No puede mentir: está nervioso. De hecho está muy muy nervioso. Tanto que, mientras camina por la calle, se va chocando con la gente y apenas si puede articular una disculpa por ello.
Pasó de repente y, aunque sabía que llegaría el momento y ayer le parecía una idea sublime, ahora está resistiendo el impulso de darse la vuelta y volver a su cálido apartamento, con Dave.
Arruga un poco la nariz al pensar en el Strider. Desde que le dijo lo que realmente pasaba con Dirk, el chico se comportaba raro. Al principio John no lo notó, pero esa misma mañana pudo ver cómo su pareja le rehuía todo el rato. Incluso por la noche se mostró frío.
John suspira y deja caer un poco los hombros; piensa que tal vez sólo esté aceptando que se haya estado viendo con su hermano y que él no lo supiera. Tal vez...
Pero lo importante ahora era al lugar donde se dirigía y con quién se encontraría. Jade había sido casi tajante cuando anoche habló con ella del asunto. Al principio le explicó que le había contado lo de Dirk y Jake a Dave como ella misma le había pedido en la llamada anterior; también comentó que el Strider menor se comportaba algo raro, pero Jade le quitó importancia con rapidez, diciendo que seguramente lo estaría asimilando y John apoyó esa idea sin darle más vueltas. Aunque se le hiciera raro.
Después la Harley le dijo -no preguntó- que mañana por la mañana se verían en un café y que con ella iría ni más ni menos que Jake English. Había llegado el momento de explicárselo todo, dijo ella con seriedad, casi tensa.
John no lo negó porque le pareció algo grandioso, un gran paso en su plan de reconciliación de Dirk y Jake... pero ahora tenía miedo.
Por su mente aparece una y otra vez la tarde de ayer con Dirk, cuando le besó y le dijo aquellas cosas... y no puede dejar de sonrojarse hasta las orejas sólo de pensar en lo suaves que se habían sentido los labios del mayor sobre los suyos.
Casi se choca contra la puerta de cristal de la cafetería en la que han quedado mientras piensa en aquellas estúpidas cosas, pero todo queda atrás cuando localiza a Jade en una mesa cercana, sentada junto a un hombre moreno y que, definitivamente, es muy muy parecido a él en cuanto al físico se refiere.
Se acerca boquiabierto hasta la mesa y Jade se ríe un poco al ver aquella expresión.
—Abuelo, este es John Egbert. —Le dice Jade a Jake, que también observa boquiabierto al recién llegado mientras se levanta de la silla para saludar.
—U-uh... hola. —Saluda John, con los ojos como platos y dándole a duras penas la mano al English, que da un pequeño cabeceo a modo de saludo. Entonces se da cuenta.— ¿¡CÓMO QUE ABUELO!?
—¿Podrías no ser escandaloso por una vez? —Suspira la chica, dándose cuenta de cómo varias personas se giran para observar la escena.
—En realidad no soy su abuelo. —Jake habla por primera vez y vuelve a acaparar toda la atención de John.— ¡Sólo tengo treinta años!
—Casi treinta y dos. —Apunta Jade, recibiendo una mirada asesina del mayor.
—¡S-sigue siendo mucho! —Ahora los ojos verdes del English le taladran a él, que se sienta en la silla frente a ellos algo azorado.— Quiero decir que pareces más joven y-y...
—¡Ah, bueno! —La sonrisa de Jake vuelve a salir como de la nada y se sienta de nuevo también.— En todo caso, gracias.
—Bueeeno... Te estarás preguntando por qué estás aquí con nosotros. —Comienza Jade, siendo tan misteriosa como siempre.
—¿No es para pasar un rato divertido contigo y con uhm... John? —Recuerda el mayor, sin dejar de sonreír. La chica rueda los ojos, divertida.
—En realidad tenemos algo que decirte. —Añade el Egbert, nervioso.
—Y necesitamos que tengas la mente abierta. —Sigue la Harley, tomando aire.— Verás...
.
Si la situación ya se le hacía incómoda con John en casa, sin él, era agobiante. Siente como si las paredes se le echasen encima y susurrasen que lo saben, que vieron lo que hizo ayer en ese mismo sofá con la mejor amiga de su chico.
