John parpadea perplejo, sin acabar de entender si lo que acaba de escuchar es lo que cree o no, básicamente porque es imposible.

En cambio Jade parece serena mientras sopla el humo que sale aún de su taza de té; sin dejar de clavar sus intensos ojos esmeralda en su amigo, da un pequeño sorbo.

—¿Cómo? —Logra articular finalmente el Egbert, inclinándose hacia delante.— ¿Cómo que de qué... eh, de qué hablamos? Quiero decir... no.

—A ver, John... —Ella coge aire y lo suelta lentamente.— Siento haberte ocultado algo así, pero es verdad: yo conozco a Jake English.

—Pero... ¿por qué?

—Es... uh... un familiar.

—¿QUE ES QUÉ? —Grita John, dándole un golpe con el pie a la mesa sin querer y haciendo que su taza de té casi vuelque.

—¡Que no grites! —Jade se pone un dedo en los labios.— Si no te calmas no te lo contaré.

—Pero Jade, ¿cómo no me has contado algo así?

—¿Por qué iba a tener que contártelo? —Arruga la nariz y da un último sorbo de té antes de volver a dejarlo encima de la mesa.— Además, no es como si fuéramos familiares del todo. Son... chanchullos. Eso es, chanchullos. —Asiente con solemnidad.

—Vale, chanchullos. —El moreno arquea una ceja.— O sea, me estás diciendo que el tal Jake English es familiar tuyo, aunque no del todo. Bien. Todo bien. —Se queda callado un momento pero después parece explotar de nuevo.— ¡No, maldita sea, no está bien! Me siento engañado.

—Deja de ser dramático respecto a esto, por favor. —Suspira Jade, apoyándose más en el respaldo del sofá.— La cuestión es que Jake va a venir pronto a verme.

—¿En serio?

—Sí. He estado hablando con él por cartas mientras se pasaba la vida por ahí de aventuras. —La chica alza las manos y hace comillas con los dedos mientras rueda los ojos.— Aunque ya es un adulto en realidad parece que siga siendo un niño pequeño.

—Vaya... tengo curiosidad por conocerle. —Admite John, calmándose poco a poco.— Pero no entiendo por qué me cuentas esto precisamente ahora.

—Pues porque el hermano de Dave también está aquí y he pensado que tal vez... bueno, que podrían encontrarse y eso. Supongo que sabes por qué.

—Oh vale, así que quieres planear un rencuentro o algo así. —Asiente con la cabeza lentamente y después sonríe.— ¡Eso suena perfecto!

—No sé, John... —Murmura ella, bajando la cabeza.— En las cartas que me enviaba Jake no parecía querer verle nunca más. Quiero decir, prácticamente huyó de él.

—No puedo entender por qué. Si Dirk es genial y perfecto.

—¿Lo es? —Jade ladea la cabeza con curiosidad, mirando a su amigo.

—Sí, bueno, no me malinterpretes... —John desvía la mirada, avergonzado por aquella estúpida confesión de pre adolescente.

—Jake me hablaba de él antes. También decía que era muy guay y todo eso. —Se ríe, recordando viejos tiempos.— Pero de repente lo dejó plantado así como así... todo por ser un cobarde. ¡Estoy segura de que aún siente algo por él! Por eso creo que deberían encontrarse.

—Sí, yo también estoy seguro. —Asiente el ojiazul con seguridad.— De todas formas, ¿podrías decirme cómo contactar con él o algo así?

Al salir de casa de Jade, ya de noche, John casi corre hacia su apartamento con una gran sonrisa en la cara. ¡Lo ha conseguido!

Tiene el Pesterchum de ese tal Jake y va a poder hablar con él. ¿Podrá convencerlo para un reencuentro con Dirk? Espera que sí, porque sino el Strider mayor se llevará otro palo y no quiere verle derrumbarse de nuevo de aquella manera.

Pero cuando llega a casa ese es el último de sus problemas, porque le espera un rubio impaciente y enfadado.

