Muchas gracias a las personas que se tomaron el tiempo de leer esta historia que a penas comienza, les prometo no retrasarla tanto y poder terminar algo que guste a todos, nos vemos en el siguiente capítulo.

Capítulo II Deber y deseo

Serenity rebozaba de felicidad estos últimos días, ya que podía observar y escuchar cualquier cosa en la tierra. En cuanto tenía tiempo libre lo ocupaba en el sistema observando y visitando virtualmente todo

Una mañana, la princesa se levantó inusualmente temprano, pensó, la noche anterior, que podía contemplar la tierra antes de sus clases con Mercury. Había descubierto un lugar hermoso, lleno de lagos cristalinos, bosques y claros rebosantes de todo tipo de flores, soñaba con estar ahí y verlo con más detenimiento.

Por los pasillos, rumbo a la marquesina trasera, vio a su madre caminar por delante junto a los emisarios de paz de la luna, guardó su distancia para no interrumpir, así que sólo se limitó a escuchar lo que decían ya que no le quedaba de otra al estar tan cerca.

Lamento el haberlos hecho venir hasta el palacio, se que este viaje salió de improviso y el santuario lunar está ocupado por las ninfas… – decía la reina –

– Su majestad, para nosotros es una pena importunar en palacio, pero me temo que este viaje es necesario para ambas naciones, debemos investigar lo que ocurre en la tierra.

–Entiendo, el portal del santuario estará desocupado en unos días, sin embargo, pueden usar el de palacio si lo llegasen a requerir

–No era de mi conocimiento que había un portal a la tierra en el palacio, su Alteza – dijo uno de los emisarios

–Casi nadie lo sabe, ha estado en desuso por milenios, como sabrán, nuestros antepasados solían bajar a la tierra con el fin de guiar e instruir a la humanidad para ayudar a su prosperidad, por ello nos veneran y respetan, sus plegarias hacen que nuestro astro siga brillando, nosotros velamos y nos aseguramos de que siga la paz y abundancia de ambos reinos, solo que… desde hace mucho tiempo se prohibió que los dioses del Milenio de Plata viajen a la tierra, pues nuestro trabajo estaba hecho, los humanos debían aprender a evolucionar y progresar sin nuestra intervención directa y así se ha preservado desde ese entonces.

Su alteza ¿usted no utilizaba este portal para ir a la tierra?

Hace cientos de años la visité, por supuesto que no fue para interferir, solo fue para devolver un objeto sagrado a uno de sus templos, no utilicé este portal sino el del santuario, trato de mantener la promesa de los dioses de no bajar a la tierra a no ser por causas mayores… en fin, ya no ha habido razón alguna para nuestra presencia en la tierra.

Me alegra que no lo destruyeran, esta marquesina es hermosa y la tierra se ve esplendida desde aquí

Este portal tiene más funciones, no sé utilizan del todo, la princesa gusta de jugar y entretenerse en este lugar.

Estamos listos, su majestad.

Recopilen la información necesaria, colóquense en el centro. Para volver, pronuncien juntos estas palabras: lunam iluminat

En nombre de su majestad, así será –dijeron al unísono los emisarios, con sus puños al corazón.

TERRARUM ORBEM –pronunció con claridad la Reina

**Todo este tiempo, pude estar en la tierra con tan simples palabras, pero… lo tengo prohibido ¿por qué es tan sencillo ir hacia el lugar que más deseo conocer y tan difícil el poder realizarlo? **

Serenity se dio la vuelta y siguió caminando por los pasillos, con la cabeza en la tierra y su mirada por los suelos.

–PRINCESA

¿Qué! Contestó desconcertada

Tu plato, no has comido un solo bocado, dijo Júpiter preocupada

Todos en la mesa del comedor voltearon hacia Serenity.

Emmm disculpen hoy no tengo apetito. Madre, perdone mi falta, pero ¿puedo retirarme?

Princesa Serenity, te excuso por hoy, antes de que te vayas, les aviso que saldré del Milenio de Plata nuevamente, me temo que parto más tarde, son asuntos que no puedo postergar.

¿Todo bien, su Alteza? Preguntó Venus, alerta

Líder de las guardianas, no hay nada de qué preocuparse, de lo contrario ya lo sabrías, cuida de la princesa y el reino en mi ausencia

Así será mi reina.

Serenity se marchó a su habitación, no quería hacer nada más recostarse en su cama, le deprimió más aún el saber lo fácil que era estar en la tierra y lo imposible que era para ella no poder romper las reglas. Solo contadas personas bajaban a la tierra, por lo visto no usan el portal del palacio sino el del santuario… **muy difícil sería escabullirse por ahí, las sacerdotisas del lugar jamás abandonan su puesto…**

Las sailor guardianas se reunieron en el salón después de un día de arduo de labor.

Serenity se comportó muy raro en todo el día – dijo Júpiter

Llegó demasiado temprano a sus lecciones ahora que lo pienso, estuvo también muy desanimada…

¿Segura que no empezaste con un tema muy aburrido, Mercury?

No lo creo, Mars. Veíamos ecosistemas de la tierra, es de sus temas favoritos

Chicas, hay que descubrir que es lo que está pasando con ella… no puede seguir así…

Venus comenzaba a sentirse triste de que su princesa y mejor amiga no te le sea suficiente su vida como princesa…

Creo que iré a hablar con ella.