¿Se está volviendo loco?
Anda de un lado para otro, se asoma a la ventana y ve a la gente pasar, se sienta en la banqueta del piano y toca una tecla que ocasiona un sonido grave, toma zumo de manzana sin control pero nada aparta de su cabeza lo que hizo.
Entonces le viene la cabeza el domingo pasado, cuando John había visto varias fotos comprometedoras en Internet de él. Aunque en aquella fiesta las chicas se propasaron bastante con él, no se había sentido tan horriblemente mal cuando John lo descubrió. Pero sabía por qué.
En aquella discoteca, cuando las chicas se le acercaron, él no tenía ningún tipo de intención obscena con ninguna de ellas; pero ayer, en el sofá de esa misma casa, cuando besó a Jade y le metió las manos debajo de la camiseta, sí tenía intenciones muy alejadas de la amistad o la simple atracción.
Él la llevó a casa sabiendo lo que quería hacer, totalmente decidido en llegar hasta el final.
¿Por qué? Por ser un idiota sin remedio que actúa antes de pensar o saber, por ser un impulsivo de mierda, por no confiar en nadie ni pedir consejo.
Se gira bruscamente y mira con sus ojos rojizos su móvil, encima de la mesa, como si le estuviera llamando silenciosamente. ¿Es eso lo que tiene que hacer, pedir consejo?
Tragándose su orgullo, se acerca y coge el teléfono, abriendo la agenda y bajando por los abundantes números de diferentes personas que allí tiene registrados. Conoce a muchísima gente pero ¿confía en alguno de ellos realmente?
Lo primero que piensa es en llamar a Terezi. Siempre ha sido una buena amiga hasta que lo jodió todo engañándole con otro mientras estaban saliendo. Sin embargo, las cosas con ella están solucionadas y probablemente le escucharía si la llamase. Pero la idea de llamarla se desvanece cuando sus dedos buscan involuntariamente un número de teléfono conocidísimo para él.
Sin pensarlo demasiado, le da a la tecla de llamada y se pone el móvil en la oreja.
—Sup. —Como siempre, descuelga antes del segundo pitido.
—Hey bro. —Saluda desganado Dave, dejándose caer en el sofá.
—¿Pasa algo? —Pregunta Dirk desde el otro lado después de un largo silencio.
—Sí.
—¿Qué pasa? —Dice tras un nuevo silencio.
—Es John. —Admite el rubio, pasándose una mano por la cara.— La he cagado.
—¿Qué mierda le has hecho esta vez, Dave?
—Casi me tiro a su mejor amiga. —Contesta sin rodeos, creando un tercer silencio, larguísimo e incómodo.
—Estás de coña. —Dirk parece tenso, pero su hermano apenas lo nota.
—No. Si ella no me hubiese parado los pies yo... —Se queda sin aliento cuando intenta seguir.— No sé qué hacer.
Entonces Dirk, tirado desdeñosamente sobre su cama de hotel, aún con las persianas bajadas, sabe que su hermano pequeño le está pidiendo consejo a su propia manera. Que haya llegado a esos extremos demuestra lo confuso, arrepentido y miserable que se siente.
Abre la boca para decirle que mueva su puto culo de famoso idiota hasta donde John esté y le haga feliz de una jodida vez, aunque aquello quiera decir vivir con el remordimiento de haberle engañado... pero entonces un recuerdo que se le antoja viejísimo le viene a la cabeza.
Es alguien, no sabe quién, que siempre le repetía las mismas palabras:
"Dirk, deja de pensar en los demás. ¡Tendrías que ser egoísta por una vez!"
Por alguna razón el vago recuerdo de esas palabras le hacen morderse la lengua y callarse. Se ha quedado helado; aquello le ha impactado mucho y no sabe por qué.
Pero lo entiende cuando se encuentra a si mismo diciendo:
—Deberías dejarlo.
