AU – Prácticamente ignorando los hechos a partir del episodio 3.20 y cambiando algunos detalles de la historia en general.

La verdad no planeaba en continuar con esta historia, estuve a punto de eliminarla. Aun sigo cabreada por el plot de "Zelena esta embarazada con el hijo de Robin" no lo supero y no lo quiero superar. No me la creo que Regina acepte esa situación. Me enferma que A&E siguieran adelante con eso.

Pero dado a que recibí varias peticiones de que la continuara, lo hare, solo porque odio cuando la gente deja a medias las historias.

Solo para aclarar: Dorothy = Rowan.


"Under the idea that we can all make our own fates, that we have choices, is the reminder that sometimes we don't. That sometimes life is bigger than our plans. Bigger than us."

-Elizabeth Scott.

Capitulo 7

"We study our story arcs-

Inherently good,

Or were we broken right from the start?

-Bad Blood, Sleeping at Last.

Afueras de Storybrooke – Horas antes

Somewhere over the rainbow
Way up high
There's a land that I heard of
Once in…

"¡Swan! ¿Somewhere Over The Rainbow? ¿Enserio?" Rowan refunfuñó mientras se cruzaba de brazos y entrecerraba sus ojos azules.

Emma se disculpo y apago el iPod.

Las últimas 72 horas habían sido caóticas y aun le costaba aceptar sus memorias perdidas, y el hecho de que su acompañante era nada más y nada menos que la misma Dorothy Gale del Maravilloso Mundo de Oz.

La niña no tenia parecido alguno a como la pintaban las películas y los libros. Era explosiva y audaz para alguien de 13 años. Y su apariencia, ¡dios! No tenía ni la menor idea de cómo iban a mantener en secreto su relación con Regina y Robin Hood; quién lo diría, la terrible Reina Malvada con uno de los ladrones más famosos de la historia, Dorothy-Rowan era una mini Regina excepto esos ojos azules y los hoyuelos, Emma imaginaba que eso lo había heredado de su padre.

Una hija.

Aun no le caía en cuenta cómo es que Regina tenía una hija y nunca menciono nada. La rubia supuso que algo tuvo que pasar, no podía imaginar a Regina abandonando a su propia hija, al menos que Robin no fuera un buen tipo y la obligara, a estas alturas a Emma ya nada de sorprendía, estaba acostumbrada a que los cuentos no se parecían a la realidad. La vida no era en blanco y negro.

Cuando Hook y ella se colaron al Instituto Psiquiátrico para sacar a Dorothy, se sorprendieron a encontrar a una niña, ambos esperaban que la chica estaría un poco más grande. Killian la reconoció enseguida, ambos tuvieron algunos encuentros en Neverland. Con lo que no contaron fue que la niña de cabellos oscuros entrara en pánico al ver al Capitán Hook.

"¡No, no, no!" la niña se puso pálida y se recargo contra la pared, "Tú no eres real, eres parte de mi imaginación."

Emma levanto ambas manos y dio unos cuentos pasos hacía la pequeña.

"Dorothy, mi nombre es Emma. Emma Swan" eso llamo la atención de Dorothy, "venimos a sacarte de aquí, estas a salvo."

Dorothy se echo a reír.

Ambos adultos se miraron el uno al otro.

"¿A salvo? ¡Se quienes son! ¿Dónde está? ¿Por qué ahora?"

Killian puso su mano sobre el antebrazo de Emma.

"Pan ha muerto."

"No, me están mintiendo."

Killian estaba perdiendo la paciencia.

"No estaríamos teniendo esta conversación si Pan siguiera con vida." Killian camino hasta donde se encontraba la niña y le ofreció su mano. "Tienes dos opciones, te vienes con nosotros o te quedas en este lugar tan… amigable." Dijo con una pequeña sonrisa.

"Rowan." Acepto su mano y se puso de pie. "Mi nombre real no es Dorothy, es Rowan."

"Rowan, se cómo te sientes," le miro de reojo, "sobre tus padres. Yo también pase por lo mismo, pero tu aún eres una niña y..."

"Técnicamente, soy mayor que tu. Y no, no le dirán la verdad a Regina y Robin. Decidí venir solo porque estoy en deuda con Tinkerbell." Continuo "Y por favor, evita llamarme Rowan una vez que lleguemos a Storybrooke."

