado en la manta que antes atrapaba su pie celosamente.
—No tiene sentido que te enfades. —le repite su amiga, que se ha hecho un vaso de cacao con leche de soja y se lo está tomando tranquilamente en la barra americana de la cocina.— No te enfadaste cuando se me fue volando aquel trozo de cartón con Dave impreso a tamaño real ¡y te enfadas por esto!
—Es que lo del trozo de cartón volando fue gracioso. —refunfuña el chico, pero luego se le escapa una risa.— Casi te atropella una bici...
—Agh, no me lo recuerdes. —Rueda los ojos y da un sorbo a la taza.— Pero no sé qué quieres que te diga, John. Hemos tenido muchas veces esta conversación.
—Ya lo sé pero esta vez es diferente.
—No, no lo es, te ha bloqueado. Siempre te bloquean.
—Ya pero... no. —El moreno se queda callado un momento ante la mirada indiferente de su amiga y luego bufa.— Vale, VALE, es cierto. Siempre acaba así pero me ha hecho una amenaza antes.
—¿Y qué? Igual solo te llena el ordenador de troyanos y luego cuelga esas fotos ridículas que te haces en gayumbos delante del espejo del baño. —John estrecha los ojos y Jade alza las manos.— Créeme, yo tenía menos ganas de ver esas fotos que tú de que yo las viera.
—Bueno, EL CASO es que... —El móvil de la chica suena y mientras ella lo saca de su mochila para mirarlo John pone una cara de arrepentimiento profundo.— Noooo... antes he tirado mi móvil por la ira.
—¿En serio has hecho algo tan increíblemente estúpido? —Él responde con un gemido mientras se agacha y busca debajo de la mesita baja del salón.— No te creas, no estoy sorprendida. En realidad, lo supuse cuando me enseñaste la conversación de Pester desde tu ordenador en vez de usar tu móvil.
Convenientemente, se escucha un ruidito proveniente de debajo de la mesa donde John está manoteando para encontrar el móvil mientras reza por que la pantalla no se haya roto o algo así. Teniendo en cuenta que lo lanzó contra la pared y rebotó hasta llegar ahí, sería un milagro que estuviese intacto...
—¿Eso has sido tú, Jade? —pregunta John cuando por fin agarra el móvil, que vuelve a sonar.— Creo que se ha quitado el modo silencio del golpe que le he dado, ¡madre mía!
—No, John, y... —Cuando el chico se yergue sobre sus rodillas tiene a la morena de pie a su lado, con su teléfono en la mano.— Dave ha subido un vídeo nuevo hace diez minutos.
—¡Oh, oh, oh, vamos a verlo! —Se pone de pie prácticamente de un salto mientras su móvil sigue sonando como si estuviese recibiendo varios mensajes a la vez. John lo mira con una ceja alzada— Creo que este cacharro se ha vuelto loco...
Jade no le responde, simplemente asiente y entra al enlace del nuevo vídeo que le ofrece el aviso. John no se pregunta por qué ella tiene activadas las notificaciones del canal donde Dave Strider cuelga sus vídeos cuando ni siquiera es fan; está deseoso por ver al rubio en pantalla y sólo puede pensar en eso ahora.
"PAJILLERO LOCO ENTRE 10 Y 80 AÑOS ME OFRECE DOS MIL PAVOS PARA VERME POR WEBCAM (ACABA MAL)" reza el título del vídeo. Mientras se carga, ambos morenos se miran y piensan lo mismo... esto les suena. Pero no les da tiempo a alcanzar la conclusión de la cadena de pensamientos porque entonces el vídeo se carga, suena la intro y después la voz del rubio les llama la atención.