Dave toma aire al otro lado de la línea y sabe que le ha pillado totalmente desprevenido, lo que le provoca un sentimiento de euforia que no logra entender. Aun así, ahora que ha empezado y la idea ha aparecido en su cabeza tan de repente como la llama de un mechero, no puede parar.
—Es un chico inocente y novato en muchos sentidos. Sólo le has hecho daño desde que has llegado, Dave, y lo sabes. —Su propia voz suena tan fría y hueca que se estremece.
—No... no sé qué... —Por un momento, la mente y la boca de Dave se desconectan.
—Hazlo y punto, joder. —Sigue Dirk, sin saber realmente cómo puede estar diciendo aquello.— La vida que llevas sólo le joderá cada vez más y más y es una mierda ver cómo la persona que tienes al lado se va pudriendo rápidamente. Es y será infeliz contigo.
—Ya. —La voz de su hermano menor suena vacía.— Ya hablaremos.
Y aunque Dave cuelga sin darle una respuesta clara, el mayor de los Strider sabe que sus palabras han calado hondo en él, como todo lo que solía decirle.
Mira la pantalla del móvil hasta que esta se apaga sola y sólo entonces se da cuenta de lo que acaba de hacer. Ha sido egoísta y ha pensado en él antes que en los demás. Pero no había sido realmente él quien había decidido ser egoísta, sino su subconsciente, sus más hondos deseos y anhelos.
Dirk siente la sangre helársele en las venas cuando se da cuenta de cuánto se ha dejado llevar, de que lo que realmente quiere es que Dave deje a John.
"Dirk, deja de pensar en los demás. ¡Tendrías que ser egoísta por una vez!"
Las palabras resuenan de nuevo en su cabeza. "Por una vez" se contesta a sí mismo. Pero ¿de verdad está bien lo que ha hecho?
.
Ahora que todo ha pasado está realmente relajado. Jake ha resultado ser un tío bastante interesante desde su punto de vista y le ha caído muy bien. ¡Incluso comparten el mismo gusto por las películas!
Pero lo importante del encuentro ha sido que Jake ha aceptado ver a Dirk y por lo menos hablar. Lo que John no entiende es por qué eso tiene que pasar en su propia casa. Se encoge de hombros mientras camina por los pasillos del supermercado, pensando que sólo ha pasado y ya está. Tampoco es importante.
En la cola para pagar, John saca su móvil y envía un mensaje a Dirk para anunciarle que esa misma noche, después de acabar su trabajo en la librería tiene que estar en su casa para un encuentro con Jake.
El Strider le contesta casi de inmediato, aunque siendo tan sobrio como siempre... tal vez hasta más que de costumbre. El moreno no le da mucha importancia; mientras haya aceptado ir, todo bien. El plan va sobre ruedas.
Entonces recibe un mensaje de Dave.
-turntechGodhead [TG] empezó a molestar a ectoBiologist [EB]-
TG: estaré todo el dia fuera
EB: y eso?
TG: trabajo
EB: oh... entonces no cuento contigo para comer?
TG: ni para cenar probablemente
EB: te echaré de menos.
TG: si
TG: y yo
EB: de todas formas!
EB: esta noche vendrán a casa Dirk, Jade y... Jake!
EB: por fin parece que se arreglaran las cosas :D
TG: vaya
TG: bien
TG: me tengo que ir
TG: nos vemos
EB: agh maldita fama que te separa de mi!
EB: vuelve pronto... :B
-turntechGodhead [TG] dejó de molestar a ectoBiologist [EB]-
A pesar de que John ha actuado con normalidad en esa breve conversación, se ha dado cuenta al instante de que Dave sigue extraño. ¿Aún estará preocupado por lo de su hermano? De verdad es como un niño pequeño y caprichoso...
¿Capítulo corto? Síp, lo sé~ Pero es algo que llamaré... uh... preludio del final (?)
En realidad es así. El próximo capítulo será el primer final de Stalker. Oh, y espero haceros llorar. (?) También os diré mi dirección para que enviéis las cartas-bombas que creáis que merezco, que serán muchas. (?)
Por lo menos pensad en eso. Que el próximo capítulo sólo será el primer final. No digo nada más 8D
Hasta el siguiente~! ´w`)/
