A/N Después de varios años he decidido terminar lo que empece. La historia merece un final y veo que a muchos les ha gustado tanto como a mi en un principio. Estaba demasiado enojada con lo que le hicieron a la historia de Regina y Robin en la serie que ya no quería saber nada de ellos. Ya se me ha pasado un poco el enojo, aunque nunca voy a superar el hecho de que Zelena tuviera la hija de Robin, por más que digan que es inocente blah blah blah, no lo voy a perdonar nunca pero ese es un tema que no pienso tocar porque todos pensamos diferente.

Espero y sigan disfrutando esta historia y tengan seguridad que la voy a terminar.

Solo para aclarar, en esta historia Dorothy y Ruby no tienen relación amorosa. Cuando comencé a escribir OUADL aun no nacía la historia de amor de ellas en la serie. Mi Dorothy es un personaje completamente diferente a OUAT.

Nos seguiremos viendo o escribiendo.

...

I know all your secrets
I know all your lies
I know where you keep 'em
Buried deep inside

Bosque Encantado – Durante el año que nadie puede recordar

(The Missing Year – EF)

5 días desde la confrontación en el palacio.

5 días y Regina seguía durmiendo.

Su único alivio era el aspecto de Regina; el color había vuelto a su rostro, ya no lucia tan pálida.

"Regina..." le acaricio la mejilla y tomo su mano derecha, "tienes que abrir esos ojos, ¿no crees que ya has dormido suficiente? Roland se muere por escuchar una historia de su Reina favorita, incluso el Pequeño John se ha vuelto irritante de lo mucho que pregunta por ti, si no fuera como un hermano, estaría celoso." Soltó una pequeña risa.

Espero unos segundos, pero nada ocurrió.

"Te necesito. No puedo perderte una vez más. Tienes que volver." Le suplico.

"Estas volviéndote un sentimental." Contesto Regina, con voz ronca y seca. Intento abrir los ojos pero la luz del día le molesto.

"Regina" Robin suspiro aliviado mientras acariciaba su mano.

"Cuanto tiempo... ¿todos están bien? ¿Roland?"

"Roland esta perfectamente bien, no deja de preguntar por ti, al igual que los demás. Regina, en que estas pensando, sabías lo que podría pasar y aun así lo hiciste"

"Robin, lo más importante es el bienestar de Roland, y los demás, es lo menos que puedo hacer por ellos después de todo el terror que les cause."

Robin no entendía como no podía ver que su vida importaba tanto, incluso más que la de los demás.

"Estas molesto." No era una pregunta.

"Molesto se le queda corto a lo que estoy sintiendo en este momento." Le soltó y se puso de pie. Necesitaba aire fresco.

"¿A dónde vas? Robin..." Entro en pánico e intento levantarse, pero aún seguía débil.

"Necesito pensar."

Fue lo ultimo que le dijo sin mirar atrás, porque si lo hacía sabía que no podría dejarla, pero era algo que necesitaba sino le diría cosas de las cuales se arrepentiría en un futuro.

Storybrooke – Presente

"Regina... ¡Regina, espera!" Emma le apretó el brazo para detenerla, lo cual fue un error cuando miro los ojos de Regina.

Fuego.

Sus ojos reflejaban furia y desesperación.

"Lo siento." La rubia se disculpó antes de que Regina decidiera desquitarse con ella.

"No podemos llegar ahí sin ningún plan." Trato de hacerla entrar en razón. Marchar directo hacia la Bruja Mala del Oeste sin plan alguno era una terrible idea. "Entiendo que estés preocupada por Robin, pero tenemos que sacarle provecho a la situación."

"Estamos perdiendo el tiempo, si Zelena es la Bruja que nos trajo de vuelta, y es tan mala como dices, entonces Robin corre grave peligro. Así que, o bienes conmigo o apártate de mi camino Swan." Intento abrirse paso, pero Emma levanto sus manos y se interpuso en su camino.

"Escúchame," nunca imagino que razonar con Regina sería tan difícil, "Zelena no sabe que estamos en Storybrooke y mucho menos que están al tanto de quien es realmente." Aun sin recordar, era evidente los sentimientos de Regina hacia Robin, y Emma envidiaba ese tipo de conexión. "Robin estará a salvo mientras las cosas sigan así."

