Otro increible dia en el paraíso.
Había pasado su examen con una de las mejores notas de la clase, para envidia de Mineta que había fallado por culpa de su mala comunicación con su compañero Oujiro, ahora debería aplicar clases de verano mientras él estaba completamente libre por esa nota extra por sacrificio.
—¡Denkichi!—Mina le saltó a la espalda como siempre, en un amistoso abrazo mientras el rubio seguía preparando sus cosas pues tenían un viaje a la playa ese dia.
—¡Bichita!—Le devolvió el saludo, sonriendo para la cámara pues la chica no tardó en alzar su móvil en señal de tomarse una foto con el rubio, tras esto ella vio la foto y le dio un ligero empujón.
—¿Listo para la playa?—La jalo la camisa suavemente dejando ver su vientre bajo que seguro había estado trabajando en el gimnasio para ese dia.
—Tu lo sabes, cuando uno es tan guapo—Se puso la mano derecha en el mentón a forma de galantería, cosa que solo le saco una risa a su mejor amiga.
—Bueno, no eres tan feo, quiza puedas conseguirte un amor de verano—El aludido no evitó sentirse ofendido ante sus palabras.
—Perdoname por no ser pelirrojo—Ahora fue su turno de mofarse de la chica que solo en contadas ocasiones veía callarse así, se sonrojo incluso sobre su piel de la misma tonalidad sacando una ligera risa a su mejor amigo.
—No se de que hablas Denki—No le llamó por su apodo: Tocó una fibra sensible.
—¿De veras?...—Murmuró en un tono malicioso antes de acercarse a la puerta de su recámara, cerrando, antes de girarse a ella—Porque el otro dia pase por el cuarto de Kirishima y...—
—¡¿Que?!—Grito sorprendida, no necesitaba escuchar la frase completa para saber a qué se refería—Tu...Tu...Eres un...—No sabia que decirle, quería enojarse pero a la vez sentía bastante vergüenza.
—Hey, hey, calma tu coraje que no te estoy reclamando ni nada—Soltó una risilla—Solo digo que me ofende, ¿Sabes? Soy tu mejor amigo y esperaba que me dijeras que estabas poniéndola con mi otro mejor amigo—Le dio un ligero piquete al costado del hombro, Ashido solo se puso más roja.
—Escucha, Eijiro y yo...—
—No quiero los detalles morbosos—Aclaró negando con las manos ganándose un golpe en el hombro—¡Oh, ya, que era juego!—Y ahora se carcajeo por la violenta reacción contraria.
—Somos...Íntimos—Se maldijo por la mala elección de palabras.
—Me di cuenta—Y allí estaba el chiste obligatorio.
—¡No así!—Le golpeó de nuevo—Bueno, si, pero no, digo...Somos novios ¿Vale? Solo...Solo no se lo decimos a nadie—Todo era lindo y tierno hasta eso último.
—¿Uh? ¿Y porqué no?—Ahora la curiosidad le picaba al rubio y eso era peor que una picazón en el culo.
—...El merece algo mejor, ¿Vale?—Ahora la curiosidad se había ido y fue reemplazada por bastante coraje.
—Mina, tienes 35.2 segundos para explicarme esto y ya estoy contando—Si era lo que pensaba iba a hacer bronca y de las mayúsculas.
—Escucha, tu sabes la reputación que tengo en la escuela—Y era justo lo que pensaba—Si se enteran que salimos juntos seguro diran cosas a sus espaldas, quizá no en nuestro grupo pero...No quiero que hagan nada en contra de Eijiro, le pedí que lo mantuviéramos en secreto con la excusa de que podrían considerar impropio el que seamos equipo en un futuro al ser pareja...—Le brotó una chispa de la mano derecha.
—Okay...Okay—Repitió tomando aire de forma pesada antes de caminar hacia su amiga, eran esos los momentos donde los BFFs se apoyaban como nadie...Le pegó en la frente con dos dedos antes de tomarla por los hombros con brusquedad—¡¿Es una maldita broma?!—Ashido parpadeó con sorpresa ante sus palabras—¡Eres la increíble Mina Ashido! Eres una maldita heroína, enfrentas villanos, sobrevives a ataques terroristas, ¡Has vivido más traumas que muchos héroes en su carrera entera! ¡¿Y me dices que te importa lo que una bola de idiotas digan sobre ti porque eres más guapa que cualquier mujer que jamás tendrán?!—Soltó un resoplido nasal seguido de una risa claramente sarcástica.