John mira con cautela a Dave, que está sentado en la banqueta frente al viejo piano de cola que hay en el salón. Sus ojos rojos le devuelven la mirada con una rabia infantil que casi le hace sonreír, pero no se lo permite porque aquello solo enfadaría más al rubio.

Se acerca poco a poco, dejando las llaves encima de la mesa. Dave baja la mirada y toca una tecla con gesto ausente.

—¿Dónde has estado? —Pregunta cuando John se sienta a su lado y roza las teclas con la yema de los dedos.

—Trabajando y...

—Hace más de media hora que tendrías que haber acabado de trabajar. —Indica con tono quisquilloso.

—Podrías dejarme acabar, Strider. —El moreno presta atención al teclado de marfil, apretando algunas teclas para comprobar que están todas afinadas como siempre.— He estado en casa de Jade.

—Oh. Vale. Eso me tranquiliza. —Masculla con ironía Dave, rodando los ojos.

En vez de responder, John empieza a tocar una suave melodía. Está muy concentrado en sus propias manos, pero a pesar de ello sonríe y entrecierra los ojos.

Dave olvida por un momento su enfado y entreabre los labios, observando fascinado cómo el moreno frunce un poco el ceño y hace que la melodía se vuelva más grave y profunda. De repente baja de tono, como si se apagase... y vuelve con fuerza renovada.

Las manos pálidas del ojiazul bailan con experiencia por las teclas, finalizando la canción de forma suave y algo más tranquila.

—¿Y eso? —Pregunta el DJ en un susurro de asombro.

—¿Por qué creías que tenía un piano en mitad del salón? —Contesta John, riendo un poco ante su reacción.— No es que me vaya lo vintage. De verdad sé tocar el piano.

—Vaya. —Las cejas de Dave se alzan y sus ojos viajan a los finos dedos del menor.— Debes hacer maravillas con las manos.

—No sé a lo que te refieres, Dave, pero...

Antes de poder acabar, es callado por un sorpresivo beso que acaba aceptando con algo de timidez. Dave le coge de la barbilla y le hace abrir la boca para poder colar la lengua y jugar con la ajena.

John ladea la cabeza y deja que el Strider le acaricie la espalda mientras él enreda los dedos en su dorado cabello, notando lo suave y cuidado que siempre está. Acto seguido siente que la mano que hasta hace unos segundos estaba en la curva de su columna se desliza con disimulo hasta su muslo.

—Espera, dame el Pesterchum de tu hermano. —Dice precipitadamente John después de romper el beso.

—No me jodas. —Resopla picado Dave.— ¿Ya te has cansado del Strider joven y vas a por el mayor o qué?

—Que no, que es algo importante.

—Nada de tríos.

—¿Qué?

—Lo que has oído.

—Deja de decir estupideces y dámelo. —El moreno no puede evitar reírse un poco por la expresión de Dave.— Por favor.

—¿Para qué lo quieres? —Los ojos rojos del mayor estudian con detenimiento al otro, buscando algo oculto.

—No puedo decírtelo aún, pero de verdad es importante. —Repite lentamente, intentando hacerle entender.

Con el ceño fruncido, el rubio mete la mano en un bolsillo del pantalón y saca su móvil. Teclea durante unos segundos y después le enseña la pantalla a John, el cual copia el nick de Pesterchum en su propio móvil.

—Espero que no sea falso.

—Claro que no lo es. —Al ver que John empieza a teclear en su propio teléfono suspira pesadamente.— ¿Le vas a hablar ahora?

—Sí. —Alza la vista un momento y le dedica una pequeña sonrisa.

—Estábamos en mitad de algo. —Le susurra Dave, volviendo a pasar la mano por el muslo ajeno.

—Más tarde, Dave. —Contesta John levantándose con rapidez de la banqueta del piano y tirándose en el sofá.

—Joder... —Bufa el Strider menor, dejando caer la cabeza en las teclas del piano y causando un tétrico ruido.

-ectoBiologist [EB] empezó a molestar a timaeusTestified [TT]-

EB: dirk!

