Hola otra vez, ya van tres capítulos y nuestro protagonista que aun no se ve a si mismo como protagonista ya ha pasado por todo lo que un arco suele hacerlo enfrentar, pero todavía no ha terminado.
Antes de seguir, me gustaría comentar que tras ver la nueva animación de Index me siendo algo decepcionado. No sólo pareciera que la animación decayó en fluidez comparado con la segunda temporada (y ni hablar de Railgun S), sino que la propia trama se sentía como si no fuese la gran cosa. Por otro lado, la novela 14 es desde ya una que prácticamente sirve de descanso, con un enemigo que sin importar su estatus o su visión del mundo no se siente como un desafío real, pues no es como Vento quien fue debilitada, expuso su caso y fue derrotada por Kamijou Touma, sino que es alguien que tras ver su plan fallar debió haber sido más inteligente, y que a pesar de luchar con todo lo que tenía perdió de forma casi ridícula... para al final ser aniquilado por el siguiente desafío.
Realmente espero que el siguiente arco este mejor animado, pues la novela 15 está (según recuerdo) llena de acción y personajes importantes para futuros arcos, y muchos de ellos finalmente tendrán su primera y última aparición allí mismo.
Pero volviendo a lo que nos concierne, este tercer capítulo ya está aquí, y espero que quien lo lea lo disfrute.
Lo primero que sintió Kamisato fue un olor a café al aspirar un poco de aire.
Luego, la textura de unas sábanas al mover sus dedos.
Después, su boca reseca cuando movió un poco su lengua.
Poco después, el chico fue capaz de reconocer palabras que eran dichas cerca suyo.
"...ente por poco."
"Por lo que deberías sentirte orgullosa, no avergonzada."
"Aún así..."
"Además, sinceramente creo que al chico durmiente de allí le gustarian más así."
"¿¡!? ¡Fía!"
"Tranquila, tranquila, aunque no pediré disculpas por lo que dije, pues es lo mas probable."
"... ¿En serio?"
"Es lo más probable."
"Aunque para mí son un problema..."
"¿Eh?" Kamisato quien empezaba a reconocer la voz reaccionó casi involuntariamente a la palabra problema.
"¿¡Waahhahhhh!?" Y la que admitió tener un problema reaccionó asustada y cayendo de su asiento a juzgar por el sonido.
Finalmente, Kamisato vio la situación en la que estaba abriendo los ojos.
La chica que conoció la semana pasada, Fía estaba con una taza de café sentada en un banco, y su amiga de la infancia Elza se había caído de su silla, con las piernas entreabiertas, de modo que Kamisato podía ver...
"¡...!" El chico normal de preparatoria giró rápidamente su cuello y miró hacia otro lado antes de que fuera demasiado tarde.
"¿Eh?" La confusión de Elza se convirtió en vergüenza cuando se dio cuenta de su posición.
"Vaya caballero que eres." Dijo Fía viendo la situación y comprendiendo la acción del chico.
Es una suerte que Elza fuese lo bastante madura como para entender su error y no golpear al caballero por lo que había pasado.
"Bueno, ¿podrían explicarme en donde estoy y por que están ustedes aquí?"
"Precisamente esa pregunta quería hacerte, Kakeru. ¿Que haces aquí?"
"Ni siquiera sé en donde estoy Elza. Y el hecho de que estén las dos juntas me da un mal presentimiento, como si fueran si fueran hacer algo relacionnado con la magia otra vez."
"Oye, que estemos juntas no es sinónimo de que vayamos a hacer algo relacionado con la magia."
"Pero, sí estamos con un problema relacionado con la magia." Comentó Fía.
"Lo sé, ¡pero no es porque estemos juntas! A veces salimos a hacer otras cosas."
"Creo que nos estamos desviando. Pero antes de seguir, déjenme preguntar, ¿estoy metido en un problema mágico potencialmente letal otra vez?" Interrumpió Kamisato volviendo al tema con una pregunta bastante seria para él.