—Denki...—
—Y si conozco a Kirishima, como se que lo conozco, a él le importara una mierda que digan cosas sobre ti...No, espera—Corrigió pensando bien eso—Mas bien: Le importará muchísimo y será el primero en salir a defenderte porque creeme, el puede ser tan tonto como yo pero da por hecho que si te quiere, te quiere con el alma—La de piel rosada se cubrió la boca con las manos evitando llorar lo mas posible, pero se notaba fallaba en el intento—Así que deja de ser una llorona, que no eres asi, mueve el culo con Kirishima, dile que lo amas y diganle a todos hoy en la noche que son una feliz pareja ¡Porque si no lo dices tu, lo diré yo!—Advirtió con más severidad de la que ella jamás le recordara.
Su amistad con Denki era conocida por todos, ambos eran los cabezas huecas del grupo pero sin duda de los más nobles y tanto pasar juntos en clases extras para poder pasar materias les ayudó a conocerse y volverse casi como hermanos pero en ese tiempo lo usual eran los chistes, bromas y momentos de apoyo pero jamás algo tan serio como esto. Mina se limpió las lágrimas apenas salidas de sus ojos con las manos.
—Tienes razón…¡Qué diablos les importa mi vida!—El de ojos dorados asintió, ahora por fin sonreía de nuevo—Gracias Denkichi...—Sin aviso se le tiró en un abrazo, eso era más común en ellos.
—Por nada Bichita, para eso estamos los amigos—Le palmeo la cabeza suavemente. Ni el sabia de donde le salieron las bolas para semejante discurso pero...Funciono, asi que no había problema.
—No se de donde fue que sacaste este lado serio, pero no esta mal—Murmuró ella mientras se separaba del abrazo, tratando de resaltar ese cambio del rubio que resultó ser para mucho mejor—Así quizá consigas novia—Frunció los labios en un puchero.
—No me hables de parejas si ocultas a la tuya—Se mofo picando su frente de forma burlona.
—Solo digo, amargado—Le empujo con la cadera—Nos vamos en una hora y media, eso venia a decirte antes que nos pusieramos emocionales—Comenzó a abanicar su rostro para evitar llorar más que antes.
—Gracias, estaré listo para entonces—Comentó antes de abrazarla por sobre el hombro y dejarle un beso en la cabeza—Ahora largo, me quiero duchar antes de irnos—Le empujó de forma leve hacia la puerta.
—Lávate bien—Se burló mientras salía por la misma y parecía podría tener algo de silencio...Hasta que un pie detuvo el que se cerrara su puerta.
—Hey...—Solo de escuchar esa voz se giró como un resorte, Jiro estaba en su recamara de la nada.
—¡Ji-Jiro!—Dijo con sorpresa, incluso llamándola por su apellido de nuevo.
—Si, yo—Camino hacia el lentamente, Denki tardó un segundo en procesarlo pero ahora veía que la chica vestía un blusón de color magenta que le llegaba a medio muslo, no tenía zapatos sino un par de sandalias de playa, lentes oscuros y un sombrero para la misma playa.
—Te ves...—Murmuró un tanto embelesado pues sin duda se veia increible—Tan radiante que esos lentes los necesito yo—La rockera solo alzo una ceja con una media sonrisa en labios por ese flirteo barato.
—¿Te gusta?...—Preguntó con calma, este solo asintió acercándose pero ella le detuvo por las muñecas antes que le tocara—¿Te gusta mucho?...—
—Denki, amigo—En su hombro derecho aparece Midoriya vestido de ángel—Recuerda que debes prepararte para el viaje, además que no puedes hacer lo que ella te diga cuando te diga por sexo—Le recrimino su lado bueno buscando llevarle por el camino justo.
—Al carajo con él—En su otro hombro aparece ahora Bakugo, disfrazado de demonio picandole una mejilla con su tridente—¡Duro contra el muro, lento contra el pavimento maldito cobarde!—Y con ese argumento el mal ganó.
