Mientras su consciencia tambaleaba, sus recuerdos y pensamientos le llegaban fácilmente.
[Él había sido amigo de Elza, y con ella pasó momentos felices en su infancia.]
Explosiones pudieron oírse sumado a algunos gritos y quejas.
[Se separaron en la secundaria, y tomaron caminos separados. Él creció como un estudiante de secundaria normal, y siempre creyó que Elza habría hecho lo mismo. Al año siguiente, pudo verla de vez en cuando con la apariencia de una chica delincuente, y frecuentando lugares algo apartados con gente mayor que ella.]
También sintió una presión en sus brazos y su cuerpo siendo apoyado en algo… no, en alguien más mientras se movían.
[Pero nunca pensó que había tomado un mal camino. Nunca la vio tener problemas, y como era casi su vecina, podía saber que siempre volvía a su casa a descansar, por lo que siempre pensó que ella solo estaba pasando por su etapa rebelde de un modo diferente al más tranquilo. Siempre pensó que ella había obtenido el valor para enfrentar al mundo de un modo más activo que el típico estudiante que habla de las cosas y las separa en bien y mal, y que había elegido su camino por su cuenta.]
Sintió su cuerpo ser sacudido de forma ligera e indirecta, o sea, como resultado de que la persona cargándolo este corriendo.
[Pensándolo de esta forma, Kamisato Kakeru nunca pensó que había abandonado a su amiga de la infancia, sino que involuntariamente le había dado el espacio que necesitaba para "florecer"y ser quien quisiese ser. Por lo tanto, Kamisato Kakeru nunca habría hecho nada malo, incluso si eso significaba que al final se volvieran extraños.]
Algunas voces le hablaron al oído. Algunas parecían decir su nombre, y otras solo decían "¡despierta!", pero sonaban casi apagadas.
[Pero nunca pensó en que estaría en algo peligroso. Él estaba bien con ser un desconocido para ella, pero no si es que su separación termino con ella siendo parte de algo peligroso. Ese chico que siempre había caminado un sendero de tranquilidad y rutina había hecho la vista gorda de ella, por lo que cuando ya fue imposible ignorarlo, ya era muy tarde para hacer algo al respecto. "Elza es una maga".]
Varios sonidos violentos lo despertaron, más una sensación de flotación y un impacto fuerte. Se sentía como una caída al suelo.
[Aun así, ella se había arriesgado para salvarlo por su pasado, aun cuando no se viesen, aun cuando no se hablen, aun cuando sus vidas sean tan diferentes, ella lo salvó como pudo.]
El chico apretó los puños y sujeto el suelo para ponerse de pie, encontrando que estaba rodeado por tres personas dándole la espalda. Y esos tres (sin contarlo a él en el centro) estaban rodeados por un gran número de personas. Kamisato comprendió que de algún modo lo habían arrastrado por el edificio en un escape desesperado y habían terminado destruyendo el suelo a sus pies, pero aun así seguían estando rodeados.
Pero en base a todo lo que había pensado en esos segundos que había estado aturdido, solo tenía una conclusión.
[Ahora él la salvaría a ella como pudiera.]
La misión realmente se había echado a perder. De toda la cábala, solo cuatro habían decidido ir por Elza, pero solo dos de esos cuatro estaban esforzándose realmente. Según palabras de la chica con un delantal, los otros dos los habían traicionado a cambio de que se les diera la opción de rendirse y conservar sus vidas, pero para Templo por un Día, eso muy bien podría ser un engaño para hacer que se rindan cuando todavía tenían oportunidad de lograrlo.
Pero para ser francos, el futuro que les esperaba se veía negro.
El poder de fuego que tenía el enemigo era superior en ese momento, los superaban en número y podrían tener refuerzos escondidos por ahí.
Mientras tanto, Templo por un Día tenia pocos miembros, el espacio en el que estaban era inconveniente, y tenían a alguien a quien proteger y que una de ellos no quería dejar atrás incluso si eso significaba fallar en su escape. En pocas palabras, un lastre, un peso muerto que no podían quitarse de encima.
Sabían eso perfectamente sin necesidad de hablarlo, pero nadie quería o podía hacer algo al respecto.
La chica con delantal habló desde el piso de arriba.
"¿Hasta cuándo van a seguir con esta resistencia inútil? Lo repetiré cuantas veces sea necesario, pero es una molestia. Ríndanse, no tienen oportunidad."