"No si te mantienes al margen."
"Ojalá fuese tan fácil." Murmuró el chico recordando sus situaciones anteriores.
"Pero supongo que podemos decirte lo principal para que decidas que hacer después."
"¿En serio lo haremos?"
"No es como si fuera un completo desconocido Elza. Además, si al final decide meterse, podría ser bueno que nos ayudara."
"Pero..."
"Esperen, ¿por qué parece que me están conduciendo a un mal final?"
"Hay que ser precavidos. Además, incluso sin saber sobre la magia, tienes tus propios métodos útiles."
"¡Todavía no he accedido a nada!"
Fía ignoró el evidente problema del chico para aceptar la situación y decidió empezar por lo principal luego de beber un poco de su café.
"Por ahora, estamos a la expectativa de lo que fácilmente podría ser una guerra de cábalas, además de un conflicto contra la gente del lado científico."
"..."
"Pero tranquilo, sólo es la expectativa. No es seguro que ocurra y de hecho eso sería lo mejor, pero nunca se sabe."
"..."
"Mh, estas bastante tranquilo. Honestamente pensé que gritarías mientras maldecías tu suerte."
"No es como si tuviera suerte alguna para empezar. Pero me quedé en silencio por otra razón. ¿Magia contra ciencia? Ya he oído de que ambos bandos tienen problemas para aceptarse el uno al otro, ¿pero por que recurrirían a una guerra?"
El sábado pasado Kaamisato había sido víctima de un atentado provocado por un conflicto entre una chica con aparatos y herramientas que quería usar la magia para su propio beneficio sin tomar en cuenta muchas cosas, y había sido mencionado un tratado entre ciencia y magia que separaba sus métodos de raíz. ¿Estaría relacionado algo como eso?
"Si crees que el conflicto entre ciencia y magia es la razón, te equivocas. Sin embargo el asunto que tenemos entre manos es algo más problemático que eso."
Fía hizo una pausa para replantear sus conocimientos antes de seguir.
"Para la realización de la magia se deben tomar en cuenta los símbolos y significados intrínsecos de las cosas, aun a pesar de que la ciencia diga lo contrario. Un ejemplo de eso es como relacionar al Sol con el fuego, aun cuando el Sol no está hecho de fuego realmente."
"Si, creo haber oído eso antes."
"De acuerdo, pero es importante que lo tomes en cuenta para entender lo siguiente. El asunto que podría provocar la guerra entre cábalas se trata de un objeto mágico que realmente influye en eso de los significados de las cosas."
"Puedes pensaralo como un tesoro para cualquier mago que preste atención a la fuerza de los objetos mágicos." Mencionó Elza a un lado tras ver el rostro confundido de Kamisato.
"¿Entonces van a pelear por ese objeto?"
"No es tan simple."
Kamisato era un estudiante japonés sin relación alguna con la guerra más allá de las películas y videojuegos, pero podía entender que no era algo simple como una batalla por un objeto especial. Aún así, tenía el presentimiento de que rechazaría cualquier explicación si resultaba ser que había una complicada historia de clanes e ideologías detrás como si de una novela se tratase. No estaba de humor para algo así.
"Seguiré yo, Fía." Dijo Elza tomando el control de la explicación. "Como dijo, hay un objeto muy importante que nos conduce a esta situación pero no esta realmente asegurado de que haya algún conflicto. Sin embargo, ese objeto también puede permanecer en un museo siendo custodiado para que no pueda ser usado para cosas malas, y ese serio a el mejor resultado. De hecho, sería genial si llegase al museo sin que nadie deba pelear."
"Dejando de lado eso, ¿por que ustedes están aquí también?"
"Somos parte de Templo por un Día, y pertenecemos a esta área. Por supuesto que estaremos involucradas con algo de esta magnitud. Aunque realmente prefeririamos no pelear."
