¡Hola a todos! Después de mucho, vengo con un nuevo capítulo, no es tan largo como los demás, pero es que estoy en temporada de proyectos finales, así que no tengo mucho tiempo, también estoy enfermo y escribir es complicado así.

Espero les guste y nos vemos en otro fic o en otro capítulo. Los reviews son bienvenidos y son gratis.


Date A Prince

Parte 5: La prueba

Después de tres largos y pesados días, en la última noche lo logró. Desbloqueó el final feliz para una de las rutas con los personajes disponibles, Shiori había celebrado en la oscuridad de su cuarto, a altas horas de la noche, cercano a la madrugada.

Y hubiera sido genial, de no ser por qué se puso a pensar en tantas cosas sobre el espíritu, Origami y su papel en todo esto. No pudo conciliar el sueño fácilmente después de analizarlo.

Sin embargo, un nuevo día llegó y esta vez estaba feliz cuando llegó el receso para ir a la base secreta de Ratatoskr en la escuela, donde todo estaba oscuro y la luz de las computadoras era lo que iluminaba el lugar.

—Creo que me subestimaste, Iori, ¿¡qué te parece eso?! —preguntó con una amplia sonrisa al señalar el monitor.

Ahí mostraba el momento del final feliz con un compañero de escuela de la protagonista, es decir, ella misma, pero en el juego; clásico de los juegos Otome.

—Pues sí te llevaste tu tiempo, Shiori, pero no está la primera fase.

—¿Eh? ¿Fase? —preguntó al parpadear dos veces seguidas y con las manos temblorosas—. P-Pero no dormí…

—Y obtuvo todas las CG, supongo que eso es digno de una buena calificación. —Rinne siguió comiendo su Bento preparado por Shiori mientras miraba la pantalla, un poco desganado—. Pero siguen siendo chicos virtuales, Shi.

—Soy Shiori —dijo al verlo con el ceño levemente fruncido.

«Parece que alguien se está alimentando muy bien últimamente». Iori miró al hombre analista a su lado con cierto rencor, pero el hombre lo notó y le quedó mirando disimuladamente. «Ah, como sea».

—Como sea, bien hecho, pero no hay tiempo para recompensas.

—¿Eh? Iori, no seas malo… Me esforcé mucho, ¡de verdad! —dijo haciendo un puchero, su hermano miró a otro lado un poco sonrojado.

—Ahora pasaremos a los chicos reales, y no quiero excusas.

—¿Seguro? —preguntó Rinne y se llevó otro bocado de su Bento.

—Incluso si falla, eso solo será prueba de que no posee encanto alguno.

—¡Iori! —gritó al fruncirle el ceño por completo.

Pensando en que se armaría un escándalo entre los dos, Rinne decidió dejar su almuerzo a medio comer para seguir con la conversación.

—¿Quién estaría bien para la prueba final, Iori?

—¡Ah! —Shiori miró a Rinne entonces, un poco nerviosa y sorprendida—. ¿Prueba final?

—Bueno, supongo que iremos a lo imposible —dijo despreocupado y se cruzó de brazos, pensando por un rato.

«No, no, ¿es lo que creo?» Shiori empezó a sudar inexplicablemente y no era por su regla, ya estaba a punto de terminarse ese martirio también.

—Sí… Así no tendrá represalias mayores…

—¿Eh? ¿De qué hablas, Iori? —preguntó un poco asustada.

Su hermanito no le hizo caso, se acercó a la computadora y se sentó en la silla, le susurró algo a Rinne al oído y él asintió con la cabeza, después se dirigió a Shiori.

—¿Qué… pasa? ¿Por qué tanto misterio?

—Está buscando una buena pareja para ti —respondió como si nada.

—¿¡Qué?!

—Bueno, tendré que explicarte como será esta prueba, así que pon atención, Shi.

—Shiori…

—Sí, eso.

«No sé por qué sigo insistiendo». Se puso la palma en su cabeza, luego miró al hombre con ojeras.

—Entiendo, te escucho…

—Durante el evento real, cuando vuelvas a ver al espíritu, vas a tener uno de estos en tu oído. —Sacó un pequeño auricular de color rojo y se lo dio a la chica—. No te preocupes, nadie notará que lo tienes puesto, se oculta solo. Enfrentarás los problemas con nuestra ayuda y seguirás nuestras instrucciones, todo en tiempo real. Por eso esta prueba.

—Bueno… —dijo insegura al colocarse el aparato en su oído—. ¿Y qué debo de hacer?