"…"
"¿Sin reacción? ¿Acaso no están ya lo bastante acorralados? Realmente solo queremos a la maga con la magia de posesión, así que en lo que a mí respecta los demás podrían morir."
Múltiples ojos se clavaron en las cuatro personas que estaban en ese piso inferior. Múltiples personas se preparaban para su siguiente movimiento, entendiendo que cada acción que hacían solo tendría dos resultados; o ganaban con el siguiente movimiento, o se acercaban aún más a la victoria. Si estaban esperando, era para saber si la victoria seria con la muerte de sus enemigos, o con su rendición.
Kamisato entendió eso, y también el hecho de que si él lo entendía, entonces todos los demás también, y probablemente lo hacían desde antes de que despertara.
Y una de las personas que sabía eso habló cerca de él con una expresión de dolor.
"Creo… que debemos aceptar su oferta." Dijo Elza.
"P-pero…" Fia trató de responder, pero tras decir "pero" se quedó sin palabras. O quizás comprendió que no tenía nada que decir.
"Tampoco me gusta, pero prefiero eso que perderlos a todos."
"Siempre supe que tenías un buen corazón, pero eso es una debilidad para un mago." Dijo el hombre de mediana edad. "Y ahora, parece que tienes una debilidad aún más grande que ellos pueden aprovechar. Créeme cuando digo esto, si aceptas ahora, aceptarás siempre."
"¡…!"
Aunque no le estaban hablando directamente a él, pudo entender las palabras usadas. Se estaba refiriendo a que como civil, Kamisato no tenia poder alguno, por lo que sería un blanco mucho más fácil de atacar si lo encontraban. El chico apretó los puños mientras pensaba en eso.
Elza apretó los dientes por un tiempo tras esa declaración, pero al final, sus músculos se relajaron, su expresión se suavizó, y la mano que sujetaba su botella con monedas redujo la fuerza de su agarre.
"Lo siento, pero es mi decisión, no la tuya, ni de nadie más. Y definitivamente, no quiero perderlos." Dijo Elza finalmente.
"Oye, no vas a…"
"¡Detente, idiota!"
"¡Hey!" Elza gritó, pero fue para que su voz llegara a la persona que había hecho la amenaza poco antes.
La chica esbozó una sonrisa cruel mientras esperó en silencio a que los acorralados se rindieran.
Elza iba a tirar la toalla, y aunque no estaban de acuerdo, los otros dos no fueron capaces de detenerla. Obviamente no podían cuando sus vidas estaban literalmente a punto de ser consideradas desechables.
Pero cuando iba a decir el término que la chica con delantal quería oír, alguien alzo la voz ligeramente. O quizás solo sonó fuerte debido al silencio que había llenado el espacio.
"Gracias, Elza, pero no necesitas preocuparte. Ten algo más de fe en tus compañeros, ¿no crees?"
"…" Elza se quedó en silencio.
"…" Los dos magos de Templo por un Día se quedaron en silencio.
"…" Los magos rodeándolos se quedaron en silencio.
"… ¿De qué demonios hablas?" la chica con delantal no se quedó en silencio por mucho.
"A simple vista, parece que no tenemos otra opción más que rendirnos, o desgastarnos hasta ser derrotados. Pero la opción de escapar aún no ha desaparecido." Kamisato siguió hablando de forma casual, como si descubriese un arma secreta que nadie conoce. Y muy lejos no estaba.
"Por favor, ¿Qué aún no ha desaparecido? ¡Qué ridiculez! ¿¡Acaso aun no entienden su situación!? ¡Ya me estoy cansando de andar dándoles la oportunidad de salvarse! ¡Pero se acabó! ¡Si no se rinden en este instante, decidiré que sus vidas no valen la pena!" la chica con delantal ya parecía exasperada. Realmente parecía que iba a dar la señal de ataque si esto se alargaba un minuto más.
Pero Kamisato ya se había hecho la idea. Y habló a sus compañeros.
"No sé mucho de la magia, ¿pero puedo pensar en que alguno de ustedes tiene un poder capaz de romper paredes? Lo digo porque veo que alguien habrá roto el suelo y por eso nos caímos, y no sé si fuimos nosotros o ellos."
"Pues, quienes rompieron el suelo fueron ellos, pero creo que tenemos suficiente poder de fuego como para hacer lo mismo. Sin embargo, tendríamos que centrarnos, y no podemos hacerlo lo bastante rápido como para derribarlos a todos." Respondió el líder de la cábala al que Kamisato solo conocía como un hombre de mediana edad.
