Sé que me tarde más de un mes extra en sacar la siguiente parte, pero el calor del verano te deja sin ánimos para pensar. Pero poco a poco, frase a frase, logré terminar el capítulo.

Con la tardanza que tuve, hacer comentarios acerca de la adaptación a anime del volumen 16 no tendría sentido, pero igual quiero comentar que realmente tenía expectativas sobre los combates que se hicieron. Al final no me decepcionaron, pero se supone que Touma no estaba tan herido desde Accelerator, recordar a Accelerator me recordó a Kagaku no Railgun S, y ahí si me decepcioné. Aún así, lograron salvar un poco con la escena de Misaka.

Eso sí, debo decir que no recordaba que a TAMNI le costará tanto animar flashbacks, hasta el punto en que omitieran algunos. Igual también tengoos quejas hacia el arco actual, pero lo comentaré en el siguiente capítulo.

Sin más que decir, espero que disfruten este.


Luego de enfrentar a otro mago, y finalmente alejarse del problema en el que edtaba, Kamisato Kakeru consideró sus opciones para resolver el problema que se desarrollaba frente a él.

Ese problema era básicamente la presencia de una chica montada sobre un enorme lagarto mecánico que parecía capaz de convertir un auto en chatarra en cuestión de segundos.

Luego de pensar, consideró las siguientes opciones.

1- quedarse y hablar.

Quizás funcione, pero muy probablemente el chico terminaría convertí en una mancha roja en el suelo si se quedaba en donde estaba.

2- luchar.

...No. Sencillamente no. Sería la manera más rapida de convertirse en una mancha en el suelo.

3- correr.

Parecía lo más lógico, pero el chico dudaba ser capaz de alejarse de algo tan grande que probablemente podía moverse a la velocidad de un vehiculo de 4 ruedas.

Lo que dejaba la última posibilidad.

4- escabullirse entre las casas y callejones.

Eligió esta última opción cuando el lagarto gigante empezó a cortar distancia hacia él. Su gran tamaño le daba poder, pero probablemente sería un inconveniente en espacios estrechos, por lo que mientras que Kamisato podía cruzar a través de callejones estrechos, el lagarto tendría que rodear la manzana usando las calles. Quizás de este modo lograría perderlo de vista.

El chico se sintió algo incómodo al correr a través de los espacios que deberían ser parte de la propiedad de otras personas, pero no podía ser quisquilloso aquí, así que se mantuvo en movimiento.

Pero hubo algo con lo que no contó. Algo de lo que se dio cuenta cuando están por llegar a la siguiente calle después de pasar por el patio trasero de varias casas.

El lagarto mecánico gigante estaba cerca suyo, aterradoramente cerca suyo.

Esto no era porque era lo bastante rápido como para rodear la manzana antes de que Kamisato pudiera atravesarla, sino por una razón más incómoda y desesperanzadora, una que tenía algo de sentido si se lo pensaba, pero que el chico no quiso ni pensar.

El lagarto mecánico gigante, a diferencia de un auto o camión, tenía patas en lugar de ruedas, por lo que...

"¡Te encontré!"

...podía caminar sobre el techo de las casas.

Esto parecía como uno de esos video juegos en los que usabas a un personaje sumamente poderoso capaz de causar el caos sólo con caminar por ahí, en el que el chico ocupaba el lugar de un torpe peatón incapaz de hacer nada excepto correr.

Pero aun con un rol tan patético, Kamisato no tenía manera de contraarrestar la situación.

A este paso se convertiría en una mancha roja en el suelo.

"¡Como si fuera a dejar que pase eso!" Grito Kamisato Kakeru decidido a evitar ese destino a como dé lugar.

Tomó una botella de vidrio que había en el suelo, apuntó y la lanzó, no hacia el lagarto, sino hacia la chica que había encima del mismo.

"No puedes."

Pero la cabeza del lagarto se interpuso en el camino, rompiendo la botella sin dejar que ningún trozo de esta tocase a la chica.

"Pero ahora que has contraatacado, si a eso de le puede llamar ataque, espero no tengas quejas cuando te convierta en una mancha... ¿Are?"

Lima miró confundida cuando vio que el chico no estaba presente.

"¿Tan rápido se escondió? O quizás..."

Luego de comprobar algo, la chica hizo algunos movimientos sobre lo que parecía ser un teclado y las patas del lagarto mecánico gigante giraron para apuntar hacia los extremos.