"No puedo asegurar que tu padre, Robin Hood," Cielos, era tan extraño volver al mundo de los cuentos de hadas. "se encuentre en Storybrooke pero Regina..."

"¡No Emma! No le dirás quien soy, escuchaste lo que dijo Hook, alguien lanzo otra maldición y lo más probable es que no recuerdan nada."

Emma suspiro, no había dudas de que Rowan era hija de Regina. ¿Qué pasaría si Regina la reconociera? No podía pensar en eso ahora. Tenía que enfocarse en la nueva amenaza.

La Bruja Mala del Oeste.

Las siguientes horas las paso en silencio, no era incomodo pero tampoco agradable. Emma repaso el último año en su cabeza una y otra vez, Henry y ella eran felices en Nueva York, no magia, ningún monstro queriendo matarlos, llevaban una vida normal. Quizá Rowan tenía razón, el mundo de afuera era mucho mejor que lo que les esperaba en Storybrooke. Cuando todo acabase, tomaría a Henry y se lo llevaría junto con ella de vuelta a Nueva York o quizá a otra ciudad donde su hijo creciera como cualquier persona. Regina sería un problema pero lidiaría con eso cuando llegara el momento.

Detuvo el escarabajo amarillo a la orilla de la carretera.

"Henry" le dio un abrazo a su hijo quien parecía no dejar de crecer, este le sonrió y a Emma se le hizo un nudo en la garganta, era como ver a Neal sonreír. "Hook."

"Swan, y Ro…"

"Dorothy, se quedo dormida. Henry, porque no vas y la despiertas." Henry no sabía sobre la identidad de Rowan y la niña de cabellos oscuros quería que siguiera así.

Emma espero a que Henry estuviera fuera de su alcance y volvió a dirigirse a Killian.

"No sé si esto sea lo correcto, Hook, son unos niños, Rowan solo tiene ¿qué? ¿12, 13 años? Y Henry, Storybrooke no es el pueblo más seguro de este mundo."

"Cariño, todo saldrá bien. Tus padres, la Reina, todos dependen de esa niña. Es la única que puede enfrentar a la Bruja Mala." Le tomo su mano y espero unos segundos, Emma no lo aparto y lo vio como una buena señal. "Tú más que nadie debería de saber que no puedes huir de tu destino."

Cuando Henry volvió con Rowan, noto que la niña parecía molesta y Henry tenía el ceño fruncido. Henry la miro a los ojos y se encogió de hombros, el tampoco comprendía lo que estaba pasando.

"A unos 5 metros esta Storybrooke." Emma explico.

"Yo no veo nada." Rowan le contesto de mala gana. "Mira que si me están jugando una broma."

"Es un hechizo, evita que extraños encuentren el pueblo, ya lo veras, Storybrooke es uno de los lugares más…" Henry le conto emocionado.

"Si, si, lo que digas." La salvadora la miro boquiabierta, definitivamente a Rowan no le caía bien Henry o estaba imaginándose cosas. "¿Y qué estamos esperando?"

Emma le sostuvo la mirada, intentaba comprender porque Rowan actuaba de esa manera con Henry, el pobre chico no le había hecho nada más que mostrarle amabilidad y entusiasmo desde el minuto que la conoció.

"No podemos entrar ahí sin ningún plan, sabelotodo." La voz de Killian la distrajo de sus pensamientos.

"¿Un plan? Este es mi plan, entrar al pueblo, buscar a Zelena; y de una vez les aviso que no pienso matar a nadie." Rowan tenía suficientes pesadillas desde la última vez que se encontró con la pelirroja, todos estos años pensó que la había matado y saber que no había sido así le traía tranquilidad. No era una asesina. "Tratare de detenerla pero sin matarla, y una vez que me haya ido Emma puede romper la maldición, si es que hay alguna."

"¿Irte? ¿Pero a donde iras? Tu sitio está aquí en Storybrooke."

