Van tres capítulos, y esto se pondrá emocionante...


Ese hombre tenía un nombre.

También tenía gente que solía decir ese nombre.

Un día, fue capturado por una nave que nunca había visto antes, ni en foto ni en libro. Pero si en películas, películas de ciencia ficción.

Tras ser abducido, varias pruebas se realizaron con él. El dolor fue amortiguado por anestésicos, pero eso significaba que tuvo que pasar por tratamientos inhumanos durante su estadía. Y quienes lo secuestraron eran eficientes, siempre hacían todo lo posible hasta dejarlo al borde de la muerte y la locura, y así siempre podían realizar otras pruebas más adelante.

Ese hombre perdió su nombre, y se le asignó un número.

Ahora ya no recordaba ese nombre, ni a la gente que solía decirlo en su hogar.

Pero no olvidaría la destrucción que causo cuando logro de algún modo escapar de su situación, utilizando los poderes y capacidades que sus captores habían creado en él.

Acabo con todo y todos, sin tregua ni misericordia, pero al final se sintió vacío.

Sin saber cómo regresar, o siquiera si aún había lugar a donde regresar, vago por la nave investigando lo que había.

Adquirió un enfermizo gusto por la investigación al diseccionar los cuerpos de sus captores, pero ese gusto se perdió cuando se quedó sin ellos. Quedo solo en esa nave incomprensible, y para cuando supo cómo manejarla, ya no tenía la intención de regresar.

En su lugar, quiso crear su propio mundo, uno con gente como el, que quizás lo entendiese y acompañase.

De ese modo, empezó a abducir personas.

Los experimentos no eran tan eficientes ni el sabia tanto acerca del cuerpo humano como para mejorar su uso, además de que al estar solo, no tenía muchos puntos de vista. Muchos de los que entraban al laboratorio no salían con vida.

Pero muchos no son todos, una sobrevivió. A esa una, el decidió llamarla Fran, y fue su primer éxito.

Aun así, no cambio el índice de mortalidad en casi nada. Quizás tuvo alguna cualidad particular, pero él nunca la definió, por lo que convirtió a Fran en su mano derecha.

Experimentos seguían y seguían ocurriendo, y aun todos los abducidos morían. A este paso, el hombre no iba a convertir su deseo de crear compañeros en realidad nunca, así que decidió buscar a alguien lo suficientemente normal y promedio como para poder usarlo de referencia. Después de todo, medir la altura y la profundidad en la Tierra era visiblemente más fácil cuando te basabas en el nivel del mar como punto 0. Dicho de ese modo, la persona que usase seria clave.

Por eso es que hizo lo que pocas veces hacia; hablar con el individuo. Y si, su actitud le pareció tan plana y corriente como podía ser la de un chico de su edad.

Todo iba bien, y dentro de una hora empezaría el experimento. "Nada saldrá mal esta vez" pensaba

Por eso es que reacciono tan lentamente ante la situación en la que estaba… su lugar de descanso, el cual era la sala de control, empezó a emitir una alarma de varios sectores de la nave, como si alguien o algo los estuviese atacando.

Pero no a modo de ataque externo, sino como un sabotaje.

"¿eh? ¿Pero qué significa esto? ¿¡Qué está pasando aquí!?" pregunto una y otra vez ese sujeto mientras revisaba las notificaciones que se enviaban a la sala de control.

Efectuó operaciones de reparación, aislamiento y revisión en varias zonas, pero los problemas seguían llegando uno tras otro sin parar. Además, se puso en contacto con Fran, pero esta no le contestaba por alguna razón. La celda en donde estaba el inofensivo chico normal no tenía alerta alguna, por lo que no había sido forzada ni nada de eso. Las alertas se acumulaban mientras llegaban, pero solo una de ellas era potencialmente peligrosa.

"(¿una apertura de la zona de descarga? ¿Qué rayos está haciendo Fran en este momento? Tal parece que necesitara de algunas lecciones de responsabilidad)"

La apertura de la zona de descarga era usada para deshacerse de los desperdicios cuando estos llegaban a un cierto tope. Sin embargo, esto significaba que el espacio interior en la nave y el espacio exterior que daba con la atmosfera estarían conectados, por lo que normalmente solo se vaciaría esa zona sobrevolando a baja altura, no a decenas de kilómetros de la superficie como estaban ahora y con la baja presión atmosférica actual. El resultado podía terminar siendo una descompresión extrema que terminase deshaciéndose del aire respirable en la nave.

