Aquel gigante grupo se encontraba en la casa de los antiguos espadas haciendo tareas del instituto. Al menos una parte hacia tarea mientras que la mayoría consideraba aquello como algo completamente inútil ya que no eran humanos y eso no iba a servirle de nada.

Sintieron una fuerte presión espiritual y los shinigamis y el Quincy salieron de ahí lo más rápido posible.

Al llegar al lugar había un Gillian.

-. ¡Maldita sea que gran día! - gritaron Miyuki e Ikkaku con emoción.

-. ¡No hagan nada estupido! - ordenó el de mayor rango al ver como esas dos bestias querían atacar sin más.

Rara vez los Gillian salían de hueco mundo, definitivamente un reiatsu muy grande lo estaba inspirando a entrar.

La estrategia fue atacar juntos y así lo hicieron, algunos activaron sus bankais y de ninguna forma le hacían un rasguño. Aquel hollow gigante se dispuso a hacer su movimiento el cual era un Cero. Los ex-espada llegaron a unirse a la batalla y mientras el cero se formaba trataron de interrumpir pero fue inútil.

-. Eso no es un gillian cualquiera - dijo Rukia tratando de recuperar el aliento. Ni siquiera Ichigo pudo lograr que retrocediera.

Antes de que aquel disparo fuese lanzado parte de su rostro se congeló con hielo vieleta. Eso lo hizo enojar. Vieron en la dirección donde provino y se encontraban Ikkaku y Miyuki.

-. ¿Asustado? - gritó Miyuki y el Gillian hizo un fuerte sonido.

La chida de ojos bicolor colocó su zampakuto en posición como si tuviese una mirilla y de ella salido una bola violeta brillante hacia Ikkaku la cual golpeó con su espada para que tomara dirección a su enemigo, esto lo inmovilizó unos momentos que ambos aprovecharon para acortar distancia.

-. Ya entiendo por qué es teniente de kempachi. - dijo Ichigo.

-. Ella es solo una idiota. - dijo Hitsugaya enojado porque aquellos dos inmaduros lo estaban desobedeciendo.

-. Capitán no diga eso. Ella es formidable. El solo lo dice porque le tiene rencor.

Los demás fueron a ayudar a sus compañeros mientras que Orihime quien había llegado hacía poco a encargaba de curar a Rukia para que se uniera a la batalla.

El Gillian se detuvo y luego se sintió un pesado y frío reiatsu, esta vez no había sido tan fuerte como las veces anteriores pero estaba. Hitsugaya, rukia y Miyuki no sentían el frío tanto como los demás y la última se relamió el labio por la excitación de la batalla.

Una figura pequeña y llena de vendas que cubrían todo su cuerpo apareció, tenía un largo y ondulado cabello blanco con un ojo azul oscuro era todo lo que aquellas vendas dejaban ver.

Grimmjow miró a Ulquiorra quien estaba con el ceño fruncido ante eso. Miyuki olvidó al Gillian y se fue encima de la chica la cual frenaba sus ataques con sus manos. La chica de las vendas aparentemente se cansó y le dio un golpe en la nuca a la pelo azul haciéndola perder el conocimiento. Ichigo fue a su rescate.

Halibel y Grimmjow la atacaron con balas que desviaba igual con sus manos como que aquello era un juego de niños. Una bala se desvió en dirección a Inoue la que fue rápida y se protegió con sus flores pero el impacto la hizo desmayarse.

Luego de eso la chica de blancos cabellos aumentó su presión espiritual inmovilizando a los presentes, se acercó al Gillian y al tocarlo simplemente lo congeló. De la misma forma que llego así se fue y no hubo más rastro de su presión espiritual.

-. Te paralizaste - comentó la rubia rompiendo el silencio, no recibió respuesta. - ¿crees que sea ella?

-. Se siente como ella - habló grimmjow que sabía que el pelinegro no reponderiaz

-. Si es ella estamos en graves problemas.

