Hola nuevamente, espero no hayan pensado que abandoné el fanfic a estas alturas. Es sólo que la temporada de parciales escolares se llevó gran parte de mi atención y tiempo.
Por otro lado, mi consumo de anime, manga y novelas me ayudó a plantear más cosas para este fanfic, así que fui posponiendo este capítulo un tiempo.
Ya van más de 30 capítulos, lo que representa poco más de una semana para el mundo de Kamisato. Sin embargo, aún falta bastante para el final de noviembre, al igual que para el final de este fanfic.
Espero que quienes siguen leyendo esta historia capítulo a capítulo sigan disfrutándola.
Con el sonido de su despertador, Kamisato Kakeru se despertó y desperezó rápidamente.
Esto difícilmente era algo que haría un estudiante de preparatoria normal un día lunes, pero este chico estaba ansioso por ir a su escuela normal a reunirse con gente normal.
Este deseo no era algo corriente, sino que era el resultado de haber tenido un fin de semana que fácilmente competía con el anterior en cuanto a problemas.
Levantándose de la cama, Kamisato trató de dirigirse al armario a cambiarse su pijama por su uniforme escolar, pero casi tropieza con algo pesado y cálido en el suelo.
"hnghhhg" gruñó "alguien" debido al pie de Kamisato.
Recuperando el equilibrio, Kamisato miró al suelo en busca de más información. Y la encontró fácilmente.
Vestida con un vestido de su madre, con un cuerpo bien proporcionado a la vez que musculoso, pero de algún forma hermosa y no sólo de un modo salvaje, había una chica de aproximadamente la edad de Kamisato acurrucada en el suelo.
Tras una mirada corta, el chico rodeó a la chica para dirigirse al armario. No tenía ganas de darle vueltas al asunto inútilmente otra vez, y tenía cosas que hacer ese día.
Otra vez su bicicleta se había dañado, pero gracias al pago semanal de Ellen ahora el chico tenía suficiente como para volver a pagar la reparación de la misma. Aunque estaba algo preocupado por saber que decirle al hombre que se encargaría de la reparación, el chico tenía el presentimiento de que si no tenía ese medio de transporte cerca cosas malas pasarían y él sufriría el doble.
Kamisato terminó de vestirse (ignorando a la chica acurrucada que no le prestó atencion siquiera) y se dirigió a la cocina a prepararse un desayuno que lo tranquilizase. No tenía expectativas para ese día ni nada planeado, pero ese era el motivo por el que necesitaba de esta clase de días.
Mientras preparaba el desayuno, Ellen apareció para tomar su porción.
"Trata de no preparar nada muy complicado o Mary no lo aceptará." Comentó Ellen quien no parecía ni la mitad de agotada que Kamisato a pesar de no haber dormido esa noche.
"No sé si puedo hacer un desayuno más simple que pan tostado y té."
"No creo que haga falta tostar el pan para ella. Sólo córtalo en muchos trozos para que ella pueda tragarlos sin problema. Ah, y también puedes poner algo de las sobras de ayer."
Kamisato no respondió al pedido, sino que se limitó a tratar de cumplirlo. Aún no entendía cómo es que Ellen se había llevado tan bien con Mary, o por que todo salió de forma tan conveniente para esta, quien por cierto parecía haber detectado el olor del pan tostado y se dirigía hacia ellos sin importarle que el vestido que llevaba no cubrirse todas las partes importantes.
Aunque claro esta, eso sería lo más llamativo en ella de no ser por su postura a cuatro patas, la cual usaba fácilmente y sin incomodidad a juzgar por como se arqueaba su espalda.
Con su interés casi apagado para no discutir, Kamisato puso el pan en trozos en un plato y vertió parte de la cena de ayer sobre estos antes de dárselo a Ellen para que se lo diera a Mary ella misma.
"¿Debo dárselo yo? No me molesta, pero creo que Mary estaría más feliz si se lo dieras tu."
"Tu dijiste que la cuidarías, así que es mejor si te encargas de ella, ¿no te parece?"
Habiendo servido ya el desayuno para los tres, Kamisato se dio el lujo de empezar a comer. Había dejado una porción lejos de la mesa para su hermana cuando se decidiera a levantarse, y comió en silencio pensando en las circunstancias que llevaron a esta extraña relación con esta chica que actuaba como un perro.