TT: ¿John?

EB: uh

EB: cómo has sabido que soy yo

TT: Tengo mis contactos.

EB: bueno... supongo que está bien?

TT: Sí.

TT: ¿Qué querías?

EB: tengo buenas noticias

EB: sobre jake

TT: John, te dije que no hacía falta.

EB: sí que hacia falta

EB: no quiero volver a verte como la última vez...

EB: vale

EB: eso ha sonado un poco extraño

TT: Dave se pondría jodidamente celoso.

EB: haha y mucho!

TT: Entonces,

TT: ¿qué buenas noticias son esas?

EB: oh es verdad

EB: conozco a un familiar suyo que me ha asegurado que jake se pasará por aquí esta semana

EB: se llama jade y también tenemos lazos de sangre... o algo así

TT: Por aquí te refieres a Washington.

EB: claro!

TT: No creo que eso sean buenas noticias, sinceramente.

EB: si estás siendo irónico deberías dejar eso ahora...

TT: No, no lo estoy siendo.

TT: He intentado ponerme en contacto con Jake varias veces, pero él nunca contestó a ninguno de esos mensajes que le transmití de varias maneras.

TT: De hecho, lo intenté de todas las putas maneras posibles, pero nunca respondió.

TT: Nunca.

EB: quieres...

EB: quieres hablar de ello?

TT: No importa. No quiero molestarte con mis gilipolleces.

EB: no lo son!

EB: quiero decir... me gustaría ayudarte.

EB: voy a hablar con él

TT: ¿Cómo?

EB: por pesterchum

TT: Tendrás suerte si te responde.

EB: me las apañaré para llamar su atención jeje

TT: Sois tan parecidos que igual hasta consigues ser su amigo.

EB: supongo que estaría bien

EB: aunque si consigo hacer que te hable de nuevo estaría satisfecho

TT: Eres un buen chico, John.

EB: g

EB: gracias¿

EB: gracias*

EB: jej lo siento.

EB: uh estoy algo nervioso

TT: Ha ha. No importa. Eso te hace de alguna manera adorable.

EB: dirk en serio!

TT: Qué.

EB: no digas esas cosas por favor

TT: Está bien.

TT: Pero dile a mi hermano que si alguna vez te hace daño le cortaré esa cabeza de tío guay que tiene.

EB: no

EB: probablemente no lo harías

EB: porque en el fondo te preocupas mucho por él

TT: Supongo que tienes toda la jodida razón.

TT: Pero la amenaza sigue en pie.

EB: si vale...

EB: pero no pienso decírselo a dave o se volverá como un niño pequeño!

TT: Ya lo sé.

TT: Quiere ser un tío guay pero en realidad sigue siendo un crío.

EB: por cierto dirk

EB: quieres venir ahora a casa?

TT: ¿Estás solo?

EB: uh... no.

TT: Entonces no.

TT: Ya sabes que no quiero que mi bro sepa sobre esta mierda.

EB: ya pero siempre puedo mandarlo a buscar algo o... no se!

EB: pero creo que deberiamos vernos ahora

TT: Mejor mañana, John.

TT: ¿Quieres que te pase a buscar después de trabajar?

EB: vale

EB: espera

EB: sabes donde trabajo?

TT: Claro.

EB: no se cómo tomarme eso

EB: parece como si me hubieses estado espiando o...

TT: No directamente.

EB: oh.

EB: creo que no quiero saber qué quiere decir eso

TT: Ha ha.

EB: entonces nos vemos mañana

TT: Allí estaré.

TT: Procura que Dave no se entere.

EB: lo sé!

-ectoBiologist [EB] dejó de molestar a timaeusTestified [TT]-

Cuando John levanta los ojos de la pantalla de su móvil, se encuentra con Dave justo a su lado en el sofá. Le está mirando fijamente, con expresión de molestia y exasperación.

—¿Qué es esa maldita sonrisa, Egbert? —Gruñe enfadado, frunciendo la nariz.

