DISCLAIMER: Los personajes de Dragon Ball pertenecen a Akira Toriyama, solo los he tomado prestados un rato para hacer este fanfiction.
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Noviembre, año 769
El revuelo por la desaparición de los androides y por conocer la identidad del salvador de la humanidad fue tal, que Gohan y el Dr. Briefs convencidos por sus familias decidieron aceptar su participación en el hecho. Gracias a eso, al adolescente le otorgaron apoyos económicos que le dieron la oportunidad de inscribirse en prestigiosas escuelas de investigación cumpliendo así su sueño y el de su madre.
El Dr. Briefs por su parte, se conformó con recibir los reconocimientos del gremio científico y de la sociedad sin aceptar gratificación alguna, afortunadamente su corporación comenzó a recuperarse una vez que la amenaza desapareció por lo que el dinero no le hacía falta. Además, se sentía incómodo al recibir todos los agradecimientos él solo, cuando su hija también había participado en la misión.
Sin embargo, ella había sido muy clara desde el principio, no quería que su nombre fuera mencionado, quería mantenerse fuera de la atención pública para cumplir con toda la tranquilidad posible el nuevo objetivo que se había planteado.
Diciembre, año 774
Sus ojos empezaron a moverse por la cantidad de luz que de pronto sentía sobre ellos. Sintió la necesidad de incorporarse, aunque al hacerlo percibió un débil mareo. Cuando por fin su visión dejo de ser borrosa distinguió al fondo de la habitación, un rostro que conocía muy bien y que le sonreía tímidamente. "¿Qué clase de alucinación es esta?, se preguntó pensando que jamás espero encontrar en el infierno a aquella mujer.
Aunque todo era posible, ella tampoco había sido la persona más buena en la tierra, y rio ante la idea de que solo en un lugar semejante, ellos podrían encontrarse de nuevo. Su risa cesó al aparecer un joven alto y de cabello negro al lado de la peliazul, los rasgos de este le parecieron familiares, pronto otra persona se unió a ellos, un anciano de cabello lila lo miró sin dejar de acariciar el gato que llevaba en la espalda, y entonces 17 comprendió que no estaba soñando.
- Por favor déjennos solos -pidió la mujer a sus acompañantes al verlo completamente consciente.
Él joven de cabello puntiagudo le lanzó una clara mirada de advertencia antes de abandonar la habitación junto con el anciano. Una vez a solas, ella se acercó.
- ¿Por qué estoy vivo? -preguntó recordando haber visto como el dispositivo se accionaba antes de que todo desapareciera.
- Para mí también fue una sorpresa que no explotaras -aceptó la mujer recordando que había cerrado los ojos para no presenciar su fin, y como después de no escuchar ninguna detonación se volvió a mirar hacia donde se encontraba 17, solo para verlo tirado en el piso, completamente ileso pero sin rastro de movilidad- El dispositivo original que diseñé sintonizaba una frecuencia que activaba el explosivo que llevaban dentro, pero al parecer mi padre decidió modificarlo sin avisarme, así que el que usamos contigo solo te desactivo.
- ¿Cuánto tiempo estuve en ese estado? -preguntó tras advertir que el cabello de la mujer era tan largo que ahora le llegaba por debajo de la cintura.
- Cinco años.
Él guardó silencio y recorrió el lugar con la mirada percatándose de que se encontraba en una especie de laboratorio.
- ¿Porque tanto?... ¿Qué me hicieron?
- Te quitamos la bomba que llevabas en el interior -él la miró aliviado al escuchar esas palabras, pero ella aún temía su reacción cuando le dijera el resto- Y también modificamos tu diseño para devolverte en el mayor grado posible, tu estado humano original...
Al escucharla él se levantó y lanzó una esfera de energía a una de las paredes. Ante el estruendo el joven de cabello negro entró a la habitación.
- Bulma...
- Estoy bien no te preocupes -lo tranquilizó ella.
- Me mentiste -reclamó 17 sin prestar atención al muchacho que lo miraba fijamente.
- No lo hice -se apresuró a explicar- No hay forma de deshacer por completo el trabajo de Gero, pero si pudimos hacer ciertas modificaciones como te dije antes.
- ¿De qué tipo?
- Logramos reestructurar la fuente de tu poder. Todavía serás muy fuerte, pero ya no tendrás energía ilimitada.
- Eso es muy conveniente ¿no crees? -dijo con intenciones claras de acercarse a la mujer, pero el recién llegado se interpuso entre ellos.
