Repasemos la situación.

Una cábala mágica secuestro a Elza, maga de la cábala mágica de nombre Templo por un Día.

En el proceso, el chico de preparatoria que era Kamisato Kakeru quedó envuelto de tal forma que decidió involucrarse, esta vez voluntariamente.

Ahora, la cábala mágica Templo por un Día iniciará una invasión con cuatro miembros en la base de la cábala del enemigo, y un chico en bicicleta irá allí para salvar a quien alguna vez fue su amiga de la infancia. Esa amiga de la infancia iba a ser usada como carnada para atraer a la cábala Templo por un Día.

Con estos tres bandos dispuestos de esta forma, esto empieza a las 9:00 am ese día viernes de principios de noviembre.

Uno comenzó caminando entre los arboles con la frase "Listo, ya hemos deshecho suficientes sellos" que fue respondido con la frase "Genial, ahora vamos a demostrarles a esos bastardos lo que significa meterse con nosotros."

Otro comenzó con la frase "Bueno, aquí tienes tu agua. Volveré con los compañeros que sean lo bastante inteligentes como para rendirse" que fue respondida con el sonido de dientes apretados.

Y el ultimo comenzó con el tipo de chico de preparatoria normal dejando su bicicleta a un lado mientras hablaba por teléfono "Estoy en la entrada del bosque, ¿por dónde debería entrar?"

Y el escenario era un edificio arruinado de tres pisos, rodeado de 150 metros de campo liso, y un pequeño espacio boscoso rodeándolo todo.


Un grupo pequeño estaba caminando de forma coordinada en línea recta hacia el edificio. Previamente habían usado magia para crear un espejismo enfrente de ellos, así que era similar a tener una sábana impresa frente a ellos para confundirse con el terreno.

Obviamente no podían ser muy rápidos, y si se usaba un rastreo apropiado en el área apropiada, podrían terminar siendo descubiertos en segundos. Era posible que de hecho ya hayan sido descubiertos, pero ser capaces de acercarse era conveniente de todas formas.

"…"

No intercambiaron palabras. Incluso si habían borrado su rastro por visión, aun podrían ser oídos, y si no tenían cuidado con sus pisadas, terminarían dejando huellas. Pero ya habían discutido todo esto y analizado el mejor patrón de ataque. Era un plan difícil, y las circunstancias podrían cambiar en cualquier momento, pero las prioridades eran;

Primero, asegurarían la entrada para evitar caer en una trampa justo al inicio.

Segundo, buscarían un modo de avanzar en parejas para encontrar a Elza y asegurarla.

Tercero, se encargarían de la recuperación de miembros y tratarían en lo posible de derrotar a la mayor cantidad de magos enemigos posible.

Por último, asegurar la salida estando todos juntos… de ser posible.

Mientras tomasen eso en cuenta, sus acciones siempre tendrían un objetivo.

Y ya estaban a 10 metros de la entrada más cercana, mientras que las ventanas parecían fáciles de atravesar.

"(Es hora de demostrarles lo que significa Templo por un Día)" Fia se relamió los labios mientras se preguntaba qué pasaría primero.

Y de un modo diferente, un chico de preparatoria entro al edificio.

"[Ahora deberías poder activar el rastreador de Ciudad academia.]"

"Okey… Pero no está leyendo nada, o más bien no detecta ninguna coincidencia."

"[Eso es porque no han encontrado y pasado por la entrada secreta que estas usando. La máquina no puede rastrear un rastro de aroma si dicho aroma no ha pasado por un lugar que no ha sido ventilado en un tiempo. Por ejemplo, el túnel que estas recorriendo. Pero eso juega a tu favor, todavía no te detectan. O más bien, no te consideran como posible enemigo, ni saben del lugar en el que estás.]"

Ahora mismo, Kamisato Kakeru estaba en lo que parecía un túnel subterráneo en dirección al edificio arruinado en el que supuestamente debería estar Elza.