"Eso está bien, pero mencionaste que la ciencia estaba involucrada, ¿por qué querrían un objeto mágico?"
"Lo estas malentendiendo, aunque supongo que me faltan explicar cosas. Para empezar, el grupo de la ciencia tiene la tarea de trasladar el objeto mágico de forma segura, pero ellos entienden que hay grupos que podrían querer ese objeto, así como también entienden que no serían capaces de superar a todos y cada uno de los grupos mágicos, así que "contratan" a otras cábalas para que hagan presión en otras y defiendan el objeto. El término "contratar" no es muy preciso aquí, pero es un hecho de que pagarán a aquellos que colaboren con la protección del objeto, siempre y cuando al final logren enviarlo a destino."
"Entiendo, ¿Entonces estaban aquí por el dinero?"
"¿Eh? No, no es que realmente necesite dinero. Aunque no nos vendría mal para conseguir algunas cosas..."
"¿?"
"Ser mago no es un trabajo." Comentó Fía. "Y tampoco vas a oír acerca de magos asaltando tiendas y bancos sin importar que tan poderosos sean o que tanta necesidad pasen, pues tienen algo de orgullo. Pero las reuniones y nuestras actividades necesitan preparaciones y suministros. Más de una vez hemos tenido que traer comida o materiales de nuestros hogares. Es una suerte que Elza sea buena cocinera o no hubiera sobrevivido hasta ahora."
"¡E-eso es una exageración, no soy tan buena!" Interrumpió Elza, aunque a pesar de sus palabras, el color rojo en su rostro parecía decir que estaba avergonzada.
Aún así, parecía que incluso sin contar los enfrentamientos peligrosos y la amenaza diaria la vida de un mago no era fácil.
"Ya veo. Entonces es algo así como un hobby para ustedes."
Esto provocó una mirada de reprobación por parte de las dos chicas, hasta que Fía intervino."
"Tú realmente..."
"¡Más importante que eso!" Interrumpió Elza tratando de cambiar de tema. "Kakeru, ya te dijimos la situación, pero todavía no nos dices que es lo que estabas haciendo antes de llegar aquí."
"Es cierto, lo que yo estaba haciendo era... ¡Ahh!"
"¿¡Kakeru!?"
"¡Mi hermana! ¡Lo olvidé por completo!"
Agarrándose la cabeza, Kamisato Kakeru empezó a tener una crisis.
Luego de calmarse, el chico explicó su problema, incluida la batalla que tuvo.
Luego de explicar su problema, incluida la batalla que tuvo, las chicas asintieron en comprensión.
Luego de asentir en comprensión, Elza se levantó de su silla.
"Si me disculpan, voy a ir a matar a esa maldita."
Luego de oír eso, los otros dos la convencieron de detenerse.
Y luego de detenerla, analizaron la situación con cuidado.
"Entonces, tu hermana estaba en ese auto gris plata que mencionaste."
"No Fía, el auto se parece, pero no son el mismo. Su hermana no es ninguna de esas tres."
"¿A que te refieres con "esas tres"?"
""Esas tres" son las que te trajeron herido."
"¿Entonces no me trajeron ustedes?"
"Nosotras estábamos aquí esperando para encontrarnos con el grupo del lado lado la ciencia, junto a otras cábalas y grupos, pero algunos de ellos al llegar nos llamaron a nosotras dos. Cuando llegamos, nos dijeron dijeron te encontraron a un lado del camino y nos pidieron que tratasemos tus heridas. Realmente no podía entender porqué estabas aquí, pero luego de tu explicación las cosas parecieran tener un poco de sentido."
Kamisato había luchado, ganado y se había desmayado frente aa un vehículo que decidió parar y recogerlo. Sin embargo, algo no parecía tener sentido.
Pero antes de preguntar, el teléfono de Elza sonó de pronto, avisando la llegada de un correo. Tras revisarlo, Elza se puso en pie.
