Dave no deja de toquetear el móvil y mirar la hora. Sabe que John hace un rato que ha salido del trabajo y sólo piensa en la conversación que consiguió leer de incógnito en el móvil del chico.

Era con Dirk, su hermano, y hablaban de quedar cuando John saliera de trabajar para hablar de algo. Algo sospechoso.

Al final el rubio bufa exasperado y se levanta del sofá, tecleando en su teléfono y llevándoselo después a la oreja. Se escuchan dos pitidos y después alguien coge la llamada.

—¿D-Dave? —Balbucea John al otro lado de la línea.

—¿Dónde estás? —Contesta el otro con demasiada brusquedad.

—Eh... he ido a tomar algo con... uh... ¿con una amiga?

—¿En serio? —Dave frunce la nariz porque sabe que el otro está mintiendo, pero no va a admitir que eso le duele.— ¿Con tu novia?

—Sabes que no tengo novia. —Y el rubio nota que John está sonriendo, lo que le molesta más aún.— No necesito una, ya lo sabes...

—Ya, claro. —Escupe de forma ruda el rubio.

—Dave, qué...

—Tarda lo que te de la gana. Disfruta. —Se apresura en contestar el Strider, colgando después.

Tira el móvil en el sofá y después se pasa las manos por la cabeza, revolviéndose el pelo con nerviosismo mientras camina de un lado a otro, murmurando maldiciones.

Está claro que John le ha mentido. Y también su hermano.

Las dos personas más importantes para él le están engañando delante de sus narices y no parecen sentirse culpables para nada. Lo peor es que no puede odiarles aunque desearía hacerlo.

De repente se siente atrapado y lo primero que le pasa por la cabeza es irse de allí para despejarse la cabeza, así que va con rapidez hacia la puerta y sale de casa, sin ni siquiera llevarse las gafas de sol.

.

Aunque no es demasiado tarde, el oscuro bar en el que se han metido está bastante lleno. Los dos chicos recorren casi todo el local, yendo hasta lo más profundo y sentándose en una mesa bastante oculta de todo lo demás; el bullicio del bar queda ligeramente amortiguado ahí.

Cuando ambos tienen ya sus bebidas, John decide romper el hielo.

—¿Sabes? —Dirk levanta la cabeza y le presta atención.— La forma de ser de Dave se parece muchísimo a la tuya.

—¿Sí? —Al ver cómo las cejas del mayor se alzan y sonríe sólo un poco, el moreno contiene las ganas de darse una bofetada a sí mismo. Seguro que acaba de decir una estupidez, pero ahora tiene que seguir con aquello.

—Uh... sí. Sólo que él es más... ¿infantil?

—Probablemente lo sea.

—Pero siento que puedo confiar en él. —John sonríe y remueve con la pajita su refresco.— Y siento lo mismo contigo.

—Sientes lo mismo. —Repite el rubio, poniéndose algo tenso.

—¡Aunque como casi siempre lleváis esas gafas es algo sospechoso! —Se ríe jovialmente el más pequeño.— Dave siempre refunfuña cuando le digo que se quite las gafas para salir a la calle, pero acaba haciéndome caso porque sino le reconocen. Tú también tendrías que quitártelas, Dirk, tienes unos ojos preciosos.

—Son jodidamente raros. —Apunta el Strider, aunque no puede evitar sonreír un poco por el cumplido.

—Por eso son especiales y bonitos. —Alarga la mano y ensancha su sonrisa, dejando ver los dientes que le aniñan la expresión.— Va, dámelas.

—Pero John...

—¡Sólo quiero probármelas!

Dirk le mira durante unos segundos y después suspira. Por alguna razón no puede negárselo y acaba quitándose las gafas de sol, ofreciéndoselas al moreno, que se quita sus propias lentes de montura gruesa.

El otro observa curioso que los ojos azules de John en realidad son más grandes de lo que parecen tras las gafas.

—¿Qué tal? —El menor hace poses estúpidos con las gafas de sol puestas y Dirk niega con la cabeza, divertido.— ¿No me quedan bien? —Le mira por encima de la montura, haciendo ver que está triste.

—Yo no he dicho eso. —Contesta sin más el otro, dando un trago de su bebida.— Antes te ha llamado mi bro.

—Hmm... sí. —John se quita las gafas de sol y las deja encima de la mesa, poniéndose las suyas después.— Estaba un poco raro... igual es porque le he dicho que estaba con una amiga.

—Es un celoso de mierda. —Una sombra de sonrisa baila en sus labios.— La primera vez que llevé a Jake a casa, se enfadó bastante.