En pocas palabras, Ellen le había informado que aunque había elegido su casa como escondite, eso no era porque no tuviera otros lugares en la ciudad. Ella tenía una variedad de escondites con equipo en ellos, y ese edificio abandonado es uno de ellos, por lo que obviamente tenía también una entrada oculta.

Solo fue una coincidencia que esa cábala usase el mismo espacio, y también que no se dieran cuenta de los dispositivos, por lo que al menos tenían la ventaja.

Sin embargo, no era perfecto. Para el estudiante de estatura promedio, el pasadizo de 160 cm de altura lo obligaba a agacharse ligeramente, pero quejarse al respecto solo le hacía entender que su tensión se estaba disipando.

Lo cierto es que el plan que habían armado estaba basado en tres premisas nada alentadoras;

Uno, Kamisato Kakeru era totalmente inútil y débil en una confrontación directa. Literalmente no podían confiar en él si no tenía alguna ventaja obvia.

Dos, Kamisato Kakeru tampoco poseía conocimiento o habilidad para enfrentar magos ni escapar de sus trampas.

Tres, Kamisato Kakeru estaba solo.

Con esas premisas, el plan realmente era escabullirse, recuperar a Elza e irse sin ser descubierto. Si una pelea solo iba a hacer las cosas difíciles, entonces no ser descubierto y aprovechar que para ellos él no existe es la mejor opción.

"[Por cierto, no te lo había preguntado, ¿pero qué exactamente es lo que recuperaste para rastrear a Elza?]"

"Oh, se trata de….. De…" Kamisato dudó acerca de decirle.

Él había recordado el día anterior, y aunque no sabía cómo se habían desarrollado las cosas, tuvo la vaga sospecha de que podría encontrar "algo" que le pertenecía a Elza hasta ese día. Como le quedaba cerca, fue y revisó, y ya sea por buena o mala suerte, lo encontró.

Dentro del aparato había puesto ropa interior. Presumiblemente seria la que estaba usando Elza el día anterior.

El corazón de Kamisato se sintió como si se resquebrajara cuando las encontró, y sonó como si las piezas se separasen cuando la tomó y guardó en su mochila.

Pero sea cual sea el caso, el descubrimiento le ahorró mucho tiempo, y tiempo era algo que necesitaba.

Pero no podía solamente decir "eso no importa, ¿verdad?" a la chica en el teléfono. Ella obviamente querría saber que era lo que estaba usando, y como lo había encontrado, o siquiera como sabía que era algo que podía ser encontrado por ahí.

Y a decir verdad, la chica en el teléfono realmente quería saber la respuesta.

"[Hey, ¡Hey! Kamisato-han, ¿Qué se supone que es eso?]"

"Pues… ehm…"

"[Sabes, aunque lo que has tomado esta contigo, aun puedo analizar el aroma que detecta la máquina para hacerme una idea de lo que hay allí. Y dado que tu personalidad es bastante común, puedo usar el sentido común para entender cuál de las opciones es realmente la que te resulta tan difícil de admitir. Recomiendo que digas de que se trata en este mismo instante antes de que empiece a sacar conclusiones.]"

"¿Qué clase de amenaza es esa?"

"[Una sincera. Si dices lo que sabes, podrás satisfacer mi curiosidad por el momento. Si no lo haces, lo investigaré yo misma y no podrás controlar la cantidad de verdad que obtendré al respecto.]"

"¿¡Por qué tengo que seguir esos rieles que van camino al acantilado sin importar lo que haga!?"

"[No te quejes y habla.]"

"Oh, ¡Esta bien! ¡Se trata de la ropa interior de Elza, ¿de acuerdo?! ¡Ayer habrá tenido alguna clase de pelea extraña y terminó sin ella, así que fui al lugar de la batalla y las encontré! ¡Fui para tratar de ahorrar tiempo y no tener que ir a su casa a buscar algo como si fuera un ladrón o un acosador! ¿¡Estas satisfecha con eso!?"

"[…]"

Ellen se quedó muda.

"¿Eh? ¿Ellen-san? ¿Estás ahí?"

"[Cuando te dije que podías elegir el nivel de verdad me refería a que podías elegir cuanto decirme, no esperaba que lo soltases todo de una sola vez.]" Dijo finalmente.

