Me bajé del auto a toda prisa hacia mi antiguo departamento.
Llame a Shiro una y otra vez pero al parecer no estaba. La lluvia no cesaba pero tampoco mi esperanza en enontrarlo.
-Señorita debemos volver-
-No puedo irme sin él….-
-hagamos una cosa yo le prometo que lo buscaré ¿Tiene alguna foto?-
-si…mire- le mostre una foto donde aparecíamos los dos-
La expresión de Myoga paso del susto al asombro y luego termino en risas.
-¿Ese es Shiro? ¡No lo puedo creer! Jajaja-
-No le veo la gracia- dije un poco enojada-
-señorita regrese a descansar y yo le prometo se lo llevaré, créame que cuando digo algo siempre lo cumplo-
-está bien…- dije un poco afligida.
El camino de regreso lo sentí un poco largo ya que tenía mucho frío por que pasé mucho tiempo bajo la lluvia.
Cuando por fin llegamos, entre a la casa camino a mi habitación. Estaba un poco mareada. Vi la habitación. Entre. Quite mi ropa y me tire a la cama.
Inuyasha POV
Sentí que alguien entro en la habitación pero después nada más.
-¿Hay alguien aquí?-
Dije, pero no obtuve respuesta. Salí de la tina y tome una toalla para ver que había pasado. Cuando asome la cabeza me lleve una inesperada sorpresa. Kagome estaba acostada boca abajo, desnuda, en mi cama.
Ella es muy hermosa… quisiera tocarla… pensé. Pase la mano por sus muslos muy suavemente. Esta muy caliente, puse la mano sobre su cabeza y vi que tenía fiebre.
-Kagome- la llame mientras la movía pero no despertaba- Kagome deja de jugar- no había respuesta.
Esta chica estaba desmayada. Tome el teléfono y llame a Kaede para que me dijera que hacer.
-Amo lo que debe hacer es meterse con ella en la tina y con una toallita limpie su cuerpo-
-¡¿Qué?! ¡Imposible! Ven y hazlo tu-
-amo ahora estoy con las manos adoloridas… pero si es imposible para usted le diré a otro ayudante que la bañe-
¿Ayudante?
-¡De ningún modo! Yo mismo lo haré, gracias-
-en su nochero hay unas pastillas rojas, dele dos, con eso creo que se recuperara pronto, buenas noches-
Tome a Kagome en brazos y la metí en la tina con cuidado y luego me metí yo. Ella quedo pegada a mi pecho, entonces comencé a bañarla.
No puedo creer que esto esté pasando… esta chica tiene un cuerpo lindo y suave…. Su parte delantera es más hermosa que la trasera… de verdad que quiero hacerla mía….
- ¿Inuyasha?- dijo Kagome con voz débil-
-si….- dije un poco apenada-
-eres un insolente- dijo dándose la vuelta y ahora quedando frente a frente- ¿Por qué eres tan mala gente en el trabajo? - decía con una voz extraña y pegada a mi pecho.
-Porque así soy niña-
-y pensar que el otro día que te vi el cuerpo pensé que eras sensual…- su voz parecía la de un borracho.
-¿estás bien?-
-si- se balanceo para pararse, pero resbalo inmediatamente, haciendo que su mentón quedara en mi pecho- estoy bien…-
-si claro…-
-Inuyasha…. Hazme tuya….-
-¡¿Qué?!- dije asombrado-
-¿No te gusto?- dijo haciendo un puchero-
-Kagome estas enferma, deja de decir esas cosas-
-Aprovecha ahora porque cuando llegue Hoyo ya no podré estar contigo…-
Algo dentro de mí se llenó de furia cuando escuche eso. Sabia que lo que iba a hacer estaba mal pero no me importo. Tenerla a ella desnuda en mi tina era algo que no podía soportar más.
-Kagome….-
Entonces ella me besó y sus caricias fueron aumentando. Tanto así que ella poco a poco fue colocándose arriba de mí. Luego ella me introdujo dentro de ella. Esta sensación no la había tenido con alguien más ya que era como tranquilidad y pasión a la vez.
Así pasamos la noche, yo y mi ahora mujer Kagome.
Toc toc tocarón la puerta.
-Soy Kaede-
-entra-
La anciana entro y quedo sorprendida al ver que Kagome estaba sobre mi pecho. Ella fue hasta el nochero, donde estaban las pastillas.
-amo no hizo lo que le dije, le dio una pastilla roja y una azul-
-¿Qué pasa con eso?-
-que al combinarla la persona entra en un estado parecido a la embriaguez y después no va a recordar nada-
-ohh-
-será mejor que la lleve a su cuarto no creo que quiera que ella lo odie por la mañana-
FIN Inuyasha POV
Sentía que el cuerpo me dolía. Quise decir algo pero las palabras no me salieron. Tomé un poco más de fuerza y lo hice. Estaba en mi habitación, la nueva.
Me senté como pude. No entiendo porque estoy tan cansada… me duele todo el cuerpo y en especial las piernas y la entrepierna… que raro….
Salí hacia el closet y me coloqué un blusa larga y salí del cuarto.
Tenía como pesadez y hambre, baje las escaleras hasta la cocina.
-Buenos días-
-Buenos días señorita- me dijeron todos-
-¿Tienen algo de comer? Muero de hambre…-
-claro que sí, pasé al comedor-
Fui hacia allá cuando vi que Inuyasha estaba leyendo el periódico y tomando café.
-Buenos días je… digo amo…- dije mientras agachaba un poco la cabeza.
-Buenos… días…. Kagome- dijo mientras se sonrojaba un poco.