Viendo esto, el sujeto se propuso a bajar la altura de la nave antes de ir allí a arreglar el problema de forma directa. Con esto no se refiere a manual, pues pocas cosas puede hacerlas con sus manos que apenas demostraban la humanidad que alguna vez tuvieron. Pero con el tiempo, él ha logrado hacerse mucho más "poderoso" en otro sentido.

La chica Fran que tenía junto a él podía ser considerada como una chica con habilidad para recibir, manejar y emitir ondas, señales y datos. Su conjunto de habilidades era variado y muy útil, pero si tuviera que decirlo, ella era como una antena y supercomputadora humana.

Él por su parte, era más bien la sala de control de la nave en sí.

Sin importar lo que ocurriese, él lo resolvería sin ningún problema siempre y cuando esté en esa nave.

Kamisato y Fran habían tenido una pequeña reunión estratégica. En esta reunión estratégica, el chico sugirió un modo de vencer al "impostor" de forma que sean capaces de evitar el riesgo de ser afectados por el (imaginario) poder mental del impostor.

En cierto modo Fran era algo idiota por creer en las palabras sin fundamento de Kamisato Kakeru, pero este debía admitir que ella era muy hábil en la planificación, casi como si fuese una especie de computadora humana.

Su plan era algo complicado de preparar, pero fácil de ejecutar.

Obviamente debían atacar antes de que el "impostor" se diese cuenta de que "había sido descubierto", y el plan seria enviar mensajes falsos de alerta y peligro, que obligasen al "impostor" a actuar sin saber que hacer realmente. Una vez que fuese sitiado, se le haría saber que había un problema mayor en la zona de descarga, problema que debería poder resolverse de forma directa, abandonando la sala de control.

Una vez que la sala de control fuese desocupada, Fran entraría allí y bajaría la altitud de la nave. Kamisato por su parte, esperaría escondido cerca de la puerta de la zona de carga, esperando a que el "impostor" llegase. Una vez allí, Kamisato lo empujaría para que cayese en el lugar en donde normalmente se apilarían los deshechos antes de su eliminación, daría la señal, y Fran activaría la apertura de la compuerta de la zona de descarga. Actuando rápidamente, el "impostor" no podría hacer nada antes de ser enviado fuera de la nave a caer en el océano Atlántico.

Ese sería el supuesto fin del problema. Kamisato ya estaba pensando en cómo lidiar con Fran para explicarle que es lo que realmente había pasado, pero para eso primero debía terminar con esto.

"… vamos bien" murmuro Kamisato a nadie en particular. Puede que solo estuviese tratando de animarse a sí mismo, pues estaba a punto de dejar caer a alguien más a una altura que sin ser los 50 kilómetros que tenían hace no mucho, seguía siendo una altura comparable a aviones.

La hora no había llegado a las 19:00, pero eso era en Japón. Sobre el océano atlántico debía ser mucho más tarde (¿o más temprano?) pues se notaba que estaba oscuro por fuera.

De pronto, el chico japonés normal de preparatoria oyó pasos. No eran los pasos ligeros y lentos de Fran, sino unos más energéticos.

"(Ahí esta…)" pensó Kamisato preparando su posición.

Solo tenía que tirarlo y dar la señal, y Fran se encargaría del resto.

Similar a los conflictos que el chico tuvo el fin de semana, esto terminaría en el primer encuentro con un Kamisato aprovechando sus ventajas al máximo.

Los pasos finalmente se acercaron y entraron a la zona, dándole la espalda a un Kamisato que estaba pegado en la pared aprovechando el punto ciego que producía esta. Acto seguido, Kamisato empujo a la delgada figura hacia el centro de la zona de descarga.

"¡Ahora, Fran!" grito Kamisato confiando en que Fran pudiese escucharlo gracias a los micrófonos que previamente puso esta en esa zona.

Ella debió haberlo escuchado, pues un sonido pesado surgió después. El suelo bajo el cuerpo levantándose del "impostor" crujió, y finalmente pudo verse un movimiento de apertura hacia los costados.