"Fía, tenemos que irnos. Kakeru, por favor quédate aquí sin causar problemas, por tu propio bien."
"No planeaba causar problemas de todos modos, pero ahora que lo recuerdo, ¿qué paso con mi teléfono? Dudo que mi hermana simplemente haya dejado de llamarme luego de ver que no estaba."
"Ah, eso. Tu teléfono está por ahi, cargando su batería."
"De acuerdo..." Kamisato tomó su teléfono y lo encendió mientras Fía salía de la habitación. Quizás Elza todavía quería decir algo, pues se quedó un rato más.
Tomó su botella con monedas y algunos objetos que guardó en su bolsillo, y sin mirar al chico habló.
"Kakeru..."
"¿Elza?"
"Probablemente, no tengas muy buena visión sobre los magos o la magia en sí, y no te culpo, dado lo que has pasado recientemente. Pero créeme, la magia también tiene sus cosas buenas. La magia esta llena de posibilidades, y de personas que las aprovechan del modo correcto, así que..."
"El-chan."
"¿Eh?"
"Así era como te decía cuando estamos niños, ¿recuerdas? Tú, yo, y mis hermanas. Recuerdo que jugábamos bastante juntos."
"..."
"No soy tan estúpido como para decir que los años sin vernos no significan nada, pero tampoco voy a decir que esos años son todo lo que importa. No se qué has hecho, ni que harás, pero para mí ahora, mis sentimientos por ti no han cambiado. Sigo viéndote como una amiga en la que quiero poder confiar, y sé que la magia no tiene nada que ver con la clase de persona que eres."
"...Gracias."
"No hay nada que agradecer."
"Aún así gracias."
Elza abrió la puerta, pero antes de salir, miró de reojo al chico e hizo una pregunta.
"Dime, Kakeru. Si por cualquier razón me metiera en problemas con el lado de la ciencia, ¿te pondrías de mi lado?"
"...Depende de la situación."
"Ha ha, imaginé que dirías eso. Y supongo que esta bien así."
"¿Elza?"
"No te preocupes. Descansa un poco más y esto terminará antes de lo que crees." Dijo antes de cruzar y cerrar la puerta, dejando al chico de preparatoria sólo en la habitación.
Estando solo, Kamisato revisó finalmente su teléfono, dándose cuenta de que había recibido cerca de 60 llamadas de su hermana, más de 20 pertenecientes a Claire, y un correo de spam. En silencio el chico borró esa última y de pronto su teléfono volvió a sonar, esta vez avisando de una llamada entrante. Viendo la pantalla, vio que se trataba de su hermana.
Aún apesar de lo que Elza le había dicho hace poco, Kamisato Kakeru se preocupó seriamente por su seguridad.
"Uhgg, sé que me voy a arrepentir por esto..." Dijo el estudiante de preparatoria normal Kamisato Kakeru abriendo la puerta que lo conduciría al exterior.
Ahora bien, ¿por qué este amante de la paz saldría voluntariamente de un lugar que según su amiga de la infancia era un lugar seguro en un lugar que posiblemente se convertiria en un campo de batalla?
La respuesta se remonta a un par de minutos atrás, cuando Kamisato revisó su historial de correos y le llegó una llamada de alguien a quien era mejor no ignorar.
Ese alguien estaba tan alterado que su humor parecía haber hecho un círculo completo y vuelto a estar en calma, con la diferencia de que incluso por teléfono el chico podía imaginarse una espada apuntando a su garganta.
Con una voz tranquila y casi dulce, esa persona dijo que iría a buscarlo sin importar que tuviera que usar a Mary como detector por el resto del día, y que si el chico quería evitar que se metiera en algo peligroso, entonces que el propio chico fuese a buscarla antes de que sea demasiado tarde.