INICIO DEL FLASHBACK
El día sábado por la tarde Claire había pedido a Kamisato que se reuniera con ella en cierto lugar cercano al bosque, con la excusa de que había aprendido a hacer algo nuevo con sus poderes y quería que le diera mi opinión.
Sin embargo, cuando llegamos allá, terminamos de algún modo si e do perseguidos por una jauría de lobos. Fue una suerte que hubiera llevado mi bicicleta esa vez.
"No puedo creer que esté siendo perseguido mientras escapo en bicicleta con una chica en el asiento trasero un domingo por la mañana, otra vez."
"¿Eh? ¿Ya lo habias hecho con otra chica antes?" le preguntó Claire desde la parte de atrás de la bici.
"¡Ten más cuidado con tus palabras, que eso se puede malinterpretar muy fácilmente, sabes!"
Sea cual fuere el caso, lograron dejarlos atrás luego de que Claire se desprendiera de una bolsa de sándwiches que había preparado en su casa antes.
"¡Nooo! ¡Quería comerlos luego de mostrarte lo que aprendí a hacer!"
"Mira Claire, si no dejas atrás tu almuerzo entonces YO seré el almuerzo cuando nos atrapen. ¡Mis piernas están empezando a dolerme por todo este esfuerzo!" Suplicó Kamisato aún poniendo fuerza en sus piernas.
"¡Pero...! ¡uhhh! ¡Esta bien!"
Pero aunque lograron perderlos de vista, terminaron rodeados por otro grupo. Esta vez, liderados por una chica rubia desnuda, la cual resultaba de algún modo ser más rápida que los lobos.
"¡Nos sigue! ¡Ahh! ¡Esa chica nos está alcanzando incluso cuando los demás estas atrás!"
"¿Qué tanto? ¿¡Agh!? ¡Claire, deja de empujar mi cara hacia el frente, necesito saber que tan cerca está!"
Aunque Claire podía ser a algo problemática, se ganó una felicitación luego de usar la técnica que había aprendido y pensaba mostrarle a Kamisato para bloquearle el paso a los animales. Era similar a lo que había usado el día anterior en la pelea contra la maga, pero mucho más controlado, por lo que los atrapó sin dañarlos realmente.
Sin embargo, aunque eran muy eficientes para mantener a los lobos a raya, eran poco eficientes para retener personas o seres vivos con pulgares.
"Oh no. Mi enredadera de captura especial no sirve contra esa chica."
"Mira, estoy dispuesto a dejar pasar el hecho de que le pusieras nombre, pero me gustaría saber por que tu nueva técnica es más útil en animales que no esperábamos encontrarnos que en personas."
"¡Wahhh! Yo no quiero usarlas en personas, sólo quería saber que pensabas de ellas. ¿¡Y que tiene de malo que le ponga nombre!?"
Pero la persecución no duró mucho. Un desnivel similar a un acantilado dejó inutilizable a la bicicleta. Sin embargo, Kamisato no perdió la compostura y pensó rápido cuando vio que esa chica-lobo saltaba hacia ellos; De un modo algo cruel pero válido, Kamisato echó su bicicleta debajo de la chica en el momento en que esta aterrizaba, haciendo que caiga mal y ruede en el suelo pesadamente. Sin embargo, al verla inconsciente, sintió la necesidad de asegurarse de que estuviera con vida al menos.
"Espera un momento, ¿en serio vas a intentar tratar sus heridas? Nos persiguió hasta hace un momento. ¡Y está desnuda!"
"No puedo precisamente dejarla así, ¿sabes? Sigue siendo una persona. ¿Y por que haces énfasis en eso último, crees que soy un pervertido acaso?"
"Hm, esta bien. Pero déjame a mi hacerlo. Se un poco de medicina y puedo hacer algunas hierbas medicinales que según leí podrían servir." Comentó rendida.
Luego de unos minutos de Claire tratando los golpes en el cuerpo de la chica lobo, y de que Kamisato le diese su chaqueta para abrigarla. El par se alejó.
Aunque al final volvieron a ser rodeados por lobos. Oh, la ironía.
"a-ahora que lo pienso, llegamos aquí porque escapábamos de los lobos mientras nos alejábamos de la civilización. Tiene sentido que ahora que intentamos acercarnos nos volvamos a encontrar con ellos."
"¡Deja de explicar la situación mientras quieres llorar y usa esa enredadera no-se-que especial!"