"…"

Esta vez, fue Kamisato quien se quedó mudo.

"[Pero bueno, trataré de ignorar eso y también de no hacer preguntas obvias al respecto. Solo usaré mi capacidad como rastreadora para informarte sobre cómo está diseñado el edificio, sus entradas y puertas secretas, y demás, así que concéntrate por el momento]"

"… de acuerdo, mejor no olvidemos para que estamos aquí."

Con esas palabras, el chico miró al frente nuevamente, para descubrir lo que parecía ser una puerta en el techo con una escalera hecha en la tierra. Probablemente, estaba justo debajo del edificio en ese mismo instante.


Luego de llegar, los cuatro miembros de Templo por un Día se separaron en grupos de a dos. Uno entró por una ventana mientras el otro preparaba algunas cosas desde afuera. Ya habían imaginado el escenario de que podían entrar pero no los dejarían salir, así que debían asegurar el escape incluso antes de asegurar el rescate.

Pero eso significaba que dos de los miembros deberían quedarse afuera mientras otros dos entraban hasta lo más profundo de la base del enemigo. Realmente no era una buena apuesta, pero no tenían otra opción.

Pero eso no detuvo el avance de la chica que había entrado junto a un hombre de mediana edad. Ella parecía como si no le importase la posibilidad de alguna clase de emboscada o trampa en ese pasillo maltratado por el tiempo y el abandono.

"O-oye, Fia, ¿no crees que deberías calmarte un poco? Sé cuál es nuestra prioridad ahora que logramos llegar, pero no deberíamos subestimar a…"

"Si tienes tiempo para hablar, también podrías encargarte de revisar el espacio que dejamos detrás, ¿no? No he visto ninguna trampa o símbolo por delante."

Contrario a lo que el rango o la edad podrían sugerir, era la chica de aproximadamente 16 años la que parecía estar por encima del otro mago.

"Muy bien podrían estar usando medios físicos. No puedes detectar una trampa física, ¿verdad? Entonces ten más cuidado."

"No deberías preocuparte por eso. El mal mantenimiento de este edificio hace que sea fácil saber cuándo algo ha sido manipulado o no." tras decir eso, Fia saco una navaja de su bolsillo y talló un símbolo en la pared, que gracias a la humedad se había vuelto tan blanda como la tiza mojada. "¿Lo ves? Puedo hacer una marca en segundos, y nuestras huellas pueden notarse. Si alguien hubiera pasado por aquí, ya lo hubiéramos notado." Replicó Fia con el mismo tono apurado.

Obviamente ella era consciente del peligro en el que estaba. Pero en este caso, su amiga la necesitaba.


Avanzando por otro corredor estrecho y maltratado por el tiempo y el abandono, se encontraba otra persona que buscaba salvar a Elza. Esta persona habló por teléfono con alguien más.

"Sabes Ellen, para ser un escondite, el sitio está bastante dañado."

"[Soy una rastreadora, no limpiadora. Además, prefiero que mantenga a la gente alejada, no atraer gente. De hecho, tratar de traer a alguien que limpie podría hacer que alguien lo vea, y revelaría su ubicación. No es fácil encontrar un lugar que haya sido prácticamente olvidado y a la vez este oculto de la civilización.]"

"No me quejaba por eso. ¿Realmente esta máquina puede encontrar el rastro de Elza aun con tanta suciedad?"

"[Si el lugar tiene ventilación, al menos una partícula salida de Elza debería haber llegado para ser detectada. Cosas como el viento y la ubicación de las puertas pueden definir bastante la precisión por aire, así que podrías intentar encontrar partículas en el suelo. Pero claro está, recuerda que si ella fue traída, entonces alguien debió traerla, y a menos que se haya cambiado de ropa y dado un baño, la persona que la trajo debería de tener también su olor, así que si no tienes cuidado terminarás yendo directamente hacia el enemigo.]"

"Si, ya había pensado en eso. Quizás debí pedir que me traigas también alguna cámara o algún drone."

