ARENA DE NADIE CAP 4
-Lo siento es tu vida o la mía- Le dijo Spencer.
De repente un apagón se vino sobre la sala dejando la arena en total obscuridad. Faye se vio sorprendida, los gritos de pánico de la multitud resonaban por las paredes del recinto y la voz de Ilian Walker tratando de calmarlos, pero no se podía ver nada.
-¿Spencer?- preguntó a obscuras esperando que el aludido respondiera, su contrincante no respondió pero lo sintió cerca pues podía escuchar su respiración, al parecer por la inquietud de sus ventilaciones el tampoco sabía que estaba pasando- Aprovechemos esta oportunidad para salir de aquí, no tenemos por que pelear, si trabajamos juntos podremos escapar- le sentenció.
El hombre de cabellos negros no respondió, pero tampoco la atacó por lo que Faye tomó la iniciativa, se arrastró por la arena hasta palpar las rejas, continúo arrastrándose buscando el desnivel en la tierra que correspondería a la puerta de metal. Cuando la encontró, escarbó mas entre la arena desenterrando los barrotes, intentó levantarlos, pero no tenía la fuerza necesaria, necesitaba ayuda.
-¡Ayúdame!- le gritó a la obscuridad suplicando que el llamado Spencer la ubicara, sintió otro cuerpo arrastrándose junto a ella, le rozó los brazos palpando hacía las rejas de metal- Ayúdame a levantarlos- le dijo una vez que se posicionó otra vez sobre los tubos de metal-
-Mas te vale que funcione- le atinó a decir el de la cola de caballo- o nos matarán a los dos-
-Saldremos de esta, lo prometo- le contestó la peli violácea- Mis amigos vendrán por mi- No pudo continuar, puesto que el sonido de varios disparos tal vez provenientes de los balcones alertaron más el pánico entre la multitud. Los vidrios del reflector principal cayeron sobre la arena, atinó a cubrirse la cabeza, Escuchó otro disparo más y la reja se abrió.
La arena era un caos cuando sonaban los disparos e Ilian Walker no soportaba dicho desorden, si alguien se atrevía a faltarle al respeto de esa manera, los mataría fuesen quien fuesen, como pudo ante la obscuridad y guiado por parte de su personal, se dirigió al control de mando, abandonando la arena, una vez ahí se dirigió a su grupo.
- ¡Encuentren a quien haya hecho esto y mátenlo, nadie entra o sale de este maldito agujero! - gritó con aliento furioso- ¡Recuperen el sistema, ahora y tráiganme a Valentine!
Los hombres se formaron frente a él y asintieron con la cabeza, ni siquiera se atrevieron a hablar, era tanto el miedo a su jefe que cualquier palabra proveniente de sus bocas encendería más la furia del señor Walker.
Cuando el apagón inició Ed recibió la felicitación de sus compañeros, romper el sistema de luz y alarmas era parte del plan, se había tardado un poco más de la cuenta, pero la pelirroja hizo un buen trabajo.
-Tienen algunos minutos, el sistema operativo de Walker esta contraatacando e intenta restablecer la seguridad, no se cuento pueda aguantar. Encuentren a Faye-Faye, ¡Ah y no olviden sus lentes! - les dijo la chiquilla a través del comunicador.
Spike y Jet se pusieron manos a la obra, Jet sacó de su brazo de metal un par de lentes de visión nocturna que les ayudaría a moverse mas libremente, buscarían a Faye pero primero lo primero, deshacerse de los hombres armados de los balcones.
-Tu por la derecha y yo por la izquierda- le dijo el caza recompensas al ex policía- luego bajaremos a la arena por Faye- Jet asintió y se fueron cada quién en su dirección, si se apegaban al plan, todo saldría bien-
El primero en llegar a los balcones fue Spike, tomó por la espalda a uno de los hombres de Walker, silenciosamente lo rodeó con el brazo sobre el cuello hasta dejarlo inconsciente, tomó el arma del hombre y con el mango le propinó otro golpe en la quijada para asegurarse de dejarlo fuera por un largo tiempo. Siguió de frente hacia la izquierda, dejó a un segundo hombre inconsciente tras un buen golpe en la nuca, dirigió su vista al otro lado de los balcones y observó como Jet había pensado en lo mismo, el expolicía levanto su brazo señalando las armas que llevaba con él y los hombres inconscientes en el suelo. Spike levantó el pulgar en respuesta, faltaban dos hombres más y podían ir por la Valentine.
