Advertencia: Contenido Adulto (Leve), PWP
Sé que estaban esperando algo así desde hace mucho. No es un lemon completo. Entra en la categoría de lime, más bien.
Por favor, tengan en cuenta que no sé escribir estas cosas. Me falta práctica. No se esperen demasiado.
Oh y... En este fic, la relación de Agatha y Simon nunca pasó ¿Ok?
Baz estaba frustrado. Simon parecía haberse colado por todo su ser. El elegido ocupaba cada uno de sus pensamientos. Simon, Simon, Simon.
También ocupaba sus fantasías. Sus sangrientas fantasías. Él mordiendo el largo cuello del chico, su prominente manzana de Adán. Bebiendo su sangre. Snow tomando La espada de los Magos y atravesándolo con ella. Más sangre. Baz muriendo entre sus manos.
Pero eso era lo mínimo que las manos del rubio hacían. Se paseaban por todo el cuerpo de Baz, acariciándolo y provocándole placer, algo desconocido hasta ahora por el vampiro. Oh, y no quería empezar a hablar sobre las maravillas que la boca de Simon podía hacer.
Pero cómo todo esto ocurría sólo en sueños, y él mismo que le provocaba no le permitía desahogarse, Baz estaba sexualmente frustrado.
Decidió que se saltaría las clases de la tarde. (Ya que siempre podía recuperarse después.) Se iría a su habitación y por fin darle un desahogo a sus sentimientos. Masturbándose hasta eliminarlos.
Cerró la puerta de la habitación y fue a tumbarse sobre su cama, para estar más cómodo. Se quitó los pantalones y la ropa interior. La corbata y el saco fueron arrojados a un bote donde solía acomodar su ropa sucia. Una vez hecho esto, sacó de su cajón una pequeña botella de lubricante. (Un regalo de "broma" por parte de Fiona.)
Untó un poco del líquido en su mano izquierda y le dirigió hasta envolver con ella su miembro. Sólo con recordar sus sueños, este comenzó a endurecerse. Empezó a mover suavemente su mano de arriba hacia abajo.
—Simon... — gimió quedito y se mordió los labios.
En teoría estaba solo en el edificio, pero prefería no arriesgarse.
Su mano derecha comenzó a acariciar la cabeza de su pene. Sus dedos hacían círculos sobre el frenillo. Tembló con esas caricias.
No perdió el tiempo intentando pensar en Agatha o en cualquier otra mujer. No tenía caso. Directamente se imaginó que las manos que lo acariciaban pertenecían al rubio. Esos simples pensamientos lo hicieron estremecerse más.
Estaba tan concentrado en darse placer que no notó que la puerta de la habitación se estaba abriendo. Era Simon
Cuando vio que el vampiro no llegó a clases, comenzó a sospechar. Lo buscó primero en las catacumbas. Al no encontrarlo, se dirigió en la habitación. Su plan era atraparlo con las manos en la masa.
No pensó que iba a ser de una manera tan literal. Tampoco que la imagen de Baz semidesnudo, sonrojado y retorciéndose por el placer iba a excitarlo tanto. ¿Y ahora que hacia?
—Simon... —Volvió a gemir Baz, esta vez más fuerte.
Bueno... Si el chico estaba diciendo su nombre, tenía derecho a involucrarse. ¿No?
Se acercó a la cama y tocó los hombros del vampiro. Baz lo miro espantado. Medio intentó taparse con algo. Simon se lo impidió.
— ¿Puedo ayudar? —dijo.
Baz lo miró confundido. Le extrañaba que Simon no estuviera enojado. Decidió no cuestionarse nada y sólo tomó al otro por el cuello para tumbarlo a la cama y comenzar a besarlo.
No eran besos suaves. Eso prendió más a Baz. Luego el otro comenzó a tocarlo torpemente y se sintió en llamas. El rubio también frotaba su pelvis contra los muslos del otro.
Ante los toques que tanto había anhelado y sus alborotadas hormonas juveniles, pronto Baz alcanzó el orgasmo. Limpió a Simon con ayuda de un "Limpio cómo patena" y luego se dejó caer sobre el pecho del Elegido.
Baz pensó en quedarse dormido... Hasta que notó una dureza rozando su muslo. Llevó una mano hasta la entrepierna de Simon y presionó suavemente. La respuesta natural fue un gemido.
Su mirada chocó con la de Simon, que parecía avergonzado. Baz sonrió maliciosamente.
—Ahora es tu turno. —Dijo.
Esto quedó horrible, iré a rezar o algo así. Bai
Gracias por leer,