Kamisato conocía perfectamente a esa persona cuyo apellido también era Kamisato, y aunque casi nunca la había oído hablar así, pudo entender que a ella no le preocuparía meterse a ella, a Tazuma Claire y a la pobre de Mary en problemas si eso la hacía encontrarme. Aún siendo inmadura en muchos aspectos, seguía siendo la que estaba a cargo en la casa, incluyendo estar a cargo del chico.
Por esa misma razón, este chico salió de la habitación y miró a ambos lados antes de salir por completo. Viendo que no había nadie a su alrededor, y fijándose apropiadamente, vio que todavía seguía dentro de la casa. Kamisato trató de usar la aplicación de GPS de su teléfono para ver en donde estaba y si podía llegar hasta la carretera más cercana para así encontrar a su hermana e irse, y vio tanto el lugar en el que estaba como la dirección que debería tomar para llegar a la carretera apropiada. Caminando le tomaría al menos una hora llegar, y aunque no estaba lastimado gracias a Elza y Fía, no tenía ganas de correr para llegar más rápido. Aún así, esa distancia no se cerraría sola, por lo que empezó a caminar.
Según el GPS, estaba ahora mismo en una zona poco poblada en los alrededores de una ciudad costera, la cual debería estar al menos a media hora de viaje en auto si se tomaba el camino correcto. Según la hora, Kamisato había quedado inconsciente hace casi una hora, por lo que eran cerca de las 3:00 de la tarde, con el cielo nublado en un color blanco brillante gracias al sol que aun sin verse seguía brillando.
Pero era extraño, aunque era viernes por la tarde, no había gente caminando por las calles. No sólo eso, la mayoria de las casas parecían deshabitadas
Luego de quince minutos caminando, y pensando en buscar de nuevo su posición actual, escuchó una voz a un costado. En circunstancias normales, esto no sería un problema, de no ser porque al girar sólo los ojos vio a una única persona que parecía más sorprendida de que el chico estuviera caminando por ahí que por la falta de gente.
"¡Oye tú! ¿Qué haces por aquí?"
Al principio pensó en seguir caminando fingiendo no haberla oído, pero cuando lo volvió a llamar ya no pudo seguir como si nada.
"¡Te estoy hablando! ¿¡Estás sordo o qué!?" Dijo la voz acercándose cada vez más.
Entendiendo que a este paso la persona lo alcanzaría, Kamisato prefirió detenerse y voltearse para mantener a la otra persona en su campo de observación.
"Realmente, ¿acaso no me escuchaste?"
"Perdón, estaba revisando algo."
Trató de sonar casual para no levantar sospechas en esa persona que probablemente era un mago, pero eso último no era mentira. Había revisado las casas, calles y callejones a su alrededor para buscar alguna ruta de escape en caso de que las cosas se pusieran feas, pero por si acaso, Kamisato tenía un plan principal para evitar una situación de escape por segunda vez en el día.
"¿Revisando?"
"Sí. Es mejor asegurarse de que el lugar no sea peligroso, si sabes a lo que me refiero."
"Peligroso... ¿crees que hayan trampas?"
"Nunca se sabe hasta que se revisa, ¿no crees?"
Si lo que Elza dijo era cierto, ahora mismo deberían haber varias cábalas mágicas por ahí, así que era poco probable que todos conozcan a todos lo suficiente como para confirmarlo. Sería una historia diferente si fueran varias personas, pero mientras fuera una sola debería ser posible que caiga en el engaño.
"Aha, pero, ¿has encontrado alguna?"
"Puedes echar un vistazo si quieres, pero al menos yo no he visto nada fuera de lo común."
Cruzándose de brazos, esa persona pensó un poco, pero finalmente decidió aceptar lo que Kamisato dijo. Probablemente no tenía manera de comprobar lo contrario de todos modos.
"Si tu lo dices entonces está bien. Perdón por interrumpir, pensé que tratabas de escapar. Aunque de haberlo hecho hubieras sido detectado por la barrera puesta."
"Jeje, lo sé. En teoría, nadie debería ser capaz de entrar o salir, ¿verdad?"
