Día lluvioso
El señor Inuyasha había contratado personal eficiente para que llevaran todas mis cosas a su casa y en menos de 3 horas mi antiguo departamento quedó vacío. Quede un poco preocupada por Shiro pero vendría esta noche para llevarlo conmigo a mi nueva casa.
El camino hacia la casa del señor fue silencioso ya que ninguno de los dos decíamos una sola palabra, ni siquiera nos veíamos. El carro andaba por las calles de la ciudad a una velocidad intermedia y yo mientras veía por la ventana pensaba que era afortunada y maldecida al mismo tiempo.
Comenzó a llover y fue como si el mismo cielo sintiera la tristeza que había en mi corazón. Las lágrimas comenzaron a caer de mi rostro; yo trate de hacer el menos ruido posible, pero sé que él lo notó ya que por un momento vi que su silueta se dobló hacia mí.
Había tráfico, mucho, por lo que ahora íbamos más lentamente.
El sueño me estaba venciendo. Decidí cerrar mis ojos unos minutos para descansar.
Tengo calor…algo pesado esta sobre mi cabeza… abrí lentamente los ojos y vi como unos blancos cabellos caían por mi cara. Moví un poco la cabeza y vi que estaba arrecostada junto al pecho del señor Inuyasha y este había colocado su cabeza encima de la mía. Quise moverme, pero temí despertarlo. Cerré los ojos nuevamente para que no me descubriera.
Inuyasha POV
Kagome se había quedado dormida y cabeceaba de una manera chistosa así que coloqué su cabeza a mi pecho para que descansara mejor. También me dio sueño por lo que coloqué mi cabeza encima de la suya.
Increíblemente me sentí tranquilo con esta insolente mujer.
FIN Inuyasha POV
-Hemos llegado- dijo el chofer.
Inuyasha levantó la cabeza y bostezo un poco lo que hizo que yo lo imitara.
-Kagome vamos- dijo adormitado.
-si señor-
Entonces la vi. La casa que había ante mis ojos era absurda. Era una mansión.
Esta casa es demasiado grande, por Dios…. Mi expresión debió parecer chistosa ya que el señor me vio y sonrió de una manera tierna. Entramos al paraguas que uno de los mayordomos nos ofreció y entramos a esa lujosa casa.
Inuyasha le secretio a Shipou, que creo se llamaba así, algo y en unos minutos unas 30 personas estaban al frente de nosotros.
-Buenas noches. Desde hoy vivirá con nosotros la señorita Kagome. Trátenla con respeto ya que ella es una invitada especial para mí. Kaede será la encargada de ella en la casa y Myoga será su chofer. Espero la traten bien ya que de eso dependerá la estancia de ella y la de ustedes, claro está. No siendo más pueden volver a trabajar- me miro- ve con Kaede a que te muestre tu habitación-
-si señor-
-te vere cuando estes instalada en mi cuarto-
Le hice una reverencia y me fui con la anciana Kaede.
-Señorita Kagome soy Kaede, su nueva sirvienta. Yo me encargaré de todo lo que usted necesite y quiera. Puedo ser sus ojos si usted no ve y sus oídos- mientras hablaba subimos unas escaleras y me condujo a una habitación que era más grande que mi antiguo departamento. Tenía una sala pequeña junto con un balcón. Después estaba a habitación que tenía una gran cama doble y unas sábanas de seda que le daban un aspecto colonial hermoso. Pero lo impresionante era el baño. Tenía un gran jacuzzi, un closet con muchas sabanas, jabones y cremas. Todo lo que podría desear.
Volviendo a la habitación había un gran closeth y tenía mucha curiosidad.
-¿Lo puedo abrir?-
-claro que si- lo abrió y vi mucha ropa de todos los estilos, gran variedad de zapatos y bolsos- todo esto es suyo, el amo lo compró todo para usted hoy, es de los mejores diseñadores-
-increíble…-
-una cosa más, cuando pelee con el jefe no vaya hasta el final en las replicas ya que el es alguien que puede ser un poco violento, nunca lo haga enfadar porque las consecuencias deberían ser graves-
-si… muchas gracias…-
-recuerde ir a la habitación del año que esta al final del pasillo, si me necesita toque este botón- señalo un botón junto al baño- que yo vendré de inmediato-
La anciana Kaede se fue de manera silenciosa.
Todo lo que había en mi departamento estaba en esta gran habitación, hasta las fotos con mi perro… ¡Shiro! ¡Debo ir por él!
Me di un baño rápido y me coloqué unos shorts junto con una blusa para ir a la habitación del señor.
Toc toc
-Soy Kagome-
-pasa-
Al abrir esa puerta fue como si estuviera en otro sitio. Esa habitación parecía del otro mundo. Era del doble de grande que la mía y tenía casi de todo. Equipos de sonido, computadoras, tablets, muebles de estilo francés, un pequeño comedor y al fondo una gran cama que parecía la de un emperador. Digna de él.
-Aquí me tiene señor-
-de ahora en adelante dime amo cuando estemos en casa-
-si…amo…-
Sonrió victorioso.
-dilo otra vez-
-amo…-
-eso es pequeña Kagome, así debes ser- se acercó y sobo la parte superior mi cabeza- toma ese cepillo y peina mis cabellos-
Lo tomé en mi mano y comencé a hacerlo. Tenía un cabello largo y sedoso lo que hacía que se viera mucho más bonito.
Sonó un trueno. Luego otro.
-amo debo pedirle algo… lo que pasa es que hay un perrito que quisiera traer a casa…- dije lo más resuelta que pude ya que los nervios me ganaban.
-¿Un perro?-
-si, es este- le mostré con mi celular a Shiro.
Inuyasha abrió los ojos y me miro sorprendido.
-no debe de estar allá… está lloviendo muy fuerte….-
-no importa, por favor deje ir por él-
-no creo que sea buena idea-
-el no da problemas ya que se va en la mañana y regresa en la noche, bueno a veces-
-no quiero perros callejeros en mi casa-
-¡por favor- lo mire un poco desesperada. El estaba empeñado en decir que no. Entonces algo se me ocurrió.
Me lancé a su cuello y lo besé. Fui subiendo hasta su rostro hasta que llegué a sus labios, los cuales besé otra vez.
Inuyasha POV
Kagome se lanzó a mis brazos y me beso del cuello hasta los labios ¡De verdad esta mujer me sorprende!
Quise quitarla pero ella fue mas dominante, tanto que prácticamente me embobo con esos besos.
-¿Puedo ir por él?-
-puedes hacer lo que tu desees…..- fue lo que salió de mi sin pensarlo.
-¡gracias!- me dio un último beso y se fue corriendo por el pasillo.
Rayos. Esta mujer va a hacer que mi vida se vuelva un caos.
FIN Inuyasha POV
