Tercer capítulo, y uno que sirve más como conclusión y epílogo que como resolución del problema, pero al que cargué con suficientes eventos como para evitar aburrir a quien lo lea.


"Debo admitir," Dijo Sandy viendo su punto de encuentro cercano. "que manejaste esto mejor de lo que esperaba."

"Realmente no hice nada. Pero, ¿estarás bien? No siento como si esto ya hubiese terminado."

"Cosas como esta nunca terminan, sólo se aplazan. Además, tú eres quien debería preocuparse por si mismo."

"Si lo dices por haberte ayudado, creo que ya es tarde. Además, siempre puedo pedirle a Ellen que borre mi rastro como ya ha hecho."

"Mmmh, supongo que tienes esa opción. Entonces, aquí nos despedimos."

No habían pasado ni diez minutos desde que habían terminado su última discusión con Ellen, y parecía haber sido suficiente pues lograron llegar a su destino en una pieza.

Comparado con otras situaciones, Kamisato debía admitir que fue mucho más tranquilo y sin peligros visibles de los cuales huir, pero visto de otro modo, Kamisato había estado huyendo de un peligro invisible del que no podría defenderse. De hecho, sin contar el disparo del que Sandy fue salvada por casualidad, los drones nunca habían tenido la oportunidad de demostrar su poder, y el chico no se imaginaba a si mismo esquivando balas incluso si supiera de donde vienen.

Era un chico normal después de todo.

Sandy metió su mano en un bolsillo y sacó un pequeño frasco sellado con un tapón que era mitad plastico, mitad corcho amarillo, con una etiqueta que tenía un código extraño, y se lo dio a Kamisato Kakeru.

"Considera esto como un agradecimiento. Por lo visto, sueles tener problemas como este seguido, así que siéntete libre de usarlo si lo necesitas. Sólo muerde y mastica la parte suave de la tapa y abre el frasco, y en unos segundos te librará de tus enemigos."

"¿Eh? "Librará de tus enemigos" ¿No será esto alguna clase de gas venenoso presurizado mortal, no?"

"No es mortal, pero paraliza el cuerpo y nubla la mente hasta la inconsciencia siempre y cuando se exponga al objetivo a la suficiente cantidad de sustancia. Lo de morder la tapa es opcional, pero allí está el antídoto para evitar los efectos, así que incluso puedes elegir a quien dejar despierto. Si aún dudas puedes preguntarle los detalles a Ellen."

"De acuerdo."

Sandy dio una última reverencia como despedida antes de entrar al edificio que ella llamó como su punto de encuentro. Seguramente ella estaría a salvo ahora, pero Kamisato no podía decir lo mismo de si mismo.

Sin embargo, mientras el chico dudaba sobre su situación, su teléfono recibió un mensaje de parte de Ellen.

[Me encargué de Melon. Regresa y prepara algo bueno para la cena.]

Ligeramente impertinente y mandona, pero más capaz que nadie que Kamisato Kakeru conociese, Ellen definitivamente había salvado el día.

El cielo empezaba a ponerse anaranjado, y el chico empezaba a sentirse cansado ahora que volvía a estar a salvo.

Casualmente miró a su alrededor intentando reconocer las calles para tomar el autobús que lo dejase lo más cerca posible de su casa. Normalmente era la clase de chico que prefería usar su bicicleta, pero como para días de lluvia era mejor depender del transporte público Kamisato sabía como usarlos para regresar.

"Creo que debería usar el que está a como dos calles de aquí, y que me deja a dos calles de mi casa... O podría ir por el que esta a cinco calles y bajar cerca del mercado, así compro algo bueno para la cena como me pidió Ellen. ¿Pero qué debería comprar? No se si tengo suficiente como para conseguir carne, pero podría conseguir algunas verduras y..."

Mientras Kamisato revisaba su billetera para hacer un conteo del presupuesto qu podía usar, se paralizó. Un recuerdo reciente surgió de pronto a modo de flashback.

"Su... ropa... yo había pagado por su ropa."

