CAPÍTULO IV: El tren rumbo a Hogwarts
Disclaimer: Todos los personajes reconocibles pertenecen a J.K. Rowling
Gracias a todas las que me han dejado su Review en los capítulos anteriores; aprecio mucho sus comentarios y opiniones. Gracias a Satorichiva por ser la primera en comentar esta historia; y agradezco a Dani Salvatore Potter, 00Monty00, Mar 91 y Maria P Bet por sus reviews.
Espero que les guste el capítulo
Al día siguiente Harry se levantó a las siete de la mañana sumamente emocionado por lo que se avecinaba aquel día.
Lily ya estaba en la cocina preparando el desayuno y James terminaba de bajar el baúl de Harry con todo lo que había empacado el día anterior. A parte, llevaba una mochila con el paquete para escribir cartas, dinero, su boleto y la cajita que le había entregado Dudley el día anterior, tenía un lindo reloj que le sería muy útil en Hogwarts.
Desayunó a prisa y nervioso para subir a bañarse y vestirse; tras una mañana loca y agitada salieron a las diez en punto rumbo a la estación; decidieron ir en su coche por el baúl y la lechuza. Después de atravesar las calles llenas de tráfico llegaron a la estación a las 10:30, en cuanto atravesaron el muro, se encontraron con Sirius, Marlene y Lilian, así como con Lupin y Tonks; que habían decidido ir para despedirlo y desearle suerte antes de que subiera al tren.
También se encontró con los Weasley y Neville y su abuela, lo que lo hizo sentirse un poco más seguro a pesar de que entre ellos habían acordado no sentarse juntos en el tren para tratar de hacer más amigos.
Entre risas y bromas, llegó finalmente la hora de subir al tren y Harry comenzó las despedidas.
—Te portas bien, pero no demasiado; tienes que hacer una o dos travesuras al menos, sacas buenas calificaciones pero no te obsesiones en ello como tu madre ¿de acuerdo?
—No le hagas caso a Sirius— intervino Marlene— tú pórtate tan bien como quieras, y no sientas compromiso con este hombre
—Bien Harry, no te preocupes, en Hogwarts estarás bien nos escribiremos dos veces a la semana para que no nos olvides— agregó su madre
James le aconsejó cosas similares a las de Sirius; Lupin y Tonks le recomendaron no hacer enojar a Filch, y Selene lo abrazó por tanto tiempo que Harry pensó que nunca se iría.
Finalmente subió al tren con su baúl y su mochila rumbo al vagón de equipaje para dejar sus cosas.
Ahí se encontró con un chico de cabello platinado, una chica rubia, una pelinegra, un chico castaño y chico moreno que se quedaron sorprendidos al verlo entrar; mientras Harry acomodaba su baúl, el chico de cabello platinado se acercó y lo ayudó sin decir nada, cuando terminaron
—Gracias — dijo Harry
—No fue nada, yo soy Draco Malfoy— dijo al tiempo que le extendía la mano.
—Un placer— dijo estrechándosela— Soy Harry Potter
—Así que es cierto— intervino la chica rubia— este año entra a Hogwarts Harry Potter— luego, dándose cuenta de su falta de educación se presentó— Un gusto, soy Daphne Greengrass
Uno a uno se fueron presentando, Pansy Parkinson era la chica de cabello negro, Blaise Zabinni era el chico moreno, y Theodore Nott era el chico de cabello castaño. Después de las presentaciones Draco intervino:
—Ven, siéntate con nosotros, ¿O ya tienes con quién sentarte?
—No, me encantaría sentarme con ustedes
En cuanto todos acomodaron sus baúles salieron del vagón para buscar un compartimento vacío.
Una vez adentro, Daphne y Pansy se pusieron a hablar de ropa, uñas y chismes.
—Entonces, ¿ya se conocían desde antes?— preguntó Harry
—Sí, somos amigos desde la infancia— aseguró Draco— de hecho, la hermana de Daphne y yo estamos comprometidos
—¿Estás comprometido?— preguntó con asombro
—Sí, desde antes que ella naciera
—Vaya, ¿no crees que es un poco pronto?
—No, nos casaremos cuando ella termine sus estudios
Harry se encogió de hombros mientras Blaise empezaba una nueva conversación
—Y, ¿en qué casa te gustaría quedar?