—¿Qué sonrisa? —John intenta poner gesto grave, pero no lo consigue del todo.— No estoy sonriendo para nada.

—Sí, sí que lo hacías. —El rubio chasquea la lengua y se deja caer, quedando recostado contra un brazo del sofá.

—No te enfades, Dave... —Se acerca un poco y apoya la barbilla en el vientre ajeno.

—No, tranquilo, puedes hacer lo que quieras. —Se tapa los ojos con un antebrazo, pero no intenta quitarse de encima al más bajo.

—¿Puedo hacer lo que quiera? —La voz repentinamente pícara de John hace que Dave eche un vistazo a lo que está pasando por ahí abajo.

En realidad lo que hace que el Strider menor empiece a prestar atención a la situación es el notar cómo su camiseta se levanta poco a poco a causa de un fino dedo del moreno. Con una azorada sonrisa en los labios, John deja al descubierto todo el abdomen del otro.

Traga saliva antes de inclinarse de nuevo y depositar el primer beso, justo debajo de la última costilla izquierda. El rubio deja escapar un suave e inaudible suspiro al sentir los labios del menor sobre su piel.

Apoya la cabeza cómodamente en el brazo del sofá y se dispone a contemplar aquella escena hasta que John alcance su límite. Sabe que es demasiado vergonzoso y no podrá llegar más lejos de su ombligo.

Pero se equivoca.

John saca la lengua entre los labios y la pasa con cuidado por el centro de su vientre, pasando por encima del límite que Dave creía que tendría -el ombligo-, haciéndole estremecer y encogerse levemente.

Sin pizca de vergüenza, el moreno pasa una mano por la entrepierna del mayor, mirándole con sus ojos azules en el proceso. A pesar de llevar aún el pantalón, a Dave aquello le excita más que cualquier otra cosa. Ver a John entre sus piernas con aquella expresión...

—¿Puedo... hacer lo que quiera o no? —Pregunta de nuevo John en un susurro.

—Una vez te dije que no calentarás lo que no te fueras a comer. —Advierte el otro con voz ligeramente ronca mientras le quita las gafas y las deja en la mesa baja que hay junto al sofá.

—Hoy no dejaré que se me enfríe la comida. —Responde él, parpadeando al no llevar ya sus lentes.

—Deja de decir cosas pervertidas, Egderp. —Le dedica una sonrisa ladeada, aunque en realidad está un poco nervioso por lo que parece que va a pasar.

—¡Has comenzado tú! —Exclama avergonzado John, dirigiendo las manos al cinturón del rubio.

—¿Lo vas a hacer de verdad?

—Sí. —Murmura mientras se acerca a besar de nuevo la piel pálida del Strider, peligrosamente cerca del borde del pantalón que está siendo desabrochado.

—No hace falta que lo hagas si no quieres... —Dave se muerde el labio inferior, sintiendo cómo la respiración se le acelera de pura expectación.

—¿Me ves con cara de no querer hacerlo? —El ojiazul alza la vista un momento para mirarle.

En los zafiros que tiene por ojos ve deseo contenido, que es lo mismo que indican sus rojas mejillas y también su nariz ligeramente arrugada. Todo el conjunto deja claro que John le mira con puro anhelo y que si está haciendo aquello no es para nada por obligación.

Desea hacerlo.

Y tampoco puede negar que él mismo se muere de ganas por sentir los labios de John alrededor de su tensa y caliente piel.

De repente da un respingo al sentir cómo el menor le roza con la punta de la nariz bajo el ombligo, trazando una invisible línea. El otro se ríe por aquella reacción del Strider, que frunce un poco el ceño, avergonzado.

—Qué predecible, Dave. —Se burla el moreno al ver que la ropa interior de Dave esta vez sí es roja.

—No lo es. —Niega él con una pequeña sonrisa. Entonces John estira de la goma de los boxers con los dientes y la suelta después, causando otro sobresalto al más mayor.— Joder, John, qué... maldito Egderp...

