Mirando el pasado, Elza era una niña buena.

Eventos durante sus años de secundaria la iniciaron al mundo oculto de la magia, en el que demostró ser sorprendentemente hábil. Incluso desarrolló hechizos relacionados al conocido juego de "kokkuri-san", una versión japonesa de la Ouija, desarrollados para la obtención de información, el debilitamiento de grupos, y fortalecimiento del equipo.

Pero esa clase de habilidades son más adecuadas cuando se tiene a alguien a quien apoyar, por lo que terminó en una cábala mágica en poco tiempo.

El nombre de esta era Templo por un Día, y allí mejoró su habilidad en el uso de la magia y consiguió hacer que la pequeña cábala a la que pertenecía creciera.

Conoció a Fia, y se ganó un nombre además de reputación dentro de su cábala. Pero viendo su situación, notó que había perdido algo, o más bien a alguien.

Su mejor amigo se había convertido en un desconocido mientras ella se ganaba un nombre. Y parecía que a él no le importaba, pues si fuera así entonces haría algo al respecto.

Con el paso del tiempo, ella se había insertado más y más en el mundo de la magia como una gran maga. Y él se había vuelto el típico estudiante de preparatoria que puedes encontrar en cualquier lado. Cada vez, la diferencia se hacía más y más grande, por lo que aunque las ganas de volver a hablar con él crecían, también lo hacia el riesgo al que lo expondría.

Por eso, lo único que podía hacer era verlo de vez en cuando, sin ganar nunca el valor para hablarle realmente.

Esa vez en la calle comercial fue igual, ella solo lo vio alejarse como siempre. Y él ni siquiera volteó a verla nuevamente.

Y su primer encuentro tras tanto tiempo tampoco fue algo bueno. Pocos encuentros son peores que caer sobre alguien que iba en bicicleta sin llevar ropa interior. Y por si no fuera suficiente, su reacción hizo que el mago que las enfrentaba lo persiguiese para llegar a ella. Y cayó en la trampa.

Un sonido metálico la hizo despertarse ligeramente.

"Hmm."

Y con ese movimiento, alguien le dirigió la palabra.

"Buenos días, señorita. ¿Se siente cómoda?"

El tono era burlón, y recién allí fue cuando Elza despertó y se dio cuenta de su situación. Estaba encadenada a un muro, y delante de ella había barrotes. Delante de esos barrotes estaba una mujer joven, con un delantal que de algún modo la hacía verse más madura, pero la atención de Elza se centró en lo que servía como los barrotes de una celda.

No, de hecho más que barrotes eran tablas entrecruzadas como una reja improvisada. Se veían como si hubieran sido hechas hace poco y con maderas encontradas por ahí, pero se notaba que era pesada y no podría ser dañada o superada con fuerza física, o al menos no sin alguna herramienta y tiempo.

Elza chasqueó la lengua y entrecerró los ojos cuando vio lo que parecían ser papeles escritos pegados en esa puerta improvisada. La persona que hacía de guardia respondió a esa mirada con un tono entretenido.

"Como puedes ver, nos preparamos. Tu magia se basa en los símbolos relacionados a espíritus y santuarios, por lo que aun si pudieras abrir una bóveda de banco cerrada con poder puro, no puedes dañar símbolos sagrados como una jaula de madera o siquiera esos sellos en el papel. En este caso, tu poder se vuelve en contra tuya."

"…"

"Aunque dudo que puedas hacer mucho sin esa botella de monedas que tenías. No podemos deshacernos de ella debido a la probable maldición que recibiríamos si no tenemos cuidado, pero está lo suficientemente lejos como para que no puedas llegar a ella."

"… es extraño."

"¿?"

"¿Por qué dejarme con vida? Considerando la relación que tuvieron nuestras respectivas cábalas entre sí, no sería raro que simplemente contrataran a ese mago para deshacerse de mí, en lugar de tomarse las molestias de preparar un lugar en donde este atrapada."

"No lo malinterpretes. Si bien todo eso es cierto, que no sea raro no significa que sea lo más conveniente. De hecho, pensamos en la posibilidad de ti, uniéndote a nosotros."