- Ya no tienes el poder de antes -respondió el joven- Pero sigues teniendo habilidades como peleador, y si llegas a usarlas para dañar a alguien otra vez, créeme que no dudare en eliminarte.
- Solo porque te has hecho más alto que yo no significa que puedas vencerme -se burló- Pero podemos salir de la duda cuanto antes, si eso quieres.
- Gohan por favor -pidió ella sosteniéndolo del brazo al ver que este pensaba dirigirse a 17- Y tú no debes comportarte de esa forma, deberías de estar agradecido con él, ya que ayudo en la remoción del explosivo.
- No tengo nada que agradecerle y tampoco a ti -exclamó sintiendo celos al ver lo protector que parecía el joven con Bulma- Nadie les pidió que me "arreglaran" ni tampoco que me quitaran mi poder. Todo lo hicieron para que me sintiera en deuda al despertar, y para que no siguiera siendo una amenaza para ustedes.
- Velo de la forma que quieras -soltó Gohan tras escucharlo- Pero estás advertido, si vuelves a lastimar a las personas, en especial a Bulma, estás muerto -poco después de lo que dijo el mitad saiyayin abandonó de nuevo el cuarto a petición de la peliazul.
- Vaya, parece que tu novio está marcando su territorio -bromeó esperando que ella lo corrigiera, pero eso no sucedió, lo cual lo irritó bastante.
- Escúchame -exclamó ella tranquilamente- Tienes razón al decir que no queríamos que siguieras siendo una amenaza, pero no para nosotros, sino para ti mismo -él la miró sin comprender- La última ocasión en que en verdad hablamos, me contaste de tus sueños, de tu vida antes de encontrarte con Gero y pensé que esta era una buena oportunidad para que retomaras lo que dejaste pendiente...
- Deje de querer eso hace mucho tiempo -protestó- Y lo hubieras sabido si en vez de decidir por tu cuenta me hubieses preguntado.
- Entonces me disculpo -admitió la mujer- Mi única intención fue ayudarte.
- No lo veo de esa forma, para ti han pasado cinco años, pero para mí han sido solo unos segundos, y hasta donde recuerdo tu único deseo era destruirme. Porque finalmente fue tu padre quien decidió salvarme, no tú -añadió con evidente rencor.
- Es cierto, yo planeaba destruirte pero las razones para hacerlo...
- Recuerdo perfectamente nuestra última conversación -exclamó él mirándola a los ojos- Y no pienso agradecerte que me ayudaras por lástima.
- No espero que me agradezcas nada -explicó tratando de mantenerse serena- Solo quiero que tengas claro que ahora tienes una nueva oportunidad para hacer lo que quieras con tu vida, para ser libre y tomar tus decisiones. Y espero que sin importar el camino que tomes a partir de ahora seas feliz.
La sinceridad en su voz le recordó el amor que sentía. Que se había dejado matar por ella, para evitarle más sufrimiento, y le dolió darse cuenta que con sus palabras lo estaba dejando ir, no había hablado de un futuro juntos, ni de una oportunidad, simplemente lo estaba despidiendo para que hiciera su vida en otro lado, no con ella.
- ¿Tanto tiempo dedicado a reconstruirme y eso es lo único que esperas de mí? -preguntó esperando estar equivocado en sus suposiciones, pero la mujer solo asintió. Pasaron varios minutos en los que ninguno de los dos dijo nada. Finalmente 17 se levantó de la mesa, y sonriendo amargamente mientras caminaba hacia la salida añadió - Entonces soy libre y puedo irme… Adiós Bulma.
Él abandonó la habitación sin volverse a mirarla, y por tanto no fue capaz de advertir las lágrimas que brotaban de sus ojos celestes al verlo partir.
- Hija, ¿Qué sucedió?, vi salir a 17 de aquí -preguntó el Dr cuando la mujer entró a la sala de la Corporación- Pensé que le pedirías que se quedara.
- No le dije nada -respondió limpiando su rostro- Él necesita tiempo para asimilar los cambios, y para descubrir que quiere hacer con su vida.
- Debiste decirle que aún lo amas, ¿Y si no regresa nunca? -la cuestionó esta vez Bunny.
- Quién diría que ustedes estarían más preocupados por eso que yo -respondió la mujer pensando en cómo habían cambiado las cosas con el tiempo, y agradecida en el fondo por la comprensión que todos mostraron cuando ella les habló de sus sentimientos por 17, así como por la cooperación de su padre y Gohan para modificarlo en los últimos años, sin olvidar por supuesto, el esfuerzo de sus padres por superar su resentimiento hacia él y aceptar que ella lo amaba.
