Miyuki, Tōshirō y Aihime se encontraban en la nieve, los dos primeros acostados en ella mientras que la última solo estaba de pie haciéndoles compañía, aún no localizaban aquel reiatsu y a Miyuki le molestaba aquello, nunca había estado en una misión tan larga; los gigai la cansaban más. Le disgustaba de sobremanera.

Los demás estaban dentro de la casa resguardándose del frío invierno. Aihime entró y se sentó en el sofá siendo seguida de Grimmjow, se llevaban bien.

-. Deberías abrigarte - le dijo el de pelo azul haciendo que ella le saltara encima. Siempre estaban con sus juegos.

El pelonaranja se encontraba con una Shinigami de pelo azul, habían pasado unos meses desde que estaba en el mundo de los vivos así que el tuvo la oportunidad de comprobar todo lo que le habían dicho sus compañeros de escuadrón. Era una guerrera formidable , era teniente de la undécima división y se lo tenía bien ganado.

-. Eres formidable Kurosaki Ichigo - dijo la chica tirada junto a él tratando de respirar el aliento.

-. Lo mismo digo señora teniente.

Recuperaban el aliento para continuar con el entrenamiento. La peloazul cerró sus ojos repasando el entrenamiento en su mente para así mejorar pero lo que no sabía que mientras en su mente solo estaba aquella pelea su oponente la miraba fijamente.

Ichigo miraba como su pecho subía y baja de manera irregular, tenía los ojos cerrados y unas largas y negras pestañas a pesar de que su pelo era azul, una final capa de sudor estaba en su frente y por encima de sus labios. Labios que últimamente el miraba demasiado. Pasaba mucho tiempo con ella y la mayoría era entrenando así que solo sabía sobre ella lo que le habían dicho los demás shinigamis.

-. Un poco más y voy a vencerte - le dijo Ichigo interrumpiendo sus pensamientos. Ella sonrió.

-. Yo soy de la división 11 Kurosaki. No se que diablos te han dicho de mi pero yo soy de la nobleza... - ante aquella confesión Ichigo no se sorprendió tanto, no era la primera vez que veía a una noble sin gracia ni sentido de responsabilidad - me gusta la batalla, me encanta sentir la desesperación del enemigo. Yo no tengo batallas con un propósito, no tengo batallas para morir en ellas, no peleo para salvar a alguien o porque como Shinigami en ocasiones se me ordena. Tengo batallas para sentirme viva. - sonrío e Ichigo pudo divisar sus colmillos, hablar con ella le recordaba a Kempachi.

-. Pareces hija de kempachi.

-. Ken-San me ha ayudado bastante en todo. - giró su rostro a Ichigo, ahora lo miraba con media sonrisa.

-. Tengo tantas preguntas acerca de ti.

-. Ya se acabo la sección de preguntas por hoy. Sostén esto - dijo pasándole su Zampakuto y ahí Ichigo pudo divisarla bien, tenía una larga y fina hoja, más de lo mnormal y la punta hacía una medica luna. El mango de color azul y algunos flecos violetas le colgaban. Dudo un Segundo pero la tomó cayendo al suelo por no soltarla. - ¿sientes mi poder? Puedo cortarte a la mitad si bajas la guardia.

Miyuki POV

Terminé la última sesión de mi entrenamiento con Kurosaki y casi maté al pobre chico. Era el momento en que yo me reportara a la sociedad de almas y así lo hice. Cuando salí por fin de las oficinas de la primera división me dirigí al encuentro con mi capitán, mientras caminaba me topaba con algunos otros tenientes que sentían mi presencia, era confortante verlos aunque no había pasado tanto tiempo desde la última vez que vine.

Choque con alguien que salía mientras yo entraba a la oficina de mi capitán y el me miraba con una sonrisa esperando el espectáculo, baje la mirada y vi a una chica que conocía bastante bien.

-. Lo siento señora, no la vi - dijo con el seño fruncido, iba a matar a esa chica si la escuchaba decirme señora una vez mas. Sonreí de lado.

-. Descuida. No te vi por tu tamaño y no te sentí por lo débil que eres. ¿Me recuerdas tu puesto, octavo o algo así? - respondí y la vi llenarse de furia con cada una de mis palabras.

-. ¡Soy una teniente!.. - la interrumpí.

-. Los estándares bajan cada vez más - le dije y cerré la puerta en su cara dejándola con las palabras.

Mi capitán se encontraba ahí con una sonrisa y a su lado Yachiru que era un espíritu tan poderoso que todos podíamos verla.

-. ¡Fue genial! - me dijo la pequeña de pelo rosa aplaudiendo.

-. Lo sé. - le sonreí - Capitan supongo que ya le entregaron mi reporte.

-. Así es. ¿Estás entrenando? - asentí - Perfecto puedes volver a tu misión. - me dispuse a retirarme y sus palabras me detuvieron - cuídate en el mundo de los vivos

-. Lo haré capitán

Hice una reverencia y salí, quizás la misión era más peligrosa de lo que parecía.

-. Deja de pensar en tonterías - dijo una voz en mi mente, sabia que era mi zampakuto.

-. Son recuerdos.

-. Es el pasado. El pasado debe dejarse ahí.

-. No siempre.

-. Estás triste por una pregunta que ni siquiera tiene respuesta.

-. ¿Y si fuera un si? ¿Y si Aizen sabe de ella y yo aquí perdiendo el tiempo? - grite molesta. Mi espada era muy obstinada.

-. No lo sabes, no debes condenarte por eso.

-. La razón de hacerme esa pregunta no Y debería existir - fue mi respuesta, ella se quedó en silencio. Ambas éramos un caso perdido.

Suspiré si seguí caminando mientras recordaba el maldito día en que me dejé convencer de hacer algo tan estupido.

CONTINUARÁ...