Luego, la maquinaria de más de una tonelada dejó caer su cuerpo hacia el suelo, agregando parte del asfalto.

"¿¡Wahahh!?"

Ante esto, el pobre Kamisato Kakeru se sobresaltó estando en el espacio entre la cola y una de las patas traseras del lagarto.

Pero tras un intercambio de miradas entre él y la chica que montaba al lagarto mecánico, el corrió tanto como pudo en la dirección opuesta. La cola de esa mole trató de golpearlo, pero dada su posición la cola se arrastraba por el suelo, así que el chico logró saltar sobre ella cuando se acercó.

Corrió hasta cruzar la esquina mientras veía al lagarto mecánico levantarse y girar pesadamente, y uso los callejones Y espacios entre casas para cruzar otra manzana en poco más de un minuto.

"Parece, que tuve suerte..." Murmuró el chico mientras seguía en movimiento, aunque más tranquilo.

En retrospectiva, el chico no esperaba que el botellazo funcionase, pero cuando vio que la cabeza del lagarto bloquear lila visión de la chica, el chico corrió haciendo el menor ruido posible hacia las patas del mismo, y así quedarse debajo de su abdomen. Después de eso, debía tratar de alejarse por la parte posterior del lagarto mecánico gigante.

Que la loca que montaba el lagarto lo hiciese caer no estaba en su plan, pero esto de hecho funcionó a su favor al final.

Su plan se habia basado en la idea de que aunque el lagarto mecánico gigante fuese más hábil que un vehículo con ruedas, todaviia debería tomarle un tiempo darse la vuelta, tiempo que el chico aprovecharía no para hacer distancia, sino hacer que lo perdiese de vista.

Y por lo visto, su plan había funcionado.

Guiadas por más que nada un presentimiento, tres chicas en un auto gris plata familiar entraron a las calles de un pueblo cercano a la ciudad, un pueblo similar a aquel del que ellas venían.

Y aún así, se sentían algo incómodas.

"Es extraño, casi no hay gente por las calles."

"Es de hecho normal. A esta hora los adultos trabajan y los niños deben ir a la escuela. Tu escuela es la que cerró este día por un problema, pero el resto siguen como siempre."

"Oh, lo entiendo."

De hecho, no le quedan otra que entenderlo. El día anterior su escuela fue invadida por terroristas que la buscaban a ella, pero gracias a Kamisato Kakeru y Arimura Ellen fueron repelidos.

También hubo algo de influencia por parte de una chica llamativa, y el chico llevaba consigo una especie de frasco pequeño que tuvo un gran efecto cuando se usó en los conductos de ventilación de la escuela.

Aun así, la ayuda de Ellen había sido clave. Claire no lo admitiría, pero la principal razón por la cual había ido a la casa de Kamisato ese día era para agradecerle a Ellen apropiadamente.

Pero si se había marchado por voluntad propia entonces no tenía razones para quejarse. Ni siquiera esperaba ser su amiga o algo así, y el hecho de que se fuera le resolvía parte de un problema personal suyo, pero aun así perdió la oportunidad de darle las gracias por ayudar como es debido.

"...re, Tazuma Claire-chan, ¿Estas ahí?"

"¿Eh?"

"No se en que pensabas, pero te estaba hablando."

"¡Lo siento! ¿Q-Qué ocurre?"

"Eso mismo quería preguntarte yo a ti. ¿Siquiera te diste cuenta del comportamiento de Mary?"

"De Mary..." Volteando a ver a la mencionada, Claire notó que Mary parecía incluso más desesperada por salir que antes.

"Quizás esta vez sí quiere ir al baño."

"Es posible. ¿Hay algún lugar así por aquí? ¿O acaso lo hará en...?"

"Hay un baño público por ahí. Me detendré por ahí y la llevar, así que por favor no termines esa frase." La interrumpió de hermana de Kamisato Kakeru.

Luego de que Claire se ruborizara, y que Mary arañase el vidrio un par de veces más, se detuvieron a un costado de la calle cerca de los baños. Pero cuando la chica de 18 que parecía de 14 abrió la puerta del asiento de conductor, oyó una fuerte queja en los asientos de atrás.

"¡Wahh, oye, esperaa!"