—Me encanta...—Contestó sin tapujo alguno, la chica negó ligeramente antes de desatar el listón que sostenía el blusón y este cayó al suelo dejándola solo en un bastante sensual traje de baño morado, algo impropio de la generalmente sería Jiro Kyouka pero que, en base a su recientemente activa vida sexual, había decidido a verse un poco más… Atrevida.
—¿Que tal ahora?...—Al igual que ese bluson: La quijada de Denki se fue al suelo—Compre esto para la playa, pero me da tanta vergüenza usarlo ¿Sabes?...No lo lleno aquí...—Aprovechando que aún le sujetaba una mano guió está a su nalga derecha antes de hacerlo apretar la misma con la palma—Tan, tan vacío mi pobre traje de baño...—Eso ya era demasiado para su pobre mente débil ante la chica.
—No lo siento tan vacío...—Murmuró antes de apretar con mucha mayor firmeza que antes, dejándose llevar ligeramente por la situación antes de empujarla contra la puerta para dejarla atrapada entre esta y su cuerpo, su otra mano subió acariciando su cuello pálido lentamente con el pulgar.
—Mmmh tan serio...Es raro verte así de...Dominante—Le murmuró todo menos disgustada por su actitud.
—En ocasiones necesitas que me ponga asi...—Le respondio acercandose a sus labios, usualmente ella rechazaba sus besos hasta que él encontraba un buen ángulo para esto pero ahora su mano le impedía girar la mirada en otra dirección por lo que el beso fue inevitable así como implacable pues la lengua del rubio no tardó en encontrarse con la de la chica, cada roce era delicioso, eléctrico incluso.
Se separó de ella ligeramente antes de murmurar algo parecido a "Manos a la pared" y ella no tardó en morderse el labio asintiendo antes de girarse lentamente para quedar de espaldas al rubio que se encanto con la vista otorgada, se le puso por detrás dejando que su pelvis se frotara con la retaguardia de la chica mientra sus manos la tomaban por las caderas mientras sus labios le atacaban los hombros con lentos besos.
—Fuck me...—Murmuró la joven mientras le tomaba una mano y la obligaba a subir hacia su pecho derecho, aun cubierto por el top del bikini.
—Sí...—Murmuró mientras le bajaba la parte baja del bikini, dejando su intimidad ya estimulada a la vista y estaba solo por "desenfundar" su propia intimidad cuando alguien tocó a la puerta causando un bufido en ambos.
—Puedes atender si—No termino de decir cuando lo sintió: Él había entrado en ella arrancándole un gemido que se contuvo en la palma del Kaminari quien le cubría para evitar sonido, dio dos pasos hacia la entrada, con ella aun sujeta y siento penetrada por él antes de abrir solo levemente, el pestillo evitaria que se viera hacia adentro o se abriera la puerta sin que el la destrabara primero.
—¿Si?—Pregunto en el tono más calmado que pudo, del otro lado de la puerta el joven Izuku Midoriya estaba esperando que le abrieran pero al notar solo un pequeño espacio intentó buscar con la mirada al dueño de la recamara.
—¿Kaminari-san? ¿Estas ocupado?—No quería molestar al rubio si lo estaba.
—No, para nada. Iba a ducharme, por eso no abro la puerta—Soltó una leve risa típica en él mientras comenzaba a mover su pelvis con fuerza pero a ritmo lento causando que Jiro gruñera de placer, siendo todo sonido aun contenido por la mano del muchacho que ya era mordida por ella para contener su propio placer.
—"Idiota, nos van a descubrir...Debo detenerlo antes que…"—La chica intentaba por todos los medios mantenerse concentrada pero la deliciosa sensación de ser penetrada le estaba derritiendo todo el autocontrol, comenzó a respirar más agitadamente mientras la mano ajena era lo único que contenía sus gemidos de inundar el pasillo—"Esto es tan morboso…¡Me encanta!"—Cerró sus ojos con total gusto, dejándose llevar.
—Lamento haberte molestado Kaminari-san, solo quería informarte que el autobús se retrasara una hora mas asi que nos iremos hasta las 11—Muy buena informacion, le daba al rubio mucho más tiempo para divertirse con la chica a quien estaba embistiendo como toro en brama.