"Me parece razonable." La rubia interrumpió a Henry antes de que Rowan decidiera darle un puñetazo, dado a la expresión de la niña era a donde la conversación terminaría. "Pero en este caso lo mejor será buscar a Regina," Rowan estaba por protestar, Emma la ignoro "No sabemos qué tan peligrosa es esta bruja, Zelena, una vez que Regina nos ponga al tanto de todo entonces formaremos un nuevo plan."

Rowan deseo estar lejos del mágico pueblo, Storybrooke, y sus padres, las personas que la abandonaron cuando era una bebé, no quería escuchar sus excusas. Ya era demasiado tarde.

Dorothy Gale no existía, era un personaje inventado que le fue forzado a vivir.

Y Rowan de Locksley, bueno, estaba sola en el mundo.

Storybrooke – Presente

"Henry" Regina pronunció su nombre mientras lo dejaba sin aire con uno de sus abrazos.

"¡Mamá! No puedo respirar," escondió su rostro entre su cuello y hombros, y respiró el dulce aroma que le era familiar: manzanas con un toque de canela quizá. Si, estaba en casa.

"¿Cómo...? No entiendo," miles de preguntas pasaron por su mente pero en lo único que podía concentrarse era en su pequeño hijo que ahora ya no era tan pequeño. Henry a sus 13 años ya le llegaba a su altura, y si seguía creciendo muy pronto sobrepasaría su propia estatura. Se le formó un nudo en la garganta. Había perdido todo un año en la vida de su hijo.

"Por más que me hace feliz que estés," miro a Emma y al pirata, " estén aquí. Storybrooke no es seguro."

"Henry, porque no vas a fuera y nos dan unos minutos más." Henry reconoció lo que Emma le estaba pidiendo, no quería dejar más tiempo a solas a su acompañante.

"Huh," Regina apretó sus manos en los brazos de Henry, no quería perderle de vista, a penas lo había recuperado.

"Regina, sólo serán unos minutos. Hay algunas cosas que debemos aclarar." Pero Regina no estaba muy convencida, ¿y si esto era un sueño más de sus subconsciente? O peor, ¿y si era un truco de quién fuera que los maldijo y los trajo de vuelta a Storybrooke?

"Está bien mamá." Regina sonrió, extrañaba esa palabra, "estaré justo detrás de esa puerta."

Después de asegurarle que no iría a ningún lado, Henry salió de la oficina. Emma espero hasta escuchar el clic de la puerta.

"¿Otra maldición, huh?" La rubia levanto una de sus cejas.

"No fui yo sí eso es lo que estas pensando." Regina se defendió.

"Nadie te está acusando Regina. A decir verdad, creemos saber quién está detrás de todo esto. La bruja mala del oeste."

"Por qué están tan seguros?" Emma abrió la boca para continuar, pero Regina no paró ahí con sus preguntas "Y tú," dijo, señalando al pirata "¿dónde habías estado? ¿Cómo es que están juntos?" los acuso "Sabes el peligro que has expuesto a Henry al traerlo de vuelta? Eres una irresponsable señorita Swan."

"¡Oh, no! No me vengas con eso de señorita Swan," de todas las cosas que Emma pensó que Regina diría cuando la volviese a ver, esta no era una de ellas. "Estábamos perfectamente en Nueva York fue Henry quien me convenció de volver y devolverles sus finales felices una vez más."

"¿Por qué Henry tendría que haberte convencido? Imposible, les he dado nuevos recuerdos."

"¿Podríamos dejar esta conversación para otro día? Tenemos cosas más importantes que hacer, como deshacernos de Zelena." Killian intervino.

"Hook tiene razón, hay muchas cosas por aclarar pero tenemos que enfocarnos en."

"Un minuto, ¿has dicho Zelena?" Regina contuvo la respiración.

"Zelena, así se llama la bruja mala del oeste." Emma confirmo.

"Robin"

Regina entro en pánico, la única persona que iba por ahí haciéndose llamar Zelena era la supuesta esposa de Robin y si Emma y el pirata de una mano tenían razón, eso significaba que Robin estaba en peligro. Tal vez es su cómplice, pensó por un segundo, no, Robin era diferente, el no podría estar de parte de Zelena.

"¡Regina! ¿¡Regina a dónde vas!?" Emma grito, siguiendo sus pasos junto con Hook.

"Zelena, sé en donde está. Robin… tengo que."