"No si no están relacionados con lo que ocurre por aquí. E incluso entonces la barrera los detectaría."
"Entonces debemos estar preparados por si llega a venir algún invitado no deseado." Bromeó Kamisato.
Luego de un par de comentarios más, el otro se fue, dejando al chico terminar con lo suyo. Quizás como medio de seguridad él le preguntó sobre su nombre y a que grupo pertenecía, por lo que Kamisato mintió al inventarse un nombre y decir que pertenecía a Templo por un Día. Probablemente tendría que disculparse con Elza más tarde, pero al menos logró salvarse.
A cambio, el otro también dio su nombre y afirmó ser de una Cábala llamada Oleaje. No es como si el chico estuviese interesado de todas formas.
Pero lo que si le importaba era regresar a la habitación en la que había despertado. Si lo que le habían dicho era cierto, entonces su hermana no podría cruzar la barrera, y aun si el pudiese hacerlo, sería detectado, capturado y quien sabe lo que le pasaría.
Llamaría entonces a su hermana una vez que llegase a esa habitación, ya que no veía con buenos ojos la idea de distraerse en un lugar en donde alguien sospechoso pudiera ser considerado como enemigo.
Tendría que disculparse y pedir su comprensión de la situación, y puede que ya no pueda seguir dejando a su hermana sin conocimiento de la magia, pero lo mejor que Kamisato Kakeru podría hacer ahora mismo era mantener la calma y seguir el consejo de su amiga de la infancia de quedarse calmado por un par de horas hasta que todo acabase.
Pero justo cuajando pensaba en lo sencillo que sería sobrevivir al resto del día, el sonido de una alarma llegó hasta sus oídos. La dirección desde donde la oía era la misma a la que se está dirigiendo cuando aun intentaba irse.
Oyendo el sonido de pasos apresurados a la vuelta de la esquina, Kamisato se ocultó detrás de una muralla y guardó silencio. Pero no sólo un par de pies hicieron esos sonidos, sino también los de varias personas.
Aún oculto, Kamisato Kakeru escuchó una conversación.
"¡Oye, espéranos, que no soy bueno corriendo!"
"...no está..."
"¿Eh? ¿Dijiste algo?"
"Hace poco me encontré con un miembro de esa cábala mágica, creo que se llamaba Templo del día."
"Templo por un Día."
"Eso mismo. Me encontré con uno de ellos que estaba vigilando y viendo si habían trampas, además además revisar la seguridad."
"¿Realmente era de esa cábala? Hasta donde sé, ellos trabajan en equipo en lugar de en solitario."
"Espera, eso quiere decir que..."
"Te engañaron."
"Haha, esas cosas sólo te pasan a ti."
"Cállate. Juro que si realmente es él el que esta causando problemas lo destrozaré."
"Si, si, como digas. Ahora sigamos antes de que tenga más ventaja. Veamos si puede lidiar con todos nosotros."
El sonido de pasos regresó con más fuerza y se fue alejando, y cuando Kamisato se asomó ligeramente para verlos irse, vio a cerca de media docena de personas corriendo en dirección a la alarma. Una de ellas era el sujeto que se encontró hace unos minutos, u cuya voz escuchó mientras seguía escondido.
Pero cuando pensó en el lugar a donde iban, recordó cierta parte de su conversación de recién...
(... nadie debería ser capaz de entrar o salir, ¿verdad?
No si no están relacionados con lo que ocurre aquí...)
...Y pensó en una opción problemática.
¿Y si buscar a su hermano menor podía ser considerado como tener asuntos aquí y por lo tanto estar relacionado con lo que pasa aquí?
La idea parecía irracional y poco creíble.
Por ser civiles normales, podrían dejarlos irse con una advertencia.
Pero ese mago que al darse cuenta de que fue engañado dijo que destruiría al chico si lo volvía a encontrar. Quien sabe si no podría ponerse violento en cuanto se enterase que los intrusos eran su hermana y amigas.