—Sí, sobre eso… Tendrás que cortejar a alguien.

—¿¡Qué?!

—A un chico —dijo Rinne un poco más despierto.

—¡Eso ya lo sé! Pero… ¿Por qué? Acordamos ayudar al espíritu, ¡nada más!

—Esta prueba es necesaria, Shiori —dijo Iori al girar en su silla hacia su dirección—. En el evento real, si fallas significa la muerte, ¿entiendes? ¡Tienes que estar preparada para el éxito, no al fracaso!

—¡Pero no quiero tener éxito! —gritó Shiori sonrojada al pensar en confesarse a algún chico de su salón, a quien no ama—. Solo ayudaré a los espíritus bajo tu extraño método, nunca dijiste nada de andar enamorando a cualquier chico, ¡Iori!

—Lo dices como si fueras a conseguir pareja, Shiori…

—Ah… Bueno… Para eso me preparé, ¿no? —preguntó en voz baja y sonrojada.

—Sí, y en esta prueba no importa si fallas, pero te preparará para el éxito.

—Espera, ¿y si fallo ahora tendré que intentarlo de nuevo?

—Por supuesto, buscamos el éxito, tonta.

Después de esto, el humor de Shiori fue a los suelos y asintió a cada cosa que su hermanito le explicó, como que su objetivo era que alguien cayera ante sus encantos, así como que su objetivo era un chico muy popular de su escuela, por lo que podría ser rechazada y los chicos no son chismosos, así que nadie lo sabría.

Este chico se encontraba en el pasillo, cerca de las escaleras, y su nombre era Tobiichi Origami.

Entonces, reaccionó.

—¿¡Por qué él?!

—Porque es popular, así que si te rechaza, lo cual puede pasar y pasará, no será tan malo, luego intentaremos con alguien más indicado, pero un chico popular y guapo suena a un verdadero enemigo para ti, Shiori.

—¿¡Cómo que "pasará"?! —preguntó decepcionada.

—¡Solo hazlo! Si te rechaza, todo estará bien para ti.

—Pero si lo hace, ¡lo tendré que hacer de nuevo!

—Esto es la prueba final, ¿qué esperabas? —preguntó con rudeza y con los brazos cruzados.

Shiori tuvo que irse para encontrarse con Origami, pensando en todo el trayecto lo horrible que era su hermanito, no podía creer cómo no le hacía caso y ni le respetaba; ni como hermana mayor ni como mujer.

Lo encontró caminando por ahí y en soledad, eso era bueno para la intimidad y para decir mentiras tranquilamente, o eso pensaba la chica. No quería hacerlo, menos a él que tenía tantos problemas encima como un miembro de la AST y como un chico sin familia.

No era correcto mentir, pero tampoco quería intentar esto con alguien desconocido, eso era demasiado para ella, al menos con el espíritu había firmado para hacerlo, pero esto no estaba en el contrato, claramente.

¿Me escuchas, Shiori?

—Sí… —respondió sin ganas y en voz baja.

Estás dejando que se aleje más, ve con él y usa tu encanto femenino, ¡vamos! —dijo su hermano por el comunicador, fingiendo emoción.

—No quiero hacer esto… Mis sentimientos no serán honestos, no es justo para él ni para mí…

Shiori… Si no lo haces, tu oscuro pasado será revelado y quedara en los anales de esta escuela para siempre, ¡además! Nunca podrás hablarles a los espíritus si sigues pensando en eso.

Después de esa amenaza, solo suspiró y corrió hacia donde estaba Origami, hasta encararlo y levantó la mano en un saludo, un poco nerviosa.

—Ho-Hola, Origami… ¿Cómo estás?

—Shiori. —Se detuvo y miró fijamente hacia ella—. Estoy bien.

«¡Cumplidos, cumplidos!» Shiori miró con decisión al chico, examinando todo lo posible en un segundo, lo cual no fue mucho, pues no había nada destacable.

—Eh… Te ves muy bien hoy.

—Es el uniforme escolar —respondió de forma escueta y como robot.

—Sí, cierto… Pero te ves…

Pero que estúpida eres, ¿no se te ocurrió algo mejor?

«¡Esto no es tan fácil, Iori!»

—Es decir, ya no tienes… heridas, ¿verdad?

Después de decir eso, el rostro siempre serio del chico se suavizó de repente.

—Sí… Ya me recuperé.

—Eso es genial —dijo con una sonrisa, pero luego no se le ocurrió más qué decir.