Con una sonrisita que deja ver sus infantiles dientes, el más joven empieza a dejar suaves besos por encima de la fina tela que oculta la evidente erección de Dave, que se cubre la boca con una mano inconscientemente.

Se siente observado por los intensos ojos azules del otro, pero no puede seguir manteniendo la fachada de tío guay y serio. Simplemente no puede.

Deja caer la cabeza hacia atrás, apoyándose por completo en el brazo del sofá. Los labios de John siguen paseándose por encima de su ropa interior, ahora acompañados de sus manos, las cuales -como Dave creía- son bastante habilidosas y parecen saber exactamente dónde tocar.

No puede evitar un jadeo de sorpresa cuando siente que su miembro es liberado sin previo aviso y decide echar un vistazo para ver lo que pasa ahí abajo.

John tiene los labios entreabiertos y mira lo que tiene entre manos con asombro, como si nunca hubiese visto algo así en su vida.

—Egderp, ya vale. —Acaba diciendo Dave, avergonzado.

—¿Qué? —Alza la mirada un momento y el otro la desvía.— Ah, eh... perdón, es que... esto es nuevo para mí y bueno...

—¿No te gusta?

—¿El qué?

—La pintura de las paredes. —Suspira el Strider, rodando los ojos.— Joder, John, ¿tú qué crees?

—...¡oh! N-no es que no me guste. O sea... —Tartamudea él.— Es que no sé si sabré hacerlo y si no te gusta pues...

—Estás dejando que la comida se enfríe.

—Ah, mierda. —Masculla John.— Como sea.

Sin decir nada más, el Egbert se relame y luego besa con cuidado el glande de Dave, que suspira de nuevo, pero esta vez de placer.

Al ver que parece haber comenzado bien, saca la lengua y la pasa por toda aquella extensión, de abajo hacia arriba, observando con atención la más mínima reacción del Strider.

Sin embargo, el chico de ojos rojos le contempla en silencio, embelesado.

Entonces John toma aire y se permite un segundo para prepararse; quiere hacerlo lo mejor posible. Lentamente abre la boca y se mete el miembro ajeno en la boca, rodeándolo con los labios y presionando lo que considera suficiente.

Dave ahoga un jadeo cuando siente el húmedo interior de la boca del más joven, el cual parece poner todo su empeño en darle el máximo placer. Le acaricia la nuca en un gesto casi inconsciente cuando su cabeza empieza a subir y bajar, consiguiendo que oleadas de calor le sofoquen y exciten cada vez más.

Maravillado por la expresión de placer del Strider, John le observa mientras sigue con su trabajo; aquello está excitándole a él también. Pero de repente Dave maldice entre dientes y le agarra del cabello, obligándole a parar el vaivén de su cabeza.

—Ten cuidado. —Pide con voz ronca y respiración agitada el Strider.— Los dientes...

—Oh, pegddón.

—Jehn Ohbert, primera regla básica de las mamadas: no hables con la puta boca llena.

—Eso no existe. —Contesta John, esta vez con la boca libre.

—Sí que existe. —Dave enreda los dedos en el cabello negro del Egbert y presiona hacia abajo, pidiéndole en silencio que siga.

Por alguna razón, al menor le excita que el otro le agarre del pelo de esa manera y no duda en continuar con su trabajo oral, poniendo aún más ganas.

Ha descubierto que adora ver las mejillas de Dave sonrojadas por el placer, sus ojos entrecerrados y brillantes por la lujuria y, sobretodo, le gusta ver cómo jadea y susurra su nombre sin poder apenas controlarlo.

Tan concentrado está en complacer al Strider que apenas se da cuenta de que éste vuelve a estirarle del cabello, esta vez hacia atrás, intentando alejarlo. Al ceder ante aquella orden no dicha, Dave le obliga a sacarse el caramelo de la boca.

John frunce el ceño y va a protestar, pero entonces cree entender que lo que pasa es que el rubio está al límite.

Sonríe con suficiencia y empieza a utilizar las manos para acabar con aquel trabajo, aunque no entiende por qué no puede continuar utilizando la boca.