No era algo fácil de olvidar, pero el haber pensado que su plan funcionó le había hecho poner ese problema como algo secundario, casi irrelevante.

Pero con el problema principal resuelto, y el problema secundario restante, Kamisato se dio cuenta de la cruda realidad.

"Con esto no me alcanza ni para el autobús..."

Con resignación, el chico de preparatoria Kamisato Kakeru emprendió a pie un viaje de al menos tres kilómetros de vuelta a su hogar mientras el cielo se oscurecia.


MOMENTOS ANTES, EN EL TECHO DE UN EDIFICIO A LO LEJOS

"Esto... no ha acabado aún."

Habiéndose rendido con la idea de usar sus drones armados de último modelo, Melon debería haber perdido el interés en tratar de completar su misión, pero aún no parecía haberse rendido.

Es cierto, Ellen era insuperable en cuanto a manejo de aparatos digitales, quizás superada solamente por expertos en la ciudad del mañana que era Ciudad Academia, pero eso sólo iba para el mundo de lo digital.

Melon todavía tenía métodos "analogicos"para cumplir sus encargos. Tenía uno debajo de su mesa como medida de seguridad personal.

Un arma.

Pero no un arma simple y fácil de usar como una pistola o un arma blanca como lo sería un cuchillo o algo semejante. Tenía algo más grande.

Con cerca de un metro de longitud, ella sacó un rifle modificado con su respectiva munición modificada.

Esta arma especial tenía funciones para usarse tanto a corta como a media distancia, al funcionar como escopeta de dispersión y como rifle de asalto de gran potencia dependiendo del modo en el que se use el arma.

Con esta escopeta-rifle en sus manos, Melón se dirigió a la puerta para salir de la azotea y dirigirse a la calle. Con una mera orden y un par de minutos ella debería ser capaz de estar a suficiente distancia como para atacarla.

Obviamente estaba el a su yo de que si le disparaba en un espacio pu Lico podría tener problemas con su reputación de profesional, pero el fracaso aquí podría tener repercusiones aún mayores en su reputación como profesional.

Además... estaba él.

Ese chico que arruinó el primer disparo, que la engañó con el cambio de apariencia y que, por sobre todo, parecía conocer a Arimura Ellen.

Encontrar a alguien capaz de contactarla no era algo fácil incluso si se lo buscaba intencionalmente. Así de precavida era ella.

Sandy era la prioridad, pero descubrir el paradero de Ellen era igual de importante. Incluso el sólo descubrir quién era ese chico que podía hablar con ella tenía un gran valor para cualquiera que necesitase de sus servicios.

Melon abrió la puerta casi de golpe... y escucho una queja del otro lado.

"¡Auch, mis dedos! Rayos, deberías avisar antes de abrir la puerta. Aunque probablemente ni siquiera me esperaban."

La voz era suave y joven, perteneciente a una chica de piel clara y cabello castaño atado en forma de rodetes, que desde cierto punto de vista parecían los cuernos de un cordero adulto.

Sin embargo, esta figura inocente estaba completamente fuera de lugar en este lugar.

"Que fue..."

"¿Mh?"

"¿Qué fue lo que pasó con los guardias? Aún tomando el camino más corto y tranquilo deberían haber tres que se asegurasen de impedir el paso hasta aquí."

Incluso si sus drones armados podían atacar a distancia, Melon no podía descuidar su propia posición y mantener cierta defensa. Sin embargo, esta niña parecía haber superado estas defensas para estar aquí.

No sólo eso. Si se había lastimado los dedos cuando Melon abrió la puerta, entonces debía haber tenido sus dedos expuestos. Como si ella hubiese querido abrir esa misma puerta.

"Mmmh, así que si hubiera tomado el camino más corto hubieran sido solamente tres... bueno, supongo que ahora mismo no importa."

'solamente tres'. Esas palabras parecían indicar que ella había enfrentado a más guardias para llegar hasta aquí.

"...o sea, eres mi enemiga." Dijo Melon.

"¿Ah?"