El caza recompensas se adelantó hacia su siguiente objetivo: el balcón central, esta vez encontró al hombre de frente quién se había percatado de su presencia, sin embargo, el peliverde llevaba la ventaja de la visión nocturno, con el arma le propinó un golpe en el abdomen sacándole el aire a su contrincante y nuevamente con el puño derecho le dio un golpe en la nariz y otro en la quijada. El trajeado cayó al suelo, dándole a Spike el paso libre hacia una buena vista de la arena, de nueva cuenta buscó a Jet con la mirada y el del brazo de metal afirmó con la cabeza, estaban listos. Spike desde su lugar apuntó con el arma hacia la arena dispuesto a dispararle al contrincante de Faye si este se atrevía a hacerle daño, sin embargo, se sorprendió al verlos a los dos arrastrados en la arena, intentado levantar los tubos de metal que formaban la puerta de la jaula.
-Bien pensado, Romani- le susurró como si esta pudiera escucharlo, primero disparó hacia la gran lampara que iluminaba el centro de la arena minutos antes, la multitud comenzó a correr en pánico, luego volvió a disparar a las cámaras que grababan el evento y a las cámaras de seguridad puestas en las esquinas de la arena, suponiendo que Walker lograra restaurar su sistema de seguridad, no tendría como seguirlos ni la iluminación suficiente. Después orgulloso de su puntería, disparó hacia la el cerrojo de la reja de metal, con un sólo disparo abrió la puerta.
En el instante que la reja se abrió la Valentine se levantó por impulso y salió de la arena a tientas le costaba acostumbrarse a la obscuridad sin embargo su visión mejoraba conforme avanzaba, con leves tropiezos se dirigió hacia el corredor de donde se encontraban las celdas, podía respirar el aire húmedo y frio que bien conocía.
- ¿Qué haces? - le interrogó Spencer tomándola del brazo- Debemos buscar la salida-
-Tenemos que abrir las celdas hay otras víctimas, ¿recuerdas? – la peli violácea se soltó del agarre- No voy a obligarte a venir conmigo, pero serías de gran ayuda- dijo antes de seguir su camino sin esperarlo, el camino era más largo de lo que recordaba. El pelinegro fue tras ella. Cuando llegaron a las celdas comenzó a abrir de una en una las puertas de metal, las pocas victimas que estaban consientes lograban salir por su propia cuenta. - ¡Busquen las salidas! - les ordenó Faye.
De repente unas luces tenues se encendieron por los pasillos, la luz era azulada no tan intensa, solo lo suficiente para poder ver por donde pisas, supuso que eran las luces de emergencia. Por fin pudo ubicar a Spencer, quien se encontraba tres celdas delante de ella sacando a los heridos de sus jaulas, Faye le sonrió agradecida.
-Debemos salir de aquí antes de que nos encuentren- le dijo en tono frio el del pelo negro, debía admitir que la sonrisa de esa mujer lo había cautivado por unos segundos, nunca nadie le había agradecido nada antes, pero no había tiempo para esos pensamientos. – Porque nos encontraran y nos mataran- sentenció.
La peli violácea le afirmo que tenía razón, ambos se dirigieron hacia el frente corriendo lo más rápido que podían, pero Faye estaba cansada por las peleas anteriores, tenía dificultad para conservar la marcha al ritmo de su compañero. De repente sintió que Spencer se detuvo con la mirada al frente soltando un improperio.
-Mierda- soltó el de la cola de caballo. Faye observó al frente también y vio a los dos guardias que la habían arrastrado a la arena antes, el clavo con la mano vendada y al otro de la cicatriz en la nariz.
-Los encontramos, están en las celdas- dijo el de la cicatriz ante un radio comunicador que llevaba en la mano, después se dirigió a ellos. – Tú- señaló a la peli violácea- El jefe quiere que te llevemos con él-
-Resístete- le dijo el calvo alto- No sabes cuento quiero que lo hagas, dame el placer de resistirte, me lo debes- le señaló la mano derecha con el vendaje, sus dedos aún le dolían.
-Déjame al calvo- le dijo Faye a Spencer-
- ¿Segura? - preguntó su compañero. La oji verde asintió y al pelinegro no le quedó otra más que dar un paso atrás para darle paso. - Sírvete- le hizo un ademán con la mano con evidente tono burlón- No esperes que te salve el pellejo -
-Lo sé - le contestó la Valentine.