"[Si, claro, como si esas cosas no llamasen la atención. Si quieres ver del otro lado de esquinas usa trozos de vidrio o algo reflejante. Si necesitas ver a través de puertas o paredes, busca si encuentras alguna grieta o abertura. También trata de usar tus otros sentidos, y recuerda pasar por las salas que te marcaré en el mapa que enviaré a tu teléfono dentro de poco.]"

Tras decir esto, Ellen cumplió su palabra y envió un correo al teléfono del chico usando su Tablet. Debido a que aún estaba en modo de llamada, el chico dudó sobre si colgar la llamada para abrir el correo, o revisarlo después.

Ciertamente, la debilidad de Kamisato era un callejón sin salida que le impedía hacer algo por sí mismo, pero esa debilidad hacia que nadie tome en cuenta su presencia.

Pero la chica dio unas palabras finales antes de colgar.

"Sabes, ¿no crees que esto que estás haciendo es bastante excitante?"

Esas palabras resonaron en la cabeza de Kamisato Kakeru. Y no solo porque hayan sido dichas casi con curiosidad.

Realmente, era la primera vez que realmente pensaba en lo que hacía.

Se le había dado tiempo para pensar, y más de una persona le había dicho que era mejor quedarse atrás para alguien como él. Incluso la propia Elza le había dicho que se alejara en un principio.

Pero había decidido ayudar.

Si una persona estaba siendo tratada de forma cruel frente a él, obviamente querría hacer algo al respecto. Y si ese alguien era alguien que conocía desde antes, la cosa se hacía más obvia. Él la salvaría.

Y todas las circunstancias a su alrededor que lo hacían más peligroso, también lo hacían más emocionante.

Kamisato tenía miedo, y podía sentir su propio pulso si se quedaba quieto por un momento, pero definitivamente, no podía negar que todo esto era excitante en cierto modo.

Así que…

"Heh, tienes razón en eso." Respondió casualmente.

"[¿¡Ah!? ¿¡Acaso estás de acuerdo!?]"

"Pues sí. Meterse a un edificio arruinado a escondidas para salvar a alguien de una cábala mágica suena como algo sacado de un videojuego que combina el espionaje con lo paranormal, así que sí."

"[Ohhh, así que lo interpretaste de esa forma…]" Kamisato tuvo un mal presentimiento acerca de cómo Ellen había dicho eso y lo que podría significar, pero la chica no le dio tiempo de pensarlo más. "[Yo me refería a que era excitante eso de rastrear a tu ex amiga de la infancia por medio del olor de su ropa interior.]"

El chico se paralizó en su lugar.

Todos los sonidos del mundo se volvieron distantes en un instante.

Por un momento, Kamisato pensó seriamente en regresar, olvidar a Elza, llegar a su casa, y patear a la idiota que había dado el comentario como si fuera algo de conocimiento común.

Prácticamente, le había robado el orgullo del rescate.

Ahora Kamisato Kakeru había sido degradado a pervertido con un aparato de alta tecnología.

El chico estuvo a punto de echarse al suelo y llorar, pero algo lo regresó al mundo original.

Una explosión.

Y no fue la única. Múltiples explosiones surgieron del piso encima suyo en alguna dirección al frente.

"(Rayos, necesito alejarme de aquí.)"

Era posible que las explosiones no sean algo destinado a llegarle a él. Probablemente alguien más estaba teniendo su propia batalla en este mismo momento. A decir verdad, el día anterior Fia le había dicho que ella y el resto de la cábala se "encargarían del resto", así que era probable que estén peleando contra quienes se hayan llevado a Elza en ese mismo momento.

Pero Kamisato no tenía ningún poder con el que apoyarla, y hasta temía la posibilidad de que terminaran derribando el techo (que para ellos debía ser el suelo) y lo encontraran. Para él, la mejor arma era el sigilo.

Así que se concentró en seguir buscando por el edificio. Cortó la llamada que aún mantenía con Ellen y se fijó en el mapa que le había enviado por correo. En ese mapa, encontró la ubicación de al menos dos puertas secretas bastante cercanas a él, por lo que eligió la que lo llevase más hacia adentro del edificio.