Al poco rato, siente cómo Dave toma aire y se tensa mientras vuelve a agarrarle el pelo por alguna razón. Aunque se muerde el labio, no puede evitar gemir cuando llega al clímax. A John aquello le toma por sorpresa y no puede hacer otra cosa que guiñar un ojo y girar la cara cuando siente cómo el otro se corre.

—Dios, Dave... —Murmura el moreno, llamando la atención del aludido.— Qué inapropiado.

El menor le contempla ruborizado mientras se sienta bien en el sofá y se frota la mejilla con el reverso de la mano, limpiándose el semen que ha ido a parar inevitablemente a su rostro. Entonces, por primera vez en su vida, John tiene el placer de presenciar a Dave Strider poniéndose rojo como un tomate.

—¡No hagas eso, joder! —Casi grita el rubio, levantándose de repente y yendo a la cocina mientras se abrocha de nuevo el pantalón.

—¿Q-qué he hecho mal? —Se pregunta el ojiazul, aún fascinado por haber visto a Dave tan avergonzado por algo que no comprende.

—Ten. —Murmura el mayor cuando vuelve de la cocina con un pañuelo, ya más calmado.— De todas formas, ves al baño y lávate la cara.

—Pero... —Acepta el pañuelo y se limpia mejor la cara.

—He dicho que vayas.

Sin decir nada más, Dave coge el móvil y empieza a teclear en él, acurrucándose en el sofá. John no comprende por qué se está comportando de manera tan huraña, pero de todas formas le hace caso y va a lavarse la cara como le ha dicho.

Después de sentir el agua fresca en el rostro, se siente mucho mejor. Se toma unos segundos para mirarse en el espejo del baño y se da cuenta de que está sonriendo como un bobo... pero entonces recuerda algo importante y vuelve corriendo al salón.

—¿Qué te pasa? —Pregunta el Strider al verlo volver a toda velocidad mientras coge su propio teléfono.— Oh, claro, le vas a contar a mi hermano lo que acaba de pasar.

—Eso sería algo muy vergonzoso y sin sentido. —Comenta distraído el más joven, sentándose a su lado.

—Así que te avergüenzas de lo que has hecho.

—No me refiero a eso y lo sabes.

John se coloca de nuevo sus gafas, abre Pesterchum y escribe el nick que Jade le ha proporcionado hace un rato, el cual pertenece al famoso Jake English del que tanto ha oído hablar y aun así no sabe apenas datos.

Observa durante un rato el nombre de golgothasTerror, el cual aparece como desconectado. Aun así, John decide dejarle algún mensaje para que lo vea cuando se conecte pero ¿qué puede decirle?

Si ha ignorado a Dirk, probablemente también ignore a un desconocido como él.

—Oye, John... —A pesar de que la voz de Dave no suena del todo segura, el menor no le presta demasiada atención y no se percata de ello.— ¿Podemos hablar?

—Espera, Dave, estoy ocupado... —Le dice arrugando un poco la nariz, intentando concentrarse en lo que puede decirle al tal Jake.

—Eres molesto, Egderp. —Farfulla el mayor, tecleando en su móvil.

Mientras el moreno se come la cabeza intentando decir algo ingenioso que llame la atención del English, un aviso de Pesterchum se muestra en la pantalla de su móvil.

Curioso, abre la conversación y alza una ceja al ver que quien le está molestando es turntechGodhead, o sea...

Con expresión confusa mira al rubio, pero éste tiene sus ojos rojizos clavados en su móvil, así que John suspira y decide seguir aquel estúpido juego.

-turntechGodhead [TG] empezó a molestar a ectoBiologist [EB]-

TG: podria hablar con john egbert?

TG: jehn ohbert tambien me sirve

EB: en serio

EB: el molesto aqui eres tu!

EB: qué quieres?

TG: asi tratas a tu idolo

EB: dave ya no eres mi idolo

TG: ah no

TG: desde cuando

EB: desde que hicimos uh...