"De acuerdo ¿Y alguno de ustedes puede resistir impactos fuertes? No me refiero a nada demasiado extremo, sino a algo que nos dé una defensa contra al menos uno de esos ataques que puedan romper paredes."
"No, hasta ahora he usado algo de magia de viento para desviar la mayoría de ataques. Después, solo resistimos esquivando y golpeando sus propios ataques con los nuestros." Respondió Fia.
"Ya , con eso me alcanza" dijo Kamisato mirando su teléfono y luego a la habitación en la que estaba.
"Kakeru… que, ¿Qué estas tratando de hacer?"
"Elza, a ti es a la única que conozco, y pareces ser importante para ellos. ¿Podrías pedirles que confíen en mí? Tengo un plan, pero necesitare que sigan mis órdenes de forma automática, y que lo den todo en cada movimiento para así lograrlo."
"…"
Los tres magos no respondieron directamente. La voz de ese chico de preparatoria tenía la confianza de alguien que ya estaba salvado, pero ellos no comprendían a que se refería. Puede que si ese chico decía cuál era el plan, los magos rodeándolos lo oirían e interferirían, así que era más seguro guardarlo en secreto, pero no saber tampoco los dejaba tranquilos.
Y la cábala rival tampoco estaba tranquila. Aunque las posiciones no habían cambiado, el aire a su alrededor parecía haberlo hecho. Era como si toda la ventaja se hubiera esfumado.
Pero solo lo parecía. Con una orden, todos retomarían los ataques y recordarían su superioridad. Solo era cuestión de tomar la iniciativa, y sin importar quien la tomara Templo por un Día perdería.
"Fia-san. Jefe…"
Elza empezó a hablar. Todos mantuvieron el silencio.
Si decidía rendirse, la pelea terminaba. Si decidía creer en Kamisato, la pelea podría continuar o terminar. Su palabra tenía poder, y ella decidió usarlo.
"… por favor crean en Kamisato Kakeru. Yo creeré en él, así que por favor crean en él conmigo."
Eso fue todo.
"…" Kamisato esbozó una sonrisa ligera ante esta frase.
"…" la chica con delantal cerró los ojos lentamente, como si quisiera convencerse de algo. Había determinado que ya no esperaría, aun cuando eso pudiera hacer más difícil que Elza se uniera. Pero había otros miembros de Templo por un Día que podrían usar para "convencerla".
"….. Bueno, supongo que es mejor que no hacer nada" Fia aceptó la petición con calma.
"….. Espero que sepas lo que vas a hacer. Ahora mi poder es tuyo." El líder de la cábala Templo por un Día también aceptó.
"Gracias…" Kamisato asintió y miró a su alrededor en silencio. Ahora, los magos rodeándolos los atacarían a matar, pero el plan del chico aun tenia oportunidad siempre y cuando actuase rápido. Y el plan comenzó con una orden directa. "¡Ataquen la pared en esa dirección!" gritó apuntando a una dirección en el piso en el que estaban.
Tanto Elza como el líder atacaron a la vez sin pensarlo mucho. Elza lanzó una ráfaga de monedas en esa dirección, y el hombre realizó un gesto con las manos. Un instante después, la pared fue destruida, y un temblor poco seguro recorrió el suelo sobre en el que estaban algunos de los magos que los rodeaban. Ellos se movieron hacia atrás, y los que estaban del otro lado prepararon ataques desde su posición.
Kamisato gritó otra orden mientras avanzaba en dirección hacia la nueva puerta creada al destruir una pared.
"Fia, ¡Desvía lo que sea que nos lancen hacia el suelo! Todos, ¡Síganme!"
"¿¡Te estas divirtiendo acaso!?" Fia sonó algo molesta, pero decidió hacer lo que se le dijo, al menos para evitar ser golpeada por los ataques del enemigo.
Obviamente, una sola defensa de viento no era suficiente para evitar varios ataques simultáneos, pero lograron evadir la mayoría del daño al seguir a Kamisato y alejarse de donde estaban. La chica con el delantal les gritó desde arriba.
"¡Maldita sea! ¿¡Aun no entienden!? ¡Tenemos este edificio rodeadooooo!"
Aun así, las cuatro figuras desaparecieron en el hueco en la pared y se adentraron aún más en el edificio. Mientras corrían, Kamisato volvió a dar una orden.