"¡No puedo! ¡La última vez funcionó porque escapábamos y nos perseguían desde un lado, pero ahora estamos casi rodeados! ¡No soy tan fuerte! ¡Wahhhahhhh!"
Con la bicicleta dañada por la caída anterior, no tenían forma de escapar rápidamente, pero como si de un milagro se tratase, alguien apareció desde atrás e hizo retroceder a los lobos mientras se acercaba.
Era esa chica de cabello rubio sucio enrulado y nada puesto además de una chaqueta de hombre.
"...Kamisato-san." susurró Claire.
"..¿que?" Susurró Kamisato.
"¿crees que vino a ayudarnos, o que quiere terminar con esto ella misma?"
"..."
Afortunadamente, fue lo primero. Mientras cojeaba ligeramente, esa chica los escoltó hasta que estuvieron lo bastante lejos de los demás lobos. Ambos sintieron que fue la manera que tenía de agradecer el tratamiento. Claire le dio un último sándwich que tenía guardado en su mochila.
"Espera un maldito minuto. ¿Llevabas un sándwich extra en la mochila? ¿¡Siquiera se te ocurrió que por eso seguían persiguiéndonos!?"
"¡Lo siento, lo siento! Sólo quería que los probaras y me dieras tu opinión. ¡Así que deja de apretar mi cabeza como una nuez por favor! ¡Ahhhgh!"
"¡Eso! ¡No es! ¡Excusa!"
Pero aunque lograron irse a salvo, todavía quedaba un problema. Uno relacionado a una chica que estaba en un lugar en el que no debería pertenecer.
"awwwww. Por cierto, ¿qué deberíamos hacer con ella? Digo, no podemos precisamente dejar a una persona así como si nada." Mencionó Claire frotando su cabeza.
"Hummm, es cierto, no podemos precisamente dejar a una chica sola con los lobos... o al menos ese sería el caso si quisiera ayuda."
"¿?"
"No sé cuánto tiempo ha pasado aquí en estas condiciones, pero tengo el presentimiento de que sufrirá más si intentamos devolverla a la civilización que si la dejamos aquí."
Aunque algo inseguros, ambos estuvieron de acuerdo con dejarla regresar con su familia de lobos. Ellos se limitaron a hacer un reporte a las autoridades mencionando que vieron lobos en ese bosque, pues seria peligroso que alguien más pasase por allí sin tener cuidado y fuera perseguido igualmente.
Luego de despedirse, y con su bicicleta dañada nuevamente, Kamisato no tuvo más opción que caminar hasta volver a su casa, pues no podía subirse a un autobús con su bicicleta al lado sin importar que los domingos a esa hora estos estén prácticamente vacíos.
En el camino de vuelta, se encontró con Elza, quien estaba posiblemente más cansada que él. Aún así, más que hablar el uno con el otro, se limitaron a presentar sus quejas en orden sin prestarle mucha atención a lo que el otro decía.
"...¿puedes creerlo? el poder de Templo por un Día (nombre de la Cábala mágica a la que pertenece) siendo usado como sustituto de una excavadora."
"Créeme, no eres la única persona que esta fastidiada por este día. Mi bicicleta se dañó en circunstancias espantosamente similares a la semana anterior. Casi parece un dejavú, pero aún así fue totalmente diferente, ¡no lo entiendo!"
"Ahhhh, mi pulóver blanco se tornó beige. Toma tiempo en lavarse y secarse, así que mañana no podré usarlo."
Aún así, se quejaron a gusto. Dado que sus casas estaban cerca la una de la otra, no se separaron hasta que estaban ya en la misma calle. Sin saberlo, ambos pensaron en lo increíble que era el hecho de que a pesar de ser prácticamente desconocidos hace una semana, ahora fueran capaces de hablar como si nunca se hubieran distanciado el uno del otro.
Y cinco minutos después de echarse en su cama, oyó a alguien golpeando y rasguñando la puerta. Al abrir la puerta, la persona que estaba ante él lo hizo esbozar una sonrisa amarga.
Si, era la misma chica de cabello rubio sucio rizado que usaba la chaqueta de Kamisato.
Aunque entró sin permiso olfateando el suelo, al ver a la chica de cabello extra largo casi se lanza a ella, Ellen pareció algo contenta de verla por alguna razón, por lo que el chico preguntó al respecto mientras comía un almuerzo improvisado.
Luego de recuperar sus fuerzas es que Ellen explicó sus conclusiones y las cosas que sólo ella sabía.