Y antes de reaccionar, sintió como una mano se presionaba contra su espalda y hombro, haciéndola inclinarse hacia abajo, para después presionar sus pies y soltarla al cabo de dos segundos.

O para resumir la situación, Mary se abrió paso desde el asiento de atrás hasta el del conductor y salió por la única puerta abierta.

Esta chica humana que había sido criada por lobos rodeó el auto y salió corriendo en dirección opuesta al baño.

"¿¡Eh!? ¡Mary, espera! ¡Claire, te dejo las llaves! Camina un poco si quieres, o espérame en el auto si quieres, ¡pero por ahora debo ir por ella!" Gritó antes de correr persiguiendo a la chica lobo.

Aunque Claire trató de responder, la hermana de Kamisato desapareció rápidamente de su campo de visión. Al final, se quedó sola en el auto en un lugar que no conocía.

"Uhh, aunque entiendo por qué lo hizo, ¡no deberías hacerme esto!" Se quejó esta chica con flores exóticas creciendo de su cabeza.

Aunque se quejó en voz alta porque pensaba que nadie la oiría, alguien le respondió.

"¿Hacer qué?"

Claire se volteó justo en el momento en el que una figura apareció de la esquina, y esta también la vio.

Ambas al principio parecían curiosas, luego parecieron ponerse alerta, y finalmente, se miraron con más curiosidad que otra cosa.

"¿T-tú no eras Tazuma Claire?"

"Ehm, sí, y tú eras Toyama Luca, ¿verdad?"

Una chica tímida con grandes flores creciendo de su cabeza, y una representante de clase rubia vestida de forma llamativa se encontraron ese día por mera casualidad.

Luego de lograr escaparse de una chica montada en un lagarto mecánico gigante, el estudiante normal de preparatoria que podías encontrar en cualquier lugar se encontraba caminando en una dirección que no conocía.

Pero para él, era importante mantenerse en movimiento. Su escape tenía como prioridad perder de vista a la chica, pero crear distancia era el objetivo secundario. De vez en cuando veía a su alrededor y se mantenía cerca de las paredes para no ser fácil de ver, pero a cada minuto que pasaba podía sentir como se clamaba más y más. Incluso si eso significaba bajar la guardia, el chico no podía evitarlo.

Aún así se mantuvo alerta. Trató de recordar otra vez en qué dirección estaría la habitación en la que había despertado, pero apenas recordaba algunos números de calle que le hacían difícil saber si estaba cerca o si estaba lejos, pues entre seguir a los magos, huir de los magos, y con todos los desvíos y callejones que atravesó, su sentido de la orientación estaba al límite.

Llegó nuevamente a una esquina y miró a ambos lados cuando...

"¡Sorpresaa!"

La "lengua" de un lagarto mecánico gigante fue disparada en su dirección, golpeándolo en un costado y haciéndolo rodar unos cuantos metros.

"¿¡Abaabababbabagh!?" Gesticuló Kamisato Kakeru rodando hasta detenerse.

"Ese fue un buen grito. Pero todavía me debes más. Espero puedas soportarlo por el suficiente tiempo.

"T-tú... cómo..."

"Te seguí. Te seguí en base a tus huellas de calor, vigilé tus movimientos y planeé emboscarte aquí mismo. Es sorprendente que incluso con una herramienta como esta sea posible realizar ataques sorpresa, ¿verdad?"

"Ghhh..."

Desde el suelo, el chico sólo podía apretar los dientes. El golpe anterior le había sacado el aire de los pulmones, y le costaba respirar.

Y eso no era lo peor. Si lo que le decía era cierto, significaba que la seguridad que había encontrado en no ver al lagarto era de hecho falsa. Ella pudo haberlo encontrado y atacado en cualquier momento, pero fueron sus ganas de realizar un ataque sorpresa lo que permitió que esto durase tanto.

Casi parecía que alguna fuerza malvada superior lo estaba obligando a enfrentar situaciones de victoria 0 constantemente, pero realmente no veo modo de escapar esta vez sin deshacerse de algún modo de esta persona.

Pero desde el suelo no lograría nada, y si se ponía de pie lo más seguro es que volvería a ser golpeado.

Apenas pudo poner sus manos en el suelo para tratar de levantarse antes de que la otra decidiera acercarse.

En ese momento, una explosión ocurrió a un lado del lagarto.

No, no fue una explosión. Un... muchos impactos golpearon el suelo y cuerpo a un costado del lagarto mecánico gigante sobre el que estaba la chica.