"Ahora, ¡ataquen la pared de la derecha y vuelvan a atacar para destruir el pilar que verán al otro lado!"
"Eh, de acuerdo."
"Espera un minuto, ¿Cuál se supone que es el plan?" preguntó Fia desde atrás.
"Por ahora, lanza viento hacia el frente para quitar el polvo y ver el camino. Y dije que confiaran en mí, ¿no?"
"Si, pero por si no oíste a esa chica de antes, dijo que tenía el edificio rodeado. Podría haber trampas, ¿sabes? Ahora nuestras vidas son casi irrelevantes. Quizás hasta maten a Elza." Respondió mientras hacia lo pedido. Mirando hacia atrás, pudo ver a la chica con delantal siguiéndolos con evidente odio en su expresión.
"Si insistes, digamos que sé un par de cosas sobre este edificio que quizás esa cábala no. ¡Disparen al techo detrás de nosotros, ahora!"
"¡D-de acuerdo!" Elza controló más monedas para destruir el techo detrás de él pero de algún modo la chica con delantal detrás de ellos dispersó todo eso con alguna clase de poder extraño. "¡No funcionó!"
"¡No te preocupes, no estaba buscando detenerla, solo hace falta seguir destruyendo las partes importantes!" Kamisato gritó esto casi sin sentido, pero tras unos segundos se dieron cuenta.
El techo había sido destruido y echado escombros el suelo, que fueron instantáneamente repelidos por la chica con delantal. Pero luego de unos segundos, más escombros cayeron desde esa abertura. Escombros más pesados y macizos, como si hubiera habido algo que estaba apoyado sobre esa parte del techo. Fia se dio cuenta de qué eran esos escombros.
"N-no puede ser… ¿Eso que derribamos fue un pilar del edificio?"
Elza y el líder se sorprendieron tras oír esto, pero Kamisato no redujo el paso. De hecho, instó a los demás a continuar corriendo hasta cruzar otra puerta. Allí, volvió a dar una orden.
"Ahora, ¡ataquen la esquina que ven por ahí y luego que Fia se deshaga del polvo para que podemos correr hacia la izquierda!"
"¡Espera un momento! ¿¡Cuál se supone que es el plan!?" preguntó Fia sin dejar de correr.
"¡No hay tiempo!, ¡ahora!"
Los magos de ataque cumplieron con su palabra y no cuestionaron la orden, y aunque no le agradaba, Fia también cumplió con su parte. Los cuatro pasaron por el boquete recién abierto y continuaron su carrera.
Realizaron acciones similares un par de veces más, e incluso perdieron a la chica con delantal que los perseguía tras bloquear su camino. Pero aunque habían decidido confiar, gradualmente se dieron cuenta de las intenciones del chico de preparatoria.
"No puede ser…" Fia habló con voz entrecortada. "¿¡Acaso estas tratando de demoler el edificio desde dentro!?"
El chico no respondió directamente, pero su intención fue clara en sus palabras.
"Ahora, ¡destruyan el pilar de allí en este mismo instante!"
"¡Kakeru!" le gritó Elza desde un lado. Ella estaba de su lado y quería confiar en él, pero si lo que dijo Fia era cierto, entonces solo terminarían siendo sepultados junto con la mayoría de magos que los perseguían.
"¿¡En serio creen que hay otra forma!? ¡Y prometo explicarlo todo una vez que estemos a salvo, así que háganlo!"
Si bien su gritó fue rudo, tenía determinación. Al final, obedecieron y destruyeron el pilar.
Y eso fue la gota que rebasó el vaso… o más bien, el chorro de agua que llenó y rebasó el vaso.
Con el pilar de apoyo destruido, grietas en el techo se formaron y extendieron. Serpentearon por el camino que habían recorrido hasta el momento. Las grietas recorrieron el techo y paredes como si buscasen un punto de apoyo, pero los huecos y boquetes provocados durante el escape solo aumentaban el daño y ritmo de destrucción.
Como si quitasen una carta del castillo de cartas el edificio empezó a caer desde dentro, comenzando por la sala en donde estaban Kamisato Kakeru y Templo por un Día.
Cuando las cosas están realmente mal, a veces uno olvida las pequeñas cosas que están mal. Eso es lo que le pasaba a una chica con delantal en una habitación destruida.