Emma no entendía nada de lo que la alcaldesa estaba diciendo. No tenía sentido.

Regina se detuvo de golpe.

Al lado de Henry se encontraba Rowan, Emma y Hook se miraron el uno al otro y esperaron por la reacción de Regina.

Regina la observo de pies a cabeza, había algo familiar en la niña que se encontraba al lado de Henry. Sintió un pinchazo en el estomago, la niña estaba paralizada; quizá sabía que estaba frente a la Reina Malvada. Y sus ojos, esos ojos azules eran tan hermosos, le recordaban a…

Robin.

"Nos vemos en la mansión, protege a Henry. No tardare."

"Regina espera, no puedes ir sola."

"¿Mamá? ¿A dónde vas? ¿Qué está pasando?" Henry se acerco a Regina.

"No puedo explicarlo ahora, si Zelena es un peligro, hay alguien a quien debo ayudar." Regina acaricio su mejilla. "Emma los llevara a un lugar seguro."

Rowan observo la interacción de Regina y Henry, y apretó los nudillos. Ver a Regina ser tan cariñosa con Henry le dolía. ¿Por qué su madre decidió abandonarla y después adoptar a Henry?

Aparto la mirada y se encontró con la de Emma, la rubia sabía las cosas que pasaban por su mente.

"Pero mamá, hemos traído ayuda. Ella es Dorothy Gale, si, la misma Dorothy Gale del Mago de Oz."

Regina se enfoco en la niña, Dorothy, claro por qué no.

Rowan estaba incomoda con todas las miradas sobre ella.

"Emma, un segundo."

Tomo el brazo de Emma con más fuerza de lo necesario, alejándose unos cuantos pasos de los niños.

"Estas demente, ¡es una niña! Esto no es una película o uno de esos libros que terminan con un final feliz."

"¡No es mi culpa! Nosotros solo seguimos sus ordenes, Hook recibió su mensaje que pedía especialmente que trajéramos a Dorothy a Storybrooke."

"¿Qué mensaje?" Regina comenzaba a frustrarse, no le agradaba el no recordar lo que había pasado en el último año. "Aun así, yo puedo con Zelena. Ahora, haz lo que digo y vayan a la mansión, llama a tus padres y esperen a que regrese."

"No." La demente era Regina si pensaba que iba a dejarla ir sola a enfrentar a Zelena. "Iré contigo quieras o no." Emma noto la furia de Regina en sus ojos "Puedes seguir alegando todo lo que quieras o vamos a ayudar a Robin Hood."

Regina lo pensó por un momento, Emma podría ser de gran ayuda, aunque no iba a admitirlo a su cara. Después de todo, Emma Swan era la salvadora.

Le dio instrucciones a Killian y a regañadientes, Henry y Dorothy se fueron con él a la mansión.

Aun después de la distancia que Robin había puesto entre ellos durante las últimas semanas, Regina no podía evitar pensar que quizá Zelena tenía algo que ver con eso. No podía explicarlo pero sentía una conexión con Robin.

Robin le hacía sentir cosas que jamás pensó que volvería a sentir.

Bosque Encantado – Hace 38 años

(Un año antes del nacimiento de Rowan)

Después del enfrentamiento con los caballeros negros del Rey Leopold, volvieron al campamento de Robin. Afortunadamente nadie de sus hombres resultaron mal heridos.

Durante el camino, Robin se mostro cariñoso, caminaron juntos, sus manos rodeaban su cintura y no podría estar más contenta que ese momento. Pero aun así, se sentía culpable, de ahora en adelante la vida de Robin y todo aquel que le brindara ayuda estaría en peligro. Si los atrapaban serían sentenciados a muerte sin duda alguna.

Tinkerbell le miro y no pudo evitar devolverle la sonrisa. Tendría que encontrar un momento a solar con el hada para agradecerle todo lo que había hecho por ella.

Una vez en el campamento la banda de ladrones decidieron festejar su rescate, en las siguientes horas, bebieron y les mostraron su apoyo. Regina no reconoció al hombre que saco un viejo banjo y comenzó a tocar, una cosa llevo a la otra y cuando menos lo pensó, se encontraba en los brazos de Robin, bailando y sonriendo. Robin la beso un par de veces frente a todos, lo cual atrajo algunos comentarios que le hicieron sonrojar.