Al otro lado de la ciudad, en el numero 108 de la calle Mifflin.

"Y presionas este botón para atacar, ¿ves?" Henry intentaba enseñarle a Hook a jugar Assassin's Creed y para su sorpresa comprendía lo básico rápidamente.

Miro de reojo a Rowan y la niña lucia más aburrida que nunca.

"¿Quieres intentarlo?" no perdía nada por preguntar, pero esta le miro molesta, con el paso de los segundos parecía más agitada. "Claro que si mi mamá se enterara le daría una lectura a Emma por comprarme este tipo de videojuegos."

Hook soltó una risa.

"Una lectura es poco decir."

"Okay basta" Rowan se puso de pie y camino hacía la salida. Hook y Henry tras ella.

"Si tú vas, yo también voy" Henry tomo su mochila rápidamente y comenzó a seguirla. "a mamá no le gustara nada, pero podemos ayudar."

"¡No me importa lo que dijo tu mamá!" quien resulta ser mi mamá también, pensó. "me trajeron para detener a la bruja y eso voy a hacer, y así poder irme de aquí lo más pronto posible."

Hook tenía una vaga idea de lo que Rowan podría estar pensando, pero no quería entrometerse en los problemas familiares de Regina. Era algo cruel pero tampoco quería decir algo que no fuera cierto. Las falsas esperanzas parten el corazón y a veces es mejor dejar que las cosas sigan su curso y se arreglen por si solas. Tal vez un pequeño empujón no estaría nada mal.

"¿Alguna vez escuchaste de Neverland?"

Rowan y Henry le miraron con la mejor expresión de enserio, Hook.

Quizá si era el momento de ser un entrometido.

En la casa apartada del resto del pueblo

Un niño pequeño con rizos salvajes le apuntaban con una espada de madera.

"Yo te protegeré, R'gina."

"Oh, Roland, mi pequeño caballero" Regina no trato de ocultar la sonría que su amor por el niño le causaba.

"La reina me pertenece. No puedo dejar que te quedes con el tesoro más grande del reino." Robin sintió que su corazón iba a explotar de felicidad, Regina le miraba con esos ojos en los que podría perderse toda la vida si se lo permitía.

"R'gina, podemos dejar que se quede con todas las joyas" Roland le susurro a la reina.

"No hay oro ni perlas que se le compare al tesoro que deseo," el corazón de Regina se acelero mientras que Robin le miraba con amor. "Regina"

"Robin." Regina le regalo la mas hermosas de las sonrisas que había tenido la dicha de aceptar.

"Robin... ¡Robin!" Zelena se desesperó.

"Um..." El arquero volvió de la memoria que se abrió paso entre el hechizo que Zelena lo tenía prisionero.

No más.

La pelirroja creyó ver algo en los ojos de Robin, así como apareció, se fue en un pestañeo.

"¿A dónde fuiste? Te llame varias veces" Zelena insistió.

"Solo pensaba en lo linda que te veías el día de nuestra...boda" Respondió de lo más cariñoso.

Zelena se mantuvo neutral y después sonrió.

"El mejor día de tu vida sin duda alguna." Siempre encontraba la manera de demostrar su arrogancia. "Estaba pensando, ¿Por qué no vamos a Granny's? Estoy muy cansada como para preparar algo de comer esta tarde."

"Como gustes, cariño."

"Debiste dejar que fuera tras ella" Regina apretó sus nodillos contra el volante.

"No eres tu quien nos sermonea sobre planes y no atacar sin uno en mente" La rubia le reprocho.

"No lo entenderías, Emma."

Emma, estaban progresando.

"No si no me explicas porque te preocupa tanto Robin Hood." Si estaban juntos aun con la nueva maldición, quizá podría confesarles lo de Rowan. "Y no me digas que es solo porque es de los buenos."

El silencio las acompaño por tres calles, hasta que Regina se dio por vencida.

"Robin es... el es alguien importante, si," nunca se lo había contado a nadie, no es que hubiera alguien para contárselo, pero Emma era, bueno, lo mas cercano a una amiga "creo que Robin y yo." Sus palabras se quedaron en el aire. "Pero que... Henry."