—En Gryffindor— dijo sonriendo. Todos en el compartimento guardaron silencio y abrieron mucho los ojos; finalmente Pansy preguntó de la manera más amable que pudo
—¿Gryffindor?, ¿por qué en Gryffindor?; bueno, ya sabes, los mejores quedan en Slytherin
—Porque en Gryffindor ha quedado toda mi familia
—Todos nosotros preferimos Slytherin— intervino Daphne— Nuestras familia ha quedado ahí siempre
—Si no quedamos en Slytherin, al menos en Ravenclaw; todas las demás casas perecerían una deshonra para nuestra familia— agregó Blaise con el ceño fruncido— aunque a mí no me molestaría ser Gryffindor— confesó causando sorpresa entre los presentes— Los Gryffindor son valientes, y, aunque me gusta la perspicacia y la seguridad, preferiría que me identificaran por ser valiente
—A mí me gustaría Gryffindor, de no ser porque ahí hay muchas sangres sucias— comentó Draco.
—¿Sangre sucia?— preguntó confundido Harry
—Oh sí, personas que no deberían tener magia, nos la roban— aclaró Daphne
—En pocas palabras, hijos de muggles que van a Hogwarts— resumió Theo
—¡Oh!, yo no opino así, mi madre es hija de muggles
—Con tu madre es diferente— aclaró Pansy— creo que la magia se saltó 5 generaciones en su familia, así que en ella es normal, pero hay otros que no merecen la magia
Con esto, se relajó un poco el ambiente tenso que se había creado en el compartimento.
—¿Tienes hermanos Harry?— preguntó Daphne
—Sí, una hermana un año menor que yo
—¿En serio?, mi hermana es también un año menor; supongo que serán de la misma generación en Hogwarts
—Cierto, ojalá se conozcan antes— Daphne sonrió ante el comentario
El viaje transcurrió tranquilamente, platicando mientras disfrutaban de los dulces que habían comprado en el carrito de dulces hasta llegar a Hogwarts. Cuando bajaron del tren Hagrid los estaba llamando para llevarlos a los botes. En cuanto Harry lo vio, se dirigió a él para saludarlo
—Hola Hagrid
—¡Harry!, qué gusto verte
Poco después todos los de primer año se subían a los botes rumbo al castillo. Harry subió con sus nuevos amigos al bote guía, para así poder conversando.
En el castillo fueron recibidos por Minerva McGonagall, que los condujo hacía el gran comedor, donde, finalmente Harry pudo hablar con Ron y Neville
—Harry— saludó alegremente Ron— ¿hiciste nuevos amigos?, ¿quiénes son? ¿Te gustó el viaje?— Harry sonrió y se dispuso a contestar
—Sí, sí hice nuevos amigos; uno de ellos se llama Draco Malfoy, y sí, me gustó mucho el viaje
—Me alegra; yo conocí a una niña llamada Hermione, la ayudamos a pasar en la estación; es verdaderamente una sabelotodo. Neville no pudo hacer amigos, así que también nos sentamos con unas gemelas y su amiga
En ese momento llegó una niña con el cabello más alborotado que hubiera visto alguna vez, que se quedó sorprendida al verlo
—¡Por todos los cielos!, eres Harry Potter; hay al menos tres libros de defensa contra las artes oscuras que te mencionan. Soy Hermione Granger
—Llámame Harry, un gusto conocerte Hermione— dijo al tiempo que le estrechaba la mano.
A una corta distancia de donde Harry y Hermione se presentaban, Draco los observó molesto, ¡¿Cómo podía Harry Potter estrecharle la mano a una sangre sucia?! Antes de que pudiese hablar con Harry, McGonagall apareció y los condujo al comedor, donde comenzó la selección de las casas; McGonagall iba llamando a los alumnos de acuerdo a su apellido y les colocaba el Sombrero Seleccionador, que gritaba la casa a la que iban a pertenecer: Abbott Hufflepuf, Bones Hafflepuf, Granger Gryffindor, Greengrass Slytherin; uno a uno los alumnos fueron enviados a sus futuras casas, cuyos estudiantes aplaudían cada vez que recibían un nuevo miembro. Cuando llegó el turno de Draco Malfoy este esperaba una selección rápida, y ser enviado a Slytherin de inmediato, pero, cuando el sombrero tocó su cabeza comenzó a escuchar una voz en el interior de su cabeza
—¡Ah!, otro Malfoy; umm ¿dónde será bueno ponerte? Tienes la inteligencia de un Ravenclaw pero la sagacidad de un Slytherin— Draco solamente deseaba ser enviado a Slytherin. Finalmente, tras unos segundos de indecisión el sombrero gritó
—¡Gryffindor!— Draco abrió la boca asombrado, al igual que sus amigos; e incluso Severus Snape abrió los ojos al saber la casa a la que pertenecía ahora su ahijado.