"¿…? ¿Es una broma?"

"Depende de cómo lo veas. Quizás digas que no, pero eso solo significa que debemos convencerte de algún otro modo… por cierto, supe que el resto de la cábala Templo por un Día en la que estabas vendrá a intentar rescatarte."

El contraste entre sus palabras al principio, y su última oración provocaron confusión en Elza, pero tras pensarlo un momento se dio cuenta de lo que estaba tratando de decir.

"No te estas refiriendo a…"

"Bingo. Tratar de forzarte con violencia no sería muy eficiente a corto plazo o largo plazo, pero usar a tus compañeros como rehenes no es una mala idea en realidad, y menos dada tu naturaleza."

"¿Qué sabes tú de mí?" grito Elza intentando mantener la compostura.

"Por favor, si fueras de la clase de persona que abandona a los demás, no te hubieras expuesto para tratar de salvar a ese civil el día de ayer."

Viendo como Elza se quedaba sin palabras, la guardia sonrió y se levantó de su silla. Se acercó ligeramente a la prisión improvisada y dijo en voz clara y llena de arrogancia.

"Según lo calculamos, tus compañeros ya han encontrado este lugar, y dentro de al menos una hora lograran superar la barrera y tratar de infiltrarse sin ser notados, por lo que probablemente haya algo de ruido. Si prometes portarte bien hasta entonces, te daré algo de agua antes de que deba ir a pelear. Sino, trata de volver a dormir."

Con eso dicho, la mente de Elza se sumió en la impotencia y preocupación.


A varios kilómetros de distancia, montado en una bicicleta, un chico de preparatoria que aún tenía puesto su uniforme y llevaba su mochila con él pedaleaba en dirección a un cierto lugar en una calle comercial.

Se había salteado las clases ese día, pero había llamado a uno de sus muy contados contactos para pedirle que diera el llamado por él, así con suerte podría evitar la inasistencia y dar explicaciones (recordar que el día miércoles de esa semana había faltado por enfermedad). También había llamado a otra persona, pero por un motivo diferente.

"[Espera un momento, ¿me estas pidiendo que te ayude a encontrar a tu amiga secuestrada por una cábala mágica? ¿Tienes una idea de lo ridículo que suena eso? Y toma en cuenta de que hay cosas que son más difíciles de hacer que de decir, y esta está muy por encima de esa definición.]"

"Lo sé Ellen, pero no sé a quién más recurrir. Incluso si solo se trata de revisar cámaras por ahí al menos tienes que tener una pista que pueda seguir, ¿cierto?"

"[… sabes, aunque te estoy agradecida por la ayuda con esos enviados por la CIA, y el hospedaje, no tengo obligación de ayudarte a salvar a quien-sabe-quien solo porque seas tú quien lo pide. Además, eso destruiría por completo la idea de que pases desapercibido y podría reducir la seguridad que tiene tu casa como escondite. Además, sus compañeros dijeron que se encargarían del resto, y seguramente son profesionales, así que no puedes aportar nada, Kamisato-han.]"

"Ellen…"

"[Sólo para ser clara, no estoy de acuerdo a tu intento de rescate. La última vez que hiciste algo así fue con Claire, y ya sabes que de no ser por mí, no hubieras llegado al lunes intacto. Ahora estas tratando con algo con lo que incluso yo intentaba evitar, y créeme cuando digo que no tengo poder sobre la magia.]"

"… ¿Terminaste de hablar, Ellen?"

"[¿¡Eh!?]"

"Solo para ser claro, no te estoy pidiendo permiso, sino que te estoy pidiendo ayuda para mejorar mis opciones." Replicó el chico con seriedad.

El teléfono quedó mudo por unos momentos y Kamisato no detuvo el avance de su bici. Finalmente, Ellen volvió a hablar desde el otro lado de la línea.

"[¿Qué planeas hacer exactamente? Estoy segura de que no vas a ir como si fueras un espartano y creer que puedes contra todo lo que se ponga en tu camino… por favor dime que esa no era tu idea.]"