Emma siguió su mirada y justo al otro lado de la calle, Henry y Rowan discutían mientras que Hook los seguía.

"No puedes negar que definitivamente es hijo nuestro."

Cuando vienes de una familia de héroes y una de las hechiceras más grandes que ha existido, es imposible que no intentes ser un héroe.

Regina detuvo el auto.

"Ay no." Se quejo Henry. "Estamos en problemas."

Problemas, definitivamente.

"Henry, no deberían andar solos por ahí, sabes que es peligroso."

"Pero mamá, podemos ayudar." Henry se defendió.

"Y tú," Regina se dirigió a Hook, "Ya se que sigues siendo un pirata, pero esperaba más resistencia de ti."

"Emma" el niño trato de recibir ayuda de Emma.

"No me mires a mí, estoy con Regina. Andar por ahí solos es peligroso."

"No estábamos solos, Hook nos acompaña." Rowan se cansó de permanecer en silencio.

"¿Y tú quién eres?" A Regina le resultaba familiar esa niña. Esos ojos, pensó.

"Yo soy quien los va a salvar," Le miro de frente, ella es mi madre, ¿Por que me abandonaron? "Así que si son tan amables de señalarme el camino a la casa de la bruja."

"Dorothy." Hook la llamo al mismo tiempo que respondió Emma.

"Rowan." Emma dejo escapar su verdadero nombre.

Los ojos de Regina se llenaron de sorpresa.

Si algún día tengo una hija me gustaría que se llamase Rowan.

El pequeño recuerdo le pego de la nada y su mundo entero dio vueltas.

No.

No podía ser cierto, ella recordaría si tuviera una hija. Era innegable que tenia un parecido con ella, pero todos nos parecemos a alguien en este mundo. Pero Rowan la miraba con una intensidad. Regina reconocía el odio cuando estaba frente a ella, no por nada pasó años cargando con el mismo rencor.

"¿Quién eres? Volvió a preguntar, Regina.

Bosque Encantado – Durante el embarazo de Rowan

"¡Regina, que estás haciendo!" Robin quito de sus manos el peso de los leños.

Roland miro a su padre con curiosidad.

"Vamos a hacer una gran fogata, papá" El pequeño confeso con gran entusiasmo.

"Roland, porque no le llevas eso al Pequeño John para que vaya empezando esa gran fogata." Robin dejo que Roland cargara unos cuantos troncos, no era tanto peso como los que descubrió en los brazos de Regina.

Roland se fue casi corriendo.

Robin por fin regreso su atención a Regina, pero ella estaba furiosa.

"Estoy embarazada, no invalida." Cruzo sus brazos sobre su pequeño vientre.

Robin pensaba que era adorable, además de que no podía evitar sentir orgullo al ver que su hijo crecía con impaciencia día tras día.

"Eres la mujer más fuerte e increíble que he tenido la dicha de conocer, Regina," con cada palabra fue acercándose y se detuvo justo frente a ella, sus manos acariciaron donde su bebé se encontraba, beso sus labios saboreando cada segundo, Regina sintió que iba a desvanecerse de tanto amor.

Se quedaron así por un instante.

Frente a frente.

Robin podía jurar que sus corazones eran uno solo.

"Cásate conmigo" le dijo mientras se perdía en su mirada.

Con el corazón a punto de explotar de felicidad y entre lágrimas, Regina le respondió con una de las más hermosas sonrisas que jamás había visto.

Así se siente estar enamorado de tu alma gemela, pensó.

Y juro aferrarse a ese recuerdo para no olvidarlo nunca.

"Rowan. Si es una niña, quiero que la llamemos Rowan." Regina le confeso a Robin esa noche después de que ambos festejaron su compromiso en privado.

"Rowan Locksley," Lo dijo sonriendo, "es perfecto." Le beso una vez más con entusiasmo. "Regina Locksley." Provo el nombre, oh si, amaba a esa mujer.

"Te amo, Robin Locksley." Le dijo mirándole a los ojos. Ya no le tenia miedo al amor.

"Te amo, Regina Locksley."

Su madre estaba totalmente equivocada.

El amor era fuerza, no debilidad.

Storybrooke – Presente

Ruby no necesitaba la ayuda de Granny para saber de dónde prevenía la tensión que podía oler en el aire. No de Snow y Charming, quienes iban entrando y saludando a la Madre Superiora; el Hada Azul siempre le pareció algo sospechosa.