Ambos se quedaron mirándose, pero ella era la más nerviosa, no quería declarar su "amor" a este chico, no quería hacer nada, solo correr y huir, pero su reputación estaba en juego, además, no quería hacer esto de nuevo.

Shiori, te ayudaremos a partir de aquí.

«¡Rinne!» Después escuchó lo que el hombre le dijo que dijera.

—Oye…

—Shiori.

—¿Ah? ¿Qué sucede? —preguntó un poco decepcionada, justo cuando tenía qué decir, fue interrumpida.

—Gracias por preocuparte por mí.

—Ah…. No es nada —dijo tranquilamente y con una sonrisa—. Después de lo que hablamos, siento que es algo que cualquiera hubiera hecho.

—Eres muy amable.

¿Oh?

Esto era una sorpresa, parece que el chico estaba tratando de cortejarla a ella y no al revés, Rinne no había pensado en este giro de los acontecimientos, pero Iori, de no usar sus cintas negras, estaría bastante celoso de esto.

La verdad, había buscado a Origami por su popularidad, esperando que su hermana fuera rechazada, pero no pensó que él pudiera estar interesado en ella, esta posibilidad no existía en su cabeza.

—Gracias, Origami… Yo… Te he estado observando desde entonces —dijo con nerviosismo y una pizca de culpa.

Estaba siguiendo el guion que Rinne le había explicado y aunque todo era mentira, había algo de verdad en sus palabras, puesto que no podía dejar de pensar en lo mal que debía pasarla el chico, sin familia y pensando en su venganza.

—Yo también te he observado.

Su respuesta fue seca, directa y corta, no por eso menos impresionante.

—Eh… Bueno, yo siempre te he admirado… desde lejos, Origami… —dijo entre insegura y nerviosa.

—Yo he hecho lo mismo.

«¿¡Qué?!» Shiori no podía creerlo, todo era una mentira, pero estaba funcionando, y eso no era lo peor de todo, sino el sonrojo que tenía en las mejillas, nunca podría imaginar cuantas chicas matarían por estar en su lugar en este momento. «No puede ser. Origami, tú eres muy popular, esto tiene que ser una broma de tu parte, pero tú no haces bromas… ¡Ni siquiera te ríes!»

Pídele salir, Shi.

—Te… ¿Te gustaría salir… conmigo? —preguntó más por impulso que por razón.

—Sí.

—¿Qué? —susurró con la mirada pérdida.

—Dije que sí quiero salir contigo, Shiori —dijo el muchacho al mirarla a sus ojos color ámbar, parecía un poco emocionado.

—Lo siento, yo… yo…

—No es molestia.

—¿Q-Qué? Pero esto era… E-Esto es…

—No sería una molestia salir contigo, hablas de una relación, ¿verdad?

—Bueno, puede ser así, pero… pero…

Los ojos de Shiori dieron vueltas y vueltas, su cabeza estaba por completa roja, sin importar lo extraño que esto había resultado, no estaba preparada, ni siquiera con la experiencia de veinte juegos otome terminados, no estaría preparada para este momento.

Su confesión fue un éxito.

«No puede ser, esto no puede ser, ¡no iba a pasar! ¡No puede ser!» Shiori agachó la cabeza con un rostro estupefacto y con la boca abierta. «¿¡Le gusto a Origami?!»

—¿Shiori? —preguntó el chico al verla en ese estado, incluso se mostró un poco preocupado.

Pero antes de poder tomarla de los hombros, la alarma de terremoto espacial sonó por toda la escuela, entonces Origami frenó su camino hacia ella.

—Es una emergencia, tengo que irme —dijo sin más y se fue.

—Le gusto… a Origami… Él siempre me ha observado… Esperen, ¿eso no significa que me quiere desde hace mucho? ¿¡Era un amor secreto?! —Shiori se tomó de los cabellos, completamente histérica.

¡Hermana idiota, ve a por el espíritu!

—¿¡Acaso no entiendes lo que acaba de pasar?!

¡No grites tan alto, es un micrófono ultrasensible!

—¡Es la primera vez que un chico se interesa en mí! —dijo muy sonrojada.

¡Pues allá afuera habrá un chico que necesita interesarse en ti! ¡Ahora, ve por él!

—Ah… Cierto… La cita…

Sí, esa cita que iba a planear muy bien, ya que si bien era con un desconocido, sería su primera cita y quería que fuera un buen recuerdo, así que lo haría especial.

O eso había pensado, pues aquí estaba ella, sin ropas lindas y sin ideas.