—Oh. —Dice el Egbert, sorprendido por haber sacado algo de información de Dirk, el cual también parece confundido por haber dicho aquello sin más.— Seguro que fue un niño rebelde.

—Lo fue. —Contesta secamente.

—De todas formas, Dirk. —Se aclara la garganta y se recoloca en la silla.— Hay algo que tengo que decirte.

Como respuesta recibe un leve cabeceo y una mirada casi indiferente, pero aquello es suficiente para ponerle nervioso. ¿Cómo se tomará la noticia Dirk?

En teoría es algo bueno que Jake ya esté aquí, pero el Strider ya dejó caer que no tenía ningún tipo de esperanza en poder volver a ver a aquel misterioso familiar de Jade.

John se inclina hacia delante, apoyándose en la mesa para poder estar más cerca de Dirk y así contar la noticia.

Pero antes de que pueda hablar, el Strider le coge de la barbilla y sin más, se inclina también hacia delante y le besa.

Al principio el ojiazul no sabe cómo reaccionar y se queda quieto, sintiendo los tiernos labios ajenos que le besan con suavidad. Casi se deja seducir por aquel roce embaucador, pero después recuerda que aquel no es Dave y se echa hacia atrás como si le hubiesen dado un empujón.

—D-D-Dirk, por qué has...

—John, no quiero que pienses que eres un reemplazo o alguna mierda de ese estilo. —Empieza atropelladamente el rubio, mirándole con sus intensos ojos anaranjados.— Pero tienes que entender que no hay ninguna jodida esperanza con Jake y que él probablemente ya ni siquiera me recuerda.

—No, en realidad...

—Me jode hacer esto porque mi hermano te quiere, pero es algo que no puedo evitar, mierda. —Sigue el Strider, sin escuchar al más pequeño. Se levanta de su asiento y se acerca a él, que le mira con los ojos abiertos como platos.— Además, tú...

—Dirk. —Jadea John, encogiéndose en su silla cuando ve que se acerca más a él. El mayor para en seco, prestándole atención.— Él está aquí. —Susurra al final.

.

-gardenGnostic [GG] ha empezado a molestar a ectoBiologist [EB]-

GG: john!

GG: jake está tan cansado que se ha dormido en el sofá hablándome de sus aventuras

GG: a veces es tan tierno :D

GG: uhm... supongo que sigues en tu cita?

GG: bueno solo quería decirte que estoy yendo a dgsafafd

—¡Perdón! —Se disculpa Jade con la persona con la que acaba de chocar.

Es un chico más alto que ella con una sudadera roja, rubio, que le mira con unos ojos rojizos bellísimos. Al principio él parece sorprendido y la Harley no le reconoce, pero cuando sonríe de medio lado de forma socarrona lo ve claro.

—¿Dave? —Pregunta, tensa.

—Jade, ¿verdad? —Saluda él, enseñando su blanca dentadura.— ¿Dónde vas tan tarde?

—Bueno, iba a casa de John... —Se retuerce las manos con nerviosismo, obligándose a aguantarle la mirada.

—Él no está en casa. —Gruñe el rubio, frunciendo un poco el ceño.— Pero si quieres puedes venir conmigo y esperarle hasta que llegue.

—Oh, no quiero molestar y además, ¿no estabas yendo a algún sitio?

—Sólo estaba dando un paseo porque me aburría encerrado en casa. —Explica encogiéndose de hombros.— Venga, vamos.

—Está b-bien.

El camino se hace relativamente corto e incómodo para Jade, pero cuando entran en el silencioso apartamento de John, la situación se vuelve aún más tensa.

—Vaya, tienes hasta llaves propias. —Comenta con voz temblorosa la morena cuando el otro cierra la puerta tras de sí y va directo al sofá.— Parece serio.

—¿El qué? —Pregunta el mayor mientras ella se sienta también en el sofá, pero al otro extremo.

—Tu... relación con John.

—Oh, eso. Bueno, no sé. —Mueve la mano, quitándole importancia.

—Pero si él me dijo que teníais algo serio. —Le mira frunciendo el ceño, sin entender.— De hecho parecía bastante ilus-...

—Dejemos de hablar de John. —Dave sonríe y se acerca a ella, arrinconándola en un extremo del sofá.— De hecho, sería mejor si no habláramos de nada.

—¿A qué te refieres?

Las mejillas de Jade se tiñen de rojo cuando ve cómo el mayor se inclina sobre ella, buscando algo que nunca imaginó que el Strider pudiera darle. No a ella.

Se queda tan petrificada que ni siquiera puede huir cuando el rubio le coge de la barbilla y se la alza un poco, besándola después.