—Hoy iba a hacer una crítica constructiva sobre la horrible tendencia de mi hermano a mezclar la ropa de color con la blanca en la lavadora y después obligarme a llevar unos calzoncillos más rosas que el puto coche de la Barbie. Pero soy un tío ocupado y con una vida trepidante y ese tema es una mierda. Y no quiero que mi hermano me mate a collejas. —El rubio del vídeo hace una pausa, sonríe y luego se aleja un poco de la cámara, apoyándose lánguidamente en la cara silla de oficina.—Bueno, la verdad es que tampoco es un tema de mierda, valdría la pena sólo por ver la cara de mi buen hermano quedando en evidencia por no saber poner una lavadora... cosa que yo tampoco sé hacer. Pero ese no es el punto. Ahh, no. No voy a hablar de ropa interior rosa o rubios de casi treinta años que no saben ser amas de casa. Supongo que el maravilloso título del vídeo ya da pistas... Voy a hablar sobre algo que me pasó ayer por la noche.
—¡Ayer...! —exclama John en un susurro, cogiéndole el brazo a Jade.
—Haz que tu móvil deje de sonar. —le susurra la morena. El dichoso aparato no deja de anunciar nuevas notificaciones... debe haberse roto.
—Estaba, ya sabéis, relajándome un poco después de haber pasado horas negociando un asunto sobre el festival de este fin de semana. Negocios y capullos que no quieren soltar la pasta que toca. Entonces entré en mi... aplicación de mensajería instantánea. —Dave hace comillas con los dedos con una mueca de desagrado y luego se apoya en el escritorio.— Bueno, el Pesterchum. Sí, tengo, ya lo sabíais aunque después lo desmintiera, luego volviese a admitirlo y lo negase otra vez y... estaba haciendo el juego del despiste. Cosas del famoseo... o por tocar los huevos, vamos, pero a lo que voy. Que el tío me encontró no sé cómo y quería PAGARME y VERME hacer COSAS.
—JADE...
—¡Shhh!
—Pero ahí no acaba la cosa. Sé que esto es normal en internet, vale, lo de pagar y ver por videollamada a alguien haciendo un par de guarrerías y ya, pero qué cojones, no vas a un tío famoso y le ofreces la FRIOLERA de dos mil simples pavos por un show erótico. Yo me la saco a partir de los tres mil quinientos. —Se acerca un poco a la cámara y adopta una postura confidencial, bajando la voz.— Para este tipo de contrataciones, hablad conmigo en privado, Dirk no puede enterarse.
—¿Jade? —Esta vez el tono con el que el moreno le llama es diferente y su amiga acaba prestándole atención. John está mirando su móvil con extrañeza, el cual sigue sonando.
—¿Qué pasa...? ¡Madre mía! ¿Todo eso es gente hablándote por Pester?
—La cosa es que luego el tío o tía o lo que sea me ignoró. Primero me ofrece dos de los grandes como si fuera una zorra cualquiera y luego ENCIMA pasa de mi culo. —continúa el Strider en la pantalla del móvil de Jade mientras tanto ella como John se fijan en el móvil del segundo, que se está colapsando de mensajes.— Eso me tocó los huevos... Así que esto es un llamamiento, porque aquí el tocacojones soy yo. Todos vosotros, los que miráis esto, atentos porque tenemos que hacer un trolleo grupal para acabar con este pervertido. Apuntad en vuestras cuentas de Pesterchum: ghostyTrickster. Y a gozar.
·
"Es denunciable" le había dicho Rose, compañera de piso de Jade y amiga en común con John; "no me lo puedo creer" es todo lo que ha podido sacarle a Jade desde entonces; "eres tan puto pringado, Egbert" había aportado por su parte Vriska, su compañera de trabajo. ¿Y John? John sigue maravillado por el hecho de haber podido hablar con su ídolo después de tanto tiempo soñando con ello... a pesar de que se haya tenido que deshacer de su cuenta de Pester por la descomunal cantidad de mensajes con spam que estaba recibiendo. Para el chico ha valido la pena.