EB: bueno

EB: ya sabes

TG: no no dilo

—Dave, no... —Comienza a decir John, avergonzado por la conversación.

Antes de poder acabar la frase, Dave levanta la mano en silencio, como pidiéndole silencio. El moreno rueda los ojos y vuelve a la conversación de Pesterchum.

EB: esto es estúpido

TG: lo es?

EB: si!

TG: en tu linea entonces

EB: ugh

EB: dave en serio, que intentas con esto

TG: llamar tu atencion

EB: bien, pues ya esta, aqui tienes toda mi atencion para ti!

TG: perfecto

EB: ...

EB: y bien?

TG: espera

TG: si no soy tu idolo

TG: entonces que soy

EB: pues... uh... mi amigo supongo

TG: mal, egderp

TG: prueba otra vez

EB: eh...

EB: no lo sé?

TG: en serio john a veces me pregunto hasta donde llega tu estupidez

TG: prefiero pensar que es solo inocencia

TG: aunque ambas cosas estan bien

TG: porque te hacen adorable

EB: vale, me estas poniendo nervioso

EB: a qué viene todo esto?

TG: john

TG: quieres salir conmigo?

TG: ya sabes

TG: seriamente como sijdgfdsh

El móvil de Dave se desliza de las manos de su dueño hasta que cae al suelo con un sonido sordo, pero a ninguno de los dos chicos le importa.

Sólo han bastado tres segundos para que John prácticamente tirase su propio teléfono y se lanzase encima del mayor, arrojando también su móvil.

El Strider menor parpadea sorprendido y sin aliento por el repentino abrazo de John, pero no duda en rodearle también con sus brazos, sintiendo la calidez ajena y, sobretodo, el retumbar de su corazón contra el pecho, revelando lo nervioso que está a pesar de que tendría que ser al revés.

Poco a poco, el ojiazul se separa lo suficiente como para poder estar cara a cara, aunque cuando se topa con sus orbes rojizas, desvía la mirada, avergonzado. Se ha dejado llevar demasiado por sus impulsos y ahora está terriblemente nervioso. Nunca antes ha vivido una situación así.

—Entonces... —Comienza Dave, mirando la tele apagada como si fuese lo más interesante en ese momento. John sonríe porque aquel pequeño gesto le dice que el mayor también está nervioso.— Si no quieres no pasa nada, lo entiendo y tal porque...

—Sí. —Se apresura en responder John.— Por dios, claro que sí.

—¿Con todo lo que conlleva estar con un famoso? —Pregunta lentamente él, mirándole a los ojos con expectación.

—Con todo lo que conlleva. —Asiente el menor, ensanchando su sonrisa.— Y nunca, nunca me iré de tu lado... aunque vuelvas a casa con chupetones; que espero que no sea así porque sino te hmphg...

Al sentir los labios de Dave sobre los suyos, acallándole, entrecierra los ojos y se deja llevar por la increíble sensación que siempre siente cuando está cerca de él. Le pasa los brazos alrededor del cuello y deja que el otro le estreche con fuerza mientras le besa.

John nunca había creído en que los sueños se podían cumplir hasta aquel día.


*grita como una fangirl* (?)

OK VALE. Me moría de ganas por hacer un capítulo así de completo... bueno, completo a mi parecer. (?)

Siento haceros esperar respecto al tema de Dirk y Jake, pero esta conversación final de mis babus creo que era muy necesaria antes de continuar. Ya sabéis, que ahora sean pareja formal y tal... YAY, SON TAN MONOS.

Sólo puedo decir que mientras escribía este capítulo y retrasaba cada vez más y más el DirkJake ¡por fin me he puesto al día con Homestuck! Así que ya me siento más segura con los personajes y esas cosas... tiembla Fanfiction. (?)

Oh, sin querer he confesado que habrá DirkJake seguro. Ups. (?)

VALE, YA ME VOY, NO ME TIRÉIS NADA.

Espero que hayáis disfrutado leyendo tanto como yo escribiéndolo~~! ´v`)/