Movió los restos de un mueble que parecían estar pegados a la pared por la suciedad, y descubrió que de hecho ese mueble servía como "manija" para así abrir la pared en cuestión. Literalmente.

La pared se abrió y muchas de las evidencias de que esa era en realidad una puerta estaban cubiertas por el mueble, y a través de dicha puerta-pared, Kamisato encontró una habitación algo más limpia y sin puertas evidentes. Probablemente era una habitación secreta.

Miró de vuelta el mapa y descubrió que era verdad, y que sin contar la puerta por la que entró, había otros dos pasajes. Cerró la puerta-pared detrás suyo, y miró de vuelta el mapa, analizando las rutas más cortas y seguras para llegar a al menos uno de los tres posibles lugares en los que estaba marcado que podría haber un prisionero.


El sonido repetido de explosiones e impactos podía oírse desde afuera del edificio, y dos miembros de la cábala mágica Templo por un día lo atestiguaban.

Elza era la prioridad de esta cábala para actuar, pues es también la maga que hacía que un grupo de magos alcanzase el potencial que llegaron a alcanzar.

Lo que sabían, es que una de las batallas no acabó bien, y que el enemigo que habían hecho contrató a un mago de otra cábala para tomar a Elza. Debido a eso, no habían podido prepararse de antemano, y terminaron perdiéndola antes de poder agruparse.

La misión de rescate no fue bien recibida, pues Elza era el as del grupo, y una batalla de grupos sin ella complicaba las cosas. No muchos iban a arriesgarse por un rescate que podría terminar mal.

Debido a esto, solo cuatro miembros estaban en esa misión de rescate.

"Creo… que es hora, ¿verdad?" dijo uno de ellos.

"Realmente no disfruto de hacer esto, pero es la única forma en que todos salgamos vivos." Dijo el otro.

Pero si uno de los miembros era el líder de la cábala, quien tenía una deuda con Elza, y la otra era una buena amiga de esta, ¿Por qué había otros dos? ¿Qué motivos podrían tener esas dos personas para arriesgarse de este modo en una batalla que muy bien podría ser inútil?

La respuesta fue dada por una mujer joven con un delantal y una apariencia madura.

"Ahora bien, ¿Quieren que restrinja sus movimientos y los muestre a sus compañeros, o prefieren que yo misma los "incapacite", y deje de lado para luego decirles a ellos que fallaron?

"…"

"Oh, vamos, no pongan esas caras. Ustedes aceptaron traicionar a sus compañeros para así unirse a nuestra cábala. Tienen suerte de que incluso yo participe en fabricar este acto por ustedes."

"Aun recuerdas el trato, ¿verdad?"

"Si, sí. Se rinden, los demás entienden su situación desesperada, y deberán rendirse a cambio de que los dejemos vivir. En cierto modo me agrada que aun tengan cierto respeto por sus compañeros."

"Como sea, solo apúrate."

Cuando la noticia del secuestro de Elza llegó a oídos de Templo por un Día, la mayoría de los miembros decidieron desertar, y esos dos no eran la excepción. Simplemente fueron contactados por la cábala rival para sabotear el plan de rescate a cambio de mantener los daños al mínimo. También tendrían el beneficio de una posible posición favorable en un futuro.

Puede que a esos dos se los pueda llamar traidores, pero la verdad es que un mago siempre velará por sí mismo antes que por los demás. Siempre y cuando sus acciones no dificulten su objetivo, seguirá adelante.

Y ninguno de los dos tenía un objetivo que les impidiera fallarles a sus compañeros, o que solo pudiera cumplirse perteneciendo a Templo por un Día.


Las explosiones siguieron resonando en el edificio, llegando incluso hasta el espacio más profundo del mismo. En él, una chica encadenada cerró los ojos tratando de no pensar en sus compañeros estando en peligro.

"(Si hubiera sido más fuerte, esto no habría sucedido.)"