Venus, no crees que estará ya dormida

Iré a verla de todos modos, descansen chicas

Sailor Venus tocó varias veces la puerta de la princesa, no contestó, así que la abrió con cuidado. Una lámpara tenue iluminaba la habitación, Serenity estaba recostada boca abajo y parecía profundamente dormida, había un gato negro recostado a su lado.

¡Luna!

Shhhh, la princesa por fin logró dormirse

Luna, no sabía que ya habían llegado ¿Artemis…?

Fue a tu habitación hace un buen rato, estaba cansando posiblemente se echó a dormir

Que bueno… ya los extrañábamos por aquí…

Nosotros igual, la reina nos mandó a varios reinos bastante alejados… ya añorábamos nuestro hogar… pero ¿Qué haces en la habitación de Serenity?

La princesa… se que no has estado por aquí y no sé si lo hayas notado, pero su ánimo no ha ido más que bajando en los últimos días.

Ya sé, me contó parte de ello, supongo ya sabrás de que se trata

La tierra… ¿cómo alguien que lo tiene todo aquí puede desear estar con humanos comunes y corrientes?

Su curiosidad es grande, no ha entendido del todo el deber y las obligaciones que tiene como princesa de este reino

Somos privilegiados, Luna…

Esos privilegios vienen acompañados de grandes responsabilidades, tú, como líder de las Sailor Guardianas lo entiendes perfectamente. Serenity es un tanto infantil y creo desea más de lo que tiene y eso son posibilidades, como princesa de la luna carece de ellas

Entiendo que se frustre por ello ¿Qué podría hacer para que no se sienta tan miserable?

Yo también he estado pensando en eso, hoy pasó algo que la perturbó, pero no me quiso dar detalles ¿sabes qué ocurrió?

No, nosotras también lo notamos, pero no dijo nada, lleva en su cuarto desde la tarde…

Todo este tiempo… -dijo una voz temblorosa-

Luna y Venus se giraron hacia la princesa

Todo este tiempo y ¿ustedes lo sabían?

¿Saber qué, Serenity?

Sabían cuál era mi sueño, desde siempre ustedes lo sabían –dijo sollozando-

¿A qué te refieres?

El portal… de la marquesina... ¿Sabían su uso?

Princesa, yo nunca he viajado a la tierra, obviamente no lo sabía – le dijo Venus, secando sus lágrimas-

Creo que no puedo decir los mismo, princesa…

¿qué! -dijeron al unísono Venus y Serenity

Es un portal antiguo, su uso está prohibido por la reina ¿por qué te diría algo como ello? No fue mi intensión princesa, si lo supieras sería lo mismo que con la puerta del tiempo.

Luna, es que es tan injusto -dijo sollozando-

Lo lamento mi dulce niña, te dejo descansar.

Luna salió de la habitación con una mirada de tristeza, odiaba no poder complacer a la princesa que tanto quería

Venus, a veces siento que es una verdadera maldición ser la princesa de la luna…

¿Cómo puedes decir esas barbaridades? Eres una persona con mucha suerte, acaso… ¿no te basta con nosotras? Somos casi como tus hermanas …

Serenity al escuchar lo que dijo Venus no pudo sentirse más que peor de lo que ya se encontraba, que ingrata era, al no pensar en lo que decía frente a sus amadas amigas.

Venus, lo siento, he hablado sin pensar, mis sentimientos se apoderan de mi habla y es tan complicado cuidar lo que de mi boca sale. Jamás podría aborrecer la compañía que siempre me obsequian, agradezco la felicidad que me provoca el pasar tiempo con ustedes… Las amo tanto como a este reino, pero ¿nunca has pensado en tener algo más? Desde que nacimos, siempre fue con responsabilidades en nuestra espalda, no tuvimos de otra, no tuvimos… POSIBILIDADES

Princesa, no sé que decir, por supuesto que jamás se me ocurrieron tales cosas, trato de entenderte, no tengo más palabras para convencerla de lo contrario, no lo sé, tal vez si tan solo hablaras con la reina al respecto… ¿podría ayudar?

No, Venus, eso es asunto zancado, hace años que platiqué con mi madre sobre la esperanza de visitar personalmente la tierra y sus palabras serán las mismas que en aquel entonces: el deber ante el placer sobre todas las cosas ¡Estoy harta de las reglas de este lugar!

Este lugar es tu hogar

¿Solo por ello he de sentirme feliz a todo momento, no quejarme y pretender que todo está bien?

Mmmm Demonios

¿…?

Te llevaré a la tierra

¿Qué! ¿es de verdad?

Que me maldigan los antiguos dioses si algo sale mal, haber si de una vez por todas te das cuenta de que la luna es mil veces mejor

Qué crueles intenciones, Venus

¿Quieres ir o no?

Está bien …No tienes por qué ponerte tan quejosa

¡Princesa!

Te adoro, Venus -le dijo la princesa saltando sobre ella, dándole un infantil abrazo-

Mañana es día de ocio, así que debería ser más fácil escabullirse por el portal. Nos vemos mañana después del desayuno.