Sin esperar a que entienda la situación, Melón apuntó el cañón del arma hacia esa chica, y disparo con la función de escopeta de dispersión.

A pesar del movimiento sin aviso, la otra logró reaccionar y empujó la puerta abierta como si quisiera dar un portazo, por lo que logró defenderse de los perdigones con la puerta. Sin embargo, esta fue quebrada en varios lugares por el impacto, y aunque no se deshizo en pedazos, parecía como si un simple golpe pudiese abrir un agujero en ella.

Al ver esto, Melon asumió que la otra podría seguir con vida, por lo que cambió la función del arma a rifle, recargó, y disparó al centro de la puerta.

Tras ser golpeada con los perdigones del disparo anterior, el proyectil atravesó la puerta como si fuera de papel y siguió adelante con la misma fuerza.

Melon esperaba oír el sonido de carne siendo destrozada, o al menos la pared al final del pasillo recibiendo el disparo, pero lo que oyó fue un ruido de quiebre seguido de un sonido suave, acompañado de una débil luz que podía notarse por el agujero en la puerta.

Aunque no comprendió estos eventos, había algo que Melon comprendía fácilmente de todo esto.

Aún no había derrotado a esa chica.

Realizó una recarga más y volvió a apuntar, pero en ese momento la puerta destrozada voló en pedazos desde el interior, y la figura pequeña de esa chica con cabello peinado en forma de cuernos se asomó por el marco con una sonrisa que no debería estar en el rostro de una chica de su edad.

Desde un punto de vista externo, Melon parecía tener una ventaja absurda al tener un arma sumamente útil contra un oponente desarmado, pero Melon no podía evitar pensar que estaba siendo cazada.

Estando separadas por seis metros, el modo escopeta no podría tener mucha eficiencia, pero el modo rifle sí. En un instante, disparó el proyectil que había cargado recién en dirección de su oponente, quien de algún modo logró moverse lo bastante rápido como para evadirlo y después correr hacia Melon.

Esta hizo una recarga rápida y disparó una vez más con la función de escopeta, aprovecha do el retroceso para poner algo más de distancia.

Aunque el disparo había sido hecho a corta distancia, la chica simplemente cubrió su rostro y torso con sus brazos. La fuerza de los perdigones debería haber sido suficiente como para dejar sus brazos inutilizables, pero a ella no pareció importarle mientras acordaba la distancia que Melón acababa de crear.

A casi un metro de distancia, Melon estaba prácticamente indefensa. O al menos eso sería lo que cualquiera que viese la pelea pensaría.

"(Eso es, sólo un poco más.)" Pensó Melon mientras posicionaba su arma apuntando al frente, poniendo su dedo en el gatillo.

Melon no había perdido aún. No había recargado tras el disparo, pero eso no importaba siempre y cuando tuviese un tiro tan fácil como este.

El modelo de arma que Melon usaba en ese momento era un prototipo creado con un material especialmente ligero, pero algo más frágil, por lo que sus partes eran algo menos flexibles a la hora de facilitar su uso. Su munición no se recargaba automáticamente pero podía recargar las recámaras vacías con un movimiento simple que sacaba una bala del cargador y la posicionaba en la recámara, dejándola lista para disparar.

No sólo eso. El arma poseía dos cargadores y dos recamaras, una para cada tipo de munición. Por lo tanto, alternar entre las funciones de escopeta y rifle servía realmente para alternar entre cuál bala saldría al disparar el arma.

Melon había mantenido ambas recamaras llenas durante toda la pelea, cuando disparaba con la función de escopeta recargaba munición de escopeta, y cuando disparaba con la función de rifle recargaba municion de rifle. Había hecho ya el cambio de función a rifle cuando la chica había bloqueado la ráfaga de la escopeta, y con sólo un movimiento de su dedo una bala sólida y poderosa atravesaría a su objetivo.

Esta vez no serían perdigones hacia los brazos, sino una masa de metal a alta velocidad y a quemarropa.

"(Incluso los monstruos tienen límites.)"