"Tranquila, ya pensé en algo, pero si quiero saber cómo llevarlo a cabo, necesitaré saber en dónde hacerlo. Ahora bien, ¿Crees que puedas rastrear a alguien que quizás se haya ocultado con magia? Como por ejemplo usando cámaras y drones."

"[¿Con quién crees que estás hablando? Soy de las mejores rastreadoras en el mundo, no me subestimes.]"

"¿Rastreadora? Pensé que eras una hacker."

"[En estos días, el anonimato que da Internet es una de las mayores barreras, y superarla suele resolver el 90% de casos que me solían llegar. En realidad, mi especialidad es la investigación forense no oficial, y aunque las habilidades con computadoras son una gran parte del negocio, son las operaciones de rastreo las que realmente me dan emoción.]"

Kamisato no tenía forma de averiguarlo, pero podía imaginarse a la chica sonriendo de placer mientras decía eso.

"Eso es perfecto, necesitare que me informes de algún lugar en donde puedan estar escondidos e iré a averiguarlo."

"[No hace falta realmente. Creo tener una idea de dónde están, pero asegurarme podría hacer que todo se vuelva más difícil para ti. Por ahora, bastará con que vayas a algún lugar en donde puedas conseguir algo que le haya pertenecido a tu… ¿Qué dijiste que era?]"

"Mi amiga de la infancia. Bueno, más bien, mi ex amiga de la infancia."

"[Como sea, trata de conseguir algo de esa ex amiga de la infancia tuya. De preferencia, algo lo más nuevo posible, algo que permita tener un rastro de ella, y que sea lo más fuerte posible. Quizás si vas a su casa a escondidas puedas conseguir algo, ¿no?]"

"… Quizás no sea necesario ir a su casa. De hecho, creo que tengo una idea de algo que definitivamente tendrá su rastro y que puedo encontrar con algo de suerte…"

Kamisato Kakeru torció el manubrio de la bici y pedaleó en dirección a un cierto lugar que recordaba del día anterior, con la esperanza de encontrar lo que iría a buscar, pero también con la esperanza de no encontrarlo.


En medio de una zona despoblada, había un edificio arruinado que actualmente servía como el refugio de una cábala mágica, y prisión para una maga de otra cábala.

Esos magos estaban reunidos para prepararse para una batalla contra otros magos, y habían puesto una barrera para alejar a la gente, y otra para detectar intrusos.

A aproximadamente unos 500 metros de distancia, un grupo diferente de magos estaba reunido en la frontera de la segunda barrera, también preparándose.

Se supone que esto iba a ser un enfrentamiento entre dos cábalas mágicas, pero lo cierto es que solo una de las dos puede ser llamada así. La otra había perdido a una de sus mejores miembros, y algunos otros miembros simplemente no estaban, así que solo había cuatro personas.

"Realmente no tenemos suerte, ¿eh?" comentó Fia mientras revisaba los arboles cercanos.

"Si te refieres a que la barrera fue puesta tallando las marcas en árboles y eso nos quita tiempo, es solo la preparación del enemigo." Le respondió un hombre de mediana edad que la acompañaba.

"Me estoy refiriendo a la obvia falta de miembros de la cábala. ¡Míranos, solo somos cuatro los que intentamos salvar a alguien tan valiosa como Elza!"

"Quizás deberías verlo como que somos los únicos cuatro que estamos dispuestos a llevar a cabo algo como esto sin alguien tan valioso como Elza. Recuerda que ella era quien reforzaba a nuestros miembros, y se encargaba de llenar los huecos."

"Por eso mismo es que deberíamos centrarnos en recuperarla lo antes posible." Fia sonó exasperada. La situación no era buena y no había podido dormir debido a la investigación y búsqueda realizadas.

"Escucha Fia, sé que Elza es no solo una compañera, sino también una amiga tuya, pero no por eso podemos todos convertirla en nuestra prioridad. Haré lo que pueda, y el resto habrá venido con la misma idea, así que enfría tu cabeza y concéntrate. Incluso si la nuestra es una operación suicida tenemos que tener las mejores posibilidades."

"Oigan, ya hemos revisado el método, y nos tomará al menos un minuto deshacernos de cada marca, ¿Cuántas creen que haya?" preguntó un tercer miembro de la cábala.