Ella había sido el pilar más importante de su cábala mágica, y sabía que todos contaban con ella. Aun así, le falló a todos al salir de su zona segura y enfrentar a alguien que obviamente la superaba.

Y todo por un chico, que quizás solo recordaba su nombre y nada más.

Ese chico no sabía nada acerca de su vida como maga, y definitivamente no podía esperar que hubiera hecho nada para ayudarla.

En otras palabras, había decepcionado a sus compañeros para ayudar a alguien a quien solo ella conocía.

"(¿Realmente… qué diablos hice?)"

Existía la posibilidad de que incluso hubieran podido vencer al nuevo mago con el que se había encontrado si es que ella se hubiera mantenido a salvo. Y no era no hacer nada, sino quedarse quieta, contener sus ganas de luchar para así obtener el mejor resultado al final.

Incluso si era a costa de quien fue su mejor amigo, sería para proteger a los amigos que ahora tenía.

Nadie la hubiera culpado por no ir a salvarlo, pero cualquiera la culparía por arruinar su oportunidad al actuar de forma imprudente.

No había ganado nada con actuar de forma egoísta. Y ni siquiera podía decir que se sentía bien con el resultado

"(Lo siento)"

Pensarlo no la llevaría a nada, y decirlo en voz alta no serviría sin alguien que la oyese. Pero la presión en su pecho no parecía que fuera a liberarse si no lo hacía de todas formas.

Se permitió una última acción egoísta.

"Todos, lo siento…"

Las palabras fueron tenues pero claras, y resonaron en la habitación vacía, dividida por una reja de madera cubierta de papeles escritos con símbolos de santuario.

Lo siguiente que resonó en la habitación, fue una puerta abriéndose.

Por un momento, Elza se preparó para confrontar a algún mago enemigo (aunque no hubiera podido hacer nada) o para encontrar a algún mago amigo.

Pero quien apareció estaba totalmente fuera de sus expectativas.

"Elza, ¡Sabía que esa era tu voz!"

Vestía un uniforme escolar azul con corbata. Tenía el cabello café con ojos del mismo color.

Llevaba un extraño aparato en sus manos, y tenía una expresión que mezclaba alivio, alegría y confianza en su rostro.

"Ah…"

La expresión de Elza se paralizó, y su rostro pareció "desmoronarse" y empezar a formar lágrimas.

Esto era producto de muchas emociones como para enumerarlas, pero el chico de preparatoria interpretó las cosas de otro modo.

"¿Ah, qué pasa? ¿Estás bien? ¿Te lastimaron en algún lado?"

"K-Kakeru… ¿Qué estás haciendo aquí?"

"¿Qué hago aquí?" Kamisato Kakeru sonó algo confundido, pues solo tenía una razón para estar allí. Y no dudó en responder. "Vine a salvarte."


Si los primeros capítulos dividían los eventos según el tiempo que pasaba entre ellos y se centraban en Kamisato, estos últimos dos capítulos dividieron los eventos en varios puntos de vista. Eso realmente ayuda a hacer ver que hay acción aunque no muestre ni el 50 % de esta, simplemente pongo las cosas a explicar, y dejo las cosas tediosas o aburridas a imaginación del lector.

Pero el punto principal de esto fue… ¡El tsukkomi definitivo! (tsukkomi es el término usado para el personaje que es humillado)

Releyendo el NT 14 en busca de información, me fije en la frase que dice Ellen cuando deja claro que usó la ropa interior de Elza para resolver el problema en el que estaba, y realmente fue un problema andar pensando en cómo es que podría meter una búsqueda con ropa interior involucrada, y para colmo, de un modo que haga que el chico normal de preparatoria siga diciendo que es un chico normal de preparatoria, así que lo ilusioné con el término "¿No crees que esto que estás haciendo es bastante excitante?" para elevar sus esperanzas y aspiraciones… y luego destruirlas con la frase "…rastrear a tu ex amiga de la infancia por medio del olor de su ropa interior." Para que el orgullo se evapore como alcohol en el suelo caliente.

A veces me sorprendo de mí mismo.

Por favor, lean el siguiente capítulo.