Ya se encargaría de investigar quién la envió y su razón de haber atacado, y la interrogará en caso de que pudiera sobrevivir incluso con un agujero en el estómago. Ya decidiría que hacer una vez que la derrotase.

En el momento en que una mano de esa chica estaba a centímetros del rostro de Melon, ésta disparó.

Aún si superaba la velocidad humana, no podía superar la velocidad de esa bala.

"(Se terminó.)"

Hasta se dio el lujo de hacer una mueca de burla. Mueca que no coincidiría con lo que sus reflejos le permitieron ver un instante después del disparo, en el momento en el que sentía el retroceso de su arma.

La imagen frente a ella se volvió difusa, hasta que desapareció. Pero su presencia no desaparecio.

Al ocurrir todo esto a la velocidad de una bala, era imposible para Melon el tener tiempo para procesar todo esto, y aún así logró comprender tres cosas.

Primero, este monstruo había superado sus límites.

Segundo, este monstruo estaba a su lado.

Tercero, un cuerpo que maneja el retroceso de un arma como la que tenía en sus manos no tenía forma de defenderse de lo que sea que hiciese ese monstruo ahora.

Tras estos pensamientos rápidos, el mundo a su alrededor se volvió borroso como si se moviese hacia un costado. Pero la presión y crujido que sintió en su costado le hizo saber que quien se movía era ella misma, en la dirección opuesta.

Rodó un poco antes de estrellarse contra uno de los muros de la azotea y perder la consciencia.


Volviendo a su posición tras dar una patada, una chica con el cabello atado en forma de rodetes suspiró.

"Wahh, eso estuvo cerca. De no ser porque "consumí" la bala que perforó la puerta antes no hubiese tenido el poder para esquivar eso."

Había sido engañada al pensar que necesitaba recargar cada vez que disparaba, así que el disparo de rifle final fue inesperado. Aún así, logró forzar sus músculos para patear el suelo y así evadir el disparo, pisar el suelo para tener un punto de apoyo, y aprovechar su impulso para girar sobre su propio eje y lanzar una patada giratoria. Todo esto lo había hecho en una fracción de segundo.

"Sorprendente. Usé suficiente fuerza como para abrirle un agujero a alguien con esa patada y ella parece tener todavía sus órganos internos en su lugar. ¿Tenía un chaleco antibalas acaso? Como sea, debería terminar con lo que empecé."

Aunque el resultado de la pelea era evidente, y Melon no podía defenderse más, esa chica no iba a dejar a la otra irse sin más. Era conocida por acabar con multitudes enteras después de todo.

Pero al dar un paso, la chica con rodetes similares a cuernos levantó el pie con una mueca de molestia.

Aún en un pie, se quitó el zapato y calcetín para ver su pie y notó una mancha enrojecida a un costado.

"¡Tsk! Supongo que esto es lo que me gano por tratar de superar mis límites físicos rápidamente."

Cuando pateo el suelo para esquivar la bala, puso demasiada fuerza y presión sobre su pie, lo que fracturó algunos de los huesos de su pie. Es una lesión común entre deportistas que ejercen mucha fuerza en sus pies, y pasa también con los huesos de las manos cuando se entrena para dar golpes.

Pero aunque sea común, es bastante molesta si no se trata debidamente.

"Uhhg, se supone que debería terminar con esto, pero si dejo que esta lesión se enfríe empezará a molestarme."

Aunque dijo eso, parecía tener sus prioridades claras. Uso su calcetín para cubrir su pie y se puso el zapato nuevamente para mantenerlo apretado. Saltó en un pie hasta llegar a donde estaba la chica inconsciente, tomó su prototipo de escopeta-rifle y lo partió con su rodilla. Los pedazos en lugar de caer se deshicieron en el aire, y la chica que había causado esa destrucción pareció brillar en un raro color azul.

Una sonrisa de satisfacción se formó en su rostro cuando se dio la vuelta y se dirigió a la puerta (o más bien marco de puerta) para alejarse. Pero antes de cruzar, miró casualmente al cielo en una dirección y habló suavemente.

