En algún lugar de Karakura a lo alto del cielo se abrió una garganta. Salió de esta una figura pequeña y delgada, estaba saliendo un arrancar femenino con una enorme sonrisa de ojos color naranja y un pelo blanco y lacio que caía hasta la mitad de su espalda, un mechón caía por su rostro. Decidió admirar el paisaje mientras lo que serían sus contrincantes llegaban.

La ciudad debajo de ella, algunos humanos y otros espiritus de pobre presión espiritual que no valía la pena comer porque no aportarían prácticamente nada. Entró su mano dentro de lo que quedaba de su mascara de arrancar para rascarse. La máscara abarcaba desde su oreja hasta la mitad de la parte trasera de su cabeza con una puntiaguda oreja y un cuerno algo torcido aunque pequeño.

Ante la arrancar apareció una chica de pelo azul con su Zampakuto desenvainada, la pelo blanca frunció el ceño ante su aparición.

-. Tu no eres mi oponente. - artículo con su fina y delicada voz.

Miyuki atacó sin mediar palabra, la arrancar solo evitaba sus golpes y los que recibía los detenía con su mano.

-. Eres una Shinigami poderosa ¿cual es tu nombre?

-. Miyuki Kobayashi, teniente de la onceava división - respondió sin dejar de atacar lo que a la arrancar le pareció interesante. Pocos de sus contrincantes podían hablar y seguirle El Paso al mismo tiempo.

La de ojos bicolor lanzaba ataques al azar, principalmente para medir la fuerza de aquella arrancar que estaba más enfocada en conversar. Decidió alejarse para así tener la conversación que tanto ansiaba.

-. ¿No quieres saber mi nombre ? - preguntó extrañada.

-. No me interesan los nombres de las personas que voy a matar - fue su respuesta con una sonrisa autosuficiente.

-. Me gusta tu seguridad Miyuki Kobayashi.

La arrancar fue quien atacó primero haciendo a Miyuki sonreír, la arrancar había desenvainado su espada. Poco a poco fueron llegando sus amigos y ninguno intervino en la batalla, nadie estaba encima de nadie simplemente iguales.

La arrancar lanzó un cero y Miyuki desvió con su espada. La arrancar sonrió ante aquello y se puso a la altura de Tōshirō para atacarlo, ahora era un dos contra uno y la arrancar no estaba esforzándose.

Lanzó varias balas a los demás haciéndolos entrar en la pelea.

-. Ninguno de ustedes me interesa. Quiero al que emana el frío reiatsu o terminare por matarlos a todos - sonrió.

Orihime había llegado con los espadas que atacaron rápidamente, hallibel fue herida en el hombro mientras que Grimmjow tenía la Zampakuto de la pelo blanca clavada.

Ichigo estaba siendo curado por Orihime para seguir apoyando a sus amigos en la batalla cuando de repente la arrancar se acercó a ella con una sonrisa.

-. ¡Hime-Chan! - gritó y después la abrazó, la recordaba cuando fue prisionera en Las nosches.

-. Hola Kokoro-San - dijo correspondiendo el abrazo, era cierto que era de las peores pero conOrihime formó una amistad.

-. ¿Donde está quien emana el frío reiatsu? - preguntó en un tono más sombrío - tienes rastros de ese reiatsu.

-. No lo sé - dijo provocando que Kokoro la golpeara. Ichigo atacó para defender a su amiga.

De repente se volvió a sentir aquel reiatsu. Giraron y estaba la chica cubierta de vendas. Kokoro se puso a su altura.

-. Lucha conmigo - exigió Kokoro atacando a la chica de las vendas.

No hubo respuesta pero se defendía de los ataques, ambas lanzaban golpes que eran esquivados o bloqueados. Orihime curaba a sus amigos lo más rápido que podía para el momento que regresaran a pelear. No sabían si la ganadora era amiga o enemiga.

Orihime veía con preocupación al de ojos esmeralda mientras lo curaba, ambos estaban realmente confundidos con la aparición de Kokoro en el mundo de los vivos.

Miro a sus amigos que estaban heridos, Harribel y Grimmjow ya estaban curados y no querían intervenir en aquello. Kurosaki y Kobayashi estaba apoyados uno en el otro, eran los más heridos hasta el momento, Uryū acababa de llegar al pleito y ayudaba a Rangiku que estaba junto a Tōshirō y de tras el los demás shinigamis. Ikkaku se encontraba inconsciente.

El aire se volvía denso por la fuerte presión espiritual de las dos mujeres que peleaban. Orihime estaba preocupada por la mujer que peleaba con Kokoro, la había visto en las noches. Era muy poderosa.

La de pelo corto lanzó un cero que la otra chica esquivó sin problemas molestando a la que lo produjo.

-. ¿Que quieres? - preguntó la chica de las vendas.

No obtuvo respuesta.

Desenvainó su espada y comenzó a atacar con ella, Kokoro vio como la chica tomaba más dificultades en esquivar y bloquear sus ataques.

Veían como la del largo cabello aún no había sacado su espada y prefería luchar con su mano, recordándole a los demás las similitudes en estilo de lucha con Ulquiorra.

Su ira crecía y decidió bajar con los demás presentes que rápido se colocaron en posición de lucha, ella usó sonido para ponerse frente a la chica de pelo naranja.

-. ¿Cuál es tu similitud con la chica? - dijo lanzándole un golpe a Orihime que fue detenido por el de pelo negro, los naranjas ojos vieron a los Esmeraldas con ira, lanzó un cero con la mano que Ulquiorra sostenía y lo envió lejos.

-. ¡Kokoro-san, por favor! Debes detener esto - pidió Orihime.

-. Te hice una pregunta.

Orihime guardó silencio y esta vez si fue golpeada en el rostro por la arrancar enemiga. La de las vendas fue rápidamente a socorrer a la peli-naranja golpeando a la arrancar.

-. ¿Acaso volviste a tener emociones? - habló sacando su espada nuevamente. No recibió una respuesta así que arremetió contra ella.

Gracias a que bajo la guardia pudo acertar varios golpes con su espada, causando que las vendas de rompieran al igual que unas cuantas heridas. Las vendas cayeron al suelo dejando ver la identidad de la chica.

La de pelo blanco corto frunció el ceño al ver aquel rostro que aunque tenía algunas diferencias era uno que recordaba y odiaba.

Los ex-espadas veían la escena atónitos aunque uno de ellos permanecía estoico.

Ichigo y Miyuki se sostenían de las manos y al ver a quien poseía aquel reiatsu instintivamente las apretaron, yumichika abrio la boca como sorpresa mientras Ikkaku seguía desmayado.

Rukia, Renji y Rangiku soltaron un resuello casi al mismo tiempo, parecía una broma de mal gusto. Hitsugaya se posicionó junto a Orihime.

-. No puede ser... - susurró la pelinaranja al ver todo lo que pasaba.

CONTINUARÁ...