La última venda cayó frente a los presentes. La chica dueña de aquel largo cabello blanco tenía un ojos azul marino y el otro gris. Sus ropas eran blancas y algo reveladoras pero ese rostro, ese rostro lo conocían perfectamente.

-. ¿Que significa esto Orihime Inoue? - preguntó Tōshirō y la chica no podía articular palabra.

-. ¡Inoue! - llamó Ichigo esperando una explicación y sólo obtuvo lágrimas.

Por encima de ellos ambas peliblacas se miraban, una prestaba más atención a la escena de abajo que a su oponente.

-. Yo te maté- susurró Kokoro.

-. Parece que no hiciste un buen trabajo. - comentó con su habitual sarcasmo. Recibió un ataque al que a penas pudo reaccionar bloqueándolo. Liberó más su reiatsu para alejar un poco a su rival. Todos lo sintieron nuevamente, ese era el reiatsu que tenía todo fuera de control, el reiatsu que había hecho que 7 shinigamis duraran varios meses en el mundo de los vivos.

Todo el tiempo estuvo encima de ellos y ninguno lo notó. Aihime Inoue, la hermana de Orihime era la dueña de aquel poder. ¿Como no se dieron cuenta? La tenían cerca todo el tiempo.

Cuando los puños de las mujeres chocaban el reiatsu podía verse, el rojo y el blanco chocaban.

Orihime veía preocupada la escena de su hermana con esa arrancar Kokoro. Ella nunca participó en la pelea por karakura y no la custodiaba así que ellos no conocían su descomunal poder pero ella si y eso le preocupaba.

Kokoro lanzó un cero de color rosado y rojo hacia Orihime.

Todo pasó muy rápido.

Se dispersó el humo y Orihime pudo ver a Ichigo, Ulquiorra y a su hermana que habían detenido el cero con sus espadas.

La que lo había detenido fue su hermana menor, nunca la vio desenvainar su espada.

La empuñadura era de color negro y azul mientras que la hoja era metálica de un lado y del otro era de hielo. Todo su reiatsu provenía de ella.

Kokoro sonrió y volvió a sacar su espada. Había tocado el nervio correcto.

Aihime estaba furiosa, quería acabar con esa maldita pelea que la había dejado expuesta ante los amigos de su hermana. Logró herir a su oponente en el brazo, se congeló al rededor de su herida haciendo que el dolor fuese más intenso.

Kokoro liberó una gran parte de su reiatsu y se tornó rojo, Aihime hizo lo mismo pero el suyo se tornó blanco,

A los presentes se les hacía algo difícil respirar gracias a la intensidad de los reiatsus de las dos mujeres, chocaban fuertemente y sus velocidades habían aumentado.

-. ¡Maldita sea! Yo te maté - volvió a decir dejando a todos incluyendo a Aihime confundidos ante eso.

-. No parece - respondió irónica.

Kokoro tenía varias heridas hechas por Aihime y la de pelo más largo se presionaba el abdomen, había sido atravesada por la Zampakuto de su oponente, los reiatsus se habían debilitado tanto que a penas se podían mantener en el aire.

Kokoro decidió retirarse no sin antes lanzar un cero, sabía que ella chica estaba débil y no le daría tiempo moverse.

-. ¡Aihime! - gritó su hermana mayor y Miyuki fue a socorrerla, usó su Zampakuto para recibir el cero y funcionó.

La garganta se abrió tragándose a Kokoro. Aihime se dio cuenta que estaba bien.

-. Gracias Miyuki - le dijo a su amiga que la miraba furiosa. Tosió algo de sangre y cayó inconsciente. Iba en dirección al suelo y si caía de tan alto con lo débil que estaba quizás moriría.

El Shinigami sustituto fue a intentar atraparla antes de llegar al suelo...

Todos se encontraban en la tienda de Urahara al rededor de una inconsciente chica que estaba muy herida. Orihime hacía su mayor esfuerzo por curarla pero algo había en la Zampakuto de Kokoro que lo hacía más difícil de lo normal.

Sus amigos las veían a ambas. La Inoue mayor tenía los ojos llorosos, no quería que sus amigos la consideraran una traidora.

-. ¿No piensas decir nada? - interrogó Ichigo molesto, Rukia puso la mano en su espalda indicando que se calmará.

-... - la chica no dijo nada, solo miraba tratando de que las lágrimas no salieran.

-. Inoue, sabias que la buscábamos. ¡Sabias que puede ser peligrosa! - esta vez fue la Shinigami de pelo azul.

-. ¡Es mi hermana! ¿Acaso debo de ponerla de rodillas y descubrirle el cuello? No es peligrosa, ella nunca dañaría a nadie con sus poderes... yo lo sé - dijo terminando su proceso de curación. Sabia que su hermana menor seguiría inconsciente.

-. ¿Que es ella? - preguntó la arrancar mujer.

-. Es humana...

-. Su reiatsu mayormente viene de su espada... es una característica arrancar. - habló Ulquiorra, Orihime se quedó paralizada al igual que los demás. Tōshirō simplemente escuchaba.

-. Hay una leyenda en hueco mundo sobre una chica de hielo... ¿acaso la leyenda es real? - preguntó Grimmjow y Hallibel no dio respuesta.

-. ¡Eso es imposible! Yo la vi nacer, estuve varios años con ella. Siempre ha tenido esa energía. - defendió nuevamente.

-. No nos dijiste. - dijo Ishida algo dolido, sus compañeros se sentían igual. - sabias que la buscábamos, no confiaste en nosotros.

-. Lo siento amigos - la chica había empezado a llorar y Grimmjow se acercó a ella, tomó una de sus manos y acarició su cabello haciendo que Uryū se molestará - pero ese secreto no me pertenecía a mi - fue su respuesta.

Urahara entró para sacarlos de esa habitación no sin antes colocarlo una especie de brazalete negro que empezó a brillar cuando lo puso en su muñeca.

Orihime sollozaba temiendo lo que le pasaría a su hermana.

-. Por favor Hitsugaya-San permita demostrar que el poder de Aihime no se revelará en nuestra contra. - pidió como último recurso, temia por la vida de su hermana.