"Aunque me alegra que Onii-chan tenga aliados, no puedo evitar ponerme un poco celosa con esto. Aunque supongo que no importa, puedo encargarme de ella si me lo propongo."

A lo lejos, cerca de 300 metros de distancia, un drone diferente a los drones armados de Melon revisaba la batalla. Incluso a esa distancia, esa chica miró el drone sin necesidad de buscarlo, como si supiese desde un principio en donde estaba.

Y así como ella vio al drone, el drone vio a la chica perderse de vista al cruzar el marco de la puerta destrozada.


"V-volví a casa..." Dijo un chico casi a punto de llorar cuando logró cruzar la puerta de su casa.

Tras una especie de "escape sigiloso" con alguien a quien no conocía, Kamisato Kakeru había sido liberado para regresar a su casa.

Sin embargo, durante el escape perdió la gran mayoría del dinero en su billetera, por lo que al no poder tomar el transporte público tuvo que caminar.

Aunque ya no había peligro, caminar durante casi una hora, con su uniforme escolar ligeramente cambiado para parecerse a alguien más, mientras el sol se ocultaba...

Fue un muy largo día.

Kamisato sonrió como un idiota al poder quitarse sus zapatos y estirar los dedos de sus agotados pies, y se dirigió a la sala de estar para echarse un rato, cuando una presencia poco presente apareció y lo saludó cortésmente.

"Llegaste tarde, Kamisato-kun."

"Al menos llegué. ¿Dónde esta mi hermana?"

"Está en el patio trasero, tratando de enseñarle algún truco a Mary."

"De acuerdo, por ahora creo que mejor iré a hacer unas compras."

"Ah, sobre eso, Ellen-sama dijo "pediremos pizza a domicilio, así que puedes descansar"."

"...supongo que ahora le debo otra."

Con el estómago vacío, Kamisato se dirigió a su habitación para echarse en la cama a descansar un rato, cuando fue saludado por alguien.

"Veo que llegaste en una pieza, Kamisato-han. Me pregunto gracias a quien es eso posible."

Captando la indirecta, el chico habló.

"Gracias por la ayuda otra vez, Ellen."

Por alguna razón, la expresión de Arimura Ellen paso a ser una de sorpresa, pero luego se recompuso.

"Es cierto, tu no viste lo que pasó en esa azotea..."

"¿Mh?"

"Tranquilo, no te han seguido ni parece que haya alguien tomando rastros por ahí. Tengo algunas sospechas, pero creo que sabré manejarlas una vez que las identifique. Por ahora recuéstate y descansa hasta que llegue la pizza, pues aunque no creo que hayan peligros relacionados con tu problema reciente, no puedo garantizar que no vuelvas a meterte en otro problema si sales de aquí."

"Gracias por el aviso. Y otra vez, gracias por la ayuda."

Tras agradecerle otra vez, decidió finalmente echarse exhausto en su cama.

Pero al apoyarse de lleno en ella, sintió una incomodidad en un bolsillo de su pantalón. Algo pequeño pero duro que no podía ignorar por el bien de su descanso.

Al meter su mano en su bolsillo y ver que era ese objeto, vio un pequeño frasco sellado. Fue allí cuando recordó lo que Sandy le había dado y lo que había mencionado.

'...en unos segundos te librarás de tus enemigos'.

Esa era una rara forma de referirse a un regalo para agradecer una ayuda.

Con ciertas dudas sobre lo que sea que fuese el contenido de ese frasco, Kamisato consultó a Ellen.

Tras dar un pequeño mordisco a la tapa y saborearlo (sí, saborear era lo único que explicaba el movimiento dentro de su boca) Ellen dio su veredicto.

"Sí, la descripción que te dio no es incorrecta. Aunque no es un gas, sino algunos microorganismos especiales."

"No son peligrosos, ¿verdad?"