Es cierto que Kamisato le dio un nombre falso, pero si ese sujete ya no confiaba en Kamisato Kakeru, entonces probablemente pediría información sobre su apariencia en lugar de fijarse en nombres.
Incluso si nunca tuvo la intención, sería su culpa lo que les pasase.
"Honestamente, ¿qué estoy haciendo?" Dijo Kamisato a nadie e particular mientras corría hacia el mismo lugar al que se reunirían varios magos potencialmente peligrosos.
Aún así, no disminuyó su velocidad.
Cuando llegó, pudo oír lo que muy bien podría considerarse un campo de batalla.
A pesar de que su instinto le dijo que huyera, que alguien como él no tenía nada que hacer allí, el chico siguió acercándose sin descuidar su cobertura.
Pasando por una desgastada y descuidada casa que aun estaba en proceso de construcción, el chico planeó como rodear el lugar mientras veía la situación para después pensar en cómo podía ayudar a su hermana y amigas.
Sin embargo, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando un cuerpo fue arrojado por el marco de la puerta más cercana a Kamisato. La figura se levantó pesadamente blandiendo una varita mágica como la de las películas, pero se quedó paralizado por la misma razón por la que Kamisato se quedó paralizado.
Ambos se vieron a los ojos y se reconocieron.
"Tú..." Empezó a decir el sujeto al que Kamisato había encontrado por casualidad antes.
Si silueta empezó a verse más brillante, pero eso no podía ser por su propio poder o habilidades, pues aun no había hecho nada. El chico reconoció el origen de esa iluminación que llegaba del otro lado de la puerta, y se movió al instante.
Se alejó del marco de la puerta, pues sabía que estar allí no lo protegería realmente, y tomó del brazo al mago confundido que finalmente se dio cuenta del peligro que tenía enfrente. Prácticamente pateando el suelo, Kamisato se alejó del peligro como si fuese un acto reflejo.
Y vaya que ese reflejo lo salvó.
Una bola de fuego golpeó el suelo frente a ellos, con una onda expansiva sumamente potente. A unos metros de distancia, la fuerza fue suficiente como para arrojar a Kamisato y al otro por el marco de la puerta que estaban pasando.
Rodando un poco en el suelo, los dos se estrellaron contra una pared, pero Kamisato terminó utilizando al mago como parachoques por accidente. Aunque gracias a eso el chico logró mantenerse consciente, por lo que no se mal dijo a sí mismo.
El chico se levantó con dificultad y se apoyó ligeramente con una pared, respirando pesadamente, mientras veía a su alrededor buscando la ruta de escape más rapida posible.
La idea de buscar a su hermana y amigas no estaba en su cabeza ahora mismo. O más bien, entendió que lo primero era asegurarse de estar a salvo. Luego se preocuparía por ellas.
Pero al ver a su alrededor, notó para su desgracia que había llegado a una habitación con una sola puerta, siendo esta por donde entró.
Y cuando se volteó pensando en salir de allí antes de que fuera demasiado tarde, se dio cuenta de que ya era demasiado tarde.
Mirando en su dirección, una chica algo mayor que él usando un delantal y con una sartén en una mano estaba delante del fuego que aun persistía tras el ataque anterior.
"Ah..."
Pensándolo bien, ¿cómo fue que reaccionó de forma tan adecuada para salvar al mago del ataque si lo único que vio fue algo de luz? ¿Dónde aprendió que una fuente de luz con ese tono podría ser peligrosa?
"Aunque no te estaba buscando, realmente tienes un imán para los problemas, ¿cierto?"
La semana pasada, la enfrentó para salvar a su amiga de la infancia.
Horas atrás, fue atacado por ella en venganza.
Y esta vez no parecía posible sólo huir.