- Esa no es una respuesta -dijo su madre mientras se servía más té.
- Si no regresa estará bien, mientras se mantenga alejado de los problemas y sea feliz, da igual donde este.
- Espero que sea verdad. Aunque sigo creyendo que tenías que hablarle de todo ese trabajo que hiciste, de como por amor dedicaste cinco años enteros para que llegara este día. Estoy segura que de haberlo sabido se habría quedado -insistió la rubia.
- Él siempre ha sido muy perspicaz mamá, y estoy segura que llegara a esas conclusiones por sí solo llegado el momento. O al menos eso es lo que quiero creer. Ya veremos que sucede.
Las siguientes semanas fueron iguales, ella se levantaba esperando verlo aparecer por el ventanal cada vez que percibía el menor sonido provenir de esa dirección, para luego desilusionarse al darse cuenta que solo había sido el aire o su imaginación. Cada día se preguntaba si no se había equivocado al sacar esas conclusiones que la llevaron a enfrascarse en una tarea que todos decían era imposible de conseguir... Porque una fracción de segundo antes de que Gohan activara el dispositivo, ella creyó advertir en la mirada del pelinegro el mismo amor que ella le profesaba, le había parecido también que al final él se había dejado matar.
Gohan mismo le dijo que esa esfera que lanzó hacia su escudo había sido demasiado pequeña, que de haber querido asesinarla habría tenido tiempo suficiente para expulsar un poder mayor y destruir el campo de protección, o incluso hubiera podido atacarlo a él para evitar que usara el dispositivo, pero en los últimos minutos del enfrentamiento el androide no demostró demasiada preocupación por salvar su vida.
Y ella creyó eso, se aferró a esa esperanza durante todos esos años en los que se dedicó a modificarlo, esperando que al despertar podrían tener una conversación honesta y que por fin sabría si estaba equivocada o no. Se imaginó que con las circunstancias adecuadas, ellos podrían iniciar de nuevo, pero todo el guión, todas las preguntas y el discurso que estuvo preparando en su mente todo ese tiempo se borraron al verlo, la situación salió de su control y él terminó marchándose sin que pudiera decirle lo único verdaderamente importante... que aún lo amaba.
Agosto, año 775.
El hombre descendió en el portón de la Corporación, habían pasado unos meses desde que salió de su letargo y después de ese tiempo de reflexión y de tratar de encontrarle un sentido a su vida, se dio cuenta de muchas cosas... estaba completamente solo, y ya no llevaba en su interior el dispositivo que el desquiciado Dr Gero le había colocado, ella lo había liberado de eso, Bulma sabía que esa bomba era un recordatorio constante de las alteraciones a las que fue sometido sin su consentimiento y del hecho de que era una máquina diseñada para matar.
Ahora por primera vez en años, se sentía libre y dueño de su vida. Y ya no le encontraba sentido a seguir llevando a cabo matanzas sin sentido, el resentimiento se había ido al saber que ahora era casi tan humano como antes, pero la principal revelación que tuvo al paso del tiempo fue que prefería permanecer desactivado antes de permanecer más tiempo lejos de la peliazul.
Con ese idea en mente, emprendió el vuelo para buscarla. Al llegar a la Corporación cruzó el amplio jardín hasta llegar a la entrada principal de la casa, y antes de apretar el intercomunicador se sintió nervioso, los recuerdos de la primera vez que estuvo en ese lugar lo invadieron, y la culpa lo golpeo tan fuerte, que por unos minutos se cuestionó, si debía seguir adelante, si alguien como él, con un pasado tan oscuro se merecía la oportunidad de una vida normal.
Finalmente después de debatir consigo mismo, se decidió y pulso el botón. Cohibido le preguntó a la cantarina y amable voz que lo atendió si podía ver a Bulma, se oyó un pequeño alboroto y luego un "aguarde un momento por favor" que lo puso más ansioso de lo que estaba. Pasaron varios minutos y la puerta no se abría por lo que sin poder esperar más alzó al vuelo en dirección al balcón de la mujer.
Ella estaba arreglándose el cabello apresuradamente cuando él entró. Sus miradas se cruzaron y el ambiente se volvió tenso por un instante. 17 se aproximó a Bulma, en sus ojos había arrepentimiento y amor... No hicieron falta demasiadas palabras ni discursos elaborados entre ellos, porque por primera vez ambos fueron sinceros, y aquella feroz honestidad trajo consigo la aceptación de lo único que realmente importaba. Ellos se amaban, más allá de los errores del pasado, de sus pecados y faltas, de sus mutuos intentos por destruir al otro. Y ese amor que había surgido inesperadamente era motivo suficiente para perdonarse y seguir adelante. Así que cuando unieron sus labios supieron que no querían volver a separarse jamás.