Cuando nota los labios tibios del chico sobre los suyos, regalándole esas deliciosas caricias, en lo último que piensa es en John, en lo que pasará si se entera o hasta donde le va a llevar aquello.

En vez de eso, le rodea el cuello con los brazos y ladea la cabeza, dejando que el otro explore el interior de su boca con la lengua de forma exquisita mientras sus manos viajan por sus costados para meterse después debajo de la sobria camiseta que lleva. Sólo cuando los dedos fríos de Dave subiéndole por el abdomen desnudo y plano se da cuenta de lo que está pasando e intenta separarse.

—¡Dave, para! —Dice en tono suplicante.

—¿Por qué? —El chico frunce el ceño y su expresión se vuelve infantil, como siempre que le paran los pies a esas alturas.

—Porque... p-porque... ¡yo soy una chica!

—...es evidente. —Las cejas del mayor se alzan y echa una ojeada significativa al pecho de la Harley, que se remueve de nuevo, intentando huir.— Eh, tranquila.

—Quiero decir que tú eres gay y no entiendo qué...

—Para el carro. —Le pide él, dejándola libre. Jade se levanta del sofá al instante, recolocándose la camiseta.— ¿Que soy gay?

—Eh... ¿sí? —Esboza una sonrisita nerviosa y se sube un poco las gafas por el puente de la nariz.— Bueno, estás saliendo con un chico.

—¿Te refieres a John? —Pregunta retóricamente, recibiendo aun así un cabeceo por parte de la chica.— Pero él es especial porque le q-...

Jade ensancha un poco más su sonrisa forzada cuando Dave le mira con la boca abierta, atónito por lo que ha estado a punto de decir. Pero sus propias palabras le han hecho entrar en razón.

Es cierto. John es especial. John es especial porque le quiere.

—Mierda, soy un gran capullo, ¿verdad? —Murmura el Strider, pasándose una mano por la cara.

—La culpa también es mía. —Dice con expresión grave Jade mientras vuelve a sentarse en el sofá.— Porque John de verdad te ama y se supone que yo soy su amiga y...

—¿Que me ama? —La risa de Dave es amarga.— Ahora mismo está con mi hermano quién sabe dónde y haciendo a saber qué.

—Se supone que tú no tienes que saber eso. —Suelta sin pensar ella, tapándose la boca después.— Ups.

—¿Sabes algo? —Los ojos bermejos del mayor están llenos de desesperación cuando le miran.— Jade, joder, por lo que más quieras... —Le coge de los hombros.

—¡Te lo voy a decir pero suéltame, por favor! —Pide ella, nerviosa por sentir de nuevo su contacto.

—Vale. —Contesta él bruscamente, soltándola.

—A ver... si tu hermano y John se ve es porque...

Una melodía misteriosa empieza a sonar y deja a Jade con la palabra en la boca, descolocada, hasta que reconoce la musiquita como su tono de llamada y busca desesperadamente el móvil en los bolsillos de su chaqueta.

Lo coge sin mirar ni siquiera el número y cuando oye la voz al otro lado de la línea se queda helada.

—¿Jade?

—Ho-hola, John. —La Harley echa una mirada a Dave y este palidece al escucharla.— ¿Cómo va?

—Bueno, estoy de camino a casa. Dirk se ha puesto muy pesado en acompañarme hasta la puerta, pero eso sería violento y le he dicho que mejor no... De todas formas, me tenías preocupado con tus mensajes. —Ella recuerda que estaba molestando a John cuando se ha chocado con Dave y que no ha llegado a decirle que iba a su casa.

—Oh. No... no te preocupes, no es nada.

—Hm... estás un poco rara.

—¿Yo rara? —Jade se obliga a reír, pero no es nada convincente.— ¿Y cuánto te queda para llegar a tu casa?

—Ah, no mucho. Te tengo que contar cómo me ha ido con Dirk porque no te imaginas que...

—¡John, tengo que colgar! —Se levanta rápidamente, dirigiéndose a la puerta y el Strider la sigue. En el último momento la coge por un brazo y ella le mira, asustada, pero los ojos rojizos del otro le hacen entender lo que quiere.— Y... y creo que deberías contarle a Dave lo de Dirk.

—¿Contarle lo de Dirk? ¿Te has vuelto loca? Se pondría hecho una fiera... —El ojiazul suelta una risita imaginando la posible reacción de su chico.

—Tú hazlo. En serio. —El rubio le dedica una sonrisa culpable y la suelta.— Como sea, ¡llámame cuando llegues a casa!