Estaba herida y sentada sobre una pila de escombros, creada tras la destrucción del interior de medio edificio de cuatro pisos. Ella había sido medio enterrada entre los escombros, pero se salió usando magia, sacó a algunos de sus compañeros y les ordenó reunir al resto. Pero su prioridad era encontrar a los miembros de Templo por un Dia y a ese chico, así que las heridas eran algo secundario.
Y mientras ellos hacían lo suyo, ella había recibido una llamada a través de su "teléfono", que en realidad era un aparato mágico de comunicación.
"[No puedo creer que hayas fallado.]" Dijo una voz a través de un teléfono.
"…" la chica con delantal no respondió.
"[Por si fuera poco, no aprovechaste la oportunidad que ese miembro de Culto al Sacrificio te otorgo al aceptar participar en esto.]"
"…"
Para asegurar el éxito de la misión, habían contratado de forma temporal a un mago de una cábala de mayor poder, mago que se fue tras traer a Elza, pues allí era donde su contrato terminaba. Y literalmente, él había hecho la parte más difícil de la misión, la de traer a Elza viva, lo cual también debilitaría enormemente a la cábala Templo por un Día.
"[Y solo dos magos llegaron a salvar a la chica, con cada desventaja aplicable, y aun así lograron su objetivo.]"
"Sobre eso…"
"[¿Ahora qué?]"Preguntó lentamente la persona al otro lado del aparato mágico. Estaban a quien sabe cuántos kilómetros de distancia, pero aun así la chica se estremeció como si un dedo se le clavase en la espalda.
"Hubo algo inesperado. Alguien más vino, alguien desconocido, incluso para algunos de los miembros de Templo por un Día."
"[¿Era un mago?]"
"Eso creo. De algún modo pasó a través de mi barrera de detección sin ser detectado, pero podría haber tenido un cómplice, pues ni yo ni ninguno notó que tuviera alguna clase de magia ofensiva o defensiva."
"[Entonces, fracasaste debido a dos magos y una persona que podría ser totalmente normal.]"
"¡Pero no era normal! Estaba rodeado y acorralado, y sus compañeros estaban a punto de rendirse, pero ese chico mantuvo la compostura y encabezó un suicidio tratando de aplastarnos con él."
"[Lo dices como si hubieras encontrado los cuerpos inertes. Pero no lo has hecho, ¿verdad?]" Dijo la voz con un tono inquisitivo.
"Pues, no. Pero tarde o temprano tenemos que encontrarlos. El edificio colapsó, pero no hubo fuego ni explosiones, ni tenían una salida,así que deberían haber dejado cadáveres enterrados. Solo es cuestión de tiempo, señor."
"[Mas te vale, Machina. El plan era tener a Elza con nosotros, por lo que no la queríamos muerta. Pero si es libre es aún peor, pues entonces puede seguir oponiéndose. No puedes seguir cometiendo fallos o tendrás que pagar las consecuencias de ello.]"
Tras decir eso, la persona cortó su llamada. La chica con delantal que fue llamada Machina guardó el dispositivo mágico en su bolsillo y miró la escena nuevamente.
Todo era un desastre. No solo el espacio se veía espantoso, sino que su situación también lo era.
Ahora mismo, su esperanza era encontrar algún cadáver aplastado por los escombros del edificio. Y de preferencia, de alguno de esos cuatro que crearon esta situación.
Lejos de ellos, a poco más de 30 metros de distancia y un par de metros bajo tierra, cuatro personas recorrían un túnel subterráneo alejándose del edificio en el que estaban poco antes. Un chico había prometido explicar las cosas en cuanto estén a salvo, pero ya no pudo aguantar las constantes preguntas una vez que reveló la existencia de un túnel subterráneo que conectaba el edificio, con una salida fuera del área.
"Entonces, ¿tu plan realmente era demoler el edificio con nosotros dentro?" preguntó Fia con evidente molestia.
"Pues… si, pero ese no era mi plan original. Al principio solo se trataba de recuperar a Elza e irme, pero luego ustedes llegaron y complicaron las cosas, así que tuve que variar un poco."
"Nadie "varía un poco" y termina ideando como convertir un edificio en una pila de escombros."