"Usalos mal y el resultado será obviamente malo, pero yo usé unos con el mismo origen en tu hermana la semana pasada para asegurarme de que no me encontrase. Estos al menos son fáciles de usar, pero te recomiendo que lo pienses dos veces antes de tratar de usarlos. Incluso el hecho de que alguien te vea con algo así a mano puede iniciar una investigación a fondo sobre ti, y eso puede causarme problemas."

"Suena como si me hubieran dado algo aún más peligroso que mi situación de hace unas horas. No quiero ni saber de donde sacó ella algo como esto."

"Mejor así."

Su respuesta fue casual, como si ya estuviera familiarizada con esas cosas. Y el haber identificado que la tapa era un antídoto, e incluso identificar el tipo de conté ido del frasco en base a eso no era algo que Kamisato creyese posible sin práctica y experiencia.

Recordó vagamente lo que dijo Sandy acerca de la diferencia entre Ellen y el chico, y una línea en particular.

'...en cuanto dejes de serle de utilidad, te traicionará.'

Realmente, Kamisato Kakeru no conocía a Arimura Ellen.

Mientras que ella podía conocer cualquier dato, detalle y evento en la vida del chico, el chico probablemente no podría siquiera afirmar que Arimura Ellen era su verdadero nombre.

Sabe que ella es sumamente hábil en cualquier tarea que requiera el rastreo y confrontación informática, y que era capaz de borrar todas sus huellas para 'desaparecer' ante la búsqueda de quienes quisieran atraparla.

Si lo había ayudado hasta ahora, probablemente fue para conservar su lugar seguro.

Aunque probablemente no le guste la respuesta, Kamisato Kakeru necesitaba preguntarle si realmente Ellen era su aliada.

"Ellen, dime..."

La voz de Kamisato fue interrumpida por el sonido del timbre de la casa, seguido del sonido de su hermana y Mary casi corriendo para llegar a la puerta. Tal parece que el repartidor de pizza había llegado.

"Parece que la pizza llegó. Creo que será mejor que vayas antes de que Mary salte sobre el repartidor."

"...allá voy."

De nada servía pensar en ello, o al menos no en este momento. Kamisato tenía hambre y había pizza disponible, así que primero iban las prioridades.

Y aún si Ellen no fuese su aliada, definitivamente no era una enemiga.

Y quizás por eso nunca esperó lo que le ocurriría en unos días debido a ella.

Pero esa historia es para otro día.


Con tres capítulos y poco más de 12000 palabras, este es el primer arco que publico este año... a mitad de año.

Y hasta yo puedo notar que la falta de práctica ha hecho que muchas partes no sean tan "cómodas" de leer como me gustaría, pero realmente necesitaba sacar esta nueva saga antes de sacar la siguiente, la cual he estado preparando desde hace unos meses. Es sólo que me surgieron algunas ideas y creí necesario armar estos tres capítulos para crear algo más de ambiente. Ya se verá más tarde.

Por otro lado, la novela 20 del nuevo testamento ya fue sacada en Japón, así que en unos meses ya debería estar traducida al español, y la imagen de portada que se puede encontrar por Internet no cuenta mucho.

Dado que el volumen se centrará en la invasión al territorio inglés, es casi seguro que se encontrará con todas las fuerzas, cábalas y personajes relevantes que estén radicados allí, así como también los que simplemente desconfíen de Aleister.

El como presentarán a Coronzón como antagonista y que uso le darán a personajes como Hamazura e Index también será crucial, aunque también espero la aparición de la facción Kamisato por motivos relacionados con este fanfic.

Y sobre el fanfiction que hago en sí mismo, la verdad es que como siempre prefiero tener las cosas hechas antes que apurarme a armar cosas imponiéndome una fecha límite, pero tengo muchos proyectos en mente, uno de los cuales inicié hace unas semanas en forma de nuevo fanfic, y otros a los que no puedo decidirme a iniciar sin tener algo sólido en mente.

Y eso sólo por ahora...

Espero que los que lean este capítulo lean también el siguiente en cuanto lo saque, y que dejen su review comentando qué les pareció la saga de la cacería que fueron estos a tres capítulos.

Y sin más que decir, nos vemos.