La cosa es que ya van dos días desde que ocurrió el gran suceso y John sigue en una especie de trance, intentando aparentar normalidad y seguir el consejo que tanto Jade como Rose le ofrecieron: no molestar más a Dave, darse por escarmentado... o agradecido en su caso porque ha conseguido su atención por un día. Pero cuando la claridad vuelve a él el viernes por la noche, se sorprende a si mismo mirando fijamente la pantalla de su ordenador mientras come unos fideos instantáneos, esperando a que turntechGodhead se conecte.
Lleva pendiente del Pester un buen rato, como una hora o así, pero Dave no da señales de vida. Las posibilidades no dejan de rondar su cabeza: puede que esté ocupado y por eso no se conecte, eso sería algo bastante normal... o puede que, como también sería bastante normal, se haya cambiado de nick después de ser descubierto por un fan para evitar que se filtre su información y oleadas de chicas preadolescentes le colapsen la aplicación. Desde luego, John no le ha filtrado la información a nadie ni tampoco piensa hacerlo. Disfruta pensando que es como un secreto, como un dato íntimo que muy poca gente sabe de Dave Strider y él tiene el enorme privilegio de...
—HOS tIFG. —es lo que dice John. Sí. Eso. Exactamente. Con la boca llena de fideos. ¿La causa? La lucecita roja que sale a la izquierda de "turntechGodhead" volviéndose verde.— Vale. Vale, tranquilidad.
John decide que tiene que hablarle y decírselo todo de carrerilla. Esto no es una buena idea, la verdad, pero sabe que no puede perder tiempo y Dave seguramente tampoco, así que se lanza a la piscina sin pensárselo dos veces, actuando tan impulsivo como siempre.
-ectoBiologist [EB] empezó a molestar a turntechGodhead [TG]-
EB: hola!
EB: antes de nada
TG: bueno aqui viene
EB: ...eh?
TG: eres una amiguita de GT
TG: sabia que tarde o temprano vendria alguna
TG: ahora voy a tener que cambiarme el nick de verdad por culpa de esa fan obsesiva aaahh
EB: NO!
EB: no espera
EB: dave
EB: dave ***strider***
EB: yo soy GT
TG: hahahah
TG: en serio
TG: (por favor no digas mi nombre asi pareces una acosadora)
EB: sí!
EB: eh ah...
EB: perdón!
EB: perdón, soy un chico
TG: pides perdon por ser un chico
TG: bueno perdonado
EB: no, esto... ah gracias
EB: dave
EB: strider!
TG: dios santo para
EB: perdón
TG: y de pedir perdon tambien
TG: a ver dices que eres GT y que eres un chico
TG: y que ahora eeeeresss...
TG: ectobiologist
TG: porque el spam fue bien fuerte (como era de esperar) y tuviste que cambiarte de nick supongo
EB: sí, eso es lo que ha pasado hehe
TG: te parece gracioso haber sido obligado a cambiarte de nick
EB: no, no es eso
EB: es que... eres dave de verdad
EB: no sabes lo increíble que es eso
TG: bueno actualmente si que lo se ya sabes soy yo claro que se lo jodidamente increible que es ser yo
EB: aahhhahahahh claro claro es verdad
TG: bueno la cosa es que no se si creerte
TG: si fueras GT estarias como minimo un poco cabreado
TG: o cabreada porque no se si me cuadra que seas un tio
EB: no sé si puedo demostrar que soy GT pero sí puedo demostrar que soy un chico!
TG: ah si y como
TG: enviandome una foto de tu rabo
EB: QUEÉ
EB: NO!
TG: no?
TG: lastima
TG: hubiese salido una segunda parte de mi ultimo video de puta madre
EB: oh pues lo...
EB: ups!
EB: casi! hehe
TG: eres un rarito
TG: pero te voy a dar un pase
TG: la verdad es que solo queria tocar un poco los huevos a alguien y ya de paso hacerte una prueba
TG: tiene un poco de merito encontrar mi nick de entre tantos falsos que rulan por ahi
EB: sí, la verdad es que han sido años
TG: en serio
EB: eehhhhhh...