No, la tensión provenía donde se encontraban Regina, Emma, Hook, Henry y Dorothy.

¿Qué hacía Dorothy Gale en Storybrooke?

El oído de lobo logro captar que ahora se hacía llamar Rowan. Había conocido a la pequeña brevemente y lo ultimo que supo es que regreso a un lugar llamado Kansas.

"No entiendo que tiene que ver de donde vengo o como me llamo," Rowan estaba impaciente, no estaba lista para lidiar con la verdad, aun no. "Yo vine a..." se quedo callada, nadie más debería enterarse a lo que vino.

"Storybrooke es muy peligroso en estos momentos para una niña de que, 11 años?" Regina estaba muy cerca de descubrir la verdad y eso si era peligroso.

"¡Basta ya! Regina, ella es importante. Tan importante que fuiste tu y," Emma pensó si era buena idea confesarle toda la verdad. "Tu me pediste que la trajera y bueno, aquí esta ya no hay vuelta atrás."

"Necesito ver esa nota" ¿Por qué le pediría a Hook que trajera a Henry y a la niña a Storybrooke? Emma, si totalmente creíble, pero a Henry y Rowan.

Rowan.

¿Por qué ese nombre?

Snow fue la primera en ver a la familia, pero alguien más le gano el llegar a ellos.

"Regina," ella se sorprendió al escuchar su voz otra vez, "necesitamos hablar. Es urgente." Robin estaba algo nervioso y no era el hecho de que lo podrían estar vigilando.

"Robin."

Rowan enseguida observo a Robin, por fin podría ponerle cara a su padre. Sus sentimientos estaban por todas partes. Sentía felicidad e ira, ganas de llorar y reír. Sus padres estaban aquí y ahora, tantas noches soñando con este momento y lo único que quería hacer era salir corriendo. Era demasiado para ella.

Emma comprendía por lo que estaba pasando Rowan, quien se sobre salto cuando puso su mano sobre su hombro, estoy aquí y se cómo te sientes.

Rowan no tuvo oportunidad de salir corriendo, Regina siguió a Robin a la parte trasera de Granny's.

"Robin, ¿pasa algo? ¿esta todo bien?" Regina imagino que Zelena pudo haber hecho algo, pero Robin parecía estar perfectamente bien.

Oh, estaba más que perfectamente bien.

Antes que pudiera pronunciar otra palabra, Robin tomo su rostro entre sus manos y la beso como nunca, y fue mejor de lo que se imaginaba, mucho mejor que sus sueños.

Era Robin, siempre había sido él.

"Regina." Le miro con amor.

Flashes de cada momento que habían vivido juntos regresaron como una película en el tiempo.

"Robin, el año perdido," no pudo evitar la atracción que sentía en ese instante y volvió a besarlo con entusiasmo. "¿tu recuerdas?" dudo por un segundo.

"Mi alma siempre va a encontrarte, Regina." Le dijo, acariciando su mejilla. "Tenemos que encontrar a Roland." Robin no recordaba haberlo visto por ningún lado desde que regresaron a Storybrooke.

"Roland. Zelena lo debió ocultar en alguna parte, no le haría daño, sabe lo mucho que significa para los dos." A Regina le daba rabia el pensar en su hermana.

"Emma está aquí, puede ayudar."

Emma, Henry, Hook, y Dorothy.

¡Rowan!

Rowan. Si es una niña, quiero que la llamemos Rowan.

¡Oh por dios! Rowan era su hija.

"Robin, nuestra hija." Sollozó, y por un momento volvió a ser feliz. "Rowan está aquí."

Robin trato de recordar a todas las personas que había visto en los últimos días. Emma había vuelto con Henry y una niña, una niña de cabello oscuro y facciones como las de Regina, pero sus ojos eran azules y brillantes, y estaba seguro si la veía sonreír encontraría sus hoyuelos en las pequeñas mejillas.

Rowan era una mini Regina sin duda alguna y había vuelto a sus vidas.

Ambos rieron de felicidad.

Y después, caos.

"¿Y bien? Quien de ustedes me podría apuntar hacía mi querida hermanita."

Zelena.