Sin dar mayor oportunidad el calvo se abalanzó contra ella, le aventó un puñetazo que la peli violácea logró esquivar con facilidad, hizo una mueca de burla y el calvo se enfureció, intentó darle otro puñetazo por la izquierda y Faye volvió a esquivarlo, estaba cansada pero sus reflejos seguían rápidos. El calvo fingió aventar otro puñetazo, pero esta vez fue seguido por una patada en el costado de la mujer que lo recibió tomándolo de la pierna, con el codo le pegó en la rodilla dislocándole la rotula al hombre, este gritó y perdió el equilibrio. Se fue para atrás y su compañero el de la cicatriz trató de intervenir en la pelea, pero fue detenido por el hombro por Spencer.
-No puedo permitir que intervengas- Spencer giró al de la cicatriz para dejarlo frente a él, le dio un golpe con la rodilla en el abdomen lo que hizo que el peso del hombre delgado se fuera hacia adelante, el pelinegro lo sostuvo por unos instantes y con el brazo libre lo noqueó dejándolo inconsciente en el suelo. Miró a Faye- Continua-
Faye se abalanzó contra el hombre calvo aun tratando de incorporarse, al pobre hombre no le dio tiempo de nada, la peli violácea le tiró varios golpes en la nariz y quijada y luego a la altura de los cigomáticos, en un ultimo intento de zafarse el hombre levanto el puño derecho hacia la mujer, pero esta lo tomó por el vendaje y volvió a hacer presión sobre los dedos que ella misma había roto horas antes. El calvo gritó maldiciéndola. La ojiverde le sonrió, apretando más la mano derecha y pisando sobre la rotula del hombre lo tiró de espalda contra el piso, una vez en el suelo, le dio una patada en el pecho con toda su fuerza y otra en el rostro. El calvo ya no se movía.
-Bien hecho, ahora vámonos- le dijo Spencer tomándola del brazo, para arrástrala consigo. Siguieron caminando por varios metros más ninguno de los dos sabía con certeza a donde los llevaría, pero no podían regresar, seguro Walker ya estaba enterado de su situación y habría mandado a mas hombres a buscarlos. Faye se sintió un poco mareada y dio un pequeño traspié. - ¿estás bien? - le preguntó Spencer.
-Un poco mareada y muy cansada- el pelinegro dudó un poco, pero la cargó en brazos, lo que tomó a Faye por sorpresa. Avanzó unos metros más -
- ¿Creí que no ibas a ayudarme? - le dijo la peli violácea una vez que la sostuvo.
- Cambie de opinión- le contestó. Faye no dijo nada- ¿Por qué Walker esta tan interesado en ti? – el hombre siguió caminando apresurado el paso.
-No lo sé bien, según él, la droga que nos inyectó tiene un efecto especial en mí, me quiere como su rata de laboratorio-
- Oh- expresó el pelinegro.
Frente a él se escuchó el clic del seguro de un arma y la voz firme de un hombre que no vacilaba.
-Suéltala – clic.
El Spiegel vio salir a Faye de la arena y dirigirse a los pasillos de donde la habían sacado momentos antes, también observó al hombre alto de coleta detrás de ella no estaba seguro y acompañándola o sólo siguiéndola, pero hasta el momento no podía confiar en ese hombre tampoco. Dirigió el arma hacia las gradas, la multitud buscaba la salida, pero era retenida por los hombres de Walker, hablando del hijo de perra, lo busco en las primeras filas y por supuesto ya no lo encontró, pero un grupo de hombres bien sincronizados no ponían atención sobre la turba, sino seguían en marcha a una dirección, el centro de mando. Supuso. Volvió a disparar hacia los hombres de traje negro, que a su vez disparaban al azar, sin encontrar de donde provenían exactamente los disparos que los atacaban, otros disparos provenientes de su derecha se hacían llegar, era Jet. En punto era crear caos y lo estaban consiguiendo, aquellos malditos no sabían de donde los atacaban, entre los dos derribaron a varios hombres, pero Walker había escapado.
-Bien ahora si, por Faye- dijo Spike a través del comunicador.
-Adelante- dijo Jet. El caza recompensas brincó desde su lugar a varios metros hacia las filas, disparando y golpeando a cualquiera que considerara una amenaza, Jet lo cubría desde el balcón. El peliverde tomó la dirección en que se había dirigido el grupo sincronizado, una vez entrado al pasillo principal, aquel lugar parecía un laberinto, entre puertas, entradas a otros corredores, a decir verdad, no sabía bien a donde dirigirse.