Y algo más lejos, en la dirección de donde vinieron los impactos...

"¿¡Kakeru, estas bien!?"

Una chica con un pulóver blanco y una falda roja, con un cabello castaño peinado salvajemente que parecía formar dos orejas de zorro sobre su cabeza, y con una botella de cinco litros llena con monedas de cobre de 10 yenes, hizo esa pregunta mientras respiraba pesadamente por haber corrido. Y a juzgar por su pregunta, quedaba algo claro el por qué había venido.

"¡E-Elza!"

Obviamente, Kamisato sabía que tendría que dar explicaciones, pero ver a alguien que pudiera enfrentarse, o al menos que fuera lo bastante valiente como para enfrentar a la chica y su lagarto bastó para llenarlo de alivio.

"¿Otra más? Bueno, ciertamente creo que él dijo algo sobre Templo por un Día..." Dijo esta mientras mantenía el balance sobre su máquina de cuatro patas.

Viéndolo bien, se notaba que el armazón había sufrido daños, pero su movilidad parecía ser la misma, así que quizás el mecanismo que le daba movimiento no se había dañado.

"Espero que tengas una buena razón para atacar a alguien que esta fuera de tu territorio, ¿o acaso la regla que pusiste no vale nada?." Dijo Elza acercándose al chico.

"Estaba en mi territorio."

"No lo está. Tu territorio empieza un par de calles allá. Ni siquiera estaba tan cerca."

"¿Eh?"

Aunque no bajó la guardia, Lime miró hacia abajo y movió un poco los dedos, como si revisará un mapa. Después de unos segundos, se mostró ligeramente sorprendida y habló.

"Oh, vaya, tienes razón. Creo que me emocioné y me pasé del límite un poco. Perdón por eso."

"¿Eh?" Kamisato sólo pudo reaccionar confundido. ¿El golpe de recién de innecesario?

"¿Crees que puedes irte tan fácilmente después de atacar a mi amigo de la infancia?"

Aunque la chica en su lagarto mecánico gigante se estaba alejando de ellos, se detuvo cuando escuchó lo que Elza dijo.

"Tu parentesco con él no me interesa, pero dañaste el armazón de mi bebé, así que quiero ir a arreglarlo. Si aun así quieres pelear, te sugiero que lo hagas en otro lugar."

"Tú, en serio..."

"No me malinterpretes, no te estoy provocando, sino aconsejando. ¿No crees que te necesitan más en otro lado?"

"¿Otro... lado?"

"Aquí en Vanguardia ya somos conscientes del plan que tienen los de tu cábala, y no nos hace mucha gracia, así que si no te das prisa, algo muy malo podría pasarles a tus compañeros. Claro, si quieres llamarlos compañeros."

Aunque hablaban de cosas que Kamisato no podía saber, el chico comprendió la base de la conversación observando las expresiones de las dos chicas. Su conclusión fue simple, pero probablemente acertada.

La cábala mágica a la que pertenecía Elza estaba en problemas, y quizás Elza sería necesaria.

La chica con el lagarto mecánico desapareció entre las calles y casas, y Elza se volteó con dudas sobre lo que iba aa decir.

"Ejem, Kakeru..."

"Ve."

"¿Eh?"

"Te necesitan, ¿no? Yo sólo estoy buscando el lugar en donde me dijiste que esperara, podré llegar solo de algún modo."

"Ya veo... Un momento, ¿por qué fue que decidiste salir de todos modos?"

"No tengo tiempo de explicarlo. Pero de cualquier forma te lo agradezco, por venir a ayudarme."

"S-sólo quería asegurarme de que no te hayas metido en problemas. Después de todo, nosotros..." Elza comenzó a murmurar.

"¿Estas diciendo algo?"

"No, nada. Ve en esa dirección por tres calles y sigue hacia tu izquierda. Hazlo así y encontrarás el lugar rápidamente. Trata de no desviarte por favor."

"No lo haré. Aunque planeo esconderme si veo algún grupo de personas."

"...Está bien."

Tras una corta despedida, Elza corrió en dirección a sus compañeros, dejando solo al chico en la intersección de las calles.

Kamisato se debatió sobre si seguir las instrucciones o intentar crear algo mamas de distancia entre su posición y el territorio de la chica con la máquina de apariencia reptiliana, pero finalmente optó por seguir con el consejo de su amiga. Ya había tenido suficiente de tratar de hacer las cosas a su manera, y realmente quería un descanso.