A pesar de la sorpresa, Gryffindor lo recibió con aplausos y vítores igual que a los demás; Draco caminó hacia su nueva mesa, donde se sentó silenciosamente frente a Granger. Theodore Nott quedó en Slytherin al igual que Pansy Parkinson. Con Harry Potter el sombrero también tardo un poco en determinar su casa. Cuando le pusieron a Harry el sombrero en su cabeza, al igual que Draco, escuchó una voz en su cabeza
—Vaya, vaya. Harry Potter, ummm, en dónde te pondré
—Por favor no en Slytherin— pidió Harry, sabía que Sirius no le perdonaría quedar en esa casa
—Ah, no en Slytherin, pero harías grandes cosas en Slytherin
—Por favor, no en Slytherin
—¡Gryffindor!— gritó finalmente el sombrero. Harry se dirigió contento hacia Gryffindor, que lo recibió con fuertes aplausos y se sentó al lado de Draco.
La selección continuo, Ronald Weasley quedó en Gryffindor y Blaise Zabinni, el último en pasar quedó en Slytherin.
En cuanto terminó la selección el profesor Dumbledore dio el discurso de bienvenida para los alumnos, y en seguida terminó el banquete. Draco no habló nada, toda la cena estuvo preocupado pensando en qué diría su padre cuando se enterara de que quedó en Gryffindor; a pesar de estar perdido en sus pensamientos, su mirada reflejaba asco cuando veía a la "sangre sucia" Granger, que conversaba animadamente con Harry, el traidor a la sangre Weasley y el patético de Longbottom.
Mientras Harry comía y charlaba animadamente con sus amigos, hubo un momento en el que sintió una mirada fija sobre él; volteando a todas partes, se encontró con la mirada fría y calculadora del padrino de su hermana; cuando desvió la mirada sintió un extraño dolor en la cicatriz que le había dejado Voldemort aquella noche; era algo que nunca antes había sentido, en seguida volteó otra vez, esta vez para encontrarse con la mirada del profesor que estaba al lado de Snape
—Ron, ¿quién es el profesor que está sentado al lado de Snape?
—Es el profesor Quirell, enseña Defensa contra las Artes Oscuras— intervino Fred— quedó tartamudo después de encontrarse a un vampiro en uno de sus viajes
—Es buena onda— aseguró George.
Cuando terminó la cena, los prefectos llevaron a los alumnos rumbo a sus respectivas torres. Draco iba aun taciturno, pero terminó enfureciéndose cuando vio pasar a los Slytherin sonriendo.
En cuanto llegaron a la torre de Gryffindor el prefecto Percy Weasley dio la contraseña
—Pastel de limón— y entraron todos a la sala común; la mayoría se quedaron boquiabiertos al verla, pero, Draco se quedó más bien decepcionado; su padre le había descrito con detalle la sala común de Slyhterin, y al ver la de Gryffindor no pudo más que decepcionarse.
Después de las indicaciones sobre dónde encontrar sus dormitorios y la entrega de los horarios del día siguiente, subieron finalmente a sus habitaciones. A la hora de acostarse tras arreglar sus pertenencias, Draco estuvo inquieto dando vueltas a las preguntas que le rondaban en la cabeza ¿Cómo se lo tomaría su padre? ¿Por qué quedó en Gryffindor? ¿Sobreviviría ese año?; caviló mucho sobre las posibles respuestas a estas preguntas hasta que al final se quedó dormido.
Harry, por su parte, no podía dormir de la emoción. Al fin estaba en Hogwarts, sus amigos estaban con él; había una sola cosa que le inquietaba ¿Por qué Malfoy se mostraba tan violento? ¿Cómo se relacionaba el dolor de su cicatriz con Snape? Eso sería algo que mejor averiguaría al día siguiente. Y, finalmente se quedó dormido.
Bueno, ¿qué tal? ¿Les gustó? ¿Qué opinan de esta amistad? Espero sus comentarios y dudas.