"Por su distribución y densidad, diría que al menos hay de lidiar con 15. Pero tomando en cuenta la posibilidad de que haya algunas ocultas, y marcas aleatorias, probablemente deban encargarse de más de 40 para crear una abertura apropiada. Quizás nos tome cerca de una hora poder entrar sin que sepan nuestra posición."

"Muy bien, entonces empecemos." El hombre de mediana edad pareció como si se resignara a hacer algo que no parecía gustoso de hacer. "Elza no solo es la razón por la que Templo por un Día ha crecido, y es quien la ha mantenido en alto. Tenemos que ganar por ella."

Los demás miembros, Fia incluida, asintieron con la cabeza. Aunque eran pocos, su determinación estaba clara.


Otra mente que había aclarado sus dudas estaba en una casa normal cuyo frente había sido algo dañado, pero que estaba siendo nivelado con un rastrillo por una chica que a pesar de su apariencia, tenía ya 18 años, quien se preguntaba que rayos había pasado.

Dentro de una habitación, estaba una chica con cabello largo y negro, que contrastaba con su piel pálida y complexión débil. Manejaba una computadora, más una Tablet en su regazo, y tenía un teléfono en altavoz a su lado, por lo que en total estaba lidiando con 3 aparatos electrónicos a la vez, pero no parecía cansada o siquiera estresada al respecto.

Habló en voz alta mientras se fijaba en la pantalla de la computadora.

"Ya envié a alguien a dejar el "paquete" en la zona correspondiente. Deberías poder encontrarlo en una caja algo gastada con la inscripción de "FRAGIL" en el frente."

"[De acuerdo… … Ya lo tengo, ¿Qué dijiste que era?]"

"Es un aparato de rastreo por aroma que obtuve tras hacer algunos tratos y trabajos para Ciudad academia. No se supone que deba usarlo para algo como esto, pero me dijeron que tiene un mecanismo de autodestrucción equipado por si lo pierdo para evitar que la información se filtre."

"[De acuerdo. ¿Pongo el objeto en cuestión en esa cavidad que tiene una tapa?]"

"Es de sentido común, pero sí. Ponlo ahí y luego camina sin dejar que algo tape las demás aberturas del aparato. El rastro te dirá si se hace más fuerte o débil, y también la dirección desde donde se sintió el aroma."

"[OK, lo intentaré. ¿Se puede usar la bicicleta para hacerlo, o solo se puede si se va a pie lentamente?]"

"La velocidad reduce la precisión, pero para ser clara creo que deberías usar tu bicicleta ahora. Creo que están en un edificio abandonado en una zona despoblada en las afueras de la ciudad, así que son tan solo unos cuatro kilómetros si vas en la dirección correcta." Ellen manejó su Tablet para ver los mapas y GPS de la ciudad, y dio instrucciones sobre la dirección a tomar al chico que había del otro lado del teléfono.

Realmente ella no estaba de acuerdo con que Kamisato se arriesgue de esa forma, y menos cuando ella no podría protegerlo esta vez.

Pero esa misma mañana pudo notar que estaba apagado. Literalmente, sus reacciones, emociones y acciones parecían retrasadas, como si su mente estuviera en otro lugar.

Para ella, esto no solo era para salvar a esa tal Elza, amiga de la infancia… ex amiga de la infancia de Kamisato Kakeru, sino también una misión para salvar al propio Kamisato Kakeru.


Otra vez, es en el tercer capítulo de cada saga que hago una especie de sinopsis o resumen acerca del pasado de algún personaje, y debido a la aparente falta de información, no pude decir mucho acerca de Elza. Aun así, este es mi fanfic y los personajes son como se me da la gana, obviamente basados en como son en la novela, pero sin duda yo los combino como quiero.

A partir de aquí queda claro que esta saga no acabará en cuatro o cinco capítulos, y es que aunque esperaba hacer algo simple, claramente no puedes armar una historia con solamente dos o tres escenas interesantes y un puñado de conectores. Hacen falta conversaciones, explicaciones y mas para que el resto funcione.