John se queda con la boca abierta, preparado para decir algo, cuando su mejor amiga cuelga. Se quita el móvil de la oreja y lo mira confuso, creyendo que tal vez se ha cortado la llamada... lo que es realmente poco probable.

Suspira resignado y piensa que lo mejor será hacer caso a Jade y volverla a llamar cuando llegue a casa. Tal vez ella esté ocupada con algo.

Sigue el corto tramo que le queda hasta el edificio donde vive dando un rodeo y con paso lento, pensando en lo que ha pasado.

No ha podido hablar seriamente con Dirk porque él simplemente se ha abalanzado sobre él. John se toca los labios y se avergüenza con sólo pensar que el Strider mayor le ha besado... ¡y en un sitio público!

De inmediato sacude la cabeza, echando lejos aquel sentimiento de euforia sin sentido. Dirk no es Dave. Porque sean hermanos no quiere decir que esté bien haber besado a los dos; de hecho, es peor aún. ¡Dios santo, el hermano de su novio prácticamente le ha soltado una confesión!

Sin embargo John no se va a rendir porque sabe que probablemente el Strider mayor siga prendado de Jake English y por eso mismo se ha fijado en él. De hecho, Dirk le confesó que desde el primer momento había visto muchas similitudes entre él mismo y ese Jake. Eso explica su comportamiento.

Se obliga a dejar de pensar en todo eso en cuanto abre la puerta del apartamento.

Dave se levanta del sofá en cuanto escucha las llaves y en su expresión se ve perfectamente que algo no va bien pero John no se fija en ello porque está más concentrado en mostrar una sonrisa que no sea culpable.

—¿Cómo ha ido la tarde, Dave?

—Bueno... —"No le digas nada de esto o lo destrozarás"; las palabras de Jade resuenan en la cabeza del mayor.— Bien. ¿Y a ti?

—Eh... nada del otro mundo. —El moreno se mordisquea el labio mientras se quita la chaqueta y la deja en cualquier parte.— Creo que tenemos que hablar.

John se dirige hasta el sofá y se sienta lentamente, seguido del Strider, que le mira con algo de miedo y el rostro pálido. El menor le coge una mano y empieza a acariciársela de forma nerviosa, bajando la mirada.

—¿Qué pasa? —Acaba preguntando Dave en un susurro.

—No quiero que te enfades, ¿vale? —Empieza el ojiazul, levantando de nuevo la cabeza.— Hoy no estaba con una amiga... estaba con Dirk.

—Oh. —A pesar de saberlo, al salir de la propia boca de John, le duele más.— ¿Por qué?

—¿Recuerdas que hablamos sobre Jake English? —El Strider asiente, lleno de curiosidad por la pregunta que, para él, no viene a cuento.— Pues resulta que es familiar de Jade y está aquí.

—No sé qué tiene eso que ver.

—Pues que yo le prometí a tu hermano que le ayudaría a encontrarlo y... bueno. —John se encoge de hombros y se sonroja ligeramente porque aquello le suena estúpido al contárselo a él.— Quiero decir, ¡no te pongas celoso ni nada! Sólo hemos hablado sobre Jake y... y nada más.

—Así que... era eso... —Dave le mira con la boca abierta. No se esperaba para nada eso y ahora un molesto sentimiento se le está haciendo cada vez más presente, llegando desde lo más profundo de su ser: la culpabilidad.— Dios mío, John, por qué no me lo dijiste...

—Pues porque creía que te pondrías celoso como un niño pequeño y... —El menor se inclina un poco hacia él cuando el mayor se pasa una mano por la cara.— ¿Estás bien, Dave?

El Strider se obliga a si mismo a mirarle a los ojos y asentir aunque se siente fatal. Nunca se había sentido así antes.

John parece convencido a pesar de la mala interpretación de su chico y sonríe, abrazándolo después con fuerza.

Poco a poco el rubio corresponde aquel cálido acercamiento y le rodea con los brazos, acariciándole la espalda y depositando un pequeño beso en el cuello ajeno, que causa una pequeña risita al ojiazul.

Sin embargo, la expresión de Dave sigue siendo de alarmante gravedad.


Os estoy haciendo esperar con el DirkJake serio ehh~~ :B

Y si os indignáis porque Dirk ha besado a John y Dave a intentado violar(?) a Jade... dejadme decir que no he sido malvada de verdad. De hecho esto sólo es un pequeño principio si todo va como me apetece que vaya. Pero bueno, yo empiezo los capítulos pensando en escribir algo y el resultado final casi siempre es diferente. Me sorprendo a mí misma (?)

Hasta el próximo~~! ´v`)/