-¿Amo está bien? Su cara está un poco roja…- fui hasta donde estaba y toqué su frente- no tiene fiebre-
-¡Estoy bien!- dijo mientras quitaba mi mano- no me toques cuando te plazca- dijo molesto- ve a tu asiento-
-si…-
Sus palabras duras hicieron que me sintiera un poco mal.
Nos trajeron fruta para desayunar, pero de repente se me había quitado el hambre. Solo tomé café y me fui a mi habitación. Hoy era Domingo entonces tenía que organizar unas cosas de la crema.
De verdad que estaba triste, no pensé que las palabras del jefe hicieran que mi estado de ánimo bajara tanto.
Tocaron la puerta.
-¿Quién es?-
-señorita soy Myoga, tengo una sorpresa para usted-
-adealnte-
La puerta se abrió y entonces vi a mi perro.
-¡Shiro!-
El vino corriendo hacia mí y se montó en la cama.
-¿Dónde lo encotro?- mire a Myoga- ¿Quién es el perrito más lindo del mundo? Dije mientras lo besaba.
-fuera de su casa señorita, pero debo decirle algo, yo vendré a recoger al perro para que duerma con nosotros en la casa de atrás porque si el amo se entera se va a enojar-
-entiendo ¿En dónde está Inuyasha ahora?-
-salió, pero regresa en dos horas-
-perfecto, entonces faltando 15 venga para que se lo lleve-
-entendido-
Myoga salió dejándome a solas con mi perrito.
Estaba tan contenta que no podía creerlo. De verdad que estar con él siempre me tranquilizaba.
Al rato Myoga toco la puerta para llevárselo.
-Shiro se bueno y ve con el anciano Myoga, te quiero hermoso-
El me miro con esos ojitos negros divinos y me lambio el rostro.
Salió con el anciano dejándome sola en ese lugar tan grande y sola.
Los días pasaron y mi relación con Inuyasha era cada vez peor. En la empresa era autoritario y me mandaba a hacer muchas cosas y en la casa se limitaba a saludarme. En cuanto a mí me pasaron cosas raras ya que por las noches soñaba que tenía relaciones íntimas con mi jefe… pero era súper vivido. Cuando lo veía algo dentro de mi quería lanzarse y besarlo pero la realidad no me dejaba.
Ø
Hoy tendría el valor de preguntarle qué pasaba.
Aproveche que era sábado para ir a su habitación. Entre y vi que el aún estaba en la cama. Me acerque sigilosamente hasta estar al lado suyo. Me senté y comencé a jugar con su cabello.
-¿Por qué estás enojado conmigo? No puedo seguir así….-
El seguía profundamente dormido.
-¿Por qué me pones de este modo? Siempre quiero besarte….- mi cuerpo se movía solo. En un abrir y cerrar de ojos mis labios le daban un beso a Inuyasha en la frente.
Se ve tan cómodo. Voy a recostarme un rato a su lado.
Inuyasha POV
Esa dulce fragancia esta junto a mí de nuevo.
Intente sentarme pero no pude porque había algo pesado sobre mí. Volví a intentarlo, pero no pude.
-mmmm…..deja de moverte….-
Esa voz. Abrí los ojos y vi como Kagome estaba completamente dormida encima de mi pecho.
¿Qué hace ella aquí? Yo que he intentado alejarme de ella porque cuando la veo quiero devorarla…
De verdad que tiene un buen olor.
Fin Inuyasha POV
Algo se movía. Luego recordé donde estaba. De un salto me separe de mi jefe que ahora estaba despierto y se veía desconcertado.
-¿Qué haces aquí?-
-pues…. Vine a hablar con usted-
-pero vi que viniste fue a dormir-
-yo….-
-no vuelvas a hacerlo- se iba a levantar, pero se lo impedí.
-Amo… ya no esté así conmigo… ¿Qué fue lo que hice para molestarlo?... usted y yo vivimos juntos y su frialdad me aflige…-
Él no decía nada. Estaba muy avergonzada, pero tenía que decírselo.
-si tanto le molesta mi presencia entonces me iré de inmediato-
-quien te escucha diría que te gusto Kagome-
Mis ojos se abrieron de par en par. Lo miré sorprendida, pero él me veía de una manera victoriosa.
-¿Ahora si quieres tener algo conmigo? Recuerdo que me dijiste que era un miserable y primero muerta que tener algo conmigo- sus palabras eran hirientes- ahora parece piensas distinto-
-yo….-
-Kagome- tomó mi barbilla- si quieres que esté contigo tienes que suplicármelo o seducirme a tal punto que quiera tomarte, de lo contrario no te haré nada-
-señor- estaba dolida- ¿Por qué me dice todo esto? -
-Porque tu expresión corporal me indica que quieres que te tome en este momento ¿No es así? –
Creo que he sido descubierta.
-hagamos una cosa, si me haces pasar buenos momentos y me complaces puede que haga lo que quieras ¿Estás dispuesta? –
-señor…yo….si…-
Tomo un mechón de mi cabello y lo halo.
-entonces desde mañana dormirás conmigo y en las futuras reuniones te presentaré como mi prometida, porque mi familia desea que me case y que mejor que ir con mi esclava-
Cuando dijo eso fue que volví a la realidad.
-yo no estoy segura que quiera eso…-
-si no lo haces te aseguro que nunca nadie volverá a tocarte y siempre vivirás sintiendo mi sombra sobre ti-
-yo…está bien…-
-muy bien Kagome es bueno que seas obediente y que recuerdes que siempre debes obedecerme-