TG: no me lo digas
TG: guardatelo para ti
TG: suficiente acojonante y perturbador es que lo hayas conseguido a secas cuando es algo relativamente privado
TG: en fin has superado LA PRUEBA
EB: bien!
TG: teniendo en cuenta que no he recibido ninguna denuncia por pedir que literalmente te cyberacosen
TG: y tambien que no he sufrido una oleada de fans en masa abriendome por pester...
TG: pareces legal
TG: asi que bueno
TG: nada
TG: hoy soy el jodido genio de la lampara
TG: pide un deseo
EB: un deseo?
TG: seh
Un deseo. Las manos de John se quedan rígidas de repente y tiene la sensación de volver en si, como si todo el rato que lleva hablando con turntechGodhead -Dave Strider- hubiese sido un sueño apacible. La increíble realidad se cierne de repente sobre él y nota que su cara está ardiendo y siente el cuerpo débil, como si tuviese mucha fiebre. Es una sensación agradable, pero también le da un poco de vértigo... y es que Dave Strider le está concediendo un deseo.
No sabe si va en serio o no, siendo él es difícil decirlo, pero el moreno ya está muy metido en ello y escribe sin pensar, con una fuerza excesiva que hace que las teclas repiqueteen sonoramente.
EB: una videollamada
TG: tiiio
EB: quiero hacer una videollamada
Al momento después de enviar el último mensaje se da cuenta de que tal vez sea una estupidez bien grande. Definitivamente Dave estaba de broma y ahora él ha quedado como un pringado, un mojabragas, un acosador que besa el póster que hay enganchado en la pared de su cuarto antes de irse a dormir y luego...
-turntechGodhead [TG] solicitó videollamada con ectoBiologist [EB]-
Oh, mierda.
TG: venga ahora quiero verte el careto
TG: a ver si tienes 10 años u 80
John podría haber pensado en que está despeinado, a oscuras, con un bote vacío de fideos instantáneos claramente visible en el rango de su webcam, rodeado de pósters del chico con el que va a hacer una videollamada y con su bata de los Ghostbusters que tiene como 6 años, pero no, nada de eso pasa por su cabeza en el momento en el que clickea la opción de "Aceptar llamada".
TG: guau
TG: atrevido
TG: como me hayas mentido en algo de lo que has dicho antes voy a publicar tu careto por toda internet
Eso es lo último que el famoso escribe, pero el Egbert ya no está leyendo la conversación porque sus ojos azules están clavados en el recuadro negro con un "Cargando" en medio que aparece en la esquina izquierda superior de su pantalla. En segundos ahí va a aparecer alguien, y puede que ese alguien de verdad sea...
—Dave Strider. —jadea John en cuanto ve la imagen que aparece en el recuadro. Con una sudadera de color oscuro, sus gafas de siempre y el pelo exquisitamente revuelto, ahí está él, mirándole con una postura pasota y expresión neutra.
—...vaya. —Es lo primero que dice el famoso, que deja atrás la postura relajada y se yergue un poco en su asiento, alza las cejas, y se queda en silencio un rato, analizando al chico que ve al otro lado de la pantalla. Desde luego, no era lo que esperaba en absoluto.— ¿Tú eres...?
—Eres Dave Strider. —repite John por 5432 vez. Dave bufa y oculta una sonrisa divertida frotándose un costado de la nariz.
—Creía que habíamos dejado ese punto aclarado.
—No, sí, pero... ¡guau! —El moreno, nervioso y emocionado a niveles sin precedentes, se agarra los bordes de la bata y luego hace un brusco gesto con un brazo que manda a tomar por culo el recipiente de los fideos vacíos.— ¡Mierda!