No muy lejos de ellos, un grupo esperaba de hecho a uno de los dos. Esto no sería un problema muy grande considerando que ella tenía algo de tiempo para llegar con ellos, de no ser porque...

"Tsk, parece que nos rodearon. Y no sólo los de una sola cábala." Dijo finalmente alguien mientras dejaba a un lado la lata de café que sostenía.

La cábala mágica Templo por un Día se había reunido en esa ciudad con el fin de ayudar en la defensa de cierto objeto mágico que iba a ser transportado, dado que ésta sería la última y mejor oportunidad para cualquiera de robar el objeto.

"¿Cuál es el plan entonces? No parece que fingir ignorancia vaya a funcionar contra un ataque tan directo."

Ellos no eran la única cábala reunida allí. Además de ellos, habían otras tres cábalas mágicas.

"Elza todavía no llega. Bueno, esperarla no servirá de nada a estas alturas."

Templo por un Día. Oleaje. Entrada al Nuevo Mundo. Construcción Contra Corriente.

"En serio, ¿tanto le importa ese chico?"

Sumando además a Vanguardia como grupo afiliado al lado de la ciencia, podía decir de que eran de hecho cinco grupos con diferentes puntos de vista, habilidades y métodos de trabajo diferentes.

"No es de extrañar. Él ayudó a salvarla cuando la mayoría de ustedes se habían acobardado." Remarcó Fía, quien también también se había levantado.

Cinco puntos de vista diferentes, habilidades y métodos de trabajo son además sinónimo de cinco grupos con objetivos diferentes. Y estos objetivos no necesariamente harían que las cábalas actúen del mismo modo, llevándolas a enfrentarse si se da el caso.

"Suficiente. Espero que estén preparados para lo peor, pues nos superan en número." Dijo el que parecía ser el líder de la cábala, abriendo las puertas del salón en el que estaban, y saliendo al aire libre...

...sólo para ver a media docena de personas enfrente suyo, las cuales el líder reconoció como miembros de la cábala Construcción Contra Corriente, cabala contra la que habían te ni un co flicto la semana pasada debido al secuesgro de su compañera. Un vistazo a su alrededor dejaría ver que estaban rodeados por más gente, pero el líder sólo miró hacia el frente antes de preguntar.

"¿Podría preguntar que significa esto?"

"Es un poco obvio me parece." Respondió una de estas personas.

"Sólo quiero comprobarlo."

"Bueno..." Pausó por un momento, antes de retomar sus palabras. "...digamos que pensamos en una medida de seguridad contra la cábala con más razones para tratar de robar el objeto mágico, y esta fue nuestra mejor respuesta."

"¿Más posibilidades? Es curioso que seas tú quien lo diga, aunque ahora que me fijo, no veo a la señorita con delantal entre ustedes. ¿Pasó algo con el As de su equipo?" Provocó el líder. Había sido previamente informado de que la maga con el delantal se había separado para atacar a cierto chico de preparatoria, así que asumió que algo había pasado entre ellos.

El resultado no se hizo esperar a juzgar por la reacción del otro.

"¿Y que hay de la tuya? No parece que haya nadie con una botella con monedas por ahí."

"Nuestra cábala no tiene ases propiamente dichos, trabajamos en equipo. Pero si quieres saberlo..."

"..."

"...no, no se me ocurre ninguna razón para decírtelo."

"Me pregunto cuántos de ustedes basta tan como rehenes para Hacer que Elza nos jure lealtad a nosotros."

"Probablemente más de los que puedan conseguir."

No se habló más, y los dos hicieron su movimiento.

Templo por un Día estaba incompleto, y aun en su mejor estado serían superados tres a uno, pero no dudaron en luchar.


Siguiendo el recorrido trazado por su amiga de la infancia, el estudiante normal de preparatoria Kamisato Kakeru caminó recorriendo las calles desconocidas de un vecindario que por el momento tomaba el papel de un potencial campo de batalla.

El chico ya no sabía ni recordaba si había pasado por ahí, o si era una calle nueva, aunque de tanto en tanto encontraba y veía lugares nuevos, lo cual no ayudaba a su habilidad para recordar si estaba o no cerca.