- Ed, ilumíname- Y unas luces azul tenue se encendieron- Gracias, pequeña-
-De nada Spike, tomate tu tiempo, detendré un poco más su sistema, solo encendí las luces de emergencia de los pasillos y las celdas. –
-Ed, guíame hacia las celdas, Tal vez Faye este ahí, voy por ella y saldremos de aquí. –
-Bien- dijo la niña desde su laptop- Siguiente corredor a la derecha luego hasta el fondo unos cinco metros y luego a la izquierda, pasarás otra puerta y hacia la izquierda otra vez. –
-Entendido- dijo Spike- ¿Jet, como vas? –
-Excelente amigo, no tengo problema, pero tienes cuando mucho veinticinco minutos antes de que esto vuele. –
-Tranquilo, me sobrará tiempo- dijo sincronizando su reloj mientras seguía las indicaciones de Ed.
Se adentró a un pasillo principal, húmedo, con el aire frio, se encontró con gente asustada semidesnudos, unos con huellas de golpes otros con huellas de desnutrición, unos tambaleantes y los que tenían fuerza intentaban escapar en dirección contraria a donde el se dirigía, un hombre se le acercó agitado y asustado.
-Estoy aquí para ayudar- le dijo el peliverde, el hombre no respondió, pero se calmó ante su presencia – La salida es hacia allá- le señaló una dirección- lleva a los que puedas contigo, este lugar va a explotar- el hombre asintió y obedeció.
El caza recompensas siguió corriendo por el pasillo hasta encontrar la imagen del Faye siendo sostenida en brazos por el hombre de coleta, por puro instinto quitó el seguro del arma y lo amenazó.
-Suéltala – clic. Le sangre le hervía de tan solo verla cansada, en los brazos de un desconocido. – Faye ¿Estas bien? – le preguntó a la ojiverde. Spencer se quedó quieto.
- Spike – mencionó la ojiverde conmocionada.
- ¿Lo conoces? – preguntó el pelinegro. Bajándola lentamente, pero a pesar de que los pies de Faye tocaron el piso no la soltó.
-Es mi compañero- dijo Faye casi al borde de las lágrimas- Vino a ayudarnos- se quedó en su lugar, como esperando una indicación del peliverde.
-Ven a mí, Romani – Le dijo Spike, sin dejar de apuntar al hombre de coleta, pero haciendo un ademán con la mano, acentuando la orden, dándole la seguridad que la oji verde necesitaba. Como pudo, Faye corrió hacia el y lo abrazó colgándose del cuello, la vio derramar un par de lagrimas que secó con su pulgar - ¿Estas bien? - le volvió a preguntar, bajando el arma y tomando el rostro de la mujer con ambas manos, analizando cada rasgo de su rostro, cada moretón, cada herida, la vio de arriba abajo, por un momento Faye sintió que la analizaba.
-Estoy bien- fue entonces que ninguno de los dos lo vio venir, por acto reflejo y en contra de su propio juicio Spike Spiegel la besaba, está se sorprendió, pero le correspondió, había fuego en sus labios y pasión en su aliento, tal vez la droga también le hacia sentir al mil por ciento ese beso. Abrió la boca y la lengua del cazarrecompensas se adueñó de ella, la tibieza empezaba a fluir por su cuerpo, viajando hasta sus entrañas. Ambos lo sentían.
Spencer se aclaró la garganta tan fuerte como pudo. Los dos se separaron y Spike volvió a apuntar el arma hacia el pelinegro.
-¿Te lastimó?- le preguntó a la romani.
- No, no, no Spike, baja el arma- le dijo poniendo la mano sobre la misma. - Spencer me ayudó, debemos salir de aquí –
-De acuerdo- el ex sindicato volvió a la realidad. – Se donde esta la salida, hay que darnos prisa o quedaremos enterrados en ese infierno- Tomó el arma y con la otra mano tomó a Faye iniciando la marcha. Giró la cabeza un poco para dirigirse al hombre que parecía aún asimilar los hechos detrás de ellos- ¿Vienes? – Spencer los siguió.
-¿Y Jet?- preguntó la romaní. Aún tomada de la mano de Spike.
- Terminando de poner las bombas, haremos volar este lugar, nos vera a la salida-
-¿Y Walker?- Spike se detuvo ante la pregunta de la peli violácea, quería decirle que lo tenían o que lo había matado, pero no podía mentirle.- Una cosa a la vez, cuando lo encontremos voy a matarlo. –
Fin cap 4
Bien por fin el rescate esperado, los chicos si que tenìan un plan. No pude resistirme a poner por lo menos un poquito de romance, aunque fue imprevisto, màs adelante estos dos tendràn mucho de que hablar, pero primero lo primero: Terminar con el villano, jejeje Por favor dejen reviews.