—Esa lengua, amigo. ¿Tu madre te deja usar esas palabras? —Dave aprovecha que John se ha agachado un momento a recoger lo que ha tirado para echar una ojeada a lo poco que se puede apreciar del cuarto del chico. Está muy oscuro, pero logra distinguir su cara en pósters, cosa que le hace esbozar una sonrisita de suficiencia.
—No tengo madre. —le contesta mientras vuelve a asomarse a la webcam con manos temblorosas y ojos como platos. ¡Es Dave!— Y-y... y yo tengo... soy mayor.
—Se te nota la madurez en esos ojos de cervatillo recién nacido.
—No soy recién nacido.
—Es verdad, los fetos no llevan gafas de culo de botella.
—¿Q-...?
—A ver. Centrémonos, ectoBiologist. —Dave alza ambas manos, como para llamar la atención de John cuando en realidad ya la tiene toda.— Y relájate, por mi madre, parece que te vayas a deshacer.
—¡Per-.. perdón! —Casi grita el moreno.
—¿Qué hemos dicho de eso? —le reprende el rubio, frunciendo el ceño y negando con la cabeza, como si le estuviese echando la bronca a un cachorro.
—Ahhhh... aaAAh. —John se mordisquea un dedo pero Dave hace un gesto con las manos, quitándole importancia.
—Vamos a hacer una ronda rápida de preguntas. Sólo que tú no preguntas. Yo pregunto. Sólo yo. ¿Captado? —El moreno asiente repetidas veces y su expresión se relaja un poco. Mejor así, no sabría qué preguntarle a Dave Strider... y puede que probablemente sepa la respuesta a todo antes de que el otro le conteste.— Vale, para empezar. Eres un chico de verdad, eh.
—Sí. —dice con un hilo de voz.
—¿Y cómo te llamas? —"Dios mío, dios mío, dios mío, Dave Strider está preguntando mi nombre".
—Jehn Ohbert.
—Jehn.
—¡John! —La corrección hace que Dave suelte una risa que el moreno corresponde a pesar de querer matarse por gilipollas.— Egbert.
—Entonces John Egderp.
—Es Egbert.
—Eggggberrrttt. —dice el rubio, arrastrando la palabra con un tono monótono, como si fuese una lección que le aburre muchísimo.— Siguiente pregunta. ¿De verdad no tienes como... catorce años?
—¿Qué? ¡No! —Por alguna razón, que su ídolo crea que tiene literalmente cinco años menos le ofende un poco y niega mucho con la cabeza.— Tengo diecinueve.
—Diecinueve. —El famoso se queda pensativo y hace que su silla gire de un lado a otro durante unos segundos.— Pues quién lo diría con esa carita de bebé.
—Tú tampoco aparentas veintiún años... —John suelta una risita insegura y se arrepiente de haber hablado en cuanto ve el gesto de ofensa del otro chico.
—G u a u, ¿qué? Si buscas MACHO en el diccionario sale mi puta cara como ejemplo.
—Bueno, te llevo viendo desde que tenías quince años y no has... no has cambiado tanto. —Acaba la frase con un hilo de voz, esperando que el mayor se cabree de verdad pero sin saber qué más decir aparte de la verdad.
—Oh. —Pero de repente el Strider se queda callado, con sus oscuras cejas arqueadas por encima de las gafas de sol. Parece sorprendido.— Entonces me sigues... desde que empecé.
—Ahhm... sí. Encontré tu canal de Youtube cuando sólo tenías cuatro vídeos colgados.
—Has... has visto los primeros vídeos... —John asiente tímidamente y Dave apoya la barbilla en su mano, cubriéndose la boca parcialmente.— Qué marrón, tío. Esos vídeos eran pura mierda.
—A mí me parecieron divertidos. —Se encoge de hombros y sonríe un poco, calmándose al ver que el rubio ha bajado la guardia.— Pero claro, era el tipo de cosa que me parecía divertida a los trece así que... tal vez sí eran una mierda.
—Bueno, llevas una bata de Ghostbusters, no sé si tu criterio ha mejorado mucho.