Por un momento, pudo verse a la figura presenciando como el suelo se abría justo debajo de él y con el suelo moviéndose en dos direcciones opuestas pero con una pendiente hacia el medio, sería casi imposible echarse para un lado o rodar para evitar caer en la fisura que cada vez se abría más. Ese había sido el plan de acción.

Incluso antes de ver a la figura caer al vacío y abandonar la nave, Kamisato se sintió ganador.

Hasta que…

El sonido de apertura se detuvo de pronto. No, no solo se limitó a eso, sino que además se cerró por su cuenta.

Por un segundo, Kamisato dudo acerca de Fran, pues esta tenía los controles de la sala de control para manejar prácticamente cualquier cosa en la nave con solo presionar algunos interruptores (o al menos así es como Kamisato imaginaba la sala de control), pero una voz tranquila corrigió sus pensamientos.

Y los dirigió a la peor conclusión posible.

"nada mal" dijo la figura que ahora estaba en una posición de rodillas con las manos apoyadas en el suelo "Ciertamente, ese hubiera sido el modo adecuado para vencerme. Pero sabes, esa palabra que mencionaste… Fran, ¿acaso ella te está ayudando realmente?"

"pero… ¿que está pasando…?"

"Nada fuera de lo común, o al menos en esta nave. Veras, no te lo dije porque no lo consideraba necesario, pero yo controlo la nave de forma directa."

"¿Qué? pero, Fran es la que está en la sala de control ahora mismo…"

"La sala de control es muy útil realmente" dijo el sujeto "me permite manejar la nave sin necesidad de estar ahí de forma directa, por lo que me ahorra tiempo. Sin embargo, mi mente tiene mayor autoridad. ¿Crees que eres el primero que ha intentado tomar el control de la nave? ¿Creíste que tras más de 50 intentos y abducciones no habría mejorado en nada? No soy más un ser humano, así que no tenía razón para limitar mi poder aquí"

La situación se había volteado. La ventaja de Kamisato se había ido por el caño, y el poder del enemigo le daba una ventaja abrumadora mientras estuviese dentro de la nave. Quizás si Kamisato tuviese un arma cerca de él podría enfrentarlo rápidamente, pero si tuviese algo así, la hubiera usado por sorpresa contra su oponente cuando este entraba a la zona de descarga, en lugar de esperarlo y empujarlo.

"Ahora" dijo el verdadero maestro como si buscase una respuesta. "¿Qué debería hacer contigo?"

"¡…!"

-Mientras tanto, en la superficie—

Un par de chicas anormales discutían en una habitación normal.

Una de ellas se había convertido en una gemstone con poderes de planta durante el fin de semana.

La otra era una reconocida hacker a nivel mundial pero que tras el fin de semana se había vuelto una fugitiva.

Más allá de una edad y tamaños similares, ellas no tenían prácticamente nada en común… excepto un chico normal de preparatoria como el que puedes encontrar en cualquier lado.

"Y bueno, Ellen, ¿Qué haces aquí?" pregunto Claire con una clara duda al ver a esa chica desordenada en una habitación oscura como si fuese su propio hogar.

"… ¿Por qué debería responder?" dejo en claro Ellen desde su posición con más orgullo del que emanaba.

"me refiero, ¿no esta es la habitación de Kamisato Kakeru? Su hermana me acaba de recibir y dijo que quizás había llegado, ¡pero ahora que veo encuentro a alguien más!"

"¿Así que lo conoces? Realmente me hace preguntarme qué relación tienes con él, pero te advierto. La verdad acerca de mi relación con él podría hacer que te arrepientas de preguntar"

"No me asustas, soy su compañera de clases desde hace años y me ha ayudado en más de una ocasión en el club de jardinería del que soy presidenta" dijo Claire con el orgullo de alguien sacando sus mejores cartas a la mesa para atemorizar al oponente.

Pero el temor y la presión no era algo a lo que Ellen no estuviese acostumbrada a lidiar.

"vaya, vaya, así que eres la compañera de clases nada más. Bueno, eso supongo que me deja con la obligación de responder. Soy Ellen, una chica a la que Kamisato Kakeru dejo vivir aquí mismo. Y soy además quien salvo su vida en más de un sentido" dijo tratando de exagerar el hecho de que en cierto modo era su salvadora.