"Para empezar, yo ya soy familiar con la jauría y ella. Mientras convertía el edificio en el bosque en una guarida personal, la encontré a ella con los lobos. No tenía nada para hacer, así que en un momento de aburrimiento decidí investigar un poco, y descubrí que ella se había perdido unos años atrás junto a sus padres, pero que por algún azar del destino logró ser criada por una loba."
"Suena como la leyenda de Rómulo y Remo para mí."
"¿Rómulo y que? Bueno, no importa. No encontré parientes cercanos que pudieran querer adoptarla, así que la dejé con su actual "familia". Eso sí, le di un nombre para identificarla, y le enseñe a detectar, reconocer y rastrear aromas..."
Aunque la explicación de Ellen continúo, lo importante es que esa manada de lobos suele ir al bosque por esas épocas, pero una mezcla entre el cambio climático y los resultados de la tercera guerra mundial los hicieron apresurar su migración. Sin embargo, se toparon con la caballa mágica Templo por un Día, y fueron espantados hacia otras zonas del bosque, motivo por el que tanto él como Claire se toparon con ellos.
"Francamente no puedo decir que lamento no avisarte, pues no me dijiste a donde ibas ni estaba segura de a donde irían si su lugar original estaba ocupado, pero espero que entiendas que la pobre de Mary no tenía muchas opciones."
"No tengo otra opción más que aceptarlo, ¿verdad? Pero eso no explica por qué me siguió."
"Quizás te agarró cariño por darle tu abrigo, o quizás detectó mi propio olor en ti y quiso saber si podía encontrarme. Como sea, no creo que tuviera malas intenciones."
Dado el agotamiento físico y mental de Kamisato, él simplemente se fue a dar un baño y prepararse para dormir. En otro giro de eventos, la chica lobo Mary acabó con un vestido de la madre del chico.
"Tranquila, esto no te va a apretar... ¡Ahh! Kamisato-han, ¡necesito ayuda por aquí!"
"Hazlo tu misma o pide ayuda a mi hermana. Tengo el presentimiento de que activaré una bandera extraña si te ayudo en esto. Prefiero quedarme de este lado de la puerta." contestó Kamisato quien sólo había accedido a ayudar manteniendo la puerta del baño cerrada mientras Ellen le ponía algo de ropa normal.
Luego de evadir una bandera extraña, y de tener una discusión acerca de que hacer ahora, Kamisato se negó a la sugerencia de Ellen de dejar que la chica lobo se quedase en la casa. Pero cuando Kamisato Kakeru decidió confiar en su hermana para convencerla de que se fuera, esta terminó cediendo a favor de Ellen.
"¿¡Que demonios te pasa!?"
"¡Espera un poco Kakeru! Mira, como la mayor, soy quien tiene mayor autoridad en la casa, así que puedo elegir. Además, Ellen no sólo pagó otra semana por adelantado, sino también una semana para Mary. ¡Son 200.000 yenes ganados limpiamente y por acuerdo mutuo! ¡Así que deja de apretar mi cabeza, me duele!"
"¿¡Por que tú...!?"
Pero como Ellen empezó a ofrecer más dinero, argumentando que Mary lloraría toda la noche si la dejaban en el patio, Kamisato se rindió.
Por si fuera poco, y en un intento de castigar a su hermana, le dejo la responsabilidad de organizar la casa para que la nueva tenga donde dormir. Pero el tiro le salió al revés y la chica lobo acabó en su habitación. Tener a una belleza salvaje durmiendo en la misma habitación lo hizo pensar en la posibilidad de dormir en el baño, pero luego de pensar en lo ridículamente incómodp y anormal que seria eso decidió darse la vuelta y pensar en otra cosa hasta dormirse.
De ese modo, Kamisato logró sobrevivir el final de ese fin de semana, y por eso mismo que quería ir a la escuela a recuperar parte de la normalidad que sentía haber perdido.
FIN DEL FLASHBACK
Tras rememorarlo todo, el chico que ya había acabado su propio desayuno se puso en pie y preparó para ir a la escuela.
Con suerte, no pasaría nada extremo nuevamente.
El camino a la escuela fue tranquilo, sin cambios de destino, abducciones, accidentes ni nada parecido. Kamisato Kakeru había vuelto a llevar su bicicleta dañada al taller de reparación. Cuando el mecánico trabajando allí reconoció la bicicleta, preguntó si la reparación anterior había salido mal de algún modo, a lo que Kamisato respondió que no, que fueron daños hechos por otro accidente desafortunado.