—¡Oye! —Dave se ríe por segunda vez esa noche y eso a John le suena a gloria, tanto que perdona que se haya metido con una de sus sagas cinematográficas preferidas.
—Vale, perdona, tienes razón. Te gusto yo. Eso demuestra un gusto exquisito. —Dave asiente mientras coge una botella que tiene a mano y le da un trago antes de continuar hablando. John sólo le observa de mientras; está casi seguro de que eso es zumo de manzana, el preferido de su ídolo.— Es guay hablar así. Mejor que escribiendo, no crees.
—Sí, es... es como un sueño hecho realidad.
—Bueno, tampoco te pases. No te pongas cursi tan pronto, primero invítame a cenar como mínimo. ¿Dónde me dijiste que vivías, John?
—En... —La pregunta le pilla tan de sopetón que tiene que parar a pensárselo incluso y, mientras le da vueltas al asunto, escucha cómo Dave dice "tic, tac, tic, tac".— En Washington.
—Muy bien, creía que lo habías olvidado. Pues nada, tenemos una cena pendiente.
—¿En serio? —El ímpetu y la emoción reflejada tan claramente en el rostro de John dejan sorprendido a Dave durante un momento, momento en el que se escucha una puerta abriéndose y una tercera voz entra en escena.
—Eh, en quince minutos salimos. —La voz es grave, seria, y John la reconoce al instante, porque también conoce perfectamente al hermano de Dave.— ¿Qué haces aún así?
—Tío, cuántas veces tengo que decirte que llames antes de entrar. —Dave bufa, molesto, y gira su silla hacia un lado. John observa más emocionado que nunca la pantalla. Esto no deja de mejorar por momentos, piensa.— Qué pasa si me pillas haciendo cosas guarras.
—No sería una novedad. —contesta Dirk, al que por desgracia no consigue captar la webcam. En ese momento Dave se levanta de la silla y en la imagen sólo se ve su cuarto.— Deja de ver Ben 10 y mueve el culo.
—YO NO VEO BEN 10. —Después se escucha un portazo y el Strider menor vuelve a su sitio, resoplando y con mala cara.— Ignora lo que acaba de pasar.
—Nunca podré olvidarlo.
—Joder, Jehn.
—Jooohn. —A pesar de todo, el moreno sonríe soñadoramente mientras sigue mirando la pantalla.
—Vale, Jooohn, ya lo has escuchado. Tengo que pirarme. —le dice el rubio, que parece que está ocupado escribiendo algo en su móvil aunque en realidad ha echado una mirada de reojo a la pantalla del ordenador para ver la expresión boba del curioso chico que acaba de conocer.
—Oohhhh... —De repente el Egbert se da cuenta de que eso es todo. De que ya ha gastado su deseo y no va a volver a hablarle directamente al rubio que tanto le gusta, desde hace tantos años...— Tengo algo que decirte antes... D-Dave.
—¿No puede esperar a mañana? —El Strider alza la mirada y John se queda helado, procesando esas esperanzadoras palabras.— Esta noche tengo trabajo, supongo que lo sabes.
—¡Mañana...!
—¿No puedes?
—¡Claro que puedo! —responde con mucho ímpetu, pareciendo que va a saltar de su silla.
—Vale, tranquilo. —Dave se ríe ante esa reacción y luego hace un gesto con la cabeza.— Pues nada, tío. Hasta mañana, entonces.
—Sí... h-hasta mañana.
—Ah, oye.
—¡Qué! —Los ojos de John se abren mucho porque el rubio se inclina hacia delante y se acerca a la webcam.
—En esa cena que tenemos pendiente te daré nuevos pósters para tu habitación. Esos que tienes colgados detrás de ti son fotos viejas de cojones. —Y tras una sonrisa pilla, el recuadro de su webcam se vuelve negro de nuevo y en la conversación aparece el mensaje que indica que turntechGodhead se ha desconectado.