Todo era demasiado bueno para ser real. Era un sueño del que no quería despertar, no quería perder a Robin, no después de lo que había arriesgado por ella.

Robin se la estaba pasando de maravilla con el amor de su vida entre sus brazos, sabía a la perfección lo que significaba el haber robado a la Reina, pero valía la pena. Regina lo valía todo. De pronto Regina comenzó a temblar en sus brazos, no fue hasta que escucho sus sollozos que se dio cuenta que no estaba bien.

Nadie noto la repentina desaparición de Robin y Regina, excepto Tinkerbell, quien no dejo de observarlos durante toda la noche. No podía evitarlo, había algo especial en esos dos. Decidió que todo estaba bien o al menos esperar a que alguno de los dos hablara con ella, y volvió a prestar atención a la historia que el Pequeño John estaba contando con mucha gracia.

Regina se aferro a Robin por un rato. Estaban a salvo. Robin estaba con ella.

"Volviste por mí." Robin apenas y escucho el murmuro de Regina. "Yo… dije cosas horribles y aun así volviste por mí."

"¿Cómo no iba a volver por ti? Me siento como un idiota. Sabía que algo no andaba bien cuando te apareciste con lagrimas en tus ojos," dijo mientras dejaba caer su frente contra la de ella, "No debí dejarte ir tan fácilmente. Regina," tomo una de sus manos y la coloco sobre su corazón "Mi corazón te pertenece."

Los ojos de Regina se llenaron de lágrimas, llevo sus manos al rostro de su ladrón y le beso haciéndole saber que devolvía sus sentimientos.

"Recuérdame agradecerle a Tinkerbell el habernos ayudado a recuperarte."

Regina mordió su labio inferior.

"¿Qué pasa?" Robin le pregunto mientras pasaba su pulgar sobre sus labios.

"Esa noche en la cual nos conocimos, Tinkerbell me encontró sola y desesperada, yo… Tink me salvo ¿sabes? Me dijo que podría ayudarme a encontrar…" le miro a los ojos "amor. Robo polvo de duendecillo y uso un hechizo que encontraría a mi alma gemela." Entrelazo sus dedos con los de Robin, quien se encontraba sumergido en su historia.

"El polvo nos guio hasta una taberna, dentro de esa taberna se encontraba un hombre."

"Regina…" Robin cerró los ojos, no podría soportar escuchar que Regina tenía otro amor rondando por ahí, su alma gemela.

"Tink lo señalo, y sus palabras fueron: ahí está, el hombre con el tatuaje de León. El es tu alma gemela."

Regina espero.

Robin abrió los ojos de golpe y la miro.

"Estuve a punto de huir. Tenía miedo y no quería olvidar, dejar atrás el dolor que la muerte de Daniel había causado en mi." Robin apretó su mano, Regina le había contado sobre Daniel, no todo lo que había pasado pero seguiría esperando a que algún día confiara en el para compartir su dolor. Mientras tanto, se haría cargo de que nadie la hiciera sufrir una vez más "Tink volvió y me obligo a entrar. Pensé que se había ido, pensé que había perdido mi oportunidad de volver a ser feliz. Entonces un ladrón se acerco a mí, claro que al principio no sabía que era uno de los hombres más buscados por el Sheriff de Nottingham."

Ambos sonrieron.

"Fue todo un caballero, me hizo sentir especial, y entonces lo supe, tenía que ser él. Lo confirme cuando vi su tatuaje." Regina bajo la mirada hacía el tatuaje de Robin, mientras que sus dedos trazaban las líneas del león. "Robin."

No hizo falta que dijera ni una palabra más.

Robin la tomo por sorpresa cuando sus labios atacaron los suyos.

Amor, aceptación, felicidad.

Podía sentir todo lo que Robin sentía.

Primero, ella lo había encontrado. Y ahora él a ella.

Esa noche, bajo el cielo estrellado y rodeados por una pequeña luz verdosa.

La profecía se completo y sus almas volvieron a ser una sola.


A/N Cualquier error en este capitulo me lo hacen saber. No tuve tiempo de revisarlo. Soy impaciente y no quise esperar más.