-. ¿Que diablos es ella? - preguntó Ichigo mientras veía a Miyuki aún inconsciente.

-. Una bestia. - respondió Yumichika quien estaba ahí junto a Ikaku. Ichigo vio a Tōshirō del otro lado de la habitación recargando en la pared.

-. ¿Es tan poderosa que ustedes le temen?

-. No, no. Eso fue una apuesta que perdimos, Miyuki nos trata como iguales. - empezó Ikkaku - nuestra división como ya sabes tiene a los shinigamis más fuertes y hambrientos de batalla, por eso está conformada solo por hombres... así que puedes imaginar el potencial de Miyuki para no solo pertenecer a ella sino ser la teniente del capitán Kempachi.

-. Ahora entiendo un poco mejor.

-. Algunos dicen que ella puede ser la próxima kempachi - ichigo tembló ante eso.

-. La señorita Miyuki así como es de poderosa es de leal, moriría por cualquiera de nosotros sin pensarlo - terminó Yumichika quien era gran amigo de la chica. - a pesar de que en nuestro escuadrón seamos bestias de batalla somos muy unidos.

-. Miyuki es muy inmadura, pierde el control rápidamente y se lanza sin pensar en consecuencias. ¡Por eso está así! Si sigue así nunca llegará a ser capitana de nada - dijo Hitsugaya molesto, odiaba ser desobedecido.

-. Tōshirō debes relajarte. - le dijo el pelinaranaja viendo como su amiga se revolvía, ahora solo estaba dormida.

-. Hitsugaya... - dijo la chica de ojos bicolor ya despierta - eres un enano muy rencoroso... debes superar el pasado, ademas eso qué pasó no tenía nada que ver conmigo. - se miraron a los ojos por primera vez en mucho tiempo u Tōshirō no pudo sostener la mirada.

Mientras tanto en la casa de los arrancar había alguien de sobra, la castaña estaba plácidamente dormida en la cama de Ulquiorra el cual con suerte había cruzado una oración completa con ella, ninguno era de muchas palabras. Al principio estaba dormida en el suelo pero no quisieron despertarla y decidieron llevarla al cuarto de el, el dormiría en el sofá esa noche en el momento que le diera sueño.

Ulquiorra subió a la azotea, no tenía sueño en ese momento. Su mente se encontraba lejos, mucho tiempo atrás cuando era humano y aún después de ser un hueco.

No supo cuánto tiempo estuvo pensando en aquello cuando sintió una presencia tras el, giro y vio a Aihime ahí temblando y envuelta en las sábanas que le pertenecían a él.

-. P-perdón... - decía, tenía mucho frío. Ni siquiera podía hablar

-. Descuida humana. - tranquilizó el acercándose. Los temblores de la chica se hacían más fuertes y el de ojos esmeraldas la abrazó. Pudo sentir lo congelante que era el cuerpo de la chica y al cabo de unos segundos ella correspondió el abrazo.

El abrazo duro varios minutos. Hasta que sus temblores cesaron, ella se encontraba avergonzada por su comportamiento y sorprendida por el de Ulquiorra puesto que pocas eran las palabras que habían cruzado.

-. Lamento haberme dormido, no quería ser una molestia. Solo estaba cansada, Orihime debe estar preocupada por mi. rayos. De verdad perdóname... - fue callada, el pálido chico frente a ella colocó un dedo sobre sus labios indicándole que se callara. Estaba hablando demasiado.

-. ¿Por qué despertaste? - fue su única interrogante.

-. Tuve una pesadilla... - susurró y el pudo escucharla gracias al silencio de la noche. Había conceptos que el conocía gracias a la mujer.

-. Humana. Puedes quedarte si no quieres dormir. - le dijo para sorpresa de ambos.

-. Gracias - dijo y se sentó cerca de la puerta. Ulquiorra por alguna razón se sentó junto a ella.

Ahí, viendo las estrellas esos dos seres que parecían no tener corazón.

CONTINUARÁ...