"¿Un ataque en el límite de la barrera?" Preguntó Fía tras escuchar lo que uno de sus compañeros le comentó
"Así parece. No sé de quien se trata, pero la mitad de la cábala mágica Oleaje fue a encargarse. ¿Deberíamos ir también?"
"No. Mejor dejemos que se encarguen ellos." Dijo el que parecía ser el jefe en la cábala Templo por un Día.
Esta cábala a la que pertenecían tanto Fía como la amiga de la infancia de Kamisato Kakeru era una cuya manera de luchar consistía en el trabajo en equipo centrados en pocos individuos. Varios miembros trabajarían en conjunto al apoyar la magia de unos pocos, a cambio de que esos pocos fuesen altamente superiores. Incluso cuando tenían menos de diez magos del tipo ofensivo/defensivo, esos magos eran lo bastante fuertes como para competir con las docenas que suelen tener otras cábalas mágicas.
Y de entre todos esos magos, resaltaba aquel que era el líder, quien poseía la posición del sacerdote o monje capaz de extraer poder de un dios menor cuyo altar podía ser creado con trabajo en equipo y los pasos correctos.
Esta forma de luchar es lo que le daba a la cábala el nombre de Templo por un Día.
Incluso un territorio enemigo podía convertirse en un escenario ventajoso si los pasos apropiados eran llevados a cabo.
"De acuerdo, se los dejaremos a ellos."
"Además, puede que tengamos suerte y terminen reduciendo sus fuerzas."
"¡Shhh! No digas eso en voz alta. Nunca se sabe si la Vanguardia nos está vigilando o no."
"Por cierto, ¿alguno sabe en donde está Elza?"
"No. Me preguntó donde estará. El plan no puede empezar sin ella."
"Creo que dijo que iba a cerciorarse de que ese chico estuviera a salvo."
"¿Por que le dará tanta importancia?"
"¿Celoso?"
"¿¡Que...!?"
Incluso un territorio enemigo podía convertirse en uno ventajoso si se seguían los pasos apropiados, pero eso tambien significaba que no podrían lograrlo si no se seguían.
Quizás por saber y entender eso era que trataban de esconder su miedo con comentarios inocentes y propios de alguna clase de club normal.
"¿Debería llamarla por teléfono?" Preguntó Fía.
"Mejor no. La Vanguardia podría estar rastreando nuestros teléfonos. Recuerden apagarlos cuando estemos en las posiciones que planeamos."
"De acuerdo."
Estarían en problemas si no eran capaces de seguir los pasos apropiadamente y convertir el territorio enemigo en uno ventajoso, debido a que su plan incluía el convertir a todos en sus enemigos.
Pero a pesar de esto, una de los ases de la cábala seguía ausente.
"Hey, Fía. Elza no cambiará el plan si a ese chico llega a pasarle algo, ¿cierto?"
"..."
"¿Fía?"
"Si soy franca, estoy más preocupada por lo que ese chico podría hacer. Se ve normal y corriente, y actúa como si fuera a elegir el camino más seguro, predecible y normal posible, pero cuando llega el momento él termina siendo clave de algún modo, y demuestra ser más capaz de lo que parece. Sinceramente espero que esta vez nos haya hecho caso y se haya mantenido escondido descansando, pero si no es así, la conducta de Elza podría no ser el mayor de nuestros problemas."
Con tres capítulos, y un problema surgiendo tras otro, los últimos dos capítulos se sienten como si fueran tan sólo un prólogo de lo que está por venir, ¿cierto? Espero que se haya sentido así para ustedes también.
Este arco será con diferencia el más largo que he escrito hasta ahora, permitiéndome afirmar lo anterior, que esos últimos dos capítulos son como un prólogo.
Aún así, no soy fan de los arcos que se sienten interminables, por lo que aunque puedan haber una o más semanas entre capítulos, tengo en mente escribirlos, corregirlos, revisarlos y publicarlos hasta que finalmente tenga este arco completo.
Como siempre, los espero en el siguiente capítulo.