Dicho eso, era obvio que no querría desviarse en la medida de los posible. Aún así, no se pondría en riesgo a sí mismo sólo para seguir el camino señalado, por lo que si veía algún peligro, trataría de huir.

Es por eso que cuando cuando al llegar a una de las intersecciones, y encontrar su mirada con la que parecia ser una chica un poco mayor que él se puso pálido. No porque fuese algo mayor, sino por haber visto que de su espalda parecia que sobresalían tentáculos. La sola escena ya era surrealista, pero el chico decidió actuar rápidamente.

Fingiendo que no la había visto, Kamisato dio media vuelta y caminó regresando por donde vino.

"¿Eh? ¡Oye!" Llamó la chica que había dejado atrás.

Kamisato juntó todas sus fuerzas e ignoró el llamado, caminando de regreso.

El sonido de pasos acercándose podía oírse fácilmente, así que el chico actuó rápido y abrió la puerta de lo que parecía ser un garage que tenía cerca. Cerrar la puerta provocaría ruido, así que sólo la dejó entreabierta mientras se escondía detrás de unas cajas.

La puerta no tardó en abrirse completamente, y Kamisato escondido pudo ver una sombra proyectarse en el suelo. Una sombra que parecía normal, hasta que notabas las gruesas líneas que parecían estar conectadas a su espalda y se movían de forma demasiado fluida para tratarse de de algo mecánico.

La sombra se asomó un poco sin atreverse a entrar antes de dar unos pasos atrás y cerrar la puerta.

Kamisato se asomó sobre las cajas, pero se escondió rápidamente cuando vio un par de sombras dividiendo la luz que pasaba por debajo de la puerta. Esta acción resultó ser la correcta cuando un segundo después la puerta se abrió de golpe, y la persona en cuestión volvió a asomarse, esta vez dando algunos pasos dentro del garaje.

El chico uso todas sus fuerzas para evitar que operan su respiración y evitar tragar saliva, pues definitivamente no quería otro encuentro peligroso.

Pero casi estuvo por gritar cuando escuchó lo que dijo.

"Kamisato-kun, ¿Estas aquí?"

El chico estaba seguro de que nunca había visto a esa chica tan llamativa (por sus tentáculos principalmente), pero parecía que ella si lo conocía.

Pero antes de poder pensar sobre si dejarse ver o seguir oculto, un sonido apagado le llegó. Vio como la sombra de la chica se daba la vuelta y se alejaba rápidamente sin cerrar la puerta, por lo que asumió que el sonido que oyó debió haberla enviado al exterior.

Kamisato entonces suspiró aliviado, pensando en si debería salir de allí o esperar un poco más hasta asegurarse de que la otra se haya ido.

"Lo siento por interrumpir tu momento de calma, pero necesito que respondas algunas de mis preguntas." Dijo una voz a la espalda del chico.

Antes de poder voltearse, una mano cubrió su boca y sintió algo frío apoyado contra su cuello. Siendo arrastrado y antes de poder entender la situación, la voz regresó.

"Contesta moviendo la cabeza, puedes mentir o decir la verdad, después de todo sólo quiero comprobar lo que ya sé, pero creo que te irá mejor si eres sincero. ¿Entiendes?"

Aunque apenas pudo prestar atención a algunas palabras, el chico entendió la intención detrás de las mismas y asintió con la cabeza.


El tono de llamada predeterminado de un teléfono celular interrumpió el silencio que había entre dos chicas en algún lugar de esa ciudad.

"Oh, disculpa." Dijo Tazuma Claire, una chica pequeña con gafas y flores en su cabeza, mientras señalaba su teléfono.

"No hay problema, puedes contestar." Respondió Toyama Luca, una chica algo más alta, rubia y con un conjunto que daba la impresión de una pirata clásica, pero al mismo tiempo daba la impresión de un simple cosplay.

Claire se alejó un poco para contestar de forma más privada, mientras Luca mantenía la distancia mientras pensaba en como se había encontrado con la otra.

Mientras caminaba por ahí, Luca había oído algo de ruido y un sonido agudo como de llaves siendo agitadas, y cuando se acercó a ver que era, se encontró con su compañera de clases. Claire también la había visto y reconocido, y después de algunos comentarios del tipo "Que coincidencia" y "¿qué haces por aquí?" Luca descubrió que la chica con flores tropicales en su cabeza está buscando a otro compañero de clases, llamado Kamisato Kakeru.