"Para ser franco, luego de sentir las explosiones que habían, pensé que sería malo que alguien rompiese algo importante, así que revisé el mapa para saber cuálsería la ruta segura más rápida hasta la entrada del túnel. O sea, la ruta que pase por pilares y puntos de apoyo importantes. Cuando estábamos rodeados, use el mapa para reconocer nuestra ubicación y luego me dirigí hacia esa ruta con ustedes. Lo de derribar esos puntos de apoyo funcionaba tanto para cubrir nuestro rastro, como para poner en riesgo a los que nos pudieran estar esperando. Nadie permanecería estoico en una situación en la que el suelo y las paredes tiemblan de forma innatural, así que obviamente se asustarían y nos dejarían el paso libre."
"Muy bien, ¿pero cómo sabías de este túnel?"
"¿Cómo creen que llegué hasta aquí sin ser notado? Espero que no crean que solo aparecí por arte de magia sin recorrer la distancia que nos separa."
"…"
"Pero, Kakeru, ¿Quién te dijo sobre este camino? Y a decir verdad, habías usado habitaciones secretas como si supieras en donde estaban. Y también está la maquina… ¿¡!?" Elza había empezado a hablar, pero de pronto se sonrojó y calló de golpe.
"Pues fue una amiga a la que ese edificio le servía como escondite, así que conocía entradas secretas, puertas y pasajes había pasado un mapa por correo, así que supe cómo moverme por aquí."
"Entiendo la mayoría de todo esto, chico" empezó a decir el líder de la cábala Templo por un Día. "pero hay algo que necesito saber. ¿Qué propósito tenías al venir a ayudar?"
"Elza fue tomada contra su voluntad frente a mí, y me dijeron que había ocurrido porque trato de protegerme."
"¿Entonces solo fuiste a ayudar para pagar tu deuda?"
"No es del todo correcto, pero podría decirse que sí. ¿Alguna otra pregunta?"
"No." dijo finalmente.
El viaje de salida transcurrió sin complicaciones, y llegaron hasta el final del túnel sin decir nada más importante. Una vez fuera, y con una sincronización bastante curiosa, el teléfono de Kamisato sonó. Y tras algún intercambio de palabras, la voz del otro lado no estaba nada feliz.
"[O sea que perdiste la máquina de rastreo, y demoliste el edificio que usaba de escondite. ¿Es así, Kamisato-han?]"
"Bueno, lo del aparato no fue culpa mía, pues quedé fuera de combate por un rato. Y sobre el escondite, estaba viejo y deteriorado, así que no perdiste mucho."
"[¿¡Siquiera sabes cuantos aparatos electrónicos y tiempo se echaron a perder por tu ansia de destrucción!? ¡Era un escondite perfectamente válido, y eso significaba que tenía equipo suficiente para iniciar una investigación de alto nivel!]"
"Okey, okey, lo siento. Prometo que te lo compensaré algún día."
"[Dudo que puedas compensar equipo valuado en más de un millón de yenes. Y eso solo sería en caso de que solo el equipo delicado se dañase y el resistente siguiese intacto.]"
"…"
"[Dime, ¿los presuntos magos que usaron mi escondite como ring de pelea siguen ahí? De ser así, pásame con ellos.]"
"Ah, está bien."
Kamisato hizo lo suyo y le pasó su teléfono al líder de la cábala diciendo que alguien quería hablar con él.
Por los siguientes dos minutos el hombre de mediana edad empezó a hablar con cada vez más miedo y temor hacia la chica que había querido hablar con él, y al final empezaba a tranquilizarse y solo decir "si" o "entiendo" a todo lo que le decían. Se veía casi como un esposo amaestrado tras los años a quien descubrían un error.
El hombre devolvió el teléfono con algo de alivio y empezó a hablar.
"Bueno, he hablado con Arimura-san y llegamos a un acuerdo. Nos encargaremos de limpiar pistas que hayamos dejado, y de paso trataremos de salvar lo que sea posible salvar en las ruinas del edificio, pero será mañana. Por ahora, deberíamos tratar de bajar nuestro perfil y escondernos, al menos hasta que los demás miembros ya estén informados."
"(¿Arimura-san? A decir verdad, Ellen nunca me dio su apellido…)" pensó Kamisato.
"Espere un minuto, ¿Quién se cree que es esa persona para darnos órdenes?" reclamó Fia con evidente desprecio hacia la debilidad de su líder.
"Pues resulta que es la persona que creó el túnel que nos salvó, y que permitió que Kamisato-kun nos ayudase."
"(¿¡Kamisato-kun!? ¿¡Qué rayos le dijo Ellen a este pobre hombre para hacerlo tan sumiso!?)"