Claire dio un paso atrás, pero proceso la información y hablo, acomodándose sus gafas las cuales mostraban un curioso reflejo blanco que ocultaba sus ojos.

"no se a qué te refieres con eso, pero seguro que solo actúa por gratitud nada más. Mientras que a mi…"

"¿eso crees? Pues tengo algo que decirte al respecto." La interrumpió Ellen dispuesta a lanzar su mejor as.

Claire no oyó la interrupción y dio su argumento rápidamente, como si tratase de superar la voz de la otra chica quien también dio su propio argumento.

"¡Él me salvó!"

"¡Él me salvó!"

Pero ambas voces no se anularon hasta hacerse un balbuceo incomprensible, sino que se unieron como si fuese un coro.

Y ambas comprendieron lo que la otra dijo.

"…"

"…"

"¿Eh? ¿Cómo?"

"¿Eh? ¿Cuándo?"

Las dos se preguntaron acerca de dos datos diferentes, pero respondieron como si hubiesen preguntado ambos.

"Me salvo el sábado, lucho contra unos secuestradores." Dijo Claire.

"A mí el domingo, me ayudo a escapar de unos cazadores" Dijo Ellen.

...

"¿¡EEEEHHH!?"

"¿¡EEEEHHH!?"

"(Espera un momento, la salvo el domingo, eso la convierte en esa chica a la que él me dijo que ayudo a escapar, pero que fue quien borro su historial y el mío para evitar que nos persiguieran o rastrearan, ¿realmente es su salvadora? ¿¡Y también la mía!? Pero él nunca me dijo de esto en la escuela… ¿acaso tendré que ser más directa?)"

"(Rayos, si esta chica es la que lo hizo exponerse el sábado, entonces debe ser la razón por la que él era un objetivo, ¿tanto valía para él como para arriesgarse tanto? Y por si fuera poco, vino antes que yo. ¡Y es del mismo curso y por lo tanto edad que Kamisato-han! En cierto modo es mi senpai pero… ¡No! ¡Si él no ha hablado de ella es porque seguro que no será una amenaza!)"

De cualquier modo…

"(no le entregare a Kamisato-san)"

"(no le entregare a Kamisato-han)"

Las dos chicas analizaron a la otra en busca de la mayor cantidad de ventajas para sí mismas, pero se rindieron pronto. Las dos habían sido salvadas por el chico normal de preparatoria, y ambas tenían cierta noción sobre la existencia de la otra, pero nunca imaginaron que estarían tan cerca del chico en cuestión.

Casi como si fueran reflejos de la otra, se dieron la mano al mismo tiempo sin avisarse.

"Bueno, Ellen-san, supongo que dejare que vivas aquí si Kamisato-san está de acuerdo, pero si llegas a hacerle algo raro, me las pagaras" dijo Claire con una sonrisa bastante atemorizante.

"Gracias, uhm, no se tu nombre, pero si eres compañera de clases de Kamisato, por favor cuídalo en la escuela. Yo me encargare del resto" dijo Ellen ocultando su sonrisa con la mano que tenía libre.

"Gracias por la oferta (¡maldita engreída!), supongo que la tomare (¡no me quitaras a Kamisato-san!). Por cierto, me llamo Claire (¡es mejor nombre que el tuyo!)"

"No lo olvidare, Claire, (¿¡Quién te crees que eres!?). Espero que nos llevemos bien (¡Sueñas si crees que ganaras!)"

Las dos chicas se saludaron por un rato más, mientras que la pobre hermana mayor de Kamisato sentía escalofríos mientras sentía intenciones asesinas, pero con una extraña falta de ganas de entrar en la habitación para saber qué pasa.


Con este va el tercer capítulo, y por primera vez pongo algo de historia sobre un antagonista, pero con la NT 17 a estrenar el mes que viene, no encuentro la fuerza de voluntad para improvisarle una historia de fondo a Fran por temor a que sea totalmente opuesta si llega a explicarse en la novela.

Como sea, esperen el siguiente capítulo, que probablemente me tome un poco más subirlo, pero lo tendré listo antes de que acabe el mes.