"(Rayos, ¿volviste a meterte en el lado de lo oculto?)" Pensó Luca para sí misma.

"Haha, no es necesario. Ok..." La voz de Claire había subido de volumen hasta que Luca pudo oírla. Quizás hablaba con una amiga, pues parecía animada a pesar de haber sido dejada sola hace poco según mencionó.

No tardó mucho en despedirse y terminar la llamada.

"Parecía una conversación entretenida."

"¿M-me escuchaste?"

"Era un poco difícil no hacerlo. En especial al final." Remarcó Luca.

"Lo siento."

"No hace falta que te disculpes. Aunque me sorprendió un poco. Hasta donde recuerdo, eres bastante más callada en la escuela, así que incluso me sorprendió que dijesen que tenías amigos."

"Ehe... es algo diferente. Es una senpai bastante llamativa, así que no puedo evitar comportarme así cuando la imagino."

"Curioso..."

"¿Eh?"

"Es curioso que tú en particular digas que alguien es llamativo."

"¿Eh? ¿Por qué?"

"¿No lo notaste? Se que estás orgullosa de tu club de jardinería, pero has estado recibiendo atención extra desde que empezaste a adornarte con flores. Y parece que fuera de la escuela eres incluso más llamativa."

"¿¡Ehhh!? ¡N- No quiero oír eso de alguien que usa un cosplay de marinera con minifalda sólo porque hoy no tuvo que ir a la escuela!"

"¿¡Wahaahh!?" Toyama Luca parecía más impactada por haber sido respondida que los la respuesta en sí. Otra vez, Luca recordó que por lo general Claire era un personaje silencioso en la escuela.

"Eso me hace preguntarme el por qué estas aquí. O más bien, por que te vistes así en público, aunque creo que no soy quien para hablar."

"Bueno..."

Otro tono, esta vez no el predeterminado, empezó a sonar desde Luca, quien tomó su teléfono en una mano y se alejó unos pasos haciéndole un gesto a Claire como diciéndole que le diera un minuto.

Aunque no podía oírla, notó que la expresión de Luca se oscureció, y aunque no estaba segura creyó oír el nombre Kamisato en medio de su conversación. Tras unos comentarios más, Luca finalizó la llamada.

"Disculpa que no te pueda ayudar a buscarlo, pero por ahora debo irme. Y quizás tu también, estoy segura de que regresará tarde o temprano a su casa."

"Espera, ¿por que hablas como si...? Eh..."

Claire se detuvo y pareció desmayarse por un momento, pero se apoyó contra el auto familiar y vio una vez más a Luca. Ella sostenía lo que parecía una tarjeta grabada. Unos segundos después, Claire cayó al suelo.

"Es realmente una vergüenza que yo deba usar algo como esto para deshacerme de una chica preocupada, pero es lo mejor. Espero pienses que lo que paso aquí fue sólo un sueño." Dijo mientras se marchaba.

Luca tenía confianza en su magia anti-personas, pero luego de salir del campo de visión de la chica con flores en su cabeza, esta cabeceó un poco.

Y es que Tazuma Claire no era exactamente una persona normal.


Luego de un par de incómodos minutos respondiendo a las preguntas de cierta chica vestida en ropas oscuras, que iban desde suposiciones de ser un espía, hasta mero acoso, Kamisato Kakeru finalmente fue liberado del agarre al que estaba sometido...

"¡Ups!"

...solo para volver a ser sujetado y jalado hacia atras, esta vez con la chica cubriendo su boca.

"¿Oye, que te pasa? ¿No ibas a dejarme, ¿¡Ghbhh!?"

"Guarda silencio. Olvidé que hice una promesa hace unas horas, y ahora mismo se enojara conmigo si llego a dejar que salgas libre por ahora. Solo guarda silencio y espera un minuto o dos, que no tomara mucho."

La chica con el traje ajustado simplemente lo mantuvo en su lugar y acto seguido roció el aire con un spray. Kamisato no logró percibir realmente que olor era, asi que aun con la boca cerrada miro interrogativamente la la otra, quien parecio responder con otra pregunta.

"¿Puedes decir de que olor se trata?"

El chico solo sacudio la cabeza negando saber que olor era. Ante esto, la chica esbozo una sonrisa orgullosa.

"Perfecto. Significa que logramos cubrir mejor nuestro propio olor. Todavia debe quedar algo, pero es mejor que nada. En especial si se trata de ella."

El chico volvio a preguntar con los ojos, pero esta vez no obtuvo respuesta. En su lugar, oyó como una puerta trasera del garage en el que ambos estaban se abría, y unos pasos suaves resonaron en el silencioso lugar. Sin poder ver de quien se trataba, el chico solo podía guiarse con su sentido del oído, y oyó cómo los pasos se detenían y una voz hablaba en su dirección.

"Hmh, Eve, si tratas de darme una sorpresa te recomiendo que la próxima vez uses el spray con mayor tiempo de antelación."

"Hehe, parece que tus habilidades siguen siendo de primera clase." Respondió la mencionada Eve sin exponerse, pero levantando la voz, como si estuviera segura de que la otra persona ya sabía de su presencia.

Pero aunque Eve no se expuso para mantener a Kamisato Kakeru retenido, lo cierto es que ahora mismo se necesitaría mas esfuerzo para moverlo de su lugar.

Esto era porque el chico reconoció la voz que acababa de oir. Incluso si su tono habia cambiado, incluso si su acento y elección de palabras eran diferentes a como las recordaba. Incluso si esa voz había cambiado todo lo que la caracterizaba como una voz de alguien conocido, el chico la reconoció.

Porque ya sabía desde antes, que la chica llamada Arimura Ellen pertenecía a un mundo diferente, y que esa forma de hablar era muy probablemente el modo de hablar que alguien como ella tendría en un lugar así.

Y no se detuvo ahí.

"Por cierto, ¿no planeas salir de allí? Entiendo que permanezcas ahí para evitar ser detectada y tener mejores opciones en caso de emergencia, pero no creo que sea necesario."

"Puedo imaginarlo, conociéndote seguro que tienes un ojo en cada mago dentro de la ciudad, de lo contrario no te habrías expuesto de este modo, Ellen-san."

"Es mi forma de hacer las cosas, ya lo sabes."

"Y esta es mi manera de hacer las cosas, sé que lo sabes, así que no me pidas que abandone este punto ciego tan fácilmente."

"...como digas. Templo por un Dia está siendo diezmada por las demás cábalas, así que es un buen momento para iniciar el traslado."

El sonido de un candado siendo abierto pudo ser oído, pero antes de abrir lo que sea que estuviese por ser abierto, un sonido mas fuerte resonó en el lugar.

El ruido de una puerta abriéndose con fuerza luego de unos arañazos, seguido de una exclamación de parte de la propia Ellen.

"¡I-imposible!"


Finalmente, el quinto capítulo de la saga actual pudo salir. En nada menos que 2019, pero al menos salió.

La batalla entre grupos, cábalas y personajes ha mantenido a Kamisato Kakeru como un mero complemento, a veces relevante y otras irrelevante, y el propio desinterés del chico sobre la situación complementa ese estatus, pero no por eso los conocidos del chico torcerán sus caminos por él. O al menos no mientras el chico siga tratándose a sí mismo como un mero complemento. Sin embargo, creo que es bastante obvio que Kamisato esta a punto de cruzar el punto en el que ya no podrá simplemente irse a pie como si nada, y debera hacer lo que mejor sabe hacer... improvisar.

La cantidad de personajes con nombres conocidos y desconocidos actuando e interactuando aquí aumentó con respecto al capítulo anterior, y algunos parecieran tener algo más de historia de fondo, por lo que balancear y repartir el punto de vista fue un mayor problema que en capítulos anteriores, en los que podía introducir nuevos personajes en el tramo final. Y pensaba hacer eso mismo aquí, pero luego de pensarlo bastante preferí meter un tramo extra con Kamisato Kakeru, y así introducir a otro personaje que a pesar de su importancia no había tenido todavía una participación clara.

Como sea, ahora solo falta replantear la situación general y asentar los puntos claramente, antes de empezar con la parte de cada arco a la que me gusta llamar "Kamisato ya sabe que pasa y decidirá que hacer", y creo que podría planter eso en el siguiente capítulo.

Sea cual sea el caso, aprecio el apoyo al fanfiction tan largo que estoy creando. Incluso una docena de vistas es una docena más de los he esperaba a estas alturas, y me hacen ver que no pierdo el tiempo. Quizás este año, no, definitivamente me propondré terminar con esto antes de que termine el año.