El chico que duerme
tercer noche.
Sora, después de despedirse de sus amigos, volvió a su casa a dormir, y no tardó en volver a soñar.
De nuevo, estaba en un lugar solitario, pero esta vez habia algo diferente, este lugar le parecia conocido, pero no sabia de donde.
Las paredes, el suelo, las puertas, absolutamente todo a su alrededor era blanco.
Sora volteó hacia atrás, donde un chico lo observaba.
—¿Roxas?—preguntó al ver la apariencia del chico, pero no estaba seguro de que fuera él, habia algo diferente.
El chico se limitó a mover la cabeza en señal de negación.
—¿quien eres?
Igual que con Xion, no obtuvo respuesta, pero esta vez, el chico le sonrió.
—Yo soy Sora.
—si, lo se.
—por lo que veo todos me conocen a mi, pero yo no.
—es algo complicado.
—les gusta confundirme, ¿eh?
Ventus sonrió.
—¿sabes?, es extraño, tengo...tengo la sensación de conocerte—Sora tocó su pecho, cerca de su corazón— pero...es una sensación diferente, como si...—un suspiro salio — creo que ni yo lo entiendo.
—intenta explicarte.
—es como si, te conociera de algún lado...es una sensación de melancolia.
—bueno, nunca nos hemos visto, pero espero que nos conozcamos pronto.
—no lo entiendo, si no te conozco ¿por qué me siento asi? ¡Debimos habernos encontrado antes!, lo sé
—nosotros no, solo nuestros corazones.
—¿eh?
—ya te lo dije, es sencillamente complicado.
—eso no me ayuda
El chico frente a él, soltó una pequeña risa.
—¿qué?
—oh perdona, esto es algo serio, no debería reír. Es solo qué...me alegra poder hablar con alguién.
Sora notó un poco de tristeza en esas palabras, y sintió una gran soledad en su corazón.
—¿tienes mucho tiempo sólo?
—Él asintió— un largo tiempo.
—¿qué sucedió?
—no me es fácil hablar de ello.
—...ocurrió algo malo, ¿no es verdad?
—muchas cosas, una tras otra
—lo siento en verdad— Sora miró a su alrededor— ¿qué es este lugar?
—mi hogar—dijo con melancolia.
—se ve muy...solitario.
—ahora lo esta, pero tengo la esperanza de que algún dia vuelva a ser como antes.
—¿puedo hacer algo para ayudar?
— Ven sonrió—no tienes idea hasta que punto.
—¿eh?
—no te preocupes por los detalles, solo sigue tú camino, después de todo tú eres alguien muy especial.
—Sora se quedó en shock unos instantes—dijiste que nuestros corazones se encontrarón ¿me das más detalles?
—es una larga historia que se remonta mucho tiempo atrás
—¿me la podrias contar?
—yo quisiera, pero aún no. Tú corazón no esta preparado.
—¿como puedes saberlo?
—porque tú y yo compartimos algo en común.
—¿y qué es?
—tal y como dije, aún no puedes saberlo, pero quiero ayudarte a estar preparado para lo que viene.
—¿lo que viene?
—cada noche te toparás con Roxas, la chica, y conmigo.Te contaremos algo o te haremos preguntas. No te desesperes si no obtienes una respuesta a algo de parte de ellos o de mi.
—pero...
—Sora, recuerda, tú eres la llave que lo conecta todo. Nos volveremos a ver.
Sora despertó de golpe.
—Agh, ¿que rayos está ocurriendo?— se sentó al borde de su cama—ese chico...se parecé a Roxas, pero no es él, ¿quién es?—pasó su mano por su cabello—¡todo es tan confuso!
—Sora, ¿estás bien?—pregunto su madre.
—¿que? Si —Sora estaba tan distraido que no habia notado que aún era de noche, al menos hasta que miró por la ventana.
—¿estás seguro?
—si, solo...fue un sueño—le contesto.
—¿una pesadilla?
—no estoy seguro.
—bueno, eso ya no importa, solo trata de dormir.
—si, tú no te preocupes mamá, solo duerme bien.
—tú igual.
Pero Sora ya no durmió más esa noche.