Después de un rato abandonaron la habitación y descendieron a la planta inferior. Los padres de la peliazul, miraron con una sonrisa a la pareja que entró a la sala tomados de las manos. 17 miró a sus futuros suegros visiblemente nervioso, nunca había estado, ni se imaginó en una situación semejante, aunque se sentía más aliviado después de que Bulma le dijera que ellos no le guardaban rencor y que con el paso de esos años lo habían perdonado por su pasado, no encontraba la manera de expresar lo que quería decirles. Antes de que alguno de los cuatro pudiera articular palabra, una voz infantil se les adelantó y rompió el silencio.
- ¡Papi! -gritó la ojiazul emocionada al ver al visitante.
- ¿Kaori?... has crecido demasiado -respondió al reconocer a su hija. Ella dio un si al tiempo que se abrazaba a sus piernas- ¿Cómo sabes quién soy? -preguntó intrigado.
- Siempre te veía dormir -dijo ella emocionada- Pero eres más guapo despierto -él rio por el comentario y alzó a la niña en brazos- Mamá me dijo que algún día te recuperarías y yo iba a verte siempre que podía al laboratorio esperando que lo hicieras.
17 se volvió a mirar a Bulma como agradeciéndole lo que había hecho. Ella le sonrió y luego se volvió a sus padres y a Trunks con la intención de explicarles la situación, pero el pelinegro se le adelantó. Los ojos de Bunny y de su esposo se abrieron desmesurados cuando tras disculparse y agradecerles su ayuda y el haber cuidado de su familia, les preguntó tanto a ellos como a los niños, si le permitirían integrarse a su familia indefinidamente.
- ¿O sea que va a quedarse a vivir aquí? -preguntó Trunks un poco receloso.
- Pues claro -le respondió Kaori emocionada- Así los dos tendremos un papá.
Ante la afirmación de su hermana, el niño miró al pelinegro. Hacía muchos años que sabía que el padre de Kaori estaba vivo, pero siempre había pensado que quizá no despertaría jamás, nunca se imaginó que un día lo haría y menos que cuando sucediera él pensaría en quedarse con ellos. De pronto Trunks se sintió nervioso, al darse cuenta que todos lo miraban como esperando su aprobación.
- Mi padre murió hace mucho y a decir verdad... no me desagrada la idea de saber cómo es tener uno -explicó al fin.
- Haré mi mejor esfuerzo para no decepcionarlos -prometió el ojiazul.
Como era costumbre en la Corporación, después de las buenas noticias había que celebrar por lo que Bunny y su esposo se marcharon de la sala para comenzar a planear la siguiente fiesta que darían, mientras los niños salieron a jugar al jardín dejando a 17 y Bulma solos.
- ¿No fue tan difícil cierto? -le preguntó al ver cómo iba desapareciendo la adorable turbación de su rostro y este retomaba aquella seriedad que lo caracterizaba.
- Siempre que te tenga a mi lado, creo que puedo acostumbrarme a lo que sea -respondió tomándola por la cintura para atraerla hacia su cuerpo.
- Te amo 17 -dijo ella haciéndolo sonreír.
- Te amo Bulma -exclamó reduciendo la distancia entre sus labios hasta que esta se hizo nula.
Cuando el beso finalizó, la pareja salió tomada de las manos, en dirección al jardín donde se encontraban los niños, ansiosos por comenzar con la nueva vida que les esperaba.
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Notas de la autora:
Cuando empecé a escribir esta historia, la intención era que los androides terminaran siendo destruidos, pero mientras la iba escribiendo terminé por enamorarme de esta pareja tan inusual, así que modifiqué el epílogo original (de ahí la tardanza en subirlo) para darles una segunda oportunidad, pues terminé deseando que fueran felices, que después de tanto drama y de tanto daño mutuo prevaleciera en ambos la emoción humana más noble que existe... el amor.
Y bueno, muchas gracias en verdad a todos los que siguieron esta historia, ya fuese de manera anónima, dejando review o mensaje a mi correo. Espero que les haya gustado este epílogo, y que si quieren que en un futuro siga escribiendo más fics sobre esta pareja me lo hagan saber.
Pues les deseo lo mejor en este año que va iniciando, y les envío muchos saludos a todos.
Hasta pronto.
Nota: Arreglé las fechas erróneas, gracias por la corrección Ana.