Los cuatro eventualmente se separaron luego de una despedida ligera, y cuando se iba en bicicleta, Kamisato recibió otra llamada. Esperaba que Ellen empezase a regañarlo nuevamente, pero quien habló era otra persona.
"[¡Kamisato-san, no fuiste a la escuela pero alguien más respondió el llamado! ¿¡Que pasó!?]"
"¿Eh? ¿Claire, eres tú?"
Ciertamente, mientras Kamisato corría por ahí enfrentando una cábala mágica, él había usado su uniforme escolar debido a que se desvió mientras iba a la escuela. Obviamente, Claire, quien no tuvo desvió alguno, sí había ido a la escuela como una chica normal.
O al menos tan normal como podría ser una gemstone relacionada con las plantas.
"Está bien, tuve algunos asuntos que atender y quise evitar que me diesen otra inasistencia en una semana. Por cierto, ¿funcionó?"
"[Bueno, lo cierto es que funcionó bastante bien. Solo ha pasado el primer período y es hora del almuerzo, pero lo cierto es que nadie además de mi notó el cambio.]"
"Eso es bueno."
"[Pero eso significa que nadie se dio cuenta de tu ausencia, como si no tuvieras presencia.]"
"Eso no me molesta realmente. Como sea, ¿dijiste primer periodo? Creo que si me apuro poder llegar a la escuela para después del almuerzo y tener el resto de las clases del día. Bueno, nos vemos en la escuela."
Kamisato se despidió y cortó la llamada. Con su bicicleta y mochila, se dirigió a la escuela a paso apresurado.
Incluso tras enfrentar a una cábala mágica, un chico de preparatoria seguiría siendo un chico de preparatoria.
Y por otro lado los tres magos que habían logrado escapar caminaban en dirección a su punto de reunión más cercano. Uno de ellos habló en cuanto decidió que ya se habían alejado.
"Elza, ¿en serio crees que ese chico no es un mago?"
"¿Fia-san?"
"Dijo que llegó allí sin ser detectado, pero él solo se refería a no ser visto. Había una barrera que detectaba a cualquiera que entrase al rango suficiente. Es posible que se haya roto después de que parte del edificio se desmoronase, pero eso no explica que no haya sido detectado al entrar. Y no, estar bajo tierra no hace la diferencia a menos que el túnel haya tenido símbolos mágicos dentro, y no noté nada de eso cuando pasamos por ahí." Explicó con recelo.
Ella había dudado al respecto desde un principio. El día anterior dejó que Elza se encargara de la barrera, pero Fiahabía revisado los símbolos usados. Aun así, ese chico había entrado al territorio como si no hubiera habido ningún inconveniente. Y aunque la noche del día anterior ella había hablado con él, había usado una barrera para estar a solas con él, en esa ocasión estaba alejando a otras personas.
Ahora, parecía que había logrado pasar a través de la barrera de detección hecha en ese edificio. Y había pasado de forma casual.
Siento que esta será la saga más larga que haré de Kamisato SS en un tiempo, o al menos la más larga centrada en una chica. Eso sí, predigo que el siguiente será el último capítulo dedicado a Elza.
Si, esto es para Elza. Fia y Machina aparecieron como componentes convenientes que usaré en una saga futura que ya tengo planeada pero no escrita.
Desde un principio pensé en algo como una batalla de cábalas con Kamisato en una de ellas, algo así como la batalla en la Iglesia de Orsola que apareció en el canon de TAMNI, pero a medida que avanzaba las cosas se volvían o demasiado forzadas, o muy disparejas, y eso no me gustaba. De ese modo, tuve que reemplazar algunas cosas, alterar eventos y meter excusas baratas pero convenientes para hacer que esto siga su curso.
Y sobre Machina, digamos que se me ocurrió meterla justo mientras escribía este capítulo, así que reescribí algunas de sus apariciones y la describí como "la chica con delantal". Perdón si no hice mucha referencia a sus poderes, pero de ella solo sé que tiene un hábito con el alcohol (no es prudente meter algo así y que quede con sentido), que es una esposa joven (no sé si es posible tener una descripción acerca de la apariencia de alguien a quien solo llaman de esposa joven, así que no le di ninguna) y que tiene poderes de espíritus elementales (me tomaré mi tiempo en hacer peleas más adelante cuando tenga algun dato o me canse de esperar).
Como sea, espero que si han llegado hasta aquí, no se queden atrás. Lean el siguiente capítulo.