Kamisato llegó a la escuela antes de horario, viendo a esa hora a algunos alumnos alrededor de cierto punto al fondo del patio de gimnasia. No les puso atención ni tenía algún interés en lo que podrían estar viendo, por lo que se apresuró apresuró su salón.
En su asiento al lado de la ventana, el chico se relajó sintiendo que nada anormal podría pasar.
"Hey, Kamisato. ¿Tienes un momento?" Lo saludó un compañero de clases que por lo visto también había llegado más temprano.
"¿? ¿Qué pasa?" Le respondió vagamente.
"Hey, ¿acaso tiene que pasar algo para que quiera hablar contigo?"
"¿Entonces no pasa nada?"
"...tampoco dije eso. Pero supongo que te diré después de clases, hehe."
Eso es raro. Por lo general, cuando quería decirle algo interesante a Kamisato se lo decía lo antes posible. Parecía que esta vez quería hacerse rogar.
Pero realmente no estaba de humor para seguirle la corriente.
"Si tu lo dices esta bien. Pero después de clases puede que ya no tenga interés en lo que quieras decirme."
"¿Eh? Oye, era una broma, sólo quería saber si te interesaba."
"Ahora sí. ¿De que se trata?"
El compañero de Kamisato, al ver su actual interés, se aclaró la garganta antes de explicar.
"Bueno, ¿has notado que algunas cosas raras han pasado últimamente?"
Para Kamisato, esa pregunta tenía un significado bastante profundo, dadas las cosas en las que se había metido casi por accidente esa última semana. Aún así contestó casualmente.
"¿A que te refieres?"
"No hagas como que no sabes. Me refiero a lo que ocurrió al final de la tercera guerra mundial, lo del cielo dorado."
"Ah, eso paso hace como dos semanas, ¿acaso se descubrió algo más?"
"No, ni el cielo dorado ni los brazos alrededor del mundo tienen una explicación clara, pero me refiero a algo más pequeño, algo que paso en este mismo pueblo."
Kamisato tragó saliva involuntariamente. Fue en ese mismo pueblo que le pasaron tantas cosas anormales. Y unan de ellas involucró a mucha gente en un edificio medio decorado.
Aún así, volvió a responder casualmente con lo que sabía.
"Ehh, ¿tiene algo que ver con la multitud que se había reunido en el patio trasero de la escuela?"
"¡ha ha, como esperaba de ti, no se te paso por alto eso! Si de hecho. El viernes, en el principio del fin de semana, unos estudiantes que se habían quedado un rato más descubrieron algo por allí. Algo que otras personas comprobaron en los días siguientes."
"¿Y eso es...?" insistió Kamisato.
"Un fantasma real. ¿A que no es interesante?" comentó con una sonrisa.
Con una sonrisa fingida, y una corazón roto, Kamisato Kakeru sintió cómo el lugar más normal para él perdía su normalidad.
Y con esto, "El origen de la otra mano derecha" obtiene otro logro importante: un año de duración.
Habiendo iniciado este fanfic el día 1 de agosto del año pasado, y publicando este capítulo el día 2 de agosto, me doy cuenta de lo mucho que he avanzado en lo que a calidad se refiere, pues desde mi escritura al nivel de mi primer fanfiction hasta mi escritura al nivel actual hay una brecha importante. Y no solo eso, sino que aún no he sacado todo lo que tengo en mi cabeza, ni para este proyecto ni para los siguientes que aún tengo en mente sacar. Pero todo a su debido tiempo.
Debido a su naturaleza, lo poco que se sabe (y lo poco que se puede teorizar) y la importancia que tiene esta personaje, el arco de Mary me pareció necesario de poner pronto, así como también me resulto una molestia de escribir, así que decidí experimentar con este sistema de flashback. Aun así, logré meter lo que quería meter, y evite repetir situaciones, por lo que otra vez me siento satisfecho con el resultado; un capítulo introductorio con flashbacks.
Y dado la naturaleza de este capítulo, o sea un capítulo introductorio pero a la vez que explica un arco completo, el siguiente saldrá en un tiempo, como una saga continua, como las sagas anteriores. No garantizaré nada, pero espero terminarla antes de que empiece la primavera en el hemisferio sur.
Hasta la próxima.