—¡Jah! Y yo que estaba tan apurado—Su tono jovial se dejó escuchar mientras sus, hasta ese momento, rápidas embestidas comenzaban a ir mucho más lento pero buscando estimular lo más profundo de su amante que apego la espalda a su tórax buscando sus labios para un beso—Me tomaré mi tiempo entonces, gracias por el aviso Midoriya—Y entonces le cerró la puerta prácticamente de un azote.
—Por…¿Nada?—Murmuró extrañado por la actitud del rubio y más extrañado aún cuando comenzó a escuchar leves "golpecitos" en esa puerta haciéndolo abrir los ojos con sorpresa y sin más alejarse del pasillo rápidamente pues parecía comprender el porqué no le había abierto anteriormente.
—Dios, eres un idiota—Kyouka por fin podía hablar con comodidad pero lejos de demostrar más su coraje se colocó en una posición más cómoda para que el rubio siguiera dandole y no precisamente consejos.
—Hablas mucho para alguien que se retorcia de gusto por mi "idiotez"—Se burlaba ahora el chico que comenzaba a empujar con mayor fuerza que antes, ya sin tener que pretender nada es que podía concentrarse de lleno en hacerla explotar de placer.
—Si no lo hicieras tan bien te golpearia—Liberó un suspiro de placer mientras estiraba una mano hacia atrás para tomarlo de la nuca, quería jalar su cabello y besarlo hasta que le sangraran los oídos.
—Al menos soy bueno en algo...—Le murmuró acercando su rostro al de la chica, la ventaja de que ella fuese baja de estatura comparada con el era sin duda tener la capacidad de besarse incluso cuando lo hacen por detras.
—Mmh pues no solo en follar ¿Sabes?—Entonces le jalo del cabello para besarlo, uno de sus típicos besos violentos y bruscos que solo de milagro no le cortaban un labio. Lenguas se mezclaron en segundos y le importo poco a la chica que saliva escurriera de entre ellos—También besas de maravilla...—Le halago a sabiendas que esas contadas ocasiones en las que decía algo bueno del muchacho lo motivaban a hacerlo aún más fuerte y rápido.
—Entonces...Déjame besarte mucho más...—Y volvió a asaltar sus labios, deseoso de todo lo que ella pudiera darle…
Fin del flashback.
—¡Pikachu! —El rubio parpadeó suavemente volviendo a la realidad, había estado teniendo otro de esos sueños introspectivos suyos, junto a él estaba Bakugo viendo hacia él con cierta extrañeza—¿Que mierda pasa contigo? —Pregunto ante esa mirada de tonto, lejos de su usual mirada de tonto.
—Solo...—Maldición, hasta el rubio cenizo notaba lo mal que estaba—Solo estoy cansado, es todo—Trato de restarle importancia a la situación.
—Como sea, Kirishima y yo iremos a comer Ramen ¿Vas o te quedas? —Se quedó pensando, ¿Tenía algo que hacer ese día?...
—Yo...—Justo iba a responder de forma positiva cuando sintió su móvil vibrar, suspiró pesadamente antes de ver el remitente: Jiro—Creo que estaré ocupado—Ya se imaginaba el contenido del mensaje.
—Cabron, si tus amigos te invitan a salir tu aceptas—Se quejo antes darse la vuelta con molestia visible y alejarse a pasos retumbantes. El rubio eléctrico solo se pasó una mano por la nuca antes de desbloquear el teléfono para leer el mensaje.
"¿Dónde estás? Quisiera que habláramos…"
Palabras clave para tener sexo, se pasó una mano por el rostro antes de negar ligeramente...Sabía que iba a caer de todas formas ¿Para qué resistirse? ...Así era su relación desde hacía un año…
Una galleta a quien adivine como es el contexto de la historia...Bueno, se los diré de todos modos porque soy una Diosa benevolente.
La historia está dividida en dos tiempos, uno siendo Denki de 17 años, tercer año en la U.A. y contando lo terrible que le va ahora que Jiro consume todo su tiempo mientras la otra es Denki contando su historia de cómo fueron sus primeras veces juntos, como verán él esta harto feliz...Pero el futuro siempre es incierto.
¿A donde creen que esto los llevará?
¿Terminan felices juntos? ¿Haré algo divertido para alterar la trama?
Lo